Portada de antigua versión de Revista Libre Pensamiento

domingo, 19 de febrero de 2017

Comandante Tomás Borge explicó en 2008 las acusaciones contra Ernesto Cardenal

Comandante Tomás Borge explicó en 2008 las acusaciones contra Ernesto Cardenal

Sábado 18 de Febrero 2017 | El 19 Digital

A propósito de las acusaciones y la demanda por incumplimiento de pago que enfrenta Ernesto Cardenal, el Comandante Tomás Borge Martínez (q.e.p.d.), uno de los fundadores del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), en un artículo escrito en 2008 puso los puntos sobre la íes en relación a este tema.

A continuación, el artículo del Comandante Tomás (“Disparen sobre Daniel Ortega”, 2008) que se explica por sí mismo:

Disparen sobre Daniel Ortega
por Tomás Borge

Es obvio que se ha desatado una implacable campaña de desprestigio contra los gobiernos desobedientes (léase: los países miembros del ALBA). En este marco, el ataque sistemático al presidente de Nicaragua alcanza visos de cacería de brujas, en la prensa local e internacional. El concierto mediático de calumnias, está siendo orquestado por el desafinado director de siempre y es repetido hasta la náusea por las agencias noticiosas. Acusar en falso, descontextualizar, mentir sin pudor “que algo queda...”. Variaciones sobre un mismo tema.

Ernesto Cardenal es una estrella de primera magnitud en la literatura nicaragüense. Junto a Rubén, Martínez Rivas, José Coronel y Pablo Antonio, está entre los mayores de nuestra historia. Su estatura se acrecentó con la Revolución Popular Sandinista. Tales afirmaciones no están sometidas a discusión.

Nubia Arcia había apenas acabado la escuela, cuando llegó al archipiélago de Solentiname. Venía de profesora a la comunidad que el monje trapense había fundado entre los campesinos y pescadores del lago Cocibolca. Eran tiempos de Somoza. Bajo el influjo del maestro, Nubia se hizo poeta. Un día, los jóvenes decidieron practicar el evangelio: abandonaron sus islas y en el nombre de Sandino asaltaron el cuartel de San Carlos. Nubia estaba entre ellos.

El líder de esos muchachos se llamaba Alejandro Guevara. Alejandro era el discípulo dilecto de Ernesto: fue teólogo campesino, poeta popular, pintor primitivista; llegado el momento se hizo guerrillero. Fue marido de Nubia y padre de sus muchos hijos.

Al triunfo de la revolución, el padre Cardenal partió a la capital a ocuparse del Ministerio de Cultura; Alejandro Guevara tuvo a su cargo la defensa de la frontera sur, en la guerra financiada por Ronald Reagan; Nubia se quedó en Solentiname, acogiendo a los peregrinos que buscaban el paraíso, en un hotelito que ella misma fue haciendo nacer a pulso. El "Hotel Mancarrón" fue obra de su esfuerzo.

Tras la muerte de Alejandro, la comunidad de Solentiname le otorgó a su viuda la concesión del hotelito por los siguientes quince años (hasta que el último de los niños cumpliera la mayoría de edad: el 2010). Casi de inmediato, comenzaron las maniobras para arrebatárselo.

Inmanuel Zerger llegó de Alemania, donde había nacido, surcando las aguas del Cocibolca con una orquesta sinfónica a bordo. De las pangas hizo descender violines y fagots, la tuba y el contrabajo. Cuando los primeros acordes resonaron entre las islas, el Poeta exclamó: “Este hombre es un santo…”. Nubia lo hizo su esposo.

Hace más de diez años que Ernesto Cardenal, en su calidad de presidente de la Asociación para el Desarrollo de Solentiname, pretende despojar a Nubia Arcia e Inmanuel Zerger de la gestión del hotel. Se ha valido de artimañas que no están a la altura de su imagen de profeta revolucionario: les ha mandado a cerrar el hotel en varias ocasiones, espantando a los turistas que se encontraban alojados; les ha hecho confiscar el mobiliario; los ha desprestigiado a los cuatro vientos. A alguna de esas "injurias y calumnias" es que se refiere el reciente juicio.

