Portada de antigua versión de Revista Libre Pensamiento

jueves, 25 de mayo de 2017

El dramático llamado de los comunistas ucranianos: “¡Basta de terror!”


El dramático llamado de los comunistas ucranianos: “¡Basta de terror!”

Publicado en mayo 25, 2017 por el comunista 

Detenciones, torturas y encarcelamiento de militantes comunistas y otras fuerzas de la oposición al Régimen, la destrucción y el saqueo de la sede de los partidos políticos, la quema de libros no deseados siguiendo el ejemplo de los “maestros” de Hitler, están a la orden del día en Ucrania desde que emergió el golpe de Estado de 2014.

Una vez más es noticia con una nueva frase, esta vez contra los militantes leninistas de la Unión Comunista de Ucrania (Komsomol), acusados de ser fieles a una ideología no deseada (la comunista) por los nuevos dueños del país y que son condenados de acuerdo con las leyes liberticidas aprobadas por el Gobierno en el poder.

Esperamos que este nuevo dramático llamamiento lanzado por los jóvenes comunistas de Ucrania se extienda y, sobre todo, que se sepa que, en las instituciones de nuestro país, no levantan la voz con indignación a estas constantes violaciones flagrantes de los derechos humanos. El silencio que reina en los pasillos del Parlamento de nuestro país (incluso entre aquellos que afirman ser la “izquierda”) debe cesar. ¡Es una vergüenza!

Consideramos que la decisión del tribunal de distrito de la ciudad de Lviv Galitsky contra el militante leninista de la Unión Comunista de la Juventud de Ucrania (Komsomol) ilegal, por implementación en violación de la Constitución de Ucrania y las leyes de Ucrania. La atribución a él y otros activistas de la acusación por casos criminales inventados es el resultado físico y psicológico del ataque contra los jóvenes comunistas por parte de las autoridades oficiales de la SBU (servicios de seguridad, NDT) , la nacional de policía, los fiscales y los tribunales. El objetivo represivo aparato es acabar con la disidencia en el país, la libertad de expresión y de conciencia, para liquidar la voluntad del pueblo a resistir la dictadura y restaurar la verdadera democracia en el territorio de Ucrania.

De acuerdo con la decisión de la corte, un ciudadano de Ucrania en el siglo XXI es penalmente responsable de su concepción del mundo materialista, marxista-leninista. Por el desarrollo de ideas compartidas por al menos un tercio de la población mundial, un tercio de los habitantes de la Unión Europea y de los diputados del Euro parlamento .

En cualquier Estado civilizado y democrático, un juez no tiene el valor de tomar la decisión de destruir el mejor ejemplo de la herencia científica del mundo, que es, sin duda, el “Capital” de Karl Marx, a través de la destrucción de los bienes de las organizaciones públicas y los partidos políticos legalmente existentes.

Téngase en cuenta que, ni por la comunidad mundial o por un tribunal internacional, la ideología marxista-leninista, el ser comunista, es considerado criminal o anti-humano, prohibido o perseguido. Por el contrario, está generalizado y es tenido en cuenta.

Expresamos la más enérgica protesta sobre las acciones ilegales del Régimen en el poder en Ucrania.

Queremos informar a la opinión pública mundial, la aniquilación metódica en Ucrania de nuestra Organización a través del terrorismo de Estado, consiguiendo para este propósito la utilización de las estructuras de seguridad y de bandas ilegales, compuestas por nacionalistas y neo fascistas.

A partir de febrero de 2014, la miembros de nuestra Organización y sus dirigentes fueron víctimas de más de un centenar de ataques de diferente tipo, incluso con golpes feroces, y un miembro activo del Komsomol de Ucrania, Vadim Papura, murió en Odessa el 2 de mayo, de ese año, junto con decenas de ciudadanos de Ucrania.

La sede de la Unión Comunista leninista de la Juventud de Ucrania en la ciudad de Kiev fue quemada y saqueada. Más del 90% de las oficinas regionales, de la ciudad y el distrito fueron destruidas y sus propiedades, incluyendo libros, fueron quemadas.

Ningún episodio de asesinatos, palizas, acosos, intimidación, destrucción intencional de la propiedad cometidos contra nuestra organización y los miembros del Komsomol en Ucrania ha sido objeto de investigación, y sus autores no han sido por tanto encontrados ni castigados. Esta es una prueba clara de la aplicación de un terrorismo de Estado sistemático contra la oposición social y política en Ucrania.

1. Se invita a los ciudadanos de Ucrania, organizaciones de derechos humanos, a la opinión pública mundial, a los partidos comunistas, marxistas, trabajadores, y a las organizaciones de izquierda de todos los Estados miembros de las Naciones Unidas a prestar atención a la ilegalidad y la persecución contra los miembros de la Unión Comunista leninista de la Juventud de Ucrania y del Partido Comunista de Ucrania.

2. Pedimos a todos los ciudadanos en Ucrania respetar el Estado de Derecho, y no permitir que maten, acosen o agredan a los ciudadanos de Ucrania, que tienen opiniones diferentes a la oficial.

3. Exigimos a las autoridades oficiales detener el terrorismo de Estado contra los miembros de la Unión Comunista leninista de la Juventud de Ucrania y el Partido Comunista de Ucrania.

https://elcomunista.net/2017/05/25/el-dramatico-llamado-de-los-comunistas-ucranianos-basta-de-terror/

miércoles, 24 de mayo de 2017

La cuestión es impedir que el fascismo se adueñe de Venezuela


24/05/2017 


La cuestión es impedir que el fascismo se adueñe de Venezuela

La izquierda mundial en todos sus matices no le puede fallar al pueblo bolivariano y a sus ansias de paz

El plan imperial de azuzar a los sectores más fascistas de la oposición venezolana para convertir las calles de Caracas y otros puntos del país en lo que fueron los inicios de la gran invasión terrorista en Siria, sigue funcionando a todo vapor. Día a día, a todas las iniciativas de guerra descargadas sobre Venezuela Bolivariana (la económica y la mediática como señal más distintiva de la embestida derechista) se suma una violencia ciega, desalmada, repulsiva, que parece ser la matriz que amenaza imponerse entre esa mezcla de hordas juveniles de lúmpenes en que se han convertido Voluntad Popular y otros grupos acicateados por Leopoldo López y Capriles Radonski.

