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viernes, 28 de septiembre de 2018

Material extractado: NICOLAS MADURO: "Venezuela hoy viene a decir su verdad, traigo la verdad de un pueblo luchador, heroico, revolucionario"

Material extractado
NICOLAS MADURO: "Venezuela hoy viene a decir su verdad, traigo la verdad de un pueblo luchador, heroico, revolucionario" 

Vie, 28/09/2018 - 08:42 

INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA, NICOLÁS MADURO, EN EL 73° PERÍODO DE SESIONES DE LA ASAMBLEA GENERAL DE LA ONU 

(…) 

Hoy Venezuela es víctima de una agresión permanente en lo económico, en lo político, en lo diplomático, en lo mediático por parte de quienes gobiernan los Estados Unidos de Norteamérica, enarbolan la Doctrina Monroe, para justificar desde el punto de vista ideológico, político, diplomático; la agresión contra nuestra amada patria. 

Nuestra razón de ser, ¿por qué la agresión política, económica, diplomática contra Venezuela? En primer lugar, porque Venezuela ha levantado un proyecto autónomo de revolución democrática, de reivindicación social, de construcción de un propio y nuevo modelo de sociedad, basada en las raíces históricas de nuestra nación, basada en la identidad de nuestro país, basada en la cultura propia de nuestra región latinoamericana. 

Quieren desde hace 20 años, detener el curso de la historia, del desarrollo de un proyecto revolucionario que nació de la propia raíz de lucha de nuestro pueblo y de nuestra región. Y en segundo lugar —quizás— más entendible, para las razones geopolíticas mundiales Venezuela es la nación del mundo que posee la reserva de petróleo más grande, certificada a nivel internacional. Venezuela fundadora de la OPEP, Venezuela país con 100 años de producción petrolera descubrió y certificó internacionalmente la riqueza petrolera más grande del mundo; y Venezuela además posee importantes riquezas naturales y mineras. Hoy nuestro país está certificando lo que pudiera ser con estándares internacionales, la primera reserva de oro del mundo. 

Debe saber el mundo que además de la más grande reserva internacional de petróleo, Venezuela hoy certifica bajo estándares internacionales la más grande reserva de oro del mundo; y además Venezuela hoy también certifica lo que va a ser la cuarta reserva de gas del mundo, importantes riquezas naturales, importante ubicación geopolítica, geoeconómica, geoestratégica, que ha llevado a las oligarquías del continente y a quienes dominan desde Washington a plantearse la dominación y el control del poder político en Venezuela. Venezuela hoy es víctima de una agresión permanente. 

En lo económico Venezuela ha sido sometida en los dos últimos años a una serie de medidas unilaterales ilegales de persecución económica, de bloqueo económico, se nos ha impedido la utilización de la moneda internacional (el dólar), con posiciones de uso de dominio por parte de las autoridades, de la Secretaría del Tesoro de Estados Unidos. Hoy por hoy Venezuela no puede negociar ninguna transacción internacional a través del dólar. ¿Sabía el mundo que Venezuela es perseguida desde el punto de vista económico, comercial, monetario? Hoy Venezuela es sometida a un conjunto de mecanismos de sanciones económicas ilegales, unilaterales. 

Ayer el presidente de los Estados Unidos precisamente, desde esta misma tribuna, anunciaba nuevas sanciones, pretendidas sanciones económicas y financieras contra nuestro país, precisamente en el santuario de la ley, en el santuario de la legalidad internacional. Sabe el Sistema de Naciones Unidas que las sanciones unilaterales, utilizando el dominio, el favor de la moneda y la persecución financiera, se consideran ilegales desde el punto de vista del derecho internacional. Venezuela también es sometida a una agresión permanente en lo mediático, se ha tratado de construir un expediente para justificar una intervención internacional, hoy sabemos que es una intervención internacional que se ha pretendido, una intervención militar de control de nuestro país. Se ha construido a nivel mediático mundial un expediente contra nuestro país para pretender una crisis humanitaria, una crisis humanitaria que utilice los conceptos de Naciones Unidas para justificar una coalición de países, encabezados por el Gobierno de Estados Unidos y sus gobiernos satélites en América Latina, que le ponga la mano a nuestro país. Se ha fabricado por distintas vías una crisis migratoria, que se cae por su propio peso, se cae por su propio peso, que pretende desviar las verdaderas crisis migratorias que hay en el mundo, que demuestran lo desfavorecido que somos los países del Sur. La crisis migratoria que hay en América Central, en México, en América Latina, que hay hecho el anuncio de un muro de contención contra nuestros pueblos, un muro de divisiones entre nuestros pueblos. No se quiere hablar, y se pretende dar un trato de doble rasero de la situación real de los migrantes latinoamericanos, caribeños, contenidos, perseguidos en la frontera con México, separadas las familias, secuestrados niños enteros, y no se quiere dar respuesta ni visibilizar ese asunto; no se quiere visibilizar la gravedad de la crisis migratoria provocada por la destrucción de Libia por parte de la OTAN, que generó la migración de miles de hermanos africanos, de millones de hermanos africanos y del Medio Oriente, producto de la guerra contra Siria. 

Y se ha tratado de enfocar en una campaña mediática mundial, una pretendida crisis migratoria en Venezuela para justificar lo que desde hace varios años se viene anunciando, una intervención humanitaria. Es el mismo esquema de las armas de destrucción masiva de Irak, es el mismo esquema que justificó la intervención de otros países, ahora bajo el esquema de una gran campaña brutal de guerra psicológica. 

Venezuela hoy es víctima también de una agresión de carácter diplomático, ayer fuimos testigos queridos hermanos y hermanas de los gobiernos del mundo, de cómo el Presidente de los Estados Unidos hizo amenazas directas de recorte, de ayudas, de retiro de ayudas, directas del gobierno de Estados Unidos o de bloqueo de ayudas de los sistemas internacionales de apoyo y auxilio para los gobiernos y pueblos del mundo que lo necesitan. 

(…) Sobre Venezuela, se ha dirigido una feroz ofensiva diplomática en todos los órganos del sistema de Naciones Unidas, apoyado por gobiernos satélites, que arrodillados mancillan el honor de los pueblos que dicen representar. 

Venezuela ha sido sometida a una agresión permanente en lo político. El pasado 8 de septiembre el periódico New York Times, publicó elementos probatorios de la participación de funcionarios de la Casa Blanca y del gobierno de los Estados Unidos, en reuniones para favorecer un golpe de Estado militar y provocar un cambio de gobierno, un cambio de régimen en Venezuela. La investigación publicada por el New York Times, replicada por la revista Times, por el Washington Post, y conocida a través de la prensa mundial, sencillamente lo que vino fue a confirmar la conspiración, la agresión permanente de los factores del gobierno de los Estados Unidos contra una democracia constitucional, robustecida, una democracia con pueblo como la democracia venezolana. Ya nosotros habíamos denunciado en su momento, los intentos de violencia contra la Constitución, los intentos de disturbios y golpes pretendidos de carácter militar contra el gobierno constitucional y revolucionario que, por voluntad y voto popular, presido en la República Bolivariana de Venezuela. 

Luego del fracaso anunciado, publicado en las páginas del New York Times de estos intentos pretendidos de disturbios, violencias de carácter militar da el New York Times detalles de cómo funcionarios de los Estados Unidos desde Colombia, apoyados por el gobierno de Colombia y la institucionalidad colombiana, se reunieron y ofrecieron su aliento y su apoyo a este intento de cambio de régimen, puede el sistema de Naciones Unidas, puede la unidad, le digo a mis hermanos latinoamericanos y caribeños ¿Puede América Latina y el Caribe aceptar estos métodos que tanto daño hicieron a nuestra región durante todo el siglo XX? Cuántas intervenciones militares, cuántos golpes de estado, cuántas dictaduras se impusieron durante el largo y oscuro siglo XX latinoamericano y caribeño, ¿y a quién favoreció? ¿A los pueblos? ¿Qué intereses representó? Los intereses de las transnacionales, los intereses antipopulares, larga dictaduras como la de Augusto Pinochet en Chile tuvieron que soportar nuestros pueblos por empeño de las élites estadounidenses y de la Doctrina Monroe de negar el derecho que nos hemos ganado a gobernarnos de la forma que sea necesario gobernarnos y de construir sistemas económicos, políticos y culturales propios de la región. 

Por eso dije que he venido a traer la verdad de un pueblo que lucha, Venezuela está en el ojo de la mira de una campaña política y mediática que parece no tener fin, por eso es que traemos la verdad de nuestra patria a esta honorable Asamblea General de Naciones Unidas; luego del fracaso publicado y anunciado en New York Times de estos intentos de cambio de régimen, ilegal, inconstitucional, criminal, luego de la elección democrática presidencial del pasado 20 de mayo, donde este servidor que está aquí presente, Nicolás Maduro Moros obtuvo el 68% de los votos populares en elecciones libres, la elección número 24 en 19 años fue la elección presidencial del pasado 20 de mayo, elección número 24, donde las fuerzas revolucionarias bolivarianas con distintos niveles de aprobación, hemos ganado 22 elecciones frente a las fuerzas opositoras en nuestro país; luego del fracaso del intento de pronunciamientos militares, luego del fracaso de las candidaturas y de la táctica electoral, apoyada desde Washington, con el inmenso triunfo electoral que el pueblo nos dio, el pasado 4 de agosto fui víctima de una tentado terrorista con drones, que pretendió asesinarme en un acto de carácter militar, en una avenida principal de la ciudad capital de Caracas, y que de haberse ejecutado, como fue planificado y es de conocimiento público, habría arrojado una masacre, el asesinato de todo el alto mando institucional, político, militar de nuestra nación, de Venezuela. Ese mismo 4 de agosto los autores materiales, los terroristas que llevaron a cabo el ataque con drones, primer ataque con drones que se conozca en la historia de la violencia terrorista a nivel mundial, ese mismo 4 de agosto fueron capturados por los órganos de seguridad, por los órganos policiales del Estado. 