Ernesto Cardenal ha convertido el veredicto que lo acusa, en su enésimo ataque contra Daniel Ortega. Usando su enorme prestigio de poeta como tribuna mediática, ha dicho que no acatará la sentencia (que lo obliga a pagar mil dólares de resarcimiento moral a los injuriados) y ha desafiado a que lo metan preso, sabiendo que en Nicaragua ninguna persona mayor de 70 años va a la cárcel. Hábilmente, ha volteado la tortilla y en lugar de aparecer disputándole un bien terrenal a la viuda de un héroe, se hace pasar por víctima de la revancha política del Presidente de la Nación.

“Ahí viene el lobo”, grita el lobo con piel de oveja. Y la alharaca convoca a ingenuos y a zamarros, a solidarios y a malintencionados, a abejas de noble linaje y una lluvia de moscas que no se la pierden… “Disparen sobre Daniel Ortega”. Por desgracia, habemos seres humanos vulnerables, como los dirigentes del FSLN y otros como Cardenal, cuya fama los hace intocables.

La maquinaria publicitaria se arma en un dos por tres. Ella no duerme, está siempre alerta. El director desafinado convoca bloggers y agencias noticiosas, periodistas nacionales baqueanos en desprestigiar sandinistas y estrellas internacionales que, un poco desubicados, disparan sobre el blanco móvil. Se arman listas de adhesión a las que se inscriben (sin saber o sabiéndolo) las celebridades que avalarán la jugada. Todos quieren salir en la foto. El Pen Club inscribe en bloque a sus socios, sin consultar con los firmatarios (le sucedió a Arturo Corcuera). Acusar en falso, descontextualizar, mentir sin pudor “que algo queda...”. Variaciones sobre un mismo tema.

Lima, 29 de agosto de 2008

Corea del Norte: socialismo nuclear


19/02/2017 :: ASIA

Corea del Norte: socialismo nuclear

El destino de Gaddafi y Saddam Hussein muestran claramente lo que le puede pasar a un país que está en la mira de Occidente y renuncia a sus armas nucleares

El 9 de octubre de 2006 las estaciones sismológicas registraron un fuerte sismo, que se produjo en una región montañosa en el extremo norte de la península de Corea, cerca de la frontera con China. Interpretar este evento sísmico no fue gran cosa: estaba claro que Corea del Norte había probado un arma nuclear. No se limitó a una sola explosión: tronaron otras en el mismo terreno en mayo de 2009 y en febrero de 2013.

En general, cuando se habla del programa nuclear de Corea del Norte, a menudo hay que lidiar con un enfoque extremadamente unilateral. Algunas personas tienden a explicar todo lo que sucede por el militarismo maniático de los dirigentes de Corea del Norte y su deseo de permanecer en el poder a toda costa, mientras que otros dicen que la culpa la tiene la necesidad de EEUU de mantener su posición de potencia hegemónica mundial.

Aunque madie duda del imperialismo estadounidense, en realidad la situación es mucho más complicada. Una mirada cercana a la cuestión nuclear deja en claro que cada una de las partes principales en el conflicto, como se suele decir, "tiene su propia verdad". Los tres jugadores, Corea del Norte, EEUU y China, tienen cada uno una cierta lógica, que definen en el marco de sus intereses de Estado. El conflicto creado no viene solamente de las "tendencias agresivas de los imperialistas estadounidenses", por no hablar de las "aspiraciones hegemónicas de Beijing." Todos estos factores juegan en sí un papel, pero es secundario.

Mirada Pyongyang, primera etapa: las armas nucleares como objeto de prestigio (1945-1990)

Revisemos mejor el comienzo del programa en Corea del Norte, de dónde viene su iniciativa sobre la cuestión nuclear y la resolución de los dirigentes de Corea del Norte de convertirse en una potencia atómica.