La tremenda escena de un joven manifestante quemado vivo, acuchillado, golpeado con saña. Incluso cuando después que el fuego arrasara sus ropas y su cuerpo fuera destruido casi en un 80 por ciento, no faltaron energúmenos que lo seguían azotando impidiéndole llegar hasta un sitio donde pudiera ser auxiliado. Esto no es oposición y mucho menos pacífica como siguen sosteniendo el secretario de la OEA, Luis Almagro y buena parte de los presidentes obsecuentes de Washington, con Mauricio Macri , Horacio Cartes y Pedro Pablo Kuscinsky a la cabeza (Temer está ahora más preocupado en no ir preso por corrupto) sino que esto es lisa y llanamente la cara más brutal de lo que siempre auspicia el imperialismo en cada uno de los territorios que intenta destruir para luego adueñarse de ellos. El Medio Oriente es la mejor matriz para darnos cuenta de ellos. Practican fascismo puro, de un estilo muy parecido al que el ISIS ha venido desarrollando en Iraq, Libia y Siria, donde a una atrocidad se le impone otra.

Es probable que esta escalada violentista continue, ya que la permanente entrada de paramilitares colombianos no se detiene y tanto el presidente Juan Manuel Santos como Alvaro Uribe Vélez están unidos en la cruzada anti chavista. No es casualidad la involución producida con el aval del gobierno y la justicia colombiana del proceso de paz, tampoco asombran los consejos dados a Santos por senadores republicanos y por el propio Donald Trump para que desde Bogotá se generen las condiciones para una eventual ofensiva final contra el gobierno de Nicolás Maduro. Todo coincide en generar un clima donde no se tengan en cuenta ninguna de las propuestas de diálogo realizadas por Maduro, incluida la de la Asamblea Constituyente, que tanto reclamaba en su momento el arco opositor. Lo que se busca, igual que en Siria contra Bachar Al-Assad, es el derrocamiento, la humillación, y la posterior destrucción de todos los avances logradas durante estos 18 años de chavismo.

Frente a esta situación compleja, resulta asombroso y meritorio comprobar como a pesar de todo, el gobierno sigue ejerciendo su poder para mantener las conquistas sociales, sacando adelante las Misiones en sus mas variados aspectos, desde la Salud hasta las de Educación, terminado de construir 1.600.000 viviendas y entregándoselas a quienes más las necesitan. Por su parte, los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) siguen generando la posibilidad de que los sectores más humildes accedan a productos alimenticios o medicamentos que les niega la especulación criminal.

Toda esta gobernabilidad social y de características revolucionarias, atendiendo a como están las cosas en otros países ganados por el neoliberalismo, son la razón fundamental del continuo apoyo que el chavismo de abajo le sigue otorgando a Maduro. El otro elemento que la oposición no ha podido quebrar es la lealtad de las Fuerzas Armadas, y la conjunción de ambos bloques solidifican el búnker donde hasta ahora se han estrellado todos los intentos golpistas. Es importante que quienes gobiernan no pierdan esto de vista, ya que es precisamente desde los barrios y enclaves militantes del chavismo que se exige que la actual situación se enfrente con más radicalidad, no cediendo un ápice a las provocaciones derechistas pero tampoco a los cantos de sirena social demócratas que apuestan a un chavismo contrario a los que siempre impulsó su gestor, el Comandante Hugo Chávez.

Tampoco hay que descartar que en algún momento de esta ofensiva reaccionaria, quienes dirigen el plan operacional contrainsurgente no se conformen con las algaradas de la violencia fascista y decidan pasar a una etapa superior, invadiendo el país desde Colombia u otras plataformas similares. Y que lo hagan, tercerizando la intervención directa, como hizo la OTAN en Medio Oriente a partir de equipar y llenar de dólares las mochilas de los terroristas. Para ello, en la versión caribeña de este plan injerencista, intentarían apelar al concurso de los paramilitares buscando la luz verde del gobierno santista y el uribismo. Es para esa etapa, que más allá de la respuesta que le ofrezcan pueblo y ejército chavista, se hará imprescindible la solidaridad internacionalista en todas sus variantes. Ante esta posibilidad, quienes se reivindiquen bolivarianos, chavistas y antiimperialistas en todo el continente deberían estar preparados para estar a la altura de las circunstancias de lo que Venezuela precise. Sobre todo, sabiendo lo que ha sido y son a nivel cooperación desinteresada el pueblo y el gobierno venezolano, partiendo de las veces que la Revolución Bolivariana ha acudido en apoyo a otros pueblos que sufrían necesidades o eran chantajeados por no someterse al Imperio.

Es por ello, que analizando autocríticamente lo hecho hasta el presente, se debe fijar -como ya lo han hecho los Movimientos hacia el ALBA- la prioridad del accionar en sostener el proceso encabezado por Maduro, a la vez multiplicar la presencia en las calles cada vez que se convoque a apoyar a Venezuela y repudiar a los fascistas que la atacan. Es indispensable también denunciar lo que allí ocurre, desmentir con información veraz lo que los medios hegemónicos de cada uno de los países se encargan de tergiversar, y por último estar en permanente alerta para evitar que esa guerra imperialista confunda y aliene a quienes se dicen de “izquierda” y terminan derrapando por derecha a la hora de hablar de Venezuela. Nadie, absolutamente nadie que se reclame del campo popular puede ignorar que si cayera el gobierno chavista la oleada de terror y revanchismo no solo golpearía al pueblo venezolano sino que se podría extender a todos los países donde el Imperio tiene discípulos y teje complicidades con EE.UU.

La suerte de la Patria Grande se juega en esta pulseada entre quienes apuestan a la defensa de la democracia participativa revolucionaria y aquellos que mediante el terror tratan de implantar el fascismo y entregarle el país a las corporaciones trasnacionales.