(…) 

Todas las investigaciones indican que este atentado y sus autores materiales, como así lo han confesado, fueron entrenados, preparados durante meses en territorio colombiano bajo el amparo y el apoyo de las autoridades colombianas. Y las últimas investigaciones y capturas han develado, como lo he hecho de conocimiento de la opinión pública, que algunos funcionarios diplomáticos de los gobiernos de Chile, Colombia y México son referidos por los autores materiales como estar involucrados para facilitar su fuga luego de realizado el ataque terrorista. 

(…) 

Por allí, al llegar a Nueva York hoy en horas de la tarde, me enteré que algunos periodistas les habían preguntado al presidente Donald Trump si estaba dispuesto a reunirse con Maduro, así me llaman a mí por ahí, con Nicolás Maduro con el Presidente de Venezuela, parece que el presidente Donald Trump dijo en algunas de sus respuestas el día de hoy, que si eso ayudaba a Venezuela, él estaba dispuesto, pues yo le digo desde esta tribuna, le ratifico desde esta tribuna, a pesar de las inmensas diferencias histórica, a pesar de las inmensas diferencias ideológicas, a pesar de las inmensas diferencias sociales, yo soy un obrero, un conductor de autobús, un hombre del pueblo, no soy un magnate ni un multimillonario, a pesar de todas las diferencias que pudieran considerarse abismales, el Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, estaría dispuesto, yo estaría dispuesto a estrechar la mano del Presidente de los Estados Unidos a sentarme a dialogar sobre los asuntos de las diferencias bilaterales y los asuntos de nuestra región que así sean considerados. 

(…) 

Fue nuestro Libertador Simón Bolívar quien dijo en su época, 1826, 1826 dijo el Libertador Simón Bolívar, desde entonces dijo ya, casi como un profeta: “Los Estados Unidos de Norteamérica, parecen destinados por la providencia, a plagar la América de hambre y miseria en nombre de la libertad”, Simón Bolívar, 1826. 

(…) 

Bueno, yo estoy dispuesto a hablar con agenda abierta sobre todos los temas que quiera hablar el gobierno de los Estados Unidos, con humildad, con franqueza, con sinceridad. Venezuela enarbola como presidente del Movimiento de Países No Alineados, las banderas del diálogo de civilizaciones. Venezuela como presidente del Movimiento de Países No Alineados, promueve, practica de manera permanente el diálogo político, internacional, la solución de los conflictos internacionales a través del diálogo, del entendimiento, de los usos pacíficos de la política y no de la fuerza. 

(…) 

(…) Yo abro los brazos para todos aquellos que nos quieran ayudar, desde África, desde Europa, desde Asia, desde América Latina que quieran ayudar respetando la soberanía del país, sin intervenir en los asuntos internos de Venezuela para que nos respalden, nos acompañen en un proceso de diálogo soberano por la paz, por la democracia, por la justicia, por el futuro, por la prosperidad de Venezuela que es una nación noble que se merece la paz, se merece el futuro; se merece lo más grande. 

Buenas noticias, sí traemos, buenas noticias de un país que no se ha rendido, ni se va a rendir. Buenas noticias de una nación que va consolidando su democracia, buenas noticias de una nación que va empoderando a su pueblo, buenas noticias de un país que va construyendo su propio modelo social, su propio estado de bienestar social con fórmulas nuevas para proteger a sus ancianos, a sus pensionados, a sus niños, a sus jóvenes, a sus mujeres, a los sectores más necesitados, a su clase obrera. Buenas noticias traemos también del esfuerzo de recuperación económica, precisamente he activado durante el mes de agosto un Programa de Recuperación Económica, Crecimiento y Prosperidad que está logrando posicionar las bases de una economía nueva, no dependiente de la renta petrolera, una economía diversificada, de crecimiento sostenible y de construcción de la prosperidad, de la prosperidad, rumbo a un modelo social de nuevo tipo. 

(…) 

(…) No hay un solo modelo económico, no podemos permitir que se nos quiera imponer un modelo económico único, un pensamiento único, no podemos permitir que se nos quiera imponer un modelo cultural único, un modelo político único; se quiera uniformar en un solo pensamiento a la humanidad. No, reivindicamos la diversidad cultural, religiosa, política de la humanidad, de este mundo, y por eso propugnamos el surgimiento de ese mundo desde el Movimiento de Países No Alineados, el surgimiento de un mundo de justicia, de justicia. 

(…) 

(…) hemos aguantado arremetidas políticas, mediáticas, diplomáticas, económicas, financieras, persecuciones; y les puedo decir a ustedes, hoy Venezuela está más fuerte que nunca, hemos sabido resistir y sacar fuerzas de nuestra propia entraña histórica para hoy estar de pie, victoriosos y dispuestos a seguir avanzando en la construcción de un modelo social propio, el de la revolución socialista del siglo XXI; lo decimos a los cuatro vientos, es una revolución nueva, de independencia, de dignidad, de justicia. 

(…) 

Tengo confianza en el futuro de la humanidad, tengo confianza en el destino de mi patria, tengo confianza en el futuro común de esta comunidad que es la Organización de Naciones Unidas, y les digo, después de haber sobrevivido a intentos de golpes de Estado, a atentados terroristas, les digo: Confío en el ser humano, confío en el futuro de la humanidad y desde Venezuela le decimos a la Organización de Naciones Unidas: Confiamos en los ideales nobles de un pueblo, que como el pueblo venezolano, no se rinde, ni se rendirá. (…)

miércoles, 24 de mayo de 2017

La cuestión es impedir que el fascismo se adueñe de Venezuela


24/05/2017 


La cuestión es impedir que el fascismo se adueñe de Venezuela

La izquierda mundial en todos sus matices no le puede fallar al pueblo bolivariano y a sus ansias de paz

El plan imperial de azuzar a los sectores más fascistas de la oposición venezolana para convertir las calles de Caracas y otros puntos del país en lo que fueron los inicios de la gran invasión terrorista en Siria, sigue funcionando a todo vapor. Día a día, a todas las iniciativas de guerra descargadas sobre Venezuela Bolivariana (la económica y la mediática como señal más distintiva de la embestida derechista) se suma una violencia ciega, desalmada, repulsiva, que parece ser la matriz que amenaza imponerse entre esa mezcla de hordas juveniles de lúmpenes en que se han convertido Voluntad Popular y otros grupos acicateados por Leopoldo López y Capriles Radonski.

La tremenda escena de un joven manifestante quemado vivo, acuchillado, golpeado con saña. Incluso cuando después que el fuego arrasara sus ropas y su cuerpo fuera destruido casi en un 80 por ciento, no faltaron energúmenos que lo seguían azotando impidiéndole llegar hasta un sitio donde pudiera ser auxiliado. Esto no es oposición y mucho menos pacífica como siguen sosteniendo el secretario de la OEA, Luis Almagro y buena parte de los presidentes obsecuentes de Washington, con Mauricio Macri , Horacio Cartes y Pedro Pablo Kuscinsky a la cabeza (Temer está ahora más preocupado en no ir preso por corrupto) sino que esto es lisa y llanamente la cara más brutal de lo que siempre auspicia el imperialismo en cada uno de los territorios que intenta destruir para luego adueñarse de ellos. El Medio Oriente es la mejor matriz para darnos cuenta de ellos. Practican fascismo puro, de un estilo muy parecido al que el ISIS ha venido desarrollando en Iraq, Libia y Siria, donde a una atrocidad se le impone otra.

Es probable que esta escalada violentista continue, ya que la permanente entrada de paramilitares colombianos no se detiene y tanto el presidente Juan Manuel Santos como Alvaro Uribe Vélez están unidos en la cruzada anti chavista. No es casualidad la involución producida con el aval del gobierno y la justicia colombiana del proceso de paz, tampoco asombran los consejos dados a Santos por senadores republicanos y por el propio Donald Trump para que desde Bogotá se generen las condiciones para una eventual ofensiva final contra el gobierno de Nicolás Maduro. Todo coincide en generar un clima donde no se tengan en cuenta ninguna de las propuestas de diálogo realizadas por Maduro, incluida la de la Asamblea Constituyente, que tanto reclamaba en su momento el arco opositor. Lo que se busca, igual que en Siria contra Bachar Al-Assad, es el derrocamiento, la humillación, y la posterior destrucción de todos los avances logradas durante estos 18 años de chavismo.

Frente a esta situación compleja, resulta asombroso y meritorio comprobar como a pesar de todo, el gobierno sigue ejerciendo su poder para mantener las conquistas sociales, sacando adelante las Misiones en sus mas variados aspectos, desde la Salud hasta las de Educación, terminado de construir 1.600.000 viviendas y entregándoselas a quienes más las necesitan. Por su parte, los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) siguen generando la posibilidad de que los sectores más humildes accedan a productos alimenticios o medicamentos que les niega la especulación criminal.

Toda esta gobernabilidad social y de características revolucionarias, atendiendo a como están las cosas en otros países ganados por el neoliberalismo, son la razón fundamental del continuo apoyo que el chavismo de abajo le sigue otorgando a Maduro. El otro elemento que la oposición no ha podido quebrar es la lealtad de las Fuerzas Armadas, y la conjunción de ambos bloques solidifican el búnker donde hasta ahora se han estrellado todos los intentos golpistas. Es importante que quienes gobiernan no pierdan esto de vista, ya que es precisamente desde los barrios y enclaves militantes del chavismo que se exige que la actual situación se enfrente con más radicalidad, no cediendo un ápice a las provocaciones derechistas pero tampoco a los cantos de sirena social demócratas que apuestan a un chavismo contrario a los que siempre impulsó su gestor, el Comandante Hugo Chávez.

