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jueves, 23 de noviembre de 2017

¿EL MACHISMO UN MAL GENERADO EXCLUSIVAMENTE POR EL HOMBRE COMO TOTALIDAD?

¿EL MACHISMO UN MAL GENERADO EXCLUSIVAMENTE POR EL HOMBRE COMO TOTALIDAD?
Revista Libre Pensamiento



Los problemas sociales son harto complejos, pero no inexplicables. El machismo es uno de ellos. Se trata de un fenómeno de carácter social que, sin discusión, afecta severamente a la mujer trabajadora, del campo, la ciudad, la fábrica, el barrio y la casa humilde. Sin embargo, no puede estimarse un producto a secas masculino, porque en su reproducción constante participa la llamada educación formal e informal, los medios de difusión, las iglesias, las universidades, el estado y, no faltaba más, el dominio opresor interno y externo, que representa a hombres y mujeres que conculcan el trabajo ajeno, de hombres y mujeres, generadores de la plusvalía de la que deriva el Capital. 


Por la persistente aparición de la tesis que endosa al hombre total la responsabilidad del machismo, nos vemos obligados a plantear lo que pensamos al respecto. 

Comenzaremos examinando una frase de Françoise Heritier, quien fuera una “socialista moderada”, equivalente, si en verdad se estimaba tal, a que no lo era del todo. En una frase suya trasluce un odio exacerbado contra el hombre en general, a juzgar por la forma en que se refiere al mismo. Reza así: “La humanidad es la especie más estúpida: es la única donde los machos matan a sus hembras”. Cualquiera diría que todo hombre maltrata o mata a su esposa, lo cual no es más que un malsano desatino, un despropósito. De entrada algo chocante.

No extraña que al final de su vida Heritier, se aproximara a su maestro Lévi-Strauss, como dice el artículo que citamos, “en el pesimismo acerca del cambio de estructuras socioculturales que se le antojaban inmutables […] No creía que en un plazo cercano se pudiera llegar a la deseada igualdad entre hombres y mujeres.”[1] No concebía, por lo visto, la necesidad de la igualdad socio-económica entre los seres humanos en su conjunto, sobre la base no del mero cambio de relaciones jerárquicas entre los géneros, como al parecer ella lo deseaba, sino del cambio radical de las relaciones de propiedad, que acusan en manos de quién se encuentra la propiedad sobre los medios de producción y de vida.

Posiciones de este tipo también vienen de hombres, como el que, en un artículo, sostiene lo que sigue: “si los hombres y el machismo somos el problema, nosotros tenemos que ser parte de la solución”. Y expresa su deseo de que “la sociedad sea igualitaria, que cada persona sea libre para ser como es, sin que tenga que estar cumpliendo esos roles que el patriarcado nos marca”.[2] Como si la mera igualdad de oportunidades, significara la solución de todo mal social. 

Si planteos semejantes sirven de guía para explayar el conflicto real entre los géneros como guerra sin cuartel entre hombres y mujeres en abstracto, estimándolo parte inseparable del conflicto entre las clases, nos vemos así ante un complicación mayúscula para vislumbrar lo que encierra este último concepto. En concreto digamos:

1. Si el conflicto de género es parte del conflicto de clases, significa, atiéndase bien, que se está no ante una parte cualquiera, sino ante una parte que involucra, necesariamente, la sumatoria de todos los hombres proletarios, y de todos los hombres burgueses y similares, sin excepciones. 

2. Si la cantidad se vuelve calidad, las clases prácticamente desaparecen y, en tal sentido, está demás hablar de lucha de clases. Se enfrentan, hombres y mujeres, sin brizna que conduzca las cosas al final del túnel. 

3. Si la culpa del machismo es exclusivamente de los hombres todos, sin diferencias de clases entre sí, los “malos” resultan ser siempre los hombres como suma total. Luego la mujer no participa como portadora del machismo. Queda libre de este nuevo pecado original atribuible, en este caso, sólo al hombre.

4. Si así son las cosas, el machismo es el problema fundamental de nuestra época. No el capitalismo, sistema en que se enfrentan, por sobre todas las cosas, clases sociales en las que se involucran hombres y mujeres de un lado, contra hombres y mujeres de otro lado, hecho que va mucho más allá de los géneros. Porque la causa real del conflicto entre clases, su base material, no son los géneros enfrentados, sino la existencia de la propiedad privada, fundamento real de la explotación del hombre por el hombre.

5. En resumen, el asunto pareciera reducirse a algo simple: culpar al hombre de todo lo malo que ocurre en la sociedad humana; lograr que acepte su condición perversa y que rectifique su conducta. Este enfoque e intención, en ningún sentido, resulta educativo. 

De esta forma, el hombre explotado queda igualado al hombre burgués, al terrateniente, al esclavista y al feudal. Los hombres no hacen nada bueno, las mujeres sí. Hacer que el hombre indiferenciado se sienta humillado, pisoteado, tal pareciera ser el afán de endilgarle al hombre abstracto su pretendida condición de portador único del machismo. Es lo único visible al remarcarse, a cada instante, ese supuesto o premisa en su contra. Pero así, las fronteras entre clases quedan reducidas a la nada:

a. Las mujeres perversas desaparecen del mapa y sólo quedan los hombres perversos en un sólo paquete que los iguala. Bashar Al-Assar, Heinrich Himmler, Osama Bin Laden, Stalin, Ceausescu, Sadam Hussein, Benito Mussolini, Adolfo Hitler, Lenin, Mao, Marx y Engels, igualados por el género, se enfrentan a sus esposas e hijas respectivas, desborde que no conduce a puerto alguno. 

b. De otra parte, Margaret Thatcher, Irma Grese (una nacista), Reina María I de Inglaterra, Marozia, Lucrecia Borgia e Isabel La Católica, se hermanarían con Nadhezda Krupskaya (esposa de Lenin), Jenny von Westphalen (esposa de Marx), Blanca Aráuz Pineda (esposa de Sandino), y se verían forzosamente enfrentadas a sus esposos respectivos. 