La izquierda mundial en todos sus matices no le puede fallar al pueblo bolivariano y a sus ansias de paz.

resumenlatinoamericano.org

Texto completo en:

http://www.lahaine.org/la-cuestion-es-impedir-que

jueves, 18 de mayo de 2017

DESDE PERÚ: 4 PINTURAS Y UN POEMA A SANDINO


 DESDE PERÚ: 4 PINTURAS Y UN POEMA A SANDINO

Managua, 18 de mayo, 2017.



Al cumplirse el 122 aniversario del natalicio del Augusto C. Sandino, el General de Hombres y mujeres libres, un grupo de destacados artistas plásticos del Perú se hace presente en la exposición colectiva del Teatro Nacional Rubén Darío, en homenaje al héroe nicaragüense.



Bruno, Portuguez, Fanny Palacios, Sonia Estrada, Ever Arrascue y Carlos Alberto Ostolaza, exponen sus lienzos que reflejan el amor que el pueblo del Perú ha tenido por Sandino desde que el huanuqueño Esteban Pavletich se uniera al Ejército Defensor de la Soberanía Nacional en 1928 y fuera nombrado secretario privado del General.


Desde el colorido y el vigor de estos pintores, que han llegado hasta Nicaragua para honrar al patriota latinoamericano, canta la lucha sempiterna de los pueblos de Nuestra América.


La poeta Rosina Valcárcel, quien también forma parte de la delegación peruana, lo resume en el siguiente poema:

SANDINO 

Compañero Sandino has venido a visitarnos
Nicaragua tiene adentro una alegría porfiada
Te recordamos tiñendo la vida de arcoíris
Tu mamá Margarita Calderón pintó de flores tu infancia
Ágil jugando con pelotas de trapo en tu barrio
Corajudo, alertas las casitas llenas de humo
Juraste ante los oprimidos
Y los yanquis temblaron

Quién a traición mandó detenerte
Quién decretó asesinarte

Libertario de hombres y mujeres
Hombre de risa abierta, nicaragüense
El pájaro guardabarranco disipa tu corazón
Y el árbol madroño cuelga tus sueños
Universal de miras
Cae un trueno sepia sobre la tierra
Tu intacto cuerpo humeante 
Apunta que eres sol en el río magenta

Por arte de magia los mártires de la patria
Permanecen entre rosas de sal bajo la lluvia
Y tú, compañero
Eres astro-nube iridiscente bajo el horizonte
Bordando a disparos el compás.

Otoño, 2014, mayo 2017

Cortesía de Marcela Pérez Silva, embajadora de Nicaragua en Perú

miércoles, 17 de mayo de 2017

Sandino


Sandino
José Aragón

Sandino, 
atalaya y pupila alerta 
sobre el horizonte limpio. 
Puma y rugido fiero 
ahuyentando cobardías. 
General de generales, 
soldado de primera línea. 
Sigue erguido, es necesario. 
Aún quedan infames
invocando al águila
con su garra y su zarpazo,
con la herida y el dolor. 

martes, 16 de mayo de 2017

FORJAR CONCIENCIA MEDIANTE LA EDUCACIÓN HUMANISTA, UNA NECESIDAD PERMANENTE

Imagen tomada de https://actualidad.rt.com/ciencias/175384-maneras-manipular-cerebro-humano

Contra la manipulación basada en el conocimiento de la psiquis humana
FORJAR CONCIENCIA MEDIANTE LA EDUCACIÓN HUMANISTA, UNA NECESIDAD PERMANENTE
Manuel Moncada Fonseca

Probablemente, el mayor enemigo de los pueblos no sean las armas más mortíferas del enemigo -en este campo se le enfrentan poderosas y consecuentes contrapartes partidarias de la paz-, sino la manipulación mediática, psíquica y cibernética que envuelven, con suma facilidad, a millones de personas en el mundo; para eso Occidente ha estudiado de modo pormenorizado la psiquis humana, lo cual le permite moldearla de acuerdo con sus propios cálculos.

Así las cosas, es en verdad imperiosa la necesidad de potenciar instrumentos eficaces en contra de dicha manipulación, llevada a extremos inverosímiles. El juego suicida la Ballena Azul es una muestra palmaria de hasta dónde han llegado las cosas, que ya ha dejado víctimas en Latinoamérica, España y Rusia;  y recién llega a China. La última prueba de tan nocivo juego es el suicidio.[1] Pensamos que este tipo de manipulación tiene por base el empleo del coaching y de las TIC en muy distintas instituciones, en el cine, la televisión y en una amplísima gama de ambientes, como las aulas de clase, donde se les ha endiosado. 

“El Coaching, como terapia, bebe directamente de una fuente llamada conductismo (…), que es el método preferido por la mayoría de los psicólogos que forman esa (…) especialidad médica llamada Psicología Clínica. Para los no iniciados, el conductismo es esa terapia que ha logrado igualar a perros y humanos, y que se centra en las actuaciones sobre una conducta que puede ser cambiada a través de estímulos positivos o negativos.”[2]  Y las TIC andan por ese mismo rumbo: en realidad son un conjunto de herramientas para disolver la subjetividad y la comunidad, subsumiéndolas en el flujo de relaciones intersistémicas propias de la sociedad cibercultural.[3] 

A lo anterior se suma la tendencia dominante a eliminar las humanidades de la formación universitaria. En efecto, desde hace décadas, el mundo Occidental está maquinando y poniendo en marcha un engranaje completo que conspira en función de que la capacidad para comprender el mundo, se convierta en un asunto exclusivo de las grandes élites, al grado que, señala el autor Xavier Díez, en las “academias militares de West Point o Sandhurst recomiendan a sus futuros oficiales a graduarse en alguna rama de las humanidades.” La razón es sencilla: “Con las humanidades es posible adquirir las habilidades para pensar y mandar. Con las competencias básicas, destinadas para los estratos inferiores, se adquieren las capacidades imprescindibles para trabajar y obedecer, sin tener recursos para cuestionar órdenes.”[4]

En consecuencia no es sobrancero señalar que lejos de preocuparse por el individuo, como ha prometido siempre, acota el autor señalado, Occidente abandona al que no pertenece a las élites a su propia suerte: “El individuo ya no tiene ninguna referencia, se encuentra solo, abandonado, desprotegido, y eso no hace más que generar un malestar y un miedo, que (…) será explotado por cualquier aventurero político o por algún aprovechado dispuesto a vender soluciones milagrosas (casi siempre utilizando formas de "coaching" y pensamiento positivo)”.[5]  Fórmulas que conducen, añadimos, una (el coaching), a que el individuo se culpe a sí mismo de sus desgracias; la otra (el positivismo) a que contemple los fenómenos sociales sin que medie para nada la interpretación crítica en torno a las causas que los generan.