Tampoco hay que descartar que en algún momento de esta ofensiva reaccionaria, quienes dirigen el plan operacional contrainsurgente no se conformen con las algaradas de la violencia fascista y decidan pasar a una etapa superior, invadiendo el país desde Colombia u otras plataformas similares. Y que lo hagan, tercerizando la intervención directa, como hizo la OTAN en Medio Oriente a partir de equipar y llenar de dólares las mochilas de los terroristas. Para ello, en la versión caribeña de este plan injerencista, intentarían apelar al concurso de los paramilitares buscando la luz verde del gobierno santista y el uribismo. Es para esa etapa, que más allá de la respuesta que le ofrezcan pueblo y ejército chavista, se hará imprescindible la solidaridad internacionalista en todas sus variantes. Ante esta posibilidad, quienes se reivindiquen bolivarianos, chavistas y antiimperialistas en todo el continente deberían estar preparados para estar a la altura de las circunstancias de lo que Venezuela precise. Sobre todo, sabiendo lo que ha sido y son a nivel cooperación desinteresada el pueblo y el gobierno venezolano, partiendo de las veces que la Revolución Bolivariana ha acudido en apoyo a otros pueblos que sufrían necesidades o eran chantajeados por no someterse al Imperio.

Es por ello, que analizando autocríticamente lo hecho hasta el presente, se debe fijar -como ya lo han hecho los Movimientos hacia el ALBA- la prioridad del accionar en sostener el proceso encabezado por Maduro, a la vez multiplicar la presencia en las calles cada vez que se convoque a apoyar a Venezuela y repudiar a los fascistas que la atacan. Es indispensable también denunciar lo que allí ocurre, desmentir con información veraz lo que los medios hegemónicos de cada uno de los países se encargan de tergiversar, y por último estar en permanente alerta para evitar que esa guerra imperialista confunda y aliene a quienes se dicen de “izquierda” y terminan derrapando por derecha a la hora de hablar de Venezuela. Nadie, absolutamente nadie que se reclame del campo popular puede ignorar que si cayera el gobierno chavista la oleada de terror y revanchismo no solo golpearía al pueblo venezolano sino que se podría extender a todos los países donde el Imperio tiene discípulos y teje complicidades con EE.UU.

La suerte de la Patria Grande se juega en esta pulseada entre quienes apuestan a la defensa de la democracia participativa revolucionaria y aquellos que mediante el terror tratan de implantar el fascismo y entregarle el país a las corporaciones trasnacionales.

La izquierda mundial en todos sus matices no le puede fallar al pueblo bolivariano y a sus ansias de paz.

resumenlatinoamericano.org

Texto completo en:

http://www.lahaine.org/la-cuestion-es-impedir-que

lunes, 24 de abril de 2017

LA VERDAD DE VENEZUELA, el supuesto autogolpe y las garras del imperio


LA VERDAD DE VENEZUELA, el supuesto autogolpe y las garras del imperio
Carmen Bohórquez / Carlos Fazio

El golpe de Estado en Venezuela no lo ha dado el Presidente Maduro sino que lo viene dando la nueva Asamblea Nacional desde su instalación el 5 de enero del 2016, cuando su presidente afirmó que en 6 meses sacaría del gobierno a Nicolás Maduro. Pasados los 6 meses sin lograr consumar su propósito, en octubre de 2016 la Asamblea Nacional acordó realizar de manera ilegítima un juicio político al Presidente Maduro; juicio que se realizó en una sola sesión y por el cual decidió su destitución y la convocatoria a elecciones en 30 días. En ninguno de los dos casos ni la prensa internacional ni la OEA ni el Departamento de Estado se hicieron eco de tan evidente ilegalidad.

El último golpe de Estado por parte de la Asamblea se consumó el 9 de enero de 2017, al ésta declarar abandono del cargo por parte del Presidente de la República y su desconocimiento como tal, contraviniendo el hecho público y notorio de que éste se mantenía y se ha mantenido trabajando día y noche en Miraflores. Tampoco en esta ocasión hubo pronunciamiento alguno de parte de la OEA, del Dpto. de Estado ni de ningún otro gobierno.

Cabe señalar que en Venezuela existen 5 poderes: Ejecutivo, Legislativo, Judicial, Electoral y Ciudadano, que funcionan de manera independiente y autónoma, pero que la Constitución establece inteligentes contrapesos para que ninguno de ellos avasalle a los otros. En todo caso, el régimen político NO es Parlamentario, sino Presidencial: el Presidente es el Jefe de Estado y el Jefe del Gobierno, y le compete en exclusividad fijar la política exterior. 

Igualmente es preciso aclarar que el Parlamento no tiene potestad ninguna para destituir, y menos en una sola sesión y sin juicio previo a ningún otro de los poderes constitucionales, como lo ha pretendido hacer la actual Asamblea Nacional con el Presidente de la República, el Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Supremo de Justicia.

La única instancia a la que deben obedecer todos los poderes es la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, que es "el máximo y último intérprete de la Constitución" y sus interpretaciones son vinculantes para el Tribunal Supremo como un todo y para el resto de los poderes. (Art. 335 de la Constitución Nacional).

Compete también a esta Sala el declarar la nulidad de los actos emanados de cualquiera de los poderes que colidan con la Constitución y suplir las omisiones del legislador cuando haya dejado de dictar las normas o medidas indispensables para garantizar el cumplimiento de la Constitución (Art 336).

A pesar de todo esto, la actual Asamblea Nacional, desde su instalación el 5 de enero de 2016 se asumió a sí misma como el único poder autónomo y se atribuyó ilegalmente la potestad de decidir por encima de los otros 4 poderes. En función de este autoatribuido e inconstitucional poder decidió, en julio de 2016 juramentar, en actitud prepotente y bajo la falsa afirmación de que la Asamblea era el poder supremo y no tenía por qué obedecer dictamen alguno de ningún otro poder, a 3 diputados cuya elección fue impugnada por fraude electoral comprobado y anulada como tal por el Consejo Nacional Electoral.

Fue ante esta reiterada situación de absoluta rebeldía e ilegalidad que el Tribunal Supremo de Justicia declaró en desacato constitucional a la referida Asamblea Nacional, así como determinó que mientras la situación de incorporación ilegal de estos tres diputados no fuera corregida todos los actos, acuerdos o leyes promulgadas por la Asamblea Nacional resultaban nulas de toda nulidad. 

En virtud pues de esta situación de inconstitucionalidad en la que se ha puesto la Asamblea Nacional y de que esta situación ha mantenido al país en un limbo jurídico por más de un año y de que muchos acuerdos internacionales que requieren la aprobación del Parlamento y que son de absoluta necesidad para combatir la actual crisis económica, no han podido ser enviados a dicha Asamblea por mantenerse arbitrariamente en desacato, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia tomó la decisión de suplir aquellas funciones de la Asamblea Nacional que son imprescindibles para asegurar el Estado de Derecho y la vida económica del país. Suplencia que declaró en el mismo acto que se mantendría hasta tanto la Asamblea saliera del desacato retirando formal y legalmente a los 3 diputados cuya elección no es reconocida por el Consejo Nacional Electoral.

A imitación del constitucionalismo europeo, cuando hay un conflicto constitucional entre poderes el Tribunal Supremo puede asumir competencias del Parlamento en los casos en que fuera necesario. Hasta Donald Trump ha tenido que asumir las decisiones recientes del Tribunal Supremo norteamericano. 

Hasta aquí la situación legal y de desacato inconstitucional tal como ha acontecido. 

Una vez producida la referida sentencia respecto a la suplencia temporal de algunas funciones de la Asamblea Nacional, la Directiva y los parlamentarios de oposición que conforman la mayoría en dicha Asamblea declararon de inmediato que con la decisión de la Sala Constitucional del TSJ de asumir funciones del Parlamento, Nicolás Maduro había consumado un golpe de Estado. Dando por supuesto que Maduro controla todos los poderes y reafirmando su tesis de que en Venezuela rige una Dictadura. La pregunta lógica que uno se hace es que si aquí hay una dictadura y si Maduro controla todos los poderes, ¿qué necesidad tiene entonces Maduro de dar un autogolpe de Estado?

Pero como la lógica y la verdad son hoy realidades totalmente ausentes del discurso de la derecha, de inmediato y casi simultáneamente, la derecha internacional e imperial saltó denunciando el autogolpe de Estado dado por el Presidente Maduro y exigiendo una intervención inmediata en Venezuela. 

Teniendo estos antecedentes en cuenta, la verdad es que no hay golpe de Estado puesto que no hay desplazamiento del Poder Legislativo ni destitución de ningún legislador ni disolución del mismo, como de manera facciosa fue manejado por las corporaciones mediáticas y por los gobiernos de derecha implicados en la conspiración. Técnicamente el TSJ sólo estaba asumiendo de manera accidental y coyuntural las funciones de la AN para cubrir el vacío legal producido por más de un año de ausencia de la AN por autoanulación y desacato a la sentencia que lo obliga a la desincorporación de los 3 diputados que la directiva anterior, en actitud prepotente, juramentó bajo la falsa afirmación de que la Asamblea era el poder supremo y no tenía por qué obedecer dictamen alguno de ningún otro poder. 

Por otra parte tampoco era un golpe de Estado porque de hecho el Parlamento puede volver autónomamente a sus plenas funciones en sólo dos días, si quisieran, con tan sólo desincorporar a los 3 diputados impugnados y salir del desacato. Todo lo demás es parte de la misma estrategia del Dpto. de Estado de satanizar al gobierno bolivariano y justificar la intervención.

Finalmente, la situación fue resuelta de inmediato y constitucionalmente gracias a que el Presidente Maduro, en uso de sus atribuciones, convocó a una reunión inmediata del Consejo de Seguridad Nacional, que agrupa, entre otros, a los presidentes de los 5 poderes. Dicho Consejo acordó por unanimidad solicitar a la Sala Constitucional que revisara sus sentencias respecto a la Asamblea Nacional con el objeto de garantizar la prevalencia de los 5 poderes y buscar que la Asamblea corrigiera su desacato. Y así fue decidido por la Sala Constitucional. Vale subrayar que el Presidente de la Asamblea Nacional fue convocado a esa reunión y no quiso asistir. No obstante ello, la oposición se niega a reconocer que la situación fue subsanada legalmente en aras de la armonía de poderes y sigue sosteniendo pública e internacionalmente la tesis del golpe de Estado dado por Maduro y tomándolo como bandera, ha iniciado de nuevo una campaña agresiva y violenta de manifestaciones diarias que al igual que en el 2014 ha comenzado a producir decesos de inocentes, a incendiar o destrozar bienes públicos, atacar centros de salud, impedir el tránsito, mientras agrede de todas las formas posibles a los cuerpos de seguridad buscando la reacción de éstos y obtener la FOTO con la que le demostrarán al mundo que el agresor y violento es el gobierno venezolano.