Sin ánimo de cerrar la discusión, conozcamos dos puntos de vista contrarios al feminismo burgués:

Alexandra Kollontai

 “El mundo de las mujeres se divide, como el mundo de los hombres, en dos bandos: los intereses y las aspiraciones de una parte la acercan hacia la clase burguesa, mientras que la otra está en estrecha relación con el proletariado y su propuesta libertadora incluye una solución completa de la cuestión de la mujer. Así pues, aunque ambas partes persigan en general la “liberación de la mujer”, sus objetivos e intereses son distintos. Cada uno de las partes, inconscientemente, establece sus propuestas iniciales a partir de los intereses y aspiraciones de su propia clase, lo que dota de un color específico de clase a los objetivos y tareas que establecen para sí mismas”.[3]

Naomi Wolf

“Sin duda, está en alza, desgraciadamente, un modelo de mujer muy reaccionario. Lo sabemos y lo padecemos, y pude encontrarlo incluso bajo la etiqueta de “feminismo” en ambientes científicos, cuando todavía podía asistir a Congresos internacionales de mujeres economistas: algunas feministas (las menos, por suerte, y casi todas ellas procedentes de los USA) se declaraban partidarias de modelos neoliberales de los que presentaban versiones poco alteradas para dar cierta visibilidad a las mujeres, con desigual rigor. Sé que en Europa, en general, no se entiende que se pueda llamar feministas a estas mujeres que defienden esos modelos reaccionarios, pero algún día tendremos que empezar a abordar también el papel que juegan en España –y no sólo como personas, sino como mujeres– las Esperanzas Aguirre, las Cospedales y las Santamaría, por remitirme a unas pocas que se dedican a la política”. [4]

Por todo lo arriba expuesto, como expresáramos en un brevísimo escrito, detestamos que “la lucha contra el machismo sea utilizada como ring de boxeo contra los hombres en su conjunto…”[5]
____________
[1] Pablo Francescutti. La antropóloga que demostró que la violencia machista no tiene nada de natural. http://www.agenciasinc.es/Noticias/La-antropologa-que-demostro-que-la-violencia-machista-no-tiene-nada-de-natural
[2] José Antonio Ojeda. “Si los hombres y el machismo somos el problema, tenemos que ser parte de la solución”. http://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/hombres-machismo-problema-parte-solucion_0_561344868.html
[3] Citada por Sharon Smith en Marxismo, feminismo y liberación de la mujer. http://www.sinpermiso.info/textos/marxismo-feminismo-y-liberacin-de-la-mujer
[4] Alasbarricadas.org El feminismo reaccionario. http://www.alasbarricadas.org/forums/viewtopic.php?f=10&t=57619
[5] Detesto... https://librepenicmoncjose.blogspot.com/2017/04/detesto.html 

martes, 21 de noviembre de 2017

LA GRAN RAMERA DE ESTOS TIEMPOS




LA GRAN RAMERA DE ESTOS TIEMPOS
Revista Libre pensamiento

No existe nada tan aciago que la espiritualidad fingida, aparentado vivir y permanecer en el aire, sin supuestamente asomarse del todo a ver el mundo. Y ojalá lo hiciera para tratar de comprenderlo y de sensibilizarse ante eso que lo aqueja. Mas no es del todo así. Porque Sí hace algo mucho más que asomarse; vive entre nos, por mera conveniencia de cruda base terrenal, por mucho que lo niegue.

Simula buenas intenciones y acciones, pero resulta más dañina que aquello que deviene por encargo. Se concibe pura, se muestra altiva y despreciativa a lo propio del hombre como especie. De hecho, lo único que profesa es odio infundado a lo humano, a su auténtica raíz terrenal.

Necesario es señalarlo: muchos de los males desatados hoy en día, son corolario de su malsano proceder. ¿O debemos llamarle maldito? Por justicia, Sí.


¿No acude el mismo infierno bélico, de modo profuso, a este esperpento espiritual? ¿Será que el opresor y saqueador de todo tamaño y calibre no recurre a sus servicios, amparado en su alma venal? Y por ventura ¿será que los medios se quedan atrás a la hora de usarla como la Gran Ramera de estos tiempos? Y los pastores de múltiples iglesias y credos, ¿quién duda que ellos sean los que engendran, alimentan y promueven a esos demonios que en verdad existen entre nos?

domingo, 19 de noviembre de 2017

ESPONTANEÍSMO Y CONCIENCIA DE CLASE


ESPONTANEÍSMO Y CONCIENCIA DE CLASE


Al fin y al cabo, cuál es la mentalidad de un ecléctico; de aquél que pretende unir ideas contrapuestas y, por tanto, irreconciliables entre sí, en vez de presentar un cuadro general del mundo que permita contemplar a éste en su totalidad, sin fragmentos que lo desarticulen de modo caprichoso y sin sentido. 

Qué encuentra de común entre el pensamiento, tómese de ejemplo, de un intelectual de derecha que expresa sus simpatías por el advenimiento del fascismo y el de los clásicos del marxismo que abogan y fundamentan la necesidad de un mundo sin opresión alguna.

Qué coincidencia puede haber entre un mundo que se concibe sin reglas, ni ataduras de ninguna especie, y uno que proclama reglas de convivencia aceptadas por una indudable e indiscutible mayoría.

Cómo se admite un mundo en el que el espontaneísmo sea la brújula a seguir, sin que haya personas que conduzcan. 





Lenin saluda ““el despertar espontáneo de las masas trabajadoras” pero advierte que “los obreros no tenían ni podían tener, la conciencia del antagonismo irreconciliable entre sus intereses y todo el régimen político y social contemporáneo”. La conciencia era el producto del trabajo teórico de los intelectuales y “tenía que ser traída [a los trabajadores] desde fuera”. Por cierto, generalizaba, “el desarrollo espontáneo del movimiento obrero lleva a su subordinación a la ideología burguesa”. (Alan Shandro. “La conciencia desde fuera”: Marxismo, Lenin y el proletariado). 