Considerando lo anterior, amén del estudio sistemático de los instrumentos que usa el capital para enajenar al ser humano, sin ser una fórmula mágica, ni tampoco un reto fácil, la educación libre, potenciada al máximo, se cuenta entre los instrumentos destinados a contrarrestar el poder mediático. En este caso, hablamos de la que proporciona elementos para comprender la complejidad del mundo social en que vivimos y de la que promueve una participación cada vez más amplia y directa de las masas y de los individuos en todo proceso que los beneficie.

Cuando hablamos de individuos, aclaramos, no hacemos referencia a los que rezuman individualismo sistémico, impreso en ellos profusamente; sino a aquéllos que, preservando su individualidad, desean y son parte consustancial de las multitudes. Y al referirnos a éstas, tenemos en cuenta a esas que no se dejan absorber ni instrumentalizar por sus enemigos de clase, como lo muestran, diáfanas, las venezolanas;[6] a esas que, por tanto, preservan su identidad como personas, actuando con consciencia plena de lo que son, hacen y aspiran.

La educación, cuando es auténtica, sin remilgos debe admitirse, está llamada a politizar e ideologizar en buenos términos. Obviamente, ello está lejos de negar el liderazgo que desenvuelven determinadas fuerzas y organizaciones políticas; por el contrario, lo reafirma, pero en función de unir y movilizar lo que Darío llama “vigores dispersos”. Son ellas las llamadas a facilitar una sistemática formación en los ámbitos señalados y, en general, en todo lo atinente al ser humano. Empero, para llegarle a las grandes multitudes y a los individuos hace falta que éstos sean parte activa de su propia formación y liberación, desde luego, con una dirección dinámica y abierta de por medio, capaz de asumir críticas oportunas a su desempeño.

No debe soslayarse que el enemigo al actuar lo hace en consonancia con su naturaleza antihumana. De él no puede esperarse ninguna bondad. En consecuencia, corresponde a los afectados por sus acciones responder con lo que dispongan y más para resistirlo, neutralizarlo o derrotarlo, según las posibilidades dadas, mismas que se multiplican cuando se estimula la inventiva popular en todos los órdenes.

Resulta fuera de duda que, hoy por hoy, la politización y la ideologización se ejercen mucho más por esa “educación” que se encargan de sembrar, difundir e inocular los enemigos de la humanidad que la emprendida por las fuerzas organizadas de los pueblos. Sin embargo, pensamos que ello no es sólo resultado de los ingentes recursos que el enemigo de los pueblos posee; probablemente sea también corolario de que no se ha terminado –o, en el peor de los casos, no se quiere del todo- comprender el sentido y la fuerza que la educación liberadora posee.

Expuesto lo anterior, vienen al grano estas palabras que muestran un planteo desde Cuba,  no para calcarlo -porque las experiencias de los pueblos pueden parecerse, pero nunca son idénticas-, sino como experiencia a tomar en cuenta por su sentido crítico: “… si de verdad queremos alcanzar objetivos trascendentes de emancipación, el único modo que tenemos de aumentar la productividad y la eficiencia, de generar crecimiento económico por medios socialistas, es a través de la conciencia, de la educación, de la formación de nuevos hombres y mujeres, y de nuevas relaciones sociales de producción entre ellos. En este sentido, el control real de los trabajadores sobre la política y la economía, no es un adorno o un lujo, sino una necesidad vital de la transición, su modo de existencia, y la principal forma que tiene para desarrollar las fuerzas productivas en un sentido socialista.” [7]



[1] RT. El juego suicida de la 'ballena azul' se extiende por todo el mundo y alcanza China. https://actualidad.rt.com/actualidad/238017-peligroso-juego-ballena-azul-llega-china
[2] Palabra de pez abisal. El coaching en televisión.  http://palabradepezabisal.blogspot.com/2010/07/el-coaching-en-television.html
[3] Carlos Soldevilla. Los efectos perversos de la comunicación. http://pendientedemigracion.ucm.es/info/nomadas/8/csoldevilla.htm
[4] Xavier Díez. Mercantilización de la educación. http://vientosur.info/spip.php?article12598
[5] Ibíd.
[6] Lo que ocurre en Venezuela “…no se trata, en realidad, de un enfrentamiento entre un gobierno revolucionario y sus adversarios políticos, o una lucha política de una oposición política contra su gobierno. Recordemos que la figura de “la oposición” requiere lealtad ante un sistema político, porque ésta resulta ser parte del poder; sin embargo, en Venezuela encontramos la confrontación de dos poderes: el de la revolución y el de la contra revolución. Solamente así podemos entender la espesura de la pelea. Ya no se trata simplemente de la lucha contra un gobierno, ni contra un régimen, es el afán de deshacerse de un proceso revolucionario hasta sus raíces.” Dagoberto Gutiérrez. Una escuela llamada Venezuelahttp://voces.org.sv/2017/05/12/una-escuela-llamada-venezuela/
[7] Frank Josué Solar Cabrales'. Pensamiento Crítico' en la transición socialista

lunes, 15 de mayo de 2017

Mercantilización de la educación



15-05-2017

Mercantilización de la educación

Viento sur

Si preguntamos a cualquier actor que participa en esa representación teatral cotidiana que es la escuela, esto es, alumnos, padres, madres, maestros, inspectores, personal de administración y servicios, académicos, políticos... expresarán cierta preocupación por la evolución de la educación en muchos sentidos. También muchos detectarán que uno de los problemas tiene que ver con la ausencia de un marco normativo mínimamente estable. Es más, detectaríamos una corriente de reformas que, al igual que sucede con otros sectores esenciales de la sociedad, parecen haber sido hechas con el ánimo de deteriorarla. En cierta medida, si existe un mínimo consenso entre la pluralidad de intereses y orientaciones políticas, es que la escuela tiene problemas, y que la evolución de los últimos años sólo hace que empeorarlos.