Los líderes de Corea del Norte estuvieron interesados en las armas nucleares durante mucho tiempo. Algunas personas que conocieron al primer jefe de la RPDC en aquellos días de mediados del siglo XX, cuando Kim Il Sung era el gran líder, el Sol de la Nación y el Generalísimo, pero también había sido capitán del ejército soviético, afirman que el joven oficial en el fondo no creía demasiado en lo que le decían sus instructores soviéticos: que la verdadera razón de la caída del Imperio de Japón había sido la fuerza del ejército soviético en la guerra, y no el uso de armas nucleares por EEUU.

Eso sigue siendo una hipótesis. Sin embargo, no hay duda de que tanto Kim Il Sung como la mayoría de las personas de su entorno pertenecían a esa generación de coreanos que combinaba la creencia en el progreso científico con el nacionalismo, el estatismo y la confianza en el poder del estado centralizado. La juventud coreana de la década de 1920 (así como sus homólogos chinos y vietnamitas) estaban decepcionados con la ideología confuciana tradicional y querían modernizar el país, pero al mismo tiempo, el nacionalismo estaba imbuido de ideas que entonces eran nuevas para Asia. El país ideal que querían construir no sólo debía ser socialista, sino también con espíritu y cultura nacional, con una gran industria moderna y un ejército fuerte, y con una política exterior independiente. En otras palabras, los jóvenes de la primera generación de comunistas de Asia oriental eran al mismo tiempo reformadores sociales radicales y modernizadores nacionalistas estatistas.

Para las gente con ese sistema de valores progresistas, las armas nucleares podían ser una necesidad. Además, ni Kim Il Sung ni las personas de su entorno podían aceptar la idea de base del Tratado de 1968 de no proliferación de armas nucleares. En ese Acuerdo se establece el derecho a una completa capacidad nuclear como el privilegio de un estrecho círculo: las cinco naciones más ricas y poderosas. Para Corea del Norte, este concepto es neo-imperial (lo cual es cierto). Nacionalista modernizador, ¿podían Kim Il Sung y su entorno aceptar de hecho la hegemonía arbitraria mundial que negase a su país el derecho de defenderse con las armas más potentes conocidos por la humanidad? Que es, ya lo sabemos, la única razón por la que EEUU no invadió Corea después del colapso de la URSS.

Por lo tanto, al final de la década de 1950, Corea del Norte comenzó a sentar las bases de su propio programa nuclear. En esto intervino la ayuda de Moscú.

Desde el comienzo de los años '60, las ambiciones nucleares de Kim Il Sung y sus asociados comenzaron a causar preocupación en la dirección soviética, tanto más cuando la relación entre Moscú y Pyongyang comenzó rápidamente a deteriorarse. Sin embargo, la preocupación no estaba tanto en las posibles ambiciones nucleares de Pyongyang (ya que la implementación estaba muy lejos), sino en la probabilidad de una estrecha cooperación entre la RPDC y China, que era mucho más molesta para la URSS, porque China estaba ya logrando sus propias armas nucleares. Sin embargo, la URSS decidió proporcionar asistencia técnica a Corea del Norte, basada en que dicha asistencia mantendría el programa nuclear de Corea del Norte bajo su control. Es por ello que la URSS ayudó en la construcción del primer reactor de investigación de Corea del Norte en Yongbyon, a unos 70 kilómetros al norte de Pyongyang. El reactor comenzó a trabajar en 1965, y esa ciudad estaba destinada a convertirse en la capital del proyecto nuclear de Corea del Norte.

La carrera de armas nucleares en la península tuvo su origen en Corea del Sur

La aceleración adicional del proyecto nuclear incidió en varios acontecimientos de la década de 1970. Pocas personas lo recuerdan hoy, pero la carrera de armas nucleares en la península tuvo su origen no en Corea del Norte sino en el Sur.

Durante el tiempo del presidente Nixon, bajo la influencia del síndrome de Vietnam, EEUU acentuó significativamente las tendencias aislacionistas y el esfuerzo para reducir el ejército estadounidense y la participación política en los asuntos asiáticos. En este contexto, a principios de 1970 EEUU decidió retirar gradualmente las tropas estadounidenses de Corea. Bajo Reagan la decisión se canceló, pero a principios de 1970 Washington estaba cerca de salir de la península.