Traemos a colación lo que George Plejánov decía cuando aun era marxista en relación con el papel de las grandes personalidades en la Historia:

“El gran hombre es, precisamente, un iniciador, porque ve más lejos que otros y desea las cosas más enérgicamente que otros. Resuelve los problemas científicos planteados por el proceso precedente del desarrollo intelectual de la sociedad, señala las nuevas necesidades sociales, creadas por el desarrollo anterior de las relaciones sociales, toma la iniciativa de satisfacer estas necesidades. Es un héroe. No en el sentido de que pueda detener o modificar el curso natural de las cosas, sino en el sentido de que su actividad constituye una expresión consciente y libre de este rumbo necesario e inconsciente. Ahí es donde reside toda su importancia y toda su fuerza.” Jorge Plejánov. El Papel del Individuo en la Historia. pp. 55.

http://www.fundacionfedericoengels.net/images/PDF/plejanov_papel_individuo.pdf

ASÍ HABLA UN REACCIONARIO QUE SE LA PASÓ BUEN RATO DEFORMANDO EL SENTIDO DE LA EDUCACIÓN


ASÍ HABLA UN REACCIONARIO QUE SE LA PASÓ BUEN RATO DEFORMANDO EL SENTIDO DE LA EDUCACIÓN 

¿QUÉ DE EXTRAÑO TIENE QUE SALIERA CON ESTO?

“[…] diez años después de la caída del muro de Berlín, ¿la palabra «socialismo» acaso tiene sentido todavía?” —inquiere Federico Mayor Zaragoza, ex Director General de la UNESCO.


ASÍ LE RESPONDIÓ FIDEL:

“Hoy estoy más convencido que nunca de que tiene gran sentido./

"Lo que ocurrió hace 10 años fue la destrucción ingenua e inconsciente de un gran proceso social e histórico que debió ser perfeccionado, pero nunca destruido” —respondió nuestro Comandante en Jefe."

Citado por Noel Manzanares Blanco. 

lunes, 6 de noviembre de 2017

SIONISMO, MOVIMIENTO GLOBAL DEL SISTEMA CAPITALISTA



SIONISMO, MOVIMIENTO GLOBAL DEL SISTEMA CAPITALISTA
Revista Libre Pensamiento

El sistema capitalista, encabezado por EEUU e Inglaterra, engendró al sionismo, con Israel Sionista como centro, sin que la ubicación geográfica tuviera que ser forzosamente esa. La Patagonia Argentina y Chilena se pensaron como alternativa y se conciben aun como relevo.[1] El asunto es deliberadamente intrincado, pero algo queda claro: los sionistas no son exclusivamente sionistas israelíes, éstos sólo son parte de un movimiento internacional del capital que le ha cubierto las espaldas al conjunto de países imperialistas, sobre todo, a Inglaterra y EEUU. 



Debe recordarse que la creación del Estado sionista de Israel tenía como propósito que Reino Unido preservara sus dominios sobre los pueblos árabes y palestinos.[2] Así las cosas, no es de extrañar que, con el cinismo que caracteriza a Occidente, el “canciller británico se siente orgulloso por el rol de su país en la creación de Israel”, aunque se ve obligado a admitir “las violaciones que se han cometido contra los palestinos.”[3]

Debe advertirse, no obstante, que no se debe confundir a judíos con sionistas. Entre los primeros, miles están plenamente identificados con las luchas por la emancipación del ser humano. Otros tantos han participado de forma destacada, entre otras luchas, en la de los trabajadores estadunidenses durante la depresión; en la librada en pro de los derechos civiles; en la lucha en contra del apartheid sudafricano; la lucha contra el fascismo europeo y la de muchos otros movimientos en favor del cambio social y político.

Igual de numerosos son los que se manifiestan en contra del sionismo y el genocidio del pueblo palestino. Y muchos son los judíos que –a petición del Mossad- han sido objeto de persecución y asesinatos, por estimarse peligrosos para esta estructura represiva. En tal sentido, la lucha librada se produce entre los que se empeñan en explotar y dominar al mundo en su provecho y aquellos que no están dispuestos a aceptarlo.[4]

Los sionistas no son sólo israelís, ya lo dijimos. Sin embargo, las cosas han llegado al extremo de confundir los términos al nivel de identificarlos, sobre todo, con Israel. Empero, el fenómeno debe verse más que por la población, por la influencia que el sionismo posee en el orbe, penetrando sin duda las esferas occidentales de poder en su conjunto. A nuestro entender, no siendo un fenómeno israelí, sino global, el sionismo no se vincula con etnias o razas. Guarda relación intrínseca con el capital internacional visto de conjunto. 

En este sentido, aunque pueda parecer exagerado, en buena media, compartimos la opinión que sostiene que el sionismo no es ajeno a ningún ser humano. Porque está en cada rincón del planeta, es de hecho un Gobierno Mundial; participó en todas las guerras del siglo XX; de él salieron los ideólogos y estrategas de golpes militares y de la aplicación de torturas en América Latina, en la segunda mitad del Siglo XX. Igualmente, derivaron “los poseedores de todos los grandes medios de comunicación y controladores de los más pequeños a nivel mundial”; los “propietarios de los mayores bancos y financieras del mundo, de Universidades, del cine […], están detrás de todo lo que se publica en Internet, supervisan lo que se ve, lo que se dice y lo que se hace en cada rincón de este planeta.”[5]

Mentira alimentada hasta el hartazgo

No se quiere admitir que el holocausto, tan restregado los días y las noches a la cara del ser humano, no fue contra los israelitas tal cual se ha creído, sino contra los palestinos. Lo fue ayer y lo es ahora. Sin embargo, la patraña sigue calando, los medios la alimentan hasta el hartazgo.

Si hablamos de esto es por la convicción de un hecho: el daño colosal que ello encierra, cualquiera sea el sentido imaginable. Y uno de ellos es que, de ese miasma, han derivado cadenas interminables de mentiras a las, que ciega, se aferra un mar de gente. Quizá la peor, entre ellas, sea la que atribuye a falsos hebreos (los sionistas) la condición de pueblo elegido por el “Cielo”, para hacer y deshacer las cosas del mundo en su provecho, valiéndose, sobre todo, del profundo temor que genera entre millones de seres humanos el contradecir, en mayor o menor grado, la “grandeza divina” de Israel. 