Reformas educativas a escala planetaria

Ahora bien, uno de los problemas que tenemos en nuestro país en general, y nuestra educación en particular, es nuestra proverbial tendencia a mirarnos el ombligo. Preocupaciones y angustias similares están aconteciendo en varios países. Y reformas polémicas y estériles también marcan las agendas políticas de países como Francia, Portugal, Inglaterra y Gales, Suecia o Italia.

Precisamente en Italia, Silvio Berlusconi, hombre capaz de hacer groserías sublimes cuando de defender la última reforma educativa se trata, y en un ataque de sinceridad, sintetizó lo que debían ser las líneas políticas que tenían que transformar el sistema educativo italiano en la línea de eficacia empresarial que tanto entusiasmo causa entre sus afines. Decía que, la educación italiana debía fundamentarse en las tres "I": “Inglese, Informatica e Impresa” o en otros términos, había que redefinir su orientación para adquirir competencias tecnológicas, usar el inglés como lengua vehicular, y utilizar el sistema educativo para esta tendencia cada vez más extendida, hacer "enaltecimiento del capitalismo", que es la finalidad que persiguen en todas partes nuevas asignaturas y contenidos como "emprendimiento". En cierta medida, las tres "I" italianas, sirven para resumir las prioridades de las políticas educativas de los próximos años.

Más allá de simplificaciones más o menos brillantes, lo cierto es que los sistemas educativos occidentales están pasando por una fase de homogeneización. Cada vez las reformas educativas se parecen más unas a otras.

Y estas pasan por elementos como la estandarización especialmente a partir de procesos de evaluación cada vez más homogéneos y cuantitativos, con la voluntad de reducir la complejidad del hecho educativo a estadísticas y la gestión de datos al más puro estilo big data, (y aquí los informes PISA tienen una importancia capital), a hacer auditorías propias del mundo empresarial para puntuar escuelas e institutos, a aplicar procesos industriales y empresariales en un trabajo, la docencia, de carácter esencialmente artesanal.

También encontramos la sustitución de contenidos convencionales, tradicionalmente asumidos como aquel conjunto de saberes que debe conocer la ciudadanía por competencias básicas. Estas son definidas por Nico Hirtt como una simplificación de conocimientos y el aprendizaje de habilidades para adaptarse al cambiante mundo laboral. Con cierta ironía, el filólogo Jaume Aulet, las ha traducido como "lo básico para competir", es decir, que el cambio de contenidos por competencias busca sustituir la escuela, de espacio de aprendizaje, a espacio de adiestramiento.

Muy ligado a esto, y como ya denuncia la filósofa Martha Nussbaum, otro de los pilares de las reformas consiste en abolir las humanidades. Aquellos conocimientos que servían para comprender el mundo (y que Marx advertía que era condición necesaria para transformarlo) ahora pasan a ser reservados para la élite. Porque, efectivamente, en los grandes centros académicos reservados para los alumnos destinados a mover los hilos en la arena global (Oxford, Eton, Cambridge, las universidades de la Ivy League, la ENA francesa, el col • legi del Pilar de Madrid, Virtèlia en Barcelona) potencian en sus currículos la filosofía o la literatura. Incluso en las academias militares de West Point o Sandhurst recomiendan a sus futuros oficiales a graduarse en alguna rama de las humanidades. Con las humanidades es posible adquirir las habilidades para pensar y mandar. Con las competencias básicas, destinadas para los estratos inferiores, se adquieren las capacidades imprescindibles para trabajar y obedecer, sin tener recursos para cuestionar órdenes.


Otro de los hechos que acompañan las reformas son los procesos de privatización, que pueden ser endógenos (con servicios, comedores, formación permanente, personal educativo, ...), que pasan a ser gestionados por empresas, a menudo muy vinculadas al poder político; o también exógenos, es decir, que directamente las escuelas pasan a ser gestionadas por empresas. Esto ya ha pasado en Inglaterra, Estados Unidos, Chile o Suecia, por poner un ejemplo. De hecho, de ejemplos curiosos podemos encontrar a manos llenas. En Chile se privatizaron gracias al golpe de Estado de Pinochet en 1973; en Nueva Orleans se usó la destrucción ocasionada por el huracán Katrina para eliminar prácticamente la red pública y pasar las competencias educativas a varias "charter schools" e impulsar los "vouchers" o "cheques educativos" para que las familias buscaran escuelas privadas. En Inglaterra, las reformas en la época de Tony Blair permitieron cerrar aquellos centros con malos resultados y pasar su gestión a empresas como Ferrovial, aunque una parte importante fue adjudicada a varias empresas como SERCO, especializadas en defensa, gestión de centros penitenciarios o de internamiento de extranjeros.

Hay otros países, como es el caso de Catalunya, donde quizá resulte más difícil que pasen cosas como estas, porque ya disponen de sistemas duales, es decir, con una fuerte presencia de centros de gestión privada, mayoritariamente a cargo de órdenes religiosas, que reciben una generosa financiación pública. De hecho, allí donde hay presencia de una red concertada, coincide con una fuerte dualización educativa; escuelas de ricos y de pobres; sistemas basados ​​en competencia desleal, lo que acompaña procesos de dualización social y sociedades internamente rotas y descohesionadas.