Venezuela, Estados Unidos y la OEA

Ninguna de estas decisiones ni el hecho más que comprobado del estado de rebeldía en que se ha colocado la Asamblea Nacional y la desmedida y confesada búsqueda del poder total en Venezuela por parte de la oposición venezolana, que desde hace 18 años viene conspirando contra la revolución bolivariana, como ha sido público y notorio, ha incidido ni un ápice para detener el ataque internacional, comandado por Estados Unidos contra la Venezuela bolivariana, sino que al contrario lo ha exacerbado pensando en que ha llegado el momento de acabar con toda experiencia revolucionaria en Nuestra América y que la caída de Venezuela es imprescindible para lograrlo.

Los hechos se han precipitado luego de la desaparición física del Comandante Hugo Chávez y la elección de Nicolás Maduro como Presidente. Hoy la salida golpista en Venezuela es asumida abiertamente por Estados Unidos; primero a través del Decreto Ejecutivo de Obama, que declara a Venezuela una “amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad de los Estados Unidos” y auspiciada ahora por la administración de Donald Trump a través de su añejo instrumento político-ideológico de la guerra fría, la Organización de Estados Americanos (OEA).

A partir de la victoria de Maduro, y apoyado por el Pentágono y el Departamento de Estado de Estados Unidos −y su mascarón de proa, la Organización de Estados Americanos−, el plan golpista denominado “La salida” ha venido ensayando distintas modalidades de la guerra no convencional (o asimétrica), incluidos el terrorismo mediático, la desestabilización económica y la violencia callejera de las guarimbas, para desplazar al presidente legítimo, Nicolás Maduro, del gobierno.

Tras ser declarada en desacato por el TSJ, la Asamblea Nacional se declaró en rebeldía, negándose a cumplir su función legislativa, y con apoyo de congresistas de la ultraderecha de Estados Unidos como el senador Marco Rubio y del secretario general de la OEA, Luis Almagro, ha buscado asumir las funciones del Poder Ejecutivo, lo que a todas luces sí constituye un golpe de Estado.

Luis Almagro y la larga mano de Washington

La conjura mediática contra el proceso que encabeza Nicolás Maduro, se dio en el marco de las renovadas acciones conspirativas de Luis Almagro y sus jefes en el Departamento de Estado y el Pentágono –que responden hoy al presidente Donald Trump−, quienes han logrado articular a un grupo de presidentes y cancilleres de países miembros del organismo con el objetivo de echar a andar, de manera escalonada, las medidas intervencionistas y coercitivas previstas en la Carta Democrática Interamericana, lo que podría derivar en un bloqueo, sanciones y una eventual suspensión de Venezuela como Estado parte, como fase previa que “legitime” una intervención militar multilateral bajo la tutela de Washington, por razones “humanitarias”.

Desde su llegada a Washington en marzo de 2015, la gestión de Luis Almagro ha logrado rescatar y hacer prevalecer nuevamente el verdadero espíritu injerencista del organismo hemisférico, aquel que en enero de 1962, cuando la conjura contra Cuba en Punta del Este, Uruguay, llevó a que la OEA fuera definida por el diplomático cubano Raúl Roa −“el canciller de la dignidad”− como Ministerio de Colonias de Estados Unidos.

Ya entonces Almagro figuraba en los planes del Pentágono como motor de lo que sería la segunda fase de la operación “Venezuela Freedom”, a ser instrumentada el año siguiente (2016) por el jefe del Comando Sur, almirante Kurt Tidd, sucesor en el cargo del general John Kelly, actual secretario de Seguridad Nacional de la administración Trump.

Fue el propio Kelly, quien, ante un comité del Senado estadunidense, expuso el 12 de marzo de 2015 que la primera fase de la operación “Libertad Venezuela” había conseguido parte de sus objetivos, al lograr generar una situación de caos y desestabilización política en el territorio venezolano, combinando acciones callejeras y el empleo dosificado de la violencia armada, etapa que incluyó las guarimbas con su medio centenar de muertos, los asesinatos selectivos, sabotajes contra instalaciones estratégicas y acciones paramilitares en la frontera colombo-venezolana.

En noviembre siguiente Almagro recibió en la OEA a Lilián Tintori, esposa de Leopoldo López, encarcelado en Venezuela por ser uno de los principales instigadores del plan golpista “La salida”, que en 2014 causó 43 muertos y 900 heridos, con lo que tácitamente se inscribía en el cronograma del Pentágono dirigido a derrocar a Nicolás Maduro.

La prueba fehaciente de su viraje político –hasta entonces Luis Almagro había corrido con bandera de “izquierdista” por ser el canciller del ex presidente de Uruguay, José Mujica, quien además lo promovió a la secretaría de la OEA−, fue cuando su nombre apareció en un “papel de trabajo” del almirante Tidd, fechado el 25 de febrero de 2016.

Diseñado por la llamada “comunidad de inteligencia” e inscrito en la estrategia de rollback −de dominio y vuelta atrás−, el informe afirmaba haber “convenido” con Almagro la aplicación de la Carta Democrática de la OEA contra Venezuela, en el marco de la Guerra de Espectro Completo elaborada en junio de 2000 por la Dirección de Políticas y Planes Estratégicos del Ejército de Estados Unidos (ver Documento Joint Vision 2020), que es la matriz doctrinaria de todos los manuales y proyectos de Guerra No Convencional desarrollados hasta el presente contra el proceso revolucionario bolivariano y otros países del área con gobiernos progresistas.

Según la propia descripción del almirante Tidd, la estrategia subversiva estaba siendo ejecutada por agentes encubiertos del Comando de Operaciones Especiales, la Fuerza Conjunta Bravo, con asiento en la base de Palmerola (Soto Cano), en Comayagua, Honduras, y la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial Sur (inteligencia), y era concebida como una “operación de amplio espectro, conjunta y combinada” que contemplaba una “fase terminal” hacia julio-agosto de 2016.

Para ello, el plan requería del posicionamiento mediático de que en Venezuela existía una “crisis humanitaria” (por falta de alimentos, medicamentos, agua y electricidad) y una matriz de opinión que manejara a nivel internacional el escenario de que el país estaba “cerca del colapso” y de una “implosión”.

Sustento de las guerras asimétricas o híbridas y los “golpes blandos” o “institucionales” de nuestros días (como el golpe de Estado parlamentario-judicial-policial-mediático contra Dilma Rousseff en Brasil), la doctrina de espectro completo −citando a Tidd− emplea “recursos diplomáticos, de información, militares, económicos, financieros, de inteligencia y jurídicos”, y echa mano de grandes corporaciones y lobbys empresariales, operadores políticos de la derecha internacional y sus intelectuales orgánicos, actores no estatales (ONGs), jerarcas de la Iglesia católica y agrupaciones estudiantiles.

Como denunció Marcos Roitman, el centro de maniobras en el terreno es la embajada de Estados Unidos en Caracas. Hasta allí llegan agentes de inteligencia estadunidenses desplegados en América Latina a coordinarse con Tenny Spith, militar de alto grado, perteneciente a la Agencia de Inteligencia para la Defensa (DIA), y Rita Buck Rico, adscrita a la sección de asuntos políticos de los servicios exteriores.

Pero como la guerra psicológica es un componente esencial de los conflictos asimétricos (toda intervención internacional es precedida por una guerra mediática), a través de la Agencia de Inteligencia para la Defensa (DIA), el Pentágono ha logrado articular en la etapa una vasta plataforma comunicacional (TV, circuitos radiales, prensa escrita, redes digitales) desde donde lanza campañas de intoxicación desinformativas (terrorismo mediático, propaganda negra y bullying permanente) contra Venezuela.

Es en ese marco que hay que inscribir el papel de Almagro como peón de Washington, que cobraría vuelo a partir de mayo de 2016, cuando en vísperas de la 46ª. Asamblea General de la OEA calificó a Maduro como “dictadorzuelo” e intensificó sus labores de cabildeo con la finalidad de echar a andar la aplicación de la Carta Democrática Interamericana contra Venezuela.

Desde entonces Almagro, de la manera más insolente, mentirosa, descarada, y absolutamente parcializada con la oposición venezolana al punto de sólo reunirse con sus dirigentes, asumir como propios todos sus argumentos contra Maduro y la revolución bolivariana, y contradiciendo en todas sus partes sus funciones de Secretario General de una Organización de ESTADOS, no de parcialidades políticas, se ha dedicado a una campaña internacional recabando apoyos y ejerciendo presiones y hasta violando el propio reglamento interno de la OEA para precipitar la aplicación de la Carta Democrática Interamericana y la expulsión de Venezuela de la OEA, lo que dejaría la puerta abierta para una intervención militar e inmediata de Estados Unidos en nuestra patria.

Sabemos además que pululan los mercenarios nacionales e internacionales que trabajan para empujar a Venezuela hacia a una guerra civil, creyendo que tras la catástrofe serían ellos los llamados a controlar las cuantiosas riquezas de Venezuela, o al menos compartir las migajas que le dejen los grandes emporios transnacionales. Pero se equivocan, el pueblo venezolano hoy hace suyas las palabras pronunciadas por el Libertador Simón Bolívar ante la amenaza de John Irvine, representante de los Estados Unidos: "Mire, en cuanto a sus amenazas, sepa usted que aquí en Venezuela en 10 años de guerra, ha muerto la mitad de nuestros compatriotas, y nosotros, los que aquí quedamos, estamos ansiosos por correr la misma suerte, si tuviéramos que morir todos enfrentando al mundo entero".