Desde luego, los padrinos de semejante patraña, los países occidentales (Inglaterra y EEUU, entre otros) no se han quedado atrás y, por extensión “divina”, también se endosan el privilegio de gobernar al mundo a sus anchas. Recordemos a Obama declarando ante la ONU que su país actúa cual “compañero de trabajo de Dios”, tras haber bombardeado, simultáneamente a Siria, Irak, Afganistán, Libia, Pakistán, Somalia y Yemen.[6] Esa ha sido al menos la intención que han y siguen acariciando. 

Porque existe, en verdad, un antídoto contra semejante prepotencia, se llama resistencia, resistencia global en cualquier vía posible, recordando que el enemigo de la humanidad es el que escoge el terreno, jamás los pueblos. Y esa resistencia, se admita o no, se llama lucha de clases, que nadie ha inventado, excepto la explotación del hombre por el hombre, practicada hoy a escala global.

En la política estadunidense, el afán de dominio global se ha hecho sentir desde hace tiempo. Recordemos la Doctrina Monroe que habla de “América para los Americanos” y, sobre todo, el Destino Manifiesto que lanzó al ruedo John L. O'Sullivan para justificar la anexión de Tejas y Oregón.[7] Dice así:

“Los anglosajones se convertirán en la raza que engendrará rasgos particularmente agresivos con el propósito de imponer sus instituciones a toda la humanidad, de extender su dominio a todo el globo terrestre. Si predico con acierto, esta poderosa raza se extenderá a México, a Centroamérica y Suramérica, a las islas de Océano, a África y a otros lugares... El destino de dicha raza es expulsar a las razas débiles, asimilar a otras y transformar el resto hasta que toda la humanidad sea anglosajonizada”.[8]

Desde luego, no se quedan atrás los personajes que, no valiendo nada, se prestan a los juegos del sionismo global. Mauricio Macri, es uno de ellos. Su tarea es facilitar el traslado de la sede mundial del sionismo a la Patagonia chileno-argentino.[9]

Finalmente, aunque queden muchos asuntos en el tintero, digamos esto:

Ningún padre auténtico divide a sus hijos en dilectos y no dilectos; ninguno establece mayorazgo alguno; ninguno pide una prueba de fidelidad absurda, como la del presunto sacrificio que el Demiurgo exigió a Abraham para que, en señal de fidelidad hacia él, sacrificara a su hijo Isaac en holocausto.

Al respecto dice Saramago: “[…] El lector ha leído bien, el señor ordenó a Abraham que le sacrificase al propio hijo, como quien pide un vaso de agua cuando se tiene sed, lo que significa que era costumbre suya, y muy arraigada. […]” [10]

Simplemente nos preguntamos...

A todo esto, nos preguntamos muy en serio: ¿Por qué muchos antimperialistas callan de modo incomprensible ante los horrendos crímenes del Sionismo-Occidental? ¿A qué le temen? ¿Pensarán que todo lo que se denuncia contra la mal llamada Nación Hebrea pertenece a lo que se ha presentado como “teorías conspirativas”, o es que creen de verdad el cuento de Israel como pueblo escogido por Dios?

Tal vez piensen que el asunto consistía en “otorgar una tierra sin gente a un pueblo sin tierra”, tal como declaraba el 2 de noviembre de 1917, Arthur James Balfour, Secretario de Asuntos Exteriores de Gran Bretaña, al también británico Lionel Walter, banquero, político y zoólogo británico.[11]

Así exactamente se concibió el arrebato de sus tierras a los nativos estadunidenses, tal como refiere un compendio oficial de la historia de EEUU que estima a la “migración” inglesa “poderosa” y “edificadora” de “una nueva civilización en un continente otrora salvaje”. Y sigue: “Lo primero que vieron los colonos de la nueva tierra fue un panorama de bosques espesos. A decir verdad, esos bosques estaban habitados por indios, muchos de ellos hostiles, y a la amenaza de sus ataques habría de sumarse a las penalidades de la vida diaria.”

John Smith, fundador de la colonia de Virginia, en 1607, más desalmado, anoto: “Nunca el cielo y la tierra estuvieron más de acuerdo en enmarcar un lugar para que el hombre la habite.” Habla del hombre blanco, naturalmente.[12]

Recordemos lo que declaró en noviembre de 2014, en Sídney, Tony Abbott, primer ministro de Australia, a su homólogo británico, David Cameron: “Al contemplar esta ciudad gloriosa, al ver este desarrollo extraordinario, es difícil pensar que en 1788 no había nada más que maleza. Los soldados, los convictos y los marinos que desembarcaron de esos 12 barcos debieron pensar que habían llegado a la luna”.[13]

Y por increíble que parezca, cuando esta gente ve amenazado su estándar de vida, su vida suntuosa, su parasitismo y, en fin, lo que considera sobrepoblación de los no blancos en el orbe, entonces pega el grito al cielo diciendo, como el tal Guillermo de Inglaterra, que ello “supone un gran riesgo”. [14]

El nefasto Bill Gates ha hablado de la reducción de la población global. Afirmó sin ambages “que las vacunas y el cuidado de la salud forman parte de una ecuación para reducir la población en el mundo de un 10 a 15 por ciento.[15]


Notas: 