Finalmente, y aquí entraríamos directamente en el "cui prodest", asistimos a una abducción de los sistemas educativos por parte del mundo empresarial. Los diversos lobbies empresariales hace décadas que tratan de intervenir en la política educativa con la intención de poner escuelas e institutos al servicio de las empresas. Los laboratorios de ideas de la patronal, como puede ser la Fundación Catalunya Oberta o EduCaixa están obsesionados con arrebatar al Estado el control de la escuela para que ésta forme trabajadores solícitos, y eviten que en las aulas, los docentes formen ciudadanos críticos.

Todo ello se acompaña de una verdadera involución del mundo universitario. Las reformas han comenzado por la parte alta de la educación, en el sentido de que han adquirido e imitado las fórmulas de los sistemas universitarios globalizados de Estados Unidos. El Plan Bolonia (2009) ha sido el punto de inflexión en el que, de acuerdo con las directrices del empresariado global ha subvertido las formas y los objetivos de las universidades. De formar élites, a convertirse en negocio; de convertirse en pilar de la cultura, a vender humo a crédito, al más puro estilo de la economía financiera. Vamos a concretar. Todos los estados europeos adaptaron sus sistemas universitarios excepto tres: Reino Unido, Irlanda y Malta. ¿Por qué? Por que todos eran ya Bolonia; con su sistema de créditos, las posibilidades de comercialización de servicios, su conversión de autonomía universitaria en un formato empresarial, en su sometimiento a los intereses económicos, en su erosión, hasta el final, de sus antiguas prácticas democráticas y la imposición de una fórmula de gestión propia de una Sociedad Anónima.

También, y teniendo en cuenta que un título universitario sigue siendo una apuesta para competir en mejores condiciones en busca de mayor estatus económico y profesional, y por su condición de ascensor social, es lógico que la principal reforma universitaria haya consistido en un encarecimiento de las tasas. Esto responde a dos objetivos. El primero, serrar el cable del ascensor, evitar que personas de estratos modestos puedan subir y blindar la posición de los que ya ocupan los pisos superiores, en un momento en que las clases medias sufren un riesgo serio de derrumbe. El segundo, y de acuerdo con lo que ya está pasando en Estados Unidos, en Latinoamérica, el Reino Unido (y aquí empieza a suceder discretamente) para alimentar la nueva burbuja: la burbuja educativa. Millones de familias y estudiantes se están endeudando para ejercer el derecho a estudiar y formarse. Los bancos ven en esta necesidad básica una fórmula de negocio a la que no quieren renunciar. La mayoría de estadounidenses de clase media con grado universitario continúan pagando una deuda inflada de manera artificial. Una anécdota muy significativa es que el propio presidente Obama no terminó de pagar hasta que llevaba unos años en la Casa Blanca.

El papel de los organismos financieros y las estrategias educativas globales

Como decíamos, nosotros percibimos localmente lo que es un fenómeno global. Detrás de buena parte de las reformas educativas sincronizadas encontramos a la OCDE. Este organismo internacional de carácter mixto entre las Naciones Unidas y un club de países ricos, fue en sus orígenes una entidad surgida de los acuerdos de Bretton Woods en 1944 que, bajo la forma de Organización para la Cooperación Económica Europea, fue encargada de gestionar el Plan Marshall de reconstrucción del continente después de la Segunda Guerra Mundial. A partir de 1961 tomó su denominación actual, y se convirtió en uno de los organismos encargados de promover el desarrollo económico de varios países, de acuerdo con los parámetros de la economía capitalista. Esta alianza de países, trataba de perseguir el crecimiento económico a partir de promover la estabilidad financiera, el comercio, la tecnología o las buenas prácticas gubernamentales. Esto implicaba que uno de los principales pilares deviniera la inversión educativa. Y, de hecho, durante las décadas de los sesenta y buena parte de la de 1970 impulsó reformas educativas para mejorar la eficiencia de la industria.

Un buen ejemplo es que la OCDE, uno de los pocos organismos que admitía España como miembro en una época, la franquista, de aislamiento internacional, participó en la elaboración del libro blanco de educación que dio lugar a la Ley general de Educación de 1970. la OCDE quería que España tuviera un sistema educativo que permitiera extender la escolarización primaria y secundaria a millones de estudiantes marginados del sistema educativo con el fin de promover una mano de obra mejor formada. Esto, en cierta medida la hace responsable de la masificación de los sistemas educativos en los institutos y en las facultades universitarias que vivimos en los años ochenta y noventa del siglo pasado.

El problema fue que, a partir de inicios de la década de 1980, cuando el sistema industrial fordista parece que empieza a tener problemas de viabilidad, esta estrategia de expansión educativa empieza a ser corregida. A partir de 1973 los economistas clásicos, la tendencia ideológica del neoliberalismo, se apropia de las viejas organizaciones de Bretton Woods (el FMI, el BM, el GATT), y termina haciendo involucionar las intenciones primigenias para pasar a impulsar otro tipo de política económica. La OCDE que sobre todo hace estudios, confecciona estadísticas con gran competencia y elabora informes muy detallados y profesionales, pasa de considerar los sistemas educativos como medios para alcanzar el desarrollo económico, a objetivos en sí mismos. La escuela ya no será aquel espacio tradicional de ascensor social, sino que pasará a ser considerado como un espacio de adoctrinamiento capitalista y un objetivo de negocio. La transición de un sistema industrial, fordista, a uno de financiero hace que la escuela ya no tenga que formar trabajadores para las fábricas, sino un no-lugar, en términos de Marc Augé, un espacio indefinido que a menudo se convierte en un espacio de tráfico o confinamiento en un capitalismo en el que pasamos del humo de las fábricas a fabricar el humo de la especulación financiera.

A partir de este momento, cuando el paradigma económico se transforma radicalmente, la OCDE asume el neoliberalismo como religión. Como todo sistema de creencias, impulsa sin recelos los 10 mandamientos compilados por John Williamson en 1989 en lo que se conoce como el Consenso de Washington y que, como todo pensamiento religioso, construye una tríada que convertirá el mantra actual a acatar por todos los gobiernos: desregulación, recortes y privatización. A mí me gusta denominarlo el Triángulo de las Bermudas, porque allí donde pasa desaparecen los derechos sociales, concretamente, el derecho a la educación, que pasa a ser transformada en un negocio más.