Entretanto el Presidente Maduro sigue manteniendo su llamado reiterativo al diálogo, que es la única vía racional de resolver los problemas. Esa debería ser la tarea de los diferentes gobiernos del mundo que tanto “interés” demuestran por Venezuela, sin entrar a detallar su propia situación interna que los descalifica absolutamente para erigirse en jueces de los demás. Sólo una fuerte opinión pública desprovista de intereses neocoloniales o mercenarios, sino por el contrario amante de la justicia, de la verdad, de los valores éticos, del respeto a las soberanías de los pueblos y de los Estados, defensora de los derechos humanos, solidaria con las luchas de los pueblos que buscan construir un mundo donde la persona humana y no el dios dinero sea el centro, podrá erigirse como un muro de contención que impida la ya declarada invasión.

Es necesario apoyar fuertemente el Diálogo. Es necesario sostener y defender a la Comisión de Diálogo creada por Unasur a instancias del gobierno venezolano en la que participan el ex–Presidente español José Luis Rodríguez Zapatero, el ex–Presidente de República Dominicana Leonel Fernández, el ex–Presidente de Panamá Martín Torrijos y un delegado especial del Papa Francisco, cuya preocupación y buenas intenciones nadie puede poner en duda. 

Necesitamos igualmente hacer expresa la solidaridad de los pueblos del mundo. Este 19 de abril, en que se conmemoran 207 años del establecimiento de nuestro primer gobierno autónomo, se realizará una JORNADA MUNDIAL DE SOLIDARIDAD CON VENEZUELA y esperamos que ese día se haga público y expreso el acompañamiento solidario y combativo de todos los hombres y mujeres que en el planeta trabajan y sueñan con un mundo mejor.

Carmen Bohórquez / Carlos Fazio

17 de abril de 2017

POST SCRIPTUM

Hoy, 24 de abril, es necesario agregar algunos hechos importantes que han sido ocultados o tergiversados por los monopolios mediáticos implicados en la permanente conspiración contra el gobierno y el pueblo bolivariano. En primer lugar, destacar que lo que se vendió como la “madre de todas las marchas” jamás realizadas en Venezuela y que además pondría fin al gobierno de Nicolás Maduro, se dio pero en sentido inverso al que aspiraba la oposición. Si bien ese día ellos concentraron un gran número de personas, cuyas imágenes han dado la vuelta al mundo, la “madre de todas las marchas” de ese día fue la del chavismo, que volvió a llenar 8 avenidas, incluyendo la icónica Avenida Bolívar, como en los mejores tiempos de Chávez. Por supuesto ninguna imagen de esa monumental marcha fue replicada por la gran prensa, como igualmente se ocultó el fracaso del plan golpista previsto para ese día, pues la gran presencia del chavismo en la calle mostró de nuevo el músculo del gran apoyo popular que tiene el gobierno; ese que la oposición asegura que tiene apenas un 7 % de seguidores.

Este fracaso, sin embargo, lejos de hacer recular a la oposición y aceptar el diálogo al que permanentemente llama el Presidente Maduro, los ha hecho apelar al recrudecimiento de la violencia utilizando para hecho la contratación de grupos paramilitares y del hampa común para fortalecer la imagen que ellos necesitan mantener, exagerar y difundir a nivel internacional del gobierno venezolano. Me explico. Habiéndose comprobado que la fuerza de la oposición está casi exclusivamente en el exterior y que sólo una intervención militar puede sacar a Maduro del poder tan rápido como ellos lo requieren, su objetivo primordial en este caso es perfeccionar la imagen de “una dictadura sangrienta y totalitaria” capaz de los crímenes más atroces, violadora de todos los derechos humanos y que se mantiene sólo por la fuerza de una gran y violenta represión; con lo cual la mesa queda servida para una intervención humanitaria de Estados Unidos.

Este plan implica achacarle al gobierno bolivariano mediante una inteligente campaña mediática, en particular a través de las redes sociales, cuanto asesinato, saqueo de negocios privados, ataque a centros médicos y hospitalarios (si son de niños mucho mejor), incendio de instituciones públicas, destrucción de unidades de transporte, etc., se realice en urbanizaciones o barrios de Caracas y del interior del país. Intentan crear con los saqueos una insurrección popular que nunca logran y justificar los ataques a instituciones públicas, como reacción de los jóvenes marchistas ante la cruel represión que ejercen las fuerzas del orden. La palabra “represión” es el leit motif de todas las coberturas de prensa. El uso de gases lacrimógenos utilizados por todas las policías del mundo para controlar alteraciones del orden público, en Venezuela es signo de cruel represión y una medida del gobierno para impedir el derecho a la manifestación pacífica. Ocultan por supuesto que nunca sus marchas se atienen a la ruta autorizada sino que siempre intentan avanzar hacia el Palacio de Miraflores o hacia donde están las fuerzas del orden que, como en todas las ciudades de mundo deben proteger y asegurar que el resto de los ciudadanos puedan transitar libremente y realizar sus actividades cotidianas. Varios registros audiovisuales han comprobado en primer lugar, la alta carga de agresividad de los manifestantes contra las fuerzas del orden buscando sacarlos de sus casillas y obtener las fotos que tanto les demandan desde los grandes medios; así como también se ha documentado la relación de los líderes de la oposición con los encapuchados que retan y atacan a las fuerzas del orden, aunque esas pruebas nunca las verá usted por CNN, BBC, Caracol, El Tiempo, etc.

Finalmente, lo más doloroso ha sido, además de decenas de civiles, policías y Guardias Nacionales heridos, las 21 muertes provocadas por estas “marchas pacíficas” y lo más asombroso es el descaro de sus dirigentes para evadir toda responsabilidad en las mismas. Por el contrario y apegados al guión de que ellos son ángeles que simplemente luchan pacíficamente por liberar a Venezuela de la cruel dictadura, todas esas muertes son responsabilidad del gobierno porque no se deja tumbar. Sólo en 3 muertes han estado involucradas fuerzas del orden, algunas sin motivación política. Otras muertes han sido causadas en disturbios generados por las bandas paramilitares y el resto, crímenes cometidos por militantes de oposición en su afán de acabar con el chavismo. Ayer nada más, murió una señora, tras varios días de agonía como consecuencia de un traumatismo cráneo encefálico producido por una botella con agua congelada que le fue lanzada desde el balcón de un apartamento por un opositor que cumplía con las instrucciones que le habían dado de “eliminar” chavistas lanzándoles “hasta materos”.

sábado, 8 de abril de 2017

Venezuela denuncia que EE.UU. busca una "intervención bélica" en su territorio

Del Jefe del Comando Sur de EE.UU, Kurt Tidd

Venezuela denuncia que EE.UU. busca una "intervención bélica" en su territorio
Nazareth Balbás


La cancillería venezolana y el ministerio de Defensa emitieron este viernes un comunicado conjunto para rechazar las declaraciones del Jefe del Comando Sur por considerar que "prefiguran una agresión" contra el país suramericano.

El gobierno venezolano rechazó este viernes las declaraciones del Jefe del Comando Sur de EE.UU, Kurt Tidd, por considerar que "prefiguran una agresión" sobre el país suramericano.

Caracas protestó las palabras del funcionario estadounidense, emitidas el pasado jueves, en las que pidió una "respuesta a nivel regional" a la supuesta "crisis humanitaria" en Venezuela. En un comunicado conjunto, el ministerio de Defensa y la cancillería venezolana alertaron que esas declaraciones buscan propiciar una intervención bélica "al amparo de la falaz doctrina de seguridad colectiva regional".

El gobierno bolivariano considera que el pronunciamiento de Tidd abona el camino "intervencionista" emprendido por "el grupo de gobiernos que hostigan y acosan a Venezuela mediante la construcción de falsos supuestos", con el fin de lograr "el derrocamiento del gobierno legítimamente constituido".

"No es, pues, nada nuevo. Es exactamente el mismo guión que han venido repitiendo los voceros y ejecutores regionales del plan de intervención contra Venezuela para justificar sus codiciosas pretensiones sobre nuestros recursos, amenazando gravemente la paz de nuestra Patria", agrega el texto oficial.

La preocupación de Venezuela por estas declaraciones es que coinciden con "la feroz arremetida internacional" que comanda el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro: "no queda la menor duda de que forman parte del mismo oscuro plan de dominación".

Por esa razón, Caracas alertó a la comunidad internacional "que está en marcha un plan para socavar la soberanía e integridad territorial de Venezuela, contraviniendo la Carta de las Naciones Unidas y sus principios y propósitos".

https://carlosagaton.blogspot.com/2017/04/venezuela-denuncia-que-eeuu-busca-una.html

domingo, 5 de marzo de 2017

Hugo Chávez, el irreverente marxista


Hugo Chávez, el irreverente marxista
Por Luis Pino

Cuando la rabia y la tristeza impotente se juntan por la muerte de alguien propio y muy amado, el evocar sus momentos vívidos ayuda a morigerar el dolor que nos va consumiendo y matando lentamente. Y si nos atrevemos a emular sus cosas buenas, en cierta medida estaríamos haciendo que perviva mucho de lo que fue esa persona que hoy tenemos muerta, es decir, su legado estará entre nosotros, por siempre. 

Algo así, nos sucede a los venezolanos y a muchas personas de diversas partes del mundo multicéntrico y pluripolar, quienes en la finitud de la vida, más allá del engaño religioso, nos sabemos carentes del amado Hugo Rafael Chávez Frías, nuestro Comandante Chávez y más en confianza pueblerina, Chávez, a secas.

En este extrañar al Comandante Hugo Chávez, son muchas las anécdotas, los instantes, las palabras y las cosas, que sucedieron a partir de él, con él y por él, de acuerdo con cada vivencia personal de quienes hemos vivido en tiempos de Hugo Chávez. 

Y, ha sido inmenso el aprendizaje con el Comandante Chávez, que con el tiempo vamos descubriendo y nos dejan una marca o huella que nos permiten afirmar que somos chavistas, en tanto y en cuanto emulemos su legado.

De entre ese legado del Comandante Hugo Chávez, en el alma de muchos pudieran haber quedado como huellas suyas: la del irreverente y la del marxista.

Ya de por sí era revolucionaria la irreverencia característica en el Comandante. Él era enfático en el hablar, con circunloquios, argumentos, anécdotas y digresiones, citas textuales, coplas y refranes, para enfatizar su punto de vista, buscando más persuadir, que disuadir. Ese hombre de armas era un empedernido creyente en el diálogo. Hoy, me atrevo a afirmar que Chávez sigue liberando al mundo, con su palabra esparcida en la memoria colectiva.

Resulta que en ese hablar acompañado con su mímesis y gestualidad como metalenguaje, iba la fuerza de esa irreverencia de Hugo Chávez, para romper con el canon. Era el Hugo Chávez que le decía al mundo y al establishment que él no sólo era diferente a ese canon y estado de cosas opresoras, las del capitalismo, sino que, además, forzaba por su liquidación junto al Pueblo. 

Esa irreverencia en Hugo Chávez, iba más allá de la palabra que contrastaba con el lenguaje melifluo y de la hipócrita diplomacia que encubre muerte y explotación. Esa irreverencia era acción, en Hugo Chávez, porque la irreverencia en el discurso se convertía en fuerza material, no solo cuando hacía obras materiales y tangibles, sino también, en esa inspiración que sigue llegando a todos los inermes y pobres del mundo, de donde florecen mujeres y hombres líderes de pueblos que se levantan contra el imperialismo, la opresión y explotación. 

El Chávez que conocimos, con su palabra irreverente, hizo aflorar palabras en desuso como “azuzar”, resementizó expresiones como “escuálido” o “majunche”, también nos dio muchos significados, con “palabras-testigo” que marcaron una época de ruptura con el pasado cuartorrepublicano en Venezuela y “palabras-cliché” que resumían una nueva forma de ser la mujer y el hombre nuevos, a partir de un nuevo modo de ser y de pensar, lo que explica por qué Hugo Chávez rompió con el modelo hierático, arrogante y prepotente del presidente de la República, que no se permitía la ligereza de comer delante de los presentes, si todos los demás no comían antes o junto con él, el Chávez, que igual le daba y se regocijaba amoroso, si lo besaba una viejita o lo abrazaba un recogelata callejero o un niño sacaba restos de su galleta de la boca para compartirla, tanto como la prestancia y autoridad que reflejaba en la ALBA-TCP, PetroCaribe, UNASUR, MNOAL y en cualquier espacio a donde dirigió su mensaje liberador del siglo XXI, porque Chávez estaba ya dejando de ser Chávez, para ser un Pueblo.

Y como su irreverencia no era sólo una pose para preservar el viejo orden de las cosas en el capitalismo, el Comandante Chávez, con las bolas bien puestas, como los ovarios de las mujeres más grandes de la historia y las de los grandes hombres, tuvo la valentía y la honestidad de declararse marxista.

El porqué del marxismo en Hugo Chávez es lo más genuino en él, hecho que explica toda su lucha e irreverencia contra el capitalismo y sus lacras, pues, no hay otro camino que el socialismo, cuya base ideológica y científica es el materialismo histórico y dialéctico, para comprender el mundo y transformarlo, es decir, para cambiar las relaciones sociales de producción, a partir de un proceso de cambios y de educación de nuestros pueblos, gradualmente y profundizándolo, con la mayor celeridad posible. Nos corresponde a nosotros, los que pretendemos llevar su legado adelante, secarnos las lágrimas por la ausencia de Chávez y hacer posible la profundización del chavismo bolivariano y socialista del siglo XXI, sin caer en los remedos de revolución llamados “progresismos” para preservar la esencia del capitalismo y sepultar de la memoria colectiva a Hugo Chávez. Con Chávez y su legado construyamos, con irreverencia y como marxistas, la revolución del nuevo mundo multicéntrico y pluripolar.

http://www.telesurtv.net/bloggers/Hugo-Chavez-el-irreverente-marxista-20170304-0001.html

viernes, 3 de febrero de 2017

Reseña del primer capítulo de "El Comandante"


03/02/2017 

Reseña del primer capítulo de "El Comandante"

La telenovela de Sony sobre Hugo Chávez fue escrita específicamente para gustarle al público de Miami y de Bogotá

Vi a través de una página web el primer capítulo de la serie de televisión “El Comandante”, creada por Sony y estrenada este lunes por el canal colombiano RCN. Mucho más decepcionante de lo que hubiera podido imaginar. Un Andrés Parra que imitaba muy mal el acento llanero de Chávez y terminaba pareciéndose más al actor cómico Emilio Lovera, cuando lo imitaba en Radio Rochela.

Les confieso que yo pensaba que Sony intentaría ser más inteligente e imparcial. Total, es una empresa cuyo fin principal es el lucro. Pensé que iba a intentar captar público de ambos lados, presentando un producto de alta calidad, lo más apegado posible a la realidad. Creí que iban a hacer que hasta los chavistas se engancharan con el guión, para luego, en capítulos posteriores, meterle su veneno.

Por fortuna, los guionistas fueron torpes y llenaron el primer capítulo de intentos obvios y ultraforzados para hacer parecer a Chávez como un hombre cobarde, inseguro e incapaz. Cosas que ningún venezolano que vivió este proceso, ni siquiera los más antichavistas, podrán tomar en serio. El producto fue escrito específicamente para gustarle al público de Miami y de Bogotá. No es una historia que pueda calificarse de universal, ni que vaya a ser recordada por generaciones, sobre todo con la avalancha de producciones sobre Chávez que vendrán en el futuro.

El primer capítulo trató puramente sobre la insurrección del 4 de Febrero, llena de errores históricos. Supongo que habrá otro capítulo sobre el 11 de Abril, y los otros 58 capítulos serán puro culebrón.

Los guionistas usaron recursos muy obvios para intentar desprestigiar a Chávez; se nota a leguas que ese era su fin principal, más que el de intentar contar una buena historia.

Les cuento una de las escenas más obvias, para ahorrarles el ver ese bodrío: Un joven soldado es llevado por “Chávez” (uso las comillas porque, obviamente, ese no es y nunca será Chávez) a un supuesto ejercicio; el soldado le confiesa que su esposa está embarazada y próxima a dar a luz.

El ejercicio, en realidad, se trata de la insurrección del 4 de Febrero de 1992; el guión hace ver que los soldados fueron llevados bajo engaño para dar el golpe. Asustado al ver de qué trata, el soldado duda en ir a atacar Miraflores, pero “Chávez” lo regaña y lo envía, clamando que ellos son soldados del Ejército de Bolívar y que el Libertador no los dejará solos. El joven fallece abaleado en el enfrentamiento contra los soldados de CAP; mientras agoniza ensangrentado en el suelo, grita frases como: “¿Dónde está Bolívar? ¿Dónde coño está Chávez?”, luego de que “Chávez” se negara a dejar el Museo Histórico Militar para ir a apoyarlo, como le sugerían sus subordinados.


Al mismo tiempo, la esposa del joven soldado daba a luz en el hospital y lloraba al no poder contactar a su esposo. El director hizo esfuerzos forzados, con música orquestal y demás recursos noveleros, para lograr ecos visuales entre la muerte del joven soldado, su esposa dando a luz y la cara de culpable de “Chávez”. Y un subordinado le reclama a “Chávez”, una vez fracasada la insurrección, que el joven soldado murió por su culpa, por no querer ir a defenderlo. Un cuadro barato y puramente emocional, que busca hacer ver a Chávez como un “incapaz”, “cobarde” y “lento” para tomar decisiones.

Recursos como esos se ven varias veces en el capítulo, con el fin obvio de desprestigiar al Comandante Chávez y tratar de quitarnos los recuerdos heroicos que todos tenemos de él; recuerden que nadie nos contó esta revolución; nosotros la vivimos. Con nosotros esto no funcionará.

Se gastaron sus buenos reales en las escenas de acción, aunque los actores que personificaban a soldados cometían errores terriblemente obvios hasta para mí, que no tengo formación militar. No está a la altura de ninguna película de acción hollywoodense, y ni por eso vale la pena verse. Otro error: los periodistas supuestamente transmitían en vivo el golpe de Estado, y eso no fue así: las primeras imágenes del golpe, captadas desde un hotel adyacente a Miraflores, se transmitieron horas después pues los periodistas no tenían forma de transmitir en vivo.

Muy desagradables ciertos fragmentos en los que es tiroteado un cuadro de Bolívar, escena que pareció ser escrita por el espíritu de Santander en persona.

El capítulo terminó con cancioncitas de Fonseca, que hicieron más telenovelero el final.

No creo que hubiera sido necesario ordenar el bloqueo de la serie a través de los canales de cable. Sólo reforzará la matriz de que en Venezuela hay censura… aunque la verdad es que todo el que quiera ver El Comandante podrá hacerlo por Internet o cuando salga en quemaítos.

Lo bueno es que esta agresión de parte de Sony nos obligará a sacar películas y series sobre Chávez que, de otra manera, hubieran tardado mucho más en hacerse. De nosotros depende que esta terrible imagen que Sony creó del Comandante Chávez no sea la que quede en el imaginario de las nuevas generaciones y de aquellos pueblos que no vivieron lo que nosotros sí.


Texto completo en:

http://www.lahaine.org/resena-del-primer-capitulo-de

viernes, 13 de enero de 2017

Poder comunal-popular en Venezuela


13/01/2017 :: VENEZUELA

Poder comunal-popular en Venezuela


La orientación de clase de los analistas "de izquierda" contrarios a la ley de comunas y otras que fortalecen el poder popular, es abiertamente anti socialista

En la difícil coyuntura actual que vive Venezuela, corresponde a las fuerzas políticas del chavismo, y a quienes somos solidarios con este proceso revolucionario, hacer los mayores esfuerzos para analizar la mejor estrategia de lucha que corresponda a las necesidades de tan delicada situación.


No es suficiente con identificar las características actuales del factor constante imperialismo/burguesía, en esta renovada ofensiva en marcha contra el proceso bolivariano, sin que al mismo tiempo se ubiquen y asuman las responsabilidades en el interior del movimiento chavista, y en las fuerzas políticas solidarias, tendientes a consolidar y desarrollar una defensa efectiva de las conquistas de la revolución, basadas en el poder popular-comunal, la propiedad social y el socialismo.

En el memorable documento Plan de la patria, más vigente que nunca en condiciones de riego extremo, el comandante Chávez planteó lo siguiente:

“Para avanzar hacia el socialismo, necesitamos de un poder popular capaz de desarticular las tramas de la opresión, explotación y dominación que subsisten en la sociedad venezolana, capaz de configurar una nueva sociedad desde la vida cotidiana, donde la fraternidad y la solidaridad corran parejas con la emergencia permanente de nuevos modos de planificar y producir la vida material de nuestro pueblo. Al presentar este programa, lo hago con el convencimiento de que sólo con la participación protagónica del pueblo, con su más amplia discusión en las bases populares, podremos perfeccionarlo, desatando toda su potencia creadora y liberadora”.

Es así que surge el Estado comunal, que es definido en la Ley orgánica de las comunas como la:

“Forma de organización política social, fundada en el Estado democrático y social de derecho y de justicia establecido en la Constitución de la República, en la cual el poder es ejercido directamente por el pueblo, con un modelo económico de propiedad social y de desarrollo endógeno sustentable, que permita alcanzar la suprema felicidad social de los venezolanos y venezolanas en la sociedad socialista. La célula fundamental de conformación del estado comunal es la Comuna.” (Ley orgánica de las comunas. Ministerio del Poder Popular Para las Comunas y Protección Social, 2010, Artículo 4.10).

Con toda razón, los opositores anti-chavistas dentro de la academia de la Universidad Central de Venezuela, afirman que la construcción del poder del pueblo, desde las comunas, es inconstitucional y pretende vaciar de contenido a las instancias que se fundamentan en la democracia representativa, como el municipio; la orientación de clase de estos analistas que se pronuncian contra la ley de comunas y contra otras que van encaminadas al fortalecimiento de este poder, se asumen abiertamente como anti socialistas y tachan a los gobiernos chavistas como totalitarios. (Allan R. Brewer-Carías. 'Sobre el poder popular y el estado comunal en Venezuela , o de cómo se impone a los venezolanos un Estado Socialista, violando la Constitución, y en fraude a la voluntad popular'. Noviembre 6, 2012)

Otro de estos académicos considera que:

“La propuesta del Estado Comunal, desarrollada principalmente en un conjunto de Leyes dictadas a finales del año 2010, es el mayor intento de transformación jurídica del Estado venezolano realizada en los últimos doscientos años. La afirmación puede parecer exagerada, pero el análisis detenido de esas Leyes y sus antecedentes, permite corroborar tal conclusión” […]De esa manera, el Estado Comunal pretende modificar drásticamente la forma republicana de nuestro Estado reconocida en la Constitución, lo que demuestra la inconstitucionalidad sustantiva de las Leyes del Poder Popular, que menoscaban además el pluralismo político, al imponer al socialismo como modelo único, exclusivo y excluyente, lo que es más propio de regímenes totalitaristas que del Estado social y democrático de Derecho, que es la forma adoptada por la Constitución de 1999. (José Ignacio Hernández G. El Estado Comunal, http://www.ulpiano.org.ve/revistas/bases/artic/texto/ADPUB-MONTEAVILA/4/ADPUB_2011_4_99-133.pdf)

Por este tipo de razonamientos, anclados en la democracia tutelada por el capitalismo, Chávez consideró al pueblo trabajador como la fuerza política motriz de este proceso liberador y también como la única posible en la cual confiar para una alianza estratégica en la conformación de ese estado comunal. Esta verdad meridiana se probó en el golpe de Estado de 2002, y se está probando en estos días en que se ha llamado, desde la Asamblea golpista, a la rebelión contra los poderes constituidos. Ya Sandino había sentenciado: “sólo los obreros y campesinos irán hasta el fin”. Cualquier otro pacto estará mediado por el interés de clase, y más temprano que tarde, éste prevalecerá sobre cualquier otro en juego, por más nacional o patriótico que se autodefina el empresariado o sector productivo con el que se pretenda hacer alianzas, por ejemplo, para el abastecimiento interno o el diálogo propuesto en curso.

En otro documento fundamental, Golpe de timón, Chávez hizo un ferviente llamado a fortalecer el poder comunal, como un medio fundamental de la construcción del socialismo democrático, de un nuevo tipo de hegemonía democrática, que convenciera a través de un cambio cultural, por medio de la autocrítica, a la que consideraba necesaria para actuar y rectificar, no para seguirla haciéndola en el vacío, o lanzándola como al vacío. El comandante Chávez recuerda que el gobierno que presidía tenía un carácter revolucionario y había sido ratificado por el pueblo (como lo ha sido en 18 de 20 ocasiones, incluyendo al actual gobierno del presidente Nicolás Maduro), pero –acotaba– también muy criticado por un pueblo y con razones, y entre algunas de las razones, destacaba la falta de eficiencia.

Víctor Álvarez R. plantea que “una revolución autentica está llamada a crear todas las condiciones necesarias para abrirle paso a una sociedad gobernada por sus trabajadores y por la comunidad, y no por la burocracia y la nomenclatura” (Del Estado burocrático al Estado comunal, la transición al socialismo de la Revolución Bolivariana, Caracas: Centro Internacional Miranda, 2011, p. 57)

Golpe de timón es un texto histórico, en el que en su estilo coloquial tan peculiar, Chávez inquiere a sus propios ministros, sus “queridos compañeros”, sobre si han ido a dormir tres días en un barrio o “a ver cómo está el proyecto de los indios cuiba y quedarse tres días allá, o sembrarse allí en Sarria, un ministro, el viceministro… Bueno, la comuna, el poder popular, no es desde [el Palacio de] Miraflores ni es desde la sede del ministerio tal o cual desde los que vamos a solucionar los problemas… Cuidado, si no nos damos cuenta de esto, estamos liquidados, y no sólo estamos liquidados, seríamos nosotros los liquidadores de este proyecto. Nos cabe una gran responsabilidad ante la historia a los que aquí estamos”.

Álvarez es claro en cuanto a la importancia de la Comuna:

La Comuna es una expresión concreta del poder popular a través del autogobierno comunal, la administración y gestión de competencias y servicios e, incluso, de la organización económica-productiva. El autogobierno comunal es la democracia directa. A través de las asambleas de ciudadanos, las comunidades que lo integran ejercen el autogobierno y asumen la planificación, coordinación y ejecución del gobierno comunal. El poder de decisión, antes representado en el burocratismo de las gobernaciones y alcaldías, es trasferido a la comunidad. Las direcciones y decisiones colectivas se convierten así en una verdadera descentralización. (Del Estado burocrático al Estado comunal, ob. Cit., pp. 154-155)

Es significativo que en octubre de 2016, un letrero de un opositor en la calle asentara “Estamos hartos de patria y rebolución” (Sic), ya que precisamente fue el presidente Chávez quien restituyó el sentimiento y la conciencia de patria, tan aberrante para la derecha entreguista y pro-imperialista. Comprendió a cabalidad lo que los marxistas denominamos cuestión nacional, a partir del rescate de los próceres independentistas, especialmente Bolívar, y transmitió esta conciencia patriótica a sectores mayoritarios del pueblo. Antes de Chávez, la palabra patria no era más que un recurso retórico en efemérides oficialistas de las democracias tuteladas. Hoy en Venezuela la nación-pueblo ha recobrado la idea de patria, en un contexto planetario de transnacionalización neoliberal, que destruye patrias y soberanías. Durante estos años se han fortalecido la dignidad nacional y el sentido de pertenencia incluso a la Patria Grande, esa Nuestra América de José Martí. Por ello, una derrota de la revolución significaría un retroceso estratégico en el ámbito continental.

Que la alianza imperialismo/burguesía mida bien las condiciones reales de la actual situación política venezolana, antes de provocar una aventura sin retorno, similar a las que ha llevado a cabo en otras latitudes, como las de Medio Oriente. Más de tres lustros de iniciado el proceso del chavismo, éste ha calado en extensión y profun­didad en sectores importantes de la sociedad de ese país hermano, entre los que se cuentan las propias fuerzas armadas venezolanas. En una situación iné­dita, se ha logrado mantener, e incluso profundizar, la unidad cívico-militar, que incluye la conformación de guardias rurales, que están armados y han logrado disminuir la criminalidad en el campo, instigada por el sicariato contratado (que incluye a los paras colombianos) por las federaciones agrícolas acomodadas. También miles de hombres y mujeres se han integrado a las Milicias Bolivarianas, con tareas preventivas y de inteligencia en las áreas urbanas, que podrían ser movilizadas y armadas, en caso de un ataque externo o complot militar interno, como se ha observado en los múltiples simulacros de defensa realizados desde 2003 a la fecha, en los que han participado confraternizando miles de ciudadanos y soldados.

A partir de la base nacional, el comandante Chávez rescata también el concepto de socialismo. Esto es, le imprime una perspectiva de clase a un movimiento nacionalitario que se desarrolla a pesar de la crisis de los paradigmas e imaginarios en torno al socialismo, por la debacle y desaparición de la Unión Soviética y el campo socialista. Con estas dos perspectivas teórico-ideológicas, patriotismo y socialismo, se fortalece el antimperialismo, que, en su interrelación, constituyen los factores claves de la sobrevivencia y el desarrollo de la Revolución Bolivariana, no puede haber el uno sin los otros, es el sustrato mismo de esta gesta revolucionaria, y uno de los legados más importantes de Chávez, junto con su propuesta de construir el poder comunal.

En lo interno, el comandante busca la unidad de los revolucionarios, pero para lograrla utiliza dos mecanismos fundamentales de una efectiva opción emancipatoria: la crítica y la autocrítica que, si se pierden, podría abrirse el camino de la derrota del campo popular. Documentos como Golpe de timón deberían ser estudiados todos los días, porque constituyen las grandes enseñanzas de Chávez. Él hace una crítica a la corrupción, al burocratismo, al arribismo, a la arrogancia y prepotencia de quienes en los aparatos de Estado piensan que son únicos y predestinados. Recuerdo al comandante Tomás Borge diciendo “nos creímos dioses”, en referencia a la derrota electoral del Frente Sandinista de Liberación Nacional en 1990. Hay quienes de pronto se marean en un tabiquito, y no se dan cuenta de que están en posiciones de gobierno porque se ha producido una revolución popular.

Chávez fue un gran estratega de la lucha de clases. Ante cada ofensiva de la derecha, incluyendo las huelgas petroleras, el golpe de Estado, el uso de la violencia y la subversión, él respondió con una radicalización de la revolución. Esto es fundamental. Hay quien piensa que, al conciliar con la derecha y el imperialismo, se logra la estabilización del gobierno revolucionario; ¡todo lo contrario!, es la manera de desestabilizarlo. A cada golpe del imperialismo y la oligarquía –siempre hermanos siameses–, la reacción de una dirigencia revolucionaria debe ir hacia adelante, hacia la radicalización del poder comunal-popular. Porque la única fuerza capaz de derrotar al imperialismo –lo probó Vietnam y lo ha probado Cuba– es un pueblo políticamente consciente, un pueblo que asume esa perspectiva indisoluble de patriotismo-socialismo-antimperialismo y construcción de poder popular.

Recordar el legado de Chávez es luchar contra el burocratismo y la corrupción. El revolucionario no se prueba en la lucha armada, en la clandestinidad, ahí se prueba un combatiente; el revolucionario se prueba en el ejercicio del poder público. De aquí, el principio zapatista de para todos, todo, para nosotros, nada. La verdadera izquierda es la que coadyuva a construir poder popular sin esperar ni pedir nada a cambio.

Por cierto, otro de los legados de Chávez es la unidad cívico-militar: la ruptura de la relación fuerzas armadas-poder oligárquico, el seguimiento de la estrategia de guerra de todo el pueblo, de creación de milicias; ya que una oligarquía que pierde el poder político va a buscar recobrarlo a toda costa y, sobre todo, hacerse de un brazo armado que defienda sus intereses de clase; lo va a buscar dentro o fuera del país: mercenarios colombianos, militares desafectos, fuerzas especiales de EEUU, crimen organizado, y sus propios reclutas entre sectores populares cooptados y desclasados. Las oligarquías no pueden existir sin su aparato represivo, brutal, parafascista. Chávez comprendió que no hay reconciliación posible con la derecha recalcitrante, a la cual debe aplicarse toda la fuerza de la ley, cuanto más en un estado de derecho revolucionario.

La dirección político-militar bolivariana, por su parte, ha comprendido que la unidad de los diferentes sectores del polo revolucionario en torno al legado de Chávez, debe consolidarse en la radicalización del proceso de construcción del socialismo del siglo XXI, en la extensión del territorio, a través del desarrollo y fortalecimiento del poder comunal, así como por la participación activa de todos los sectores sociales organizados en los distintos niveles del gobierno y toma de decisiones. La revolución en la revolución que señaló Maduro en su toma de protesta, la lucha contra la corrupción y el burocratismo, deben expresarse en el ejercicio efectivo y creciente del poder popular desde las comunas, los sindicatos, las organizaciones populares de trabajadores, de productores, de los pueblos indígenas y de la acción consciente y permanente de la intelectualidad –en el sentido más amplio y democrático de este concepto–, en el debate de las ideas y en los campos de la lucha ideológica, la difusión del pensamiento progresista y la cultura revolucionaria.

Para Rosa Luxemburgo, así como para los movimientos sociales de nuestra época, “es la participación de los de abajo de la que proviene la esperanza de cambiar el mundo…Cualquier cambio radical, en el sentido de un proyecto emancipador, solo puede resultar de la presión social de abajo a arriba”. 

Para esta revolucionaria, la transformación socialista deja de ser pensada exclusivamente como un “día decisivo”, y pasa a ser un proceso que puede comenzar aquí y ahora, por el cambio en la correlación de fuerzas, en las estructuras de poder y de propiedad, en la innovación institucional. El socialismo –señalaba Luxemburgo– no puede ser realizado por decretos ni es un cambio de gobierno llevada a cabo por una minoría, sino una trasformación radical de la antigua sociedad, en todos los planos, por la acción autónoma de las masas. Advirtió y critico los procesos de burocratización de la socialdemocracia partidaria y los sindicatos. En este sentido, Rosa Luxemburgo se opone a la idea del socialismo como estatización de los medios de producción sin control de los trabajadores, camino para una inevitable burocratización.

Con la revolución alemana en marcha, la democracia socialista pasa a significar concretamente, para Rosa Luxemburgo, un gobierno concejista. Los concejos, organismos de base electos por los obreros y soldados, de acuerdo al programa de la Liga Espartaco, serían la nueva forma de poder estatal para sustituir los órganos heredados de la dominación burguesa; democracia socialista significaba en aquel contexto el autogobierno de los productores.

Qué no se equivoquen los golpistas locales y foráneos en cuanto a desdeñar los cambios experimentados en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana en estos años de gobierno chavista y, en subestimar el protagonismo de los militares en la contradicción revolución versus contrarrevolución.

Si en 2002 la unión cívica militar y la presencia de millones de venezolanos en las calles fueron el factor esencial que revirtió el golpe de oficiales traidores, hoy en día la incorporación de agrupamientos armados de distintos tipos de milicia y la puesta en práctica de la estrategia de guerra de todo el pueblo, junto al trabajo ideológico y político en favor del socialismo, vuelven prácticamente imposible que se hagan realidad los sueños golpistas de la democrática derecha venezolana y sus mentores yanquis.

En la República Bolivariana de Venezuela tiene lugar un proceso masivo de debates, talleres, reflexiones, conversatorios, campañas y tomas de conciencia individuales y grupales encaminado a fortalecer y construir poder popular y forjar una ciudadanía que vaya más allá de las elecciones y contrarreste el manejo infame de los medios masivos de comunicación nacionales e internacionales.

Precisamente, en estas condiciones de incertidumbre y permanente acción desestabilizadora de una derecha que, como se ha demostrado, no tiene escrúpulos en utilizar la violencia extrema, que incluye su apoyo a la intervención militar directa de EEUU y a todas las variantes subversivas y terroristas inherentes a la estrategia oligárquica-imperialista actual, el factor determinante que garantice la continuación y el desarrollo de revolución bolivariana sea precisamente el blindaje que representa que en todos los espacios territoriales y sectoriales se establezca el poder popular democrático, autónomo y crítico, que signifique, a la vez, un ejercicio pleno de la ciudadanía que supere la interpretación limitada y heterónoma de la democracia neoliberal.

La batalla de ideas en la actual situación incluye un espíritu de irreverencia que permite discutir cualquier tema, como los peligros de la burocratización, la corrupción, el estatismo exacerbado que secuestre el protagonismo del pueblo, las carencias político-ideológicas en temas como la cuestión indígena, el sexismo, el extractivismo, etcétera, con la conciencia de que tomados los acuerdos y consensos, éstos serán acatados lealmente en la acción, coordinación y unidad revolucionarias, rumbo a la construcción del socialismo y el poder comunal.

Esta confrontación ideológica, que en la derecha venezolana se expresa en un contumaz odio al chavismo y a las masas populares que lo encarnan, cargado de anti-patriotismo, racismo y clasismo, tiene un sustrato material visible en el combate a la pobreza a través de la ejecución de diferentes programas y proyectos impulsados por el gobierno nacional; en todas las fábricas y empresas socialistas ocupadas y controladas por los trabajadores y en la integración del llamado ejército socio-productivo que aglutina a las brigadas socialistas de trabajo en distintos frentes de producción dentro de los ámbitos de construcción, agrícola, industria, textil y servicios; en los miles de departamentos construidos --muchos en lotes expropiados por utilidad pública--, y entregados completamente equipados a los sectores más humildes; en las impresionantes micro ciudades que se están levantando en toda la geografía del hermano país, concebidas para alojar a miles de familias y que cuentan con todos los servicios necesarios para vivir y trabajar dignamente; en los centros de atención para la salud de Barrio Adentro, pensados de manera integral y preventiva, con los miles de doctores graduados con la solidaridad cubana, e incorporados al programa tanto en la ciudad como en las zonas rurales, con espacios dedicados a actividades culturales, bibliotecas, centros de cómputo, aulas, guarderías; en los parques y áreas recuperados, donde ahora se llevan a cabo todo tipo de actividades intergeneracionales; y en los numerosos micro negocios de café, alimentos y ventas de comestibles que dan certidumbre a la vida cotidiana de millones de familias venezolanas que antes de la revolución se encontraban en el abandono y la miseria extrema.

Funciona también un programa de comedores populares que se asienta en los barrios más pobres de las ciudades. En uno de ellos, en Barquisimeto, una de las activistas de este proyecto al reflexionar sobre el carácter de éste, mencionó un término que está en boga en el movimiento bolivariano: "desarrollo endógeno". Evitar el asistencialismo, contar con las propias fuerzas, construir el poder popular. No hay duda, en Venezuela hay una revolución en marcha.

Una adolescente que entrevisté en la nueva ciudad en las afueras de Caracas, instalada en una consola de los aparatos de trasmisión de la radio del poder popular comunitario, exclamó, esbozando una amplia sonrisa, lo que para ella significaba su nuevo entorno: “para mí ha sido como volver a nacer, vivíamos hacinados y rodeados de delincuencia y consumo de droga, ahora tenemos una vivienda digna, educación, salud y una revolución por la cual vivir.”

La Jornada

Texto completo en:

http://www.lahaine.org/poder-comunal-popular-en-venezuela

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