[1] Adrian Salbuchi. La Patagonia argentina y chilena en peligro. https://actualidad.rt.com/opinion/salbuchi/view/37659-patagonia-argentina-chilena-peligro
[2] Recordemos lo que Winston Churchill, siendo Primer Ministro de Gran Bretaña, expresó en 1920:“Si, como bien puede suceder, se creara a lo largo de las orillas del Jordán un Estado judío bajo la protección de la Corona Británica, que podría comprender entre tres o cuatro millones de judíos, habrá ocurrido un acontecimiento en la historia del mundo que sería desde todos los puntos de vista beneficioso”. Y un año después, desde Jerusalén, expresó: “es totalmente acertado que los judíos, que están dispersos por todo el mundo, deban tener un centro nacional y un Hogar Nacional donde algunos de ellos puedan reunirse. ¿Y dónde más podría ser, sino en esta tierra de Palestina, con la cual durante más de 3.000 años se han asociado íntimamente y profundamente?” Winston Churchill, un maníaco genocida. https://culturaproletaria.wordpress.com/2017/03/24/winston-churchill-un-maniaco-genocida/
Abu Faisal Sergio Tapia. El genocidio del pueblo palestino con acento inglés. http://www.hispantv.com/noticias/opinion/358581/declaracion-balfour-ocupacion-genocidio-palestino
[4] Nicola Hadwa y Silvia Domenech. ¿Y los sionistas? http://www.rebelion.org/noticia.php?id=223883
[5] Magdalena Rodríguez. No es lo mismo ser israelita que ser judío ni ser sionista. https://es.sott.net/article/29536-No-es-lo-mismo-ser-israelita-que-ser-judio-ni-ser-sionista
[8] Selivánov, Valentín. “La Expansión de EEUU en América Latina”. En: Historia de las Intervenciones Norteamerica­nas. Obra en dos tomos, tomo II. Redacción de "Ciencias Sociales Contemporáneas", Academia de Ciencias de la URSS, Moscú, 1982. p. 15.
[10] “El señor [dios] enloquece a las personas” (José Saramago) https://artemuros.wordpress.com/2014/10/01/el-senor-dios-enloquece-a-las-personas-jose-saramago/
[12] Servicio Informativo y Cultural de los Estados Unidos de América. Reseña de la Historia de los Estados Unidos.
[14] Príncipe Guillermo dice que demasiada gente en el planeta "supone un gran riesgo". https://actualidad.rt.com/actualidad/254284-principe-guillermo-rapido-crecimiento-poblacion

Egolatría

Egolatría 

“Las personas egocéntricas se sienten infalibles. Aunque se presentan como individuos seguros y sobrados de autoestima, estas armas las utilizan como mecanismo de defensa porque en el fondo son personas solitarias y llenas de inseguridades. Por eso necesitan sentirse adulados y admirados constantemente por los demás.” Egocentrismo, el culto al yo

Aquéllos que ven con desprecio hacia abajo, en el fondo, no se quieren ni a sí mismos. Los que pretenden desmasificarse, de fondo, se atomizan a un nivel en el que, prácticamente, se vuelven o pueden volverse irreales. Quizá, hay en ellos más sufrimiento que en nadie, justo porque no creen ni en sí mismos. Se avientan a instruirse a lo ecléctico, tomando lo que les sale al paso, sin concierto a la vista. No parecen percibir que ello les impide eslabonar su pensamiento en un todo lógico, porque su forma de cultivarse no permite nada semejante. 

No son capaces de tener una perspectiva de conjunto de los fenómenos existentes, en la lejanía, ni en lo próximo. Basados en otros, expresan pensamientos, a veces, favorables a percepciones abiertamente contrarias al ser humano, al humanismo, toda vez que lo etiquetan en dos categorías, los que pertenecen al orden descendente (las muchedumbres) y los que están en la categoría de los ascendentes (en verdad los menos); en pocas palabras, los “viles” y lo “nobles”, los “positivos” y los “negativos”. Dentro de la visión reaccionaria acusada, Napoleón es ejemplo de los “positivos”.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

¡QUÉ NO JODAN LOS ANTICOMUNISTAS RUSOS!



¡QUÉ NO JODAN LOS ANTICOMUNISTAS RUSOS!

Ahora se mezcla todo. En la misma Rusia, se tira lodo a la Revolución de Octubre. Y ahí mismo se escuchan posiciones tanto o más anticomunistas que en Occidente. Poco falta, en verdad, para que en la Patria de Lenin se diga que el zarismo es lo mejor de toda la historia en este gigantesco país euroasiático. Les guste o no a esas fuerzas que mancillan la causa comunista, la Gran Revolución Socialista de Octubre fue y es lo mejor que le ha pasado no sólo a Rusia, sino también al mundo.

De la existencia de la URSS, se puede decir que fue ella la que salvó a la humanidad del hitlerismo que Occidente entero amamantó con profusión. ¿Quién puede negarlo? Nadie. ¡Qué tampoco entonen la cantinela que esa gesta gigantesca e incomparable, se podía lograr sin tener de telón de fondo el socialismo! Por algo ha sido inimitable.

Como si Octubre no les bastara, a la misma Revolución Cubana pretenden descalificarla, llevársela de encuentro:

“No es de extrañar (...) que si Lenin dijo que “de todas las artes, el cine es para nosotros la más importante”, la primera ley en materia cultural de la Revolución cubana fuera la creación del Instituto Cubano del Arte e Industrias Cinematográficas (...) el 24 de marzo de 1959, a escasos tres meses de la llegada al poder de Fidel Castro, y que el primer largometraje de la recién creada industria se llamara 'Historias de la Revolución' (1960); por ello tampoco es de extrañar el camino transitado en Cuba desde los años liminares, y en apariencia libres, del 'dictum' castrista “Dentro de la Revolución, todo; contra la Revolución nada” (1960) hasta el tristemente célebre 'quinquenio gris' (1970-1971) con su marginación de intelectuales en nombre de la pureza ideológica de la Revolución.” (Sputnic)

Hoy en Rusia hablan del “gran terror” (véase RT) iniciado con Octubre, pero no perderemos tiempo refutando el asunto, solo preguntémonos: ¿Acaso el terror que hoy se desata por todos los puntos cardinales del planeta sin que nada indique que pueda ponérsele freno a ese terror inigualable no es incomparablemente mayor del que se desatara tras el triunfo de Octubre? ¿Le gustaría a Rusia que en algún momento, le increpen el “Gran Terror” contra el devoto “Estado Islámico”?

Traemos a cuento esta genial postura respecto a la comparación entre nazifascismo y comunismo ruso:

«Colocar en el mismo plano moral el comunismo ruso y el nazifascismo, en la medida en que ambos serían totalitarios, en el mejor de los casos es una superficialidad; en el peor es fascismo. Quien insiste en esta equiparación puede considerarse un demócrata, pero en verdad y en el fondo de su corazón es en realidad ya un fascista, y desde luego sólo combatirá el fascismo de manera aparente e hipócrita, mientras deja todo su odio para el comunismo.»