El neoliberalismo transforma a fondo las sociedades. Sin el viejo sistema industrial, con la especulación como principal industria, desde un punto de vista sociológico, pasamos de ser una sociedad de clases (en lenguaje marxista) a una sociedad líquida (en términos de Zygmunt Bauman). Este es uno de los factores que ha causado una gran desorientación a la izquierda, que ahora parece incapaz de comprender el mundo, y, por tanto, de transformarlo.

Vayamos por partes. Si bien durante la época que los historiadores franceses llaman "los treinta gloriosos", referido al periodo de crecimiento económico de 1945-1975, y los anglosajones denominan la era del Wellfare, entramos de lleno en lo que el economista y premio Nobel Joseph Stiglitz denomina como la gran divergencia. A partir de este momento, las diferencias sociales se ensanchan en una medida que recuerdan la era anterior a la Primera Guerra Mundial. Diferencias de renta, salariales, y también culturales y educativas hacen insostenible toda cohesión social. Ya no podemos hablar de clases integradas en una sola sociedad, sino de dos universos paralelos, de galaxias que se alejan de manera virulenta. Así, usurpando una expresión de Umberto Eco, la sociedad ya no se divide entre "los de arriba" y "los de abajo", sino entre los integrados (que gozan de redes de protección y seguridad) y los apocalípticos (aquellos que no tienen nada más que a sí mismos, van perdiendo los derechos sociales, y son a menudo presentados como una especie de zombis): los pobres, los inmigrantes, los ni-ni, la gente refugiada, precaria, ...

Esto se traduce en lo que el pensador recientemente fallecido, Zygmunt Bauman denomina la sociedad líquida. Bauman considera que el cambio de paradigma se fundamenta en que las personas, que antes se consideraban ligadas a sus comunidades pierden los referentes, las seguridades que antes otorgaban instituciones sólidas (Estado, nación, clase, pueblo, profesión, sindicato, familia,...). Nadie parece garantizar la seguridad personal, ni el hecho de tener una carrera profesional, ni un trabajo para toda la vida, ni una familia más o menos estable. Ante los azares de la existencia y la globalización negativa, el individuo queda solo, abandonado a su suerte, sin anclajes colectivos ni morales, dejado a su propia responsabilidad. Cualquier éxito del pasado no servirá de gran cosa en el futuro. Cualquier título académico, en una dinámica de cambio y transformación constante, será rápidamente caducable. Aquí, como recuerda Christian Laval, cada uno debe hacer de empresario de sí mismo. La suerte o la desgracia es atribuida a la acción individual: cada persona es culpable de sus fracasos mientras que cada éxito resulta efímero. Las consecuencias son demoledoras. El individuo ya no tiene ninguna referencia, se encuentra solo, abandonado, desprotegido, y eso no hace más que generar un malestar y un miedo, que como constatamos en la actualidad, será explotado por cualquier aventurero político o por algún aprovechado dispuesto a vender soluciones milagrosas (casi siempre utilizando formas de "coaching" y pensamiento positivo). la precariedad ya está convirtiéndose en el nuevo modo de vida, la epidémía del siglo XXI, como nos recuerda Guy Standing.

Y aquí entramos en lo que el pensador Ulrich Beck denomina "la sociedad del riesgo". La ausencia de seguridades, de seguridad económica, de tener trabajo, carrera, familia, comunidad, sindicato, vecindario, hace que vivamos en una sociedad donde cada persona corre el riesgo de perder el tren, de ser relegado, de perder el estatus. Ya lo hemos visto: Los votantes de Marine Lepen o Donald Trump expresan este mundo en el que los perdedores son los mismos de siempre, porque los riesgos son siempre asimétricos: las élites blindan sus privilegios y disfrutan de sus tarjetas Black, mientras que el resto son desahuciados de sus hogares con la tarjeta roja de la globalización negativa. Aquí, el gueto es la imagen física, la metáfora del mundo globalizado. Cuando hablamos de gueto nos referimos, tanto el conformado por las élites o para aquellos sectores acomodados que se aíslan en urbanizaciones privadas o escuelas privadas, como el generado por los perdedores del sistema, que viven sin trabajo estable, en entornos degradados, precarios y empobrecidos, como las banlieux de Francia o como los barrios de favelas o escuelas con elevados porcentajes de pobreza.

El gueto, o con más precisión, el hipergueto (en términos de Loïc Wacquant) deviene la forma de vida actual y del futuro. De hecho, Ulrich Beck utiliza el término de "Brasilerización de occidente" para describir estos procesos de marginación social y cultural. Barrios privados, acomodados, ordenados y cerrados y protegidos por vigilantes privados, rodeados de masas amenazadoras de perdedores, peligrosos, desordenados, sin normas, deshumanizados que los rodean, como una nueva era medieval en que las ciudades parecen islas de prosperidad rodeados del desorden feudal. ¿Qué papel juega la educación en este proceso? De hecho, la erradicación de las humanidades, como comentábamos antes, y como se quejaba la pensadora Martha Nussbaum, impide tomar conciencia de la propia condición, quita el pensamiento y el lenguaje a la masa creciente de desposeídos y facilita la tarea de dominación a la minoría beneficiaria del sistema. Que víctimas de la globalización en Norteamérica apuesten por alguien como Donald Trump, que es uno de sus principales impulsores, dice mucho sobre el envenenamiento y degradación del sistema educativo (y comunicativo) estadounidense.

Sin pensamiento crítico, hay dominación y explotación asegurada. Y, de hecho, fenómenos como la “pos-verdad” no se explican a partir de la sociedad de la información, gobernada por élites hipe-ricas, se degenera sobre lo que el filósofo situacionista Guy Débord había denunciado hace medio siglo: la sociedad del espectáculo, en que todo debate sobre cuestiones sociales ha pasado a convertirse en un único y plural reality show en el que las clases populares, como denuncia Owen Jones, son demonizadas, a menudo por ellas mismas.