Para Seúl fue una noticia muy desagradable, ya que en capacidad militar Corea del Norte era al menos igual a Corea del Sur. Además, la presencia militar de EEUU significaba que los yanquis subvencionaban en gran parte los gastos militares de Corea del Sur, lo que permitía redirigir los fondos liberados al enriquecimiento de los dirigentes y a subvencionar los programas de desarrollo económico del creciente capitalismo coreano.

En estas circunstancias, el régimen dictatorial del general Park Chung Hee en Seúl decidió desarrollar sus propias armas nucleares. El proyecto nuclear de Corea del Sur se llevó a cabo en un profundo secreto, ocultándolo en el primer lugar a los norteamericanos.

No sirvió de nada: pronto, como era de esperar, Washington se enteró del proyecto y ordenó detenerlo. Los generales sudcoreanos se negaron, pero bajo la presión de los EEUU, el avance se redujo al mínimo. Por cierto, gran parte de los nacionalistas de Corea del Sur están convencidos de que la muerte del general Pak Chung Hee en octubre de 1979 (asesinado por el jefe de su propio servicio de inteligencia) fue el resultado de una intriga de EEUU. Los norteamericanos temían que Corea del Sur desarrollase con éxito las armas nucleares, y al no necesitar la protección de EEUU se acercase a China, lo que querían evitar a toda costa. Es lo que intentó hacer su hija y actual presidenta, Park Geun-hye, y casi le cuesta la renuncia.

Si tenemos en cuenta que Corea del Sur es transparente para los servicios de inteligencia de Corea del Norte, es seguro que la información sobre el programa nuclear de Corea del Sur llegó a Pyongyang, no menos que a Washington, y causó una reacción predecible. Desde el comienzo de 1970, el trabajo en las instalaciones nucleares en Corea del Norte se acelera notablemente, provocando en la URSS un nuevo ataque de ansiedad, ante las presiones de Occidente.

Decidieron abordar el problema de la misma manera que en la década de 1960. Dado que no existían oportunidades reales de detener ese programa nuclear, la URSS decidió ponerlo bajo control. Por ello en 1985 firmó un acuerdo con la RPDC para construir la primera planta de energía nuclear. Una de las condiciones más importantes de este acuerdo fue que Corea del Norte se comprometiese a firmar el Tratado de no proliferación de armas nucleares, lo que hizo en 1987. Moscú esperaba de esta manera evitar sanciones occidentales.

Estos planes no se materializaron, en primer lugar debido al inicio del cambio URSS. A finales de la década de 1980 se hizo evidente que en las nuevas condiciones la RPDC ya no podía contar con el "paraguas nuclear" soviético. Eso ha sido desde entonces la base de la estrategia militar de Corea del Norte, y lo que le ha permitido sobrevivir.

Mirada Pyongyang, segunda etapa: las armas nucleares como garantía de supervivencia (1990-2015)

Las relaciones entre Pyongyang y Moscú desde finales de 1950 eran muy incómodas, basta recordar por ejemplo que la URSS (por iniciativa personal de Yuri Andropov, y apoyado explícitamente por Brezhnev) concedió asilo político a intelectuales y funcionarios norcoreanos que huyeron después de 1956 a Moscú. Por su parte, Corea del Norte desde la década de 1960 controlaba estrechamente las actividades de los diplomáticos soviéticos y trataba muy duramente a los coreanos sospechosos de simpatías pro-soviéticas.

La dirección soviética de entonces temía que acciones unilaterales y arriesgadas de la RPDC podrían llevar a la URSS a aumentar su conflicto con los EEUU. Sin embargo, en el caso de que Corea del Norte fuese víctima de un ataque de EEUU o sus aliados, la URSS, tendría que apoyarla firmemente. Y esa creencia estuvo en la política de Corea del Norte, hasta finales de los 80. Pero al final de esa década esta confianza comenzó a desaparecer rápidamente, junto con el "socialismo real".

Curiosamente, como los dirigentes