LA ESPIRITUALIDAD NECESARIA


LA ESPIRITUALIDAD NECESARIA

Estamos convencidos de lo esencial de la espiritualidad para el ser humano, pero de esa que recorre los campos, las aldeas, las calles, los barrios, los rincones que frecuentan las personas que en verdad, como diría Sandino, “producen con su sudor los que otros derrochan con francachela”; de la que tejen a diario los que entregan su vida, su esfuerzo y sudor a los demás; la de quienes, con verdadera vocación, ejercen su quehacer en los centros de estudios, de salud y oficinas; en la administración honrada de proyectos destinados a los del montón, donde sea; la de quienes, más allá de su investidura, ven y tratan con respeto y dignidad a los demás; la de quienes actúan siempre y en todo momento, como parte inseparable de los demás, sin llevar consigo piel de zapa alguna.


Respetamos la espiritualidad que va más allá de las estrellas y recorre el universo, siempre y cuando sus portadores no pretendan desconocer el ombligo terrenal que, de por vida, los sustenta en este mundo y no fuera de él.   

100 % de acuerdo con el contenido de esta imagen

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Sin ánimo de golpear la sensiblería ni el puritanismo, las brujas jamás han existido, salvo en la historietas, en las películas y en la imaginación. Pero los perversos pululan por todo el orbe. Se venden por docenas. No aconsejo a nadie comprarlos, salen excesivamente caros y son, en extremo, dañinos. No se tiene que ofender a la prostituta, si la vida la ha empujado por esa incierta vereda, pero la expresión Hijo de Puta refleja con absoluta precisión la condición de maldito o maldita que alguien tenga.

lunes, 30 de octubre de 2017

EL MARXISMO SIEMPRE VIVO


"From the Dictatorship of Porfirio Diaz to the Revolution - The Revolutionaries." 1957-65. Acrylic on plywood. Hall of the Revolution, National History Museum, Chapultepec Castle, Mexico City, Mexico.


EL MARXISMO SIEMPRE VIVO
Revista Libre Pensamiento

Puntualizaciones de los clásicos respecto al tránsito del capitalismo al comunismo

El comunismo encierra sobre todo la defensa de la esperanza tan pisoteada y descalificada; las libertades populares hoy tan golpeadas; un mundo en el que se realicen los más caros anhelos de la humanidad en términos de auténtica igualdad social en los planos más profundos, posibles y probables. Es la lucha contra los prejuicios del llamado sentido común; contra todo sectarismo, toda explotación y manipulación; contra toda enajenación y alienación; contra toda guerra de agresión y todas las formas de encubrirlas.

Muchas cuestiones que se endilgan al Comunismo de los clásicos no se corresponden para nada con lo que ellos postularon. Y esto constituye una de las razones de fondo para exponerlo a través de ellos de modo preferente, quienes nunca vieron en su concepción ninguna suerte de Catecismo. Hablamos en lo esencial de Marx, Engels y Lenin. 


No concibieron el tránsito del capitalismo al comunismo de modo brusco, repentino o inesperado, sino a manera de proceso que marca un salto cualitativo. Prolongado dada la lucha frontal entre el capitalismo (aferrado con todas sus fuerzas a su preservación) y el socialismo que se abre paso en medio de muchas dificultades y complejidades -tales son la fuerza de la costumbre y el sentido común, anidados, por siglos, en las masas populares, y la inevitable influencia que en éstas ejerce la ideología burguesa.

Vislumbraban la lucha de clases, incluso, dentro de los mismos procesos revolucionarios. Y aun concibiendo el triunfo proletario, no creían posible transformar de una sola vez la propiedad privada en propiedad social. Tras formularse la interrogante sobre la rapidez con que podía suprimirse la propiedad privada, Engels aporta una idea cardinal: 

“No, no será posible, del mismo modo que no se puede aumentar de golpe las fuerzas productivas existentes en la medida necesaria para crear una economía colectiva”. Y continúa: “la revolución proletaria sólo podrá transformar paulatinamente la sociedad actual, y acabará paulatinamente con la propiedad privada únicamente cuando haya creado la necesaria cantidad de medios de producción.”[1]

Marx puntualiza: “De lo que aquí se trata no es de una sociedad comunista que se ha desarrollado sobre su propia base, sino, al contrario, de una que acaba de salir precisamente de la sociedad capitalista y que, por tanto, presenta todavía en todos sus aspectos, en el económico, en el moral y en el intelectual, el sello de la vieja sociedad de cuya entraña procede.”[2]

Aunque no pocos refunfuñan al oír hablar del asunto, Marx y Engels señalan que sin un alto grado de desarrollo de las fuerzas productivas, en un plano histórico-universal, que genere una masa de hombres por completo desposeída y dispuesta a rebelarse contra un mundo de riqueza y cultura, es imposible construir el comunismo, ya que, sin eso, “sólo se generalizaría la escasez, y por tanto, con la pobreza comenzaría de nuevo, a la par, la lucha por lo indispensable y se recaería necesariamente en toda la miseria anterior…”[3]


Siguiendo las pautas anteriores, Lenin apunta: “En su primera fase, en su primer grado, el comunismo no puede aún ser completamente libre de las tradiciones o de las huellas del capitalismo.”[4] Y muestra que su construcción no es un proceso rectilíneo, ni puro, que, por tanto, amerita acciones que se correspondan por entero con las circunstancias prevalecientes. Y al considerar las razones que motivaron al Estado Soviético a la adopción de una serie de medidas extremas contra el capital, el líder bolchevique precisa: 

1) El capital oponía a la sazón una resistencia militar que sólo podía enfrentarse con las armas; 2) por lo mismo, no se podía sino colocar en primer plano la represión por encima de los métodos de gobierno; 3) tampoco se disponía de especialistas de las distintas ramas de la ciencia y de la técnica; eran parte de la contrarrevolución armada u oponían “una resistencia pasiva, regular y tenaz”, acudiendo al sabotaje. Habiendo vencido en lo militar, el poder soviético vio la necesidad de interrumpir la ofensiva militar contra el capital para colocar “en primer plano la organización de la contabilidad y del control en las empresas ya expropiadas a los capitalistas y en todas las demás.”[5]

Se refiere también al prolongado proceso que conduce a la supresión de las clases. “Este tránsito es, por necesidad, extraordinariamente largo y las medidas administrativas y legislativas, precipitadas e imprudentes sólo conducirían a hacerlo más lento y difícil.”[6]

Sostiene que el mercado y el capitalismo debían ponerse al servicio del socialismo, servirle de auxiliares; advirtiendo que no se debía “impedir por completo todo desarrollo de intercambio privado, […] el comercio […], inevitable con la existencia de millones de productores”; ello habría sido una política “absurda y suicida” para el partido que quisiera llevarla a efecto porque, de hacerlo, sufriría “un fracaso indefectible”. 

Lo procedente era meter al capitalismo “en el cauce del capitalismo de Estado”, estableciendo con la burguesía el régimen de concesiones o acuerdo con el Poder Soviético, de lo cual el Estado proletario, obtuviera “ventajas en forma de desarrollo de las fuerzas productivas y de aumento inmediato o en breve plazo de la cantidad de productos”, advirtiendo que un acuerdo semejante no equivale a paz entre las clases.[7]

Estimamos que, en función de afianciar la necesaria lucha de clases, se deben reafirmar los postulados esenciales del marxismo, poniendo de nuevo sobre el tapete el sentido real de la democracia burguesa, en los términos que Lenin la plantea, en parte con este pasaje:

“La Comuna de París […] mostró, [….] el carácter explotador de la democracia burguesa y del parlamentarismo burgués bajo los cuales las clases oprimidas tienen el derecho de decidir una vez cada determinado número de años qué miembros de las clases poseedoras han de “representar y aplastar” al pueblo en el Parlamento. Precisamente ahora, cuando el movimiento soviético, extendiéndose a todo el mundo, continúa a la vista de todos la causa de la Comuna, los traidores al socialismo olvidan la experiencia concreta y las enseñanzas concretas de la Comuna de París, repitiendo la vieja cantinela burguesa de la “democracia en general”. La Comuna no fue una institución parlamentaria”.”[8]

Marxismo no puede superponerse a la sociedad

Siendo reflejo de la realidad y no asunto impuesto a ésta, no se debe esperar que el marxismo vaya más allá de lo que las circunstancias concretas permitan. Traemos esto a colación porque, a menudo, se desea lo imposible del mismo, tal si de él se derivaran soluciones inmediatas o mágicas a los grandes problemas que aquejan al ser humano. Empero, ni en él, ni fuera de él, se tienen repuestas inmediatas, mecánicas, espontáneas o instantáneas. Esto puede motivar la frustración de las personas que, no viendo cumplidas sus expectativas al respecto, probablemente se vean arrastradas a derroteros por entero desvinculados de la transformación social, o a la apatía hacia ésta.  

No existe nada que supere la complejidad del movimiento social. De cierto, la realidad no es, ni puede ser, corolario de un recetario. Por lo mismo, el marxismo, no es aplicable en sí mismo, no es fertilizante, inyección, conocimiento instrumental, ni nada similar. En este sentido, amen de brindarnos un método de comprensión de la realidad, su papel consiste en mover, sacudir, guiar, orientar, e inspirar la acción humana y la lucha de clases. Es el alma de quienes deseamos en verdad cambios sociales radicales. Pero no actúa al modo de un conjuro mágico. Define eso sí, una actitud de clase: de qué lado está una fuerza política en la contienda contra el capital. 

Con todos sus errores (reales, abultados o fabricados por Occidente), el socialismo funcionó en la URSS y en los países de democracia popular. Hoy funciona en Cuba y en Corea del Norte. Por su establecimiento se lucha en diversos países, por ejemplo, en Venezuela. Y algo más, el marxismo, al tiempo que teoriza, advierte de modo perenne que no se lo reduzca a simples citas divorciadas del contexto y, sobre todo, de la lucha irrenunciable contra el capital. 

Para comprender todo esto, nuestra visión de las cosas debe abrirse a lo real, no a lo perfecto; a lo inevitablemente contradictorio. No debemos, en consecuencia, frustrarnos por las cuitas de lo humano; comprendamos la realidad humana por contraste y de modo promedial, nunca de modo absoluto. Lo que esbozamos es apenas un intento de comprensión de la realidad siempre cambiante. No pretende más que eso.


La lucha contra la enajenación y la alienación y la educación 

En las actuales circunstancias históricas en que se diseminan globalmente la alienación y la enajenación, obligado es encontrar una suerte de antídoto capaz de combatir de forma eficaz estos vicios tan perniciosos que el sistema opresor ha sembrado, por cierto, arando de forma profusa. Pensamos que la educación puede servir mucho a este propósito. 

A nuestro parecer, todo el conocimiento del mundo es insuficiente para ser educado, porque el centro de toda educación verdadera es la sensibilidad social, la solidaridad con las personas y los pueblos todos. Por ello, no podemos hacer eco de la llamada responsabilidad social empresarial, un anzuelo nocivo que, no a pocos, emboba o que, de forma consciente, se tragan otros; ni tampoco de la más que imprecisa educación en valores que la reacción, por doquier, abraza sin asomo de duda, ni rechazo. Por lo mismo, esa educación tampoco guarda relación con la promoción de la competitividad que alimenta a ultranza un individualismo cimero; ni con ningún otro valor de mercado; en fin, con nada que encierre daño innecesario e irreparable al ser humano.


El feminismo a ultranza y la lucha en su contra

Insistimos en la necesidad de rescatar el sentido clasista tanto de las interpretaciones relativas a la sociedad en general, como de la lucha librada contra el capital. Considérese que, a escala global, se observa una tendencia muy fuerte a abandonar el clasismo; o a mezclarlo con todo tipo de posiciones reaccionarias que, en definitiva, distorsionan la realidad de la lucha de clases y los fondos teóricos del marxismo. En este sentido, debe dejarse por sentado, por ejemplo, el rechazo tajante a la existencia de un feminismo a ultranza. 

El feminismo proletario rechaza “que haya un elemento común a todas las mujeres independientemente de su clase, nacionalidad, raza, etc. […] mantiene la centralidad de la lucha de clases para la destrucción del patriarcado.” Por eso, cualquier “intento de separar el patriarcado de la sociedad de clases en su conjunto, conduce […] a callejones sin salida estratégicos para el feminismo.” 

Los auténticos enemigos no son, así, los hombres en su totalidad, sino “el patriarcado como parte consustancial de la sociedad de clases y el capitalismo imperialista.” Y viceversa, las mujeres no constituyen ningún “sujeto revolucionario”. Muchas de ellas, por el contrario, defienden la sociedad de clases y, pertenecen, por eso, al “campo reaccionario”, por más que digan buscar “la liberación de las mujeres.”[9]

En el mismo sentido, las mujeres combatientes de las FARC declaran: “A todo nuestro pueblo y a los pueblos del mundo, (incluyendo las “feministas” burguesas) les podemos asegurar que en las FARC-EP, más que en cualquier otro lugar de la patria, están plenamente reconocidos nuestros derechos.”[10]

Y ni aquellas mujeres que luchan bajo la bandera del feminismo dejan de reconocer que ellas no plantean “abrazar, por igual y sin posición crítica, todas las tendencias del feminismo.” Lejos de esa postura, existe una corriente concreta a la que llaman a “tratar con hostilidad abierta: el feminismo burgués o de clase media. Las mujeres de la clase dominante y de la clase media se enfrentan a la opresión, pero eso no significa que podamos confiar en que puedan seguir una estrategia que las lleve a abordar el sufrimiento de la vasta mayoría de las mujeres que están en la clase obrera.” 

Más aun, señalan que la “corriente feminista a la que se le ha prestado menor atención es la de las feministas socialistas y las feministas marxistas, que, […] son las que han hecho la mayor contribución para avanzar en la teoría sobre la opresión de la mujer a lo largo de las últimas décadas.”[11]

La lección que encierra el caso ecuatoriano

Siguiendo la misma tónica arriba expuesta, debe pensarse en el futuro de las revoluciones. Marx y Engels, plantean que los comunistas, en todo lo que hacen por los intereses de los proletarios, piensan en el porvenir de su movimiento. Lo dicen con estas palabras: 

“Los comunistas luchan por alcanzar los objetivos e intereses inmediatos de la clase obrera; pero, al mismo tiempo, defienden también, dentro del movimiento actual, el porvenir de ese movimiento.”[12]

Y enlazamos esto con el caso de Lenin Moreno, presidente actual de Ecuador. Este caso ilustra el peligro de grandes dimensiones que encierra la concentración de más poder que el necesario en una sola persona. Porque, con no poca frecuencia, se pierde de perspectiva que las revoluciones las hacen los pueblos, no personas determinadas. Mientras no se sepa guardar un adecuado equilibrio entre el líder de un proceso y los sectores mayoritarios que empujan los cambios, la posibilidad indeseable de retorno al pasado amenazará a las revoluciones. 

Cuba es quizá el ejemplo más claro de una relación apropiada entre liderazgo y masas populares. No hay, ni hubo en Cuba, culto a la personalidad. Eso debe ser imitado por doquier. Lo acusado no niega el papel que juegan en la historia los grandes hombres.[13]




[1] F. Engels. Principios del Comunismo. En: C. Marx; F. Engels. Obras Escogidas entre tres tomos, tomo I. Editorial Progreso, Moscú, 1974. p. 91.
[2] Carlos Marx. GLOSAS MARGINALES AL PROGRAMA DEL PARTIDO OBRERO ALEMAN.  En: C. Marx; F. Engels. Obras Escogidas entre tres tomos, tomo III. Editorial Progreso, Moscú, 1974. p. 14.
[3] Carlos Marx; Federico Engels. La Ideología Alemana.  Editorial Pueblo y Educación. La Habana. p. 35.
[4] V. I. Lenin. El Estado y la Revolución. Obras Escogidas en tres tomos. Tomo 2. Editorial Progreso, Moscú, 1981. p. 368. 
[5] V. I. Lenin. Las Tareas Inmediatas  del Poder Soviético. Editorial Progreso, Moscú, 1981. Tomo 2. pp. 681-683.
[6] V. I. Lenin. “Economía y Política en la Época de la Dictadura del Proletariado”. Editorial Progreso, Moscú, 1981.  Tomo 3. p. 293.
[7] V.I. Lenin. Sobre el impuesto en especie. Obras Escogidas en tres tomos. Tomo 3. Editorial Progreso, Moscú. p. 619. 
[8] V.I. Lenin. TESIS E INFORME SOBRE LA DEMOCRACIA BURGUESA Y LA DICTADURA DEL PROLETARIADO. Presentado al I Congreso de la III Internacional
[9] Anuradha Gandhi. Feminismo proletario. http://www.lahaine.org/feminismo-proletario
[10] Diana Grajales. Feminismo marxista y revolucionario: “Nosotras las guerrilleras ¿Trofeos de guerra?” https://www.mujerfariana.org/vision/144-feminismo-marxista-y-revolucionario-nosotras-las-guerrilleras-trofeos-de-guerra.html
[11]  Sharon Smith. Marxismo, feminismo y liberación de la mujer. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5761
[12] C. Marx; F. Engels. Obras Escogidas en tres tomos. Tomo I. Manifiesto del Partido Comunista. Editorial Progreso, Moscú. 1974. p. 139.
[13] Como bien lo expresara George Plejánov: “El gran hombre es, precisamente, un iniciador, porque ve más lejos que otros y desea las cosas más enérgicamente que otros. Resuelve los problemas científicos planteados por el proceso precedente del desarrollo intelectual de la sociedad, señala las nuevas necesidades sociales, creadas por el desarrollo anterior de las relaciones sociales, toma la iniciativa de satisfacer estas necesidades. Es un héroe. No en el sentido de que pueda detener o modificar el curso natural de las cosas, sino en el sentido de que su actividad constituye una expresión consciente y libre de este rumbo necesario e inconsciente. Ahí es donde reside toda su importancia y toda su fuerza.” Jorge Plejánov. El Papel del Individuo en la Historia. pp. 55-56.  http://www.fundacionfedericoengels.net/images/PDF/plejanov_papel_individuo.pdf

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