Para que haya sucedido esto, ha sido necesario subvertir el paradigma educativo. La escuela fordista no era nada del otro mundo. A pesar de que ofrecía la oportunidad de convertirse en un ascensor social, no dejaba de ser, esencialmente, un reproductor de las diferencias de clase. Ahora, con escuelas y sistemas educativos diferenciados según el gueto de referencia, no las reproduce, sino que las potencia y las hace insalvables. El mundo anglosajón, y especialmente Estados Unidos ven la coexistencia de experiencias e itinerarios educativos tan singulares que es dudoso que exista lo que podríamos denominar un único sistema educativo. Hay desde escuelas google, donde se trabaja por proyectos y seminarios, de una manera muy "innovadora", home scooling que permite a los alumnos no mezclarse con nadie que no sea de sus círculos, hasta escuelas penitenciarias, con regímenes de semi internamiento y detectores de metales como los describe David Simon en su magnífica serie The Wire. El resultado, un archipiélago educativo insatisfactorio, y que genera grandes déficits en todos los niveles, incluso respecto a la obsesión mostrada por la OCDE de la "empleabilidad".

Sin embargo, esto no es ningún problema: Estados Unidos puede reclutar toda la mano de obra de cualquier lugar del mundo: matemáticos indios, ingenieros alemanes, astrofísicos,.... Esta nueva regla del juego genera la reconversión de los debates educativos. Si, hasta hace unas décadas, la prioridad consistía en discutir sobre las finalidades de la educación, el “para qué” servía la educación, qué tipo de sociedad se quería construir a partir de las aulas, ahora nos encontramos con la neutralización de estas cuestiones. En cambio, ahora parecemos obsesionados por el “cómo”, debates metodológicos buscando las piedras filosofales que nos deberían permitir mejorar la educación cambiando la manera de trabajar. Sin embargo, como nos explica el sociólogo de la educación, y principal experto en fracaso educativo Saturnino Martínez, sólo un 6% de los resultados se explican en función de la organización o las metodologías. Los factores fundamentales tienen que ver con la cohesión social y el entorno de los centros (a parte de la propia motivación y capacidad de resiliencia de los estudiantes).

En Catalunya La Escola Nova 21, Ara és Demà pretenden hacer creer, con ciertas dosis de pensamiento mágico, que es posible mejorar la escuela adoptando el trabajo por proyectos o cambiando el nombre de diversas técnicas pedagógicas que hace décadas que se vienen practicando en las escuelas. Centrar el debate sobre estrategias en el aula sirve para camuflar que, hoy por hoy, la escuela está diseñada para potenciar las diferencias, para hacer de las aulas callejones sin salida, para justificar que no se ofrezcan los recursos necesarios que, efectivamente, como demuestra la literatura académica, es lo que puede mejorar las posibilidades de nuestros alumnos. Estudios como el Tenessee ya han constatado que reducir las ratios a la mitad, propician mejoras de un 28 % de rendimiento académico de media, y hasta un 40 % en los alumnos más desfavorecidos. Por qué, pues, estos debates que, como se está demostrando en la azarosa trayectoria del Ara és Demà no están yendo demasiado lejos: efectivamente, porque las propuestas en los términos de una administración educativa que actúa como correa transmisora de las políticas educativas globales, está destinada al fracaso. Y el fracaso es precisamente el objetivo, porque busca deslegitimar los sistemas educativos públicos a fin de preparar las opiniones públicas para aplicar reformas en el sentido de las que se hicieron en las décadas de 1980 y 1990 (y aún en la actualidad) en Inglaterra y Gales: desmantelar el sistema público, privatizar, alimentar burbujas y blindar los guetos acomodados de la competencia educativa de los sectores más modestos.

Las resistencias

Frente (a) estas circunstancias, hay que articular las resistencias. Y las resistencias no funcionarán sin alternativas viables y protagonizadas por la propia comunidad educativa mancomunada (estudiantes, familias y docentes). Esto no será posible si no somos capaces de articular debates públicos abiertos y honestos, con una participación ordenada, rigurosa y disciplinada.

Para ello, será necesario rehacer el diagnóstico actual sobre la situación de la educación. La situación de la educación en nuestro país, y en buena parte de la Unión Europea, si bien es mejorable, es mejor de lo que describen los medios y los supuestos expertos. A base del esfuerzo de los docentes, los alumnos y de las familias, el sistema, a pesar de las amenazas, aguanta. Uno de los problemas es el de su vulnerabilidad debido a que las administraciones públicas ya no representan los intereses de la ciudadanía, sino que están sujetos a las políticas globales dictadas desde organismos como la OCDE o el FMI, y que además han de cumplir con los acuerdos comerciales de la OMC que obliga a liberalizar los servicios (también la educación) a fin de que el capital internacional (y también el local) pueda vampirizar dinero público a base de gestionar escuelas, institutos y universidades. Por lo tanto, es necesario un proceso de reapropiación, gestión directa, desprivatización y blindaje respecto a cualquier interés económico. Esto también nos obliga a repensar la escuela, no tanto respecto a metodologías, como a recursos y finalidades.

Por todo ello, además, hay que plantear alternativas. Si bien los proyectos de futuro guiados por los diferentes gobiernos y poderes extraterritoriales no son precisamente estimulantes, lo que teníamos en el pasado tampoco es demasiado atractivo. Hacen falta proyectos propios, mancomunados, discutidos, agradables e inspiradores. En este sentido, la experiencia reciente de la ILPEducació debería ser un buen punto de partida para definir cómo debería ser la escuela de todos.

Y esto sólo será posible si establecemos una unidad de la comunidad educativa fundamentada en el empoderamiento de la base. Soy consciente de que en este artículo he abusado demasiado de citas de varios autores y numerosas referencias. Permitidme una última, y ​​no precisamente laica. La prioridad número uno, hoy por hoy, es expulsar a los mercaderes de nuestros templos.

Xavier Díez, escritor, historiador y articulista es portavoz del sindicato Ustec-Stes a Girona

Artículo original en catalán: http://www.vientosur.info/spip.php?article12599


Tomado de Rebelión: 

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=226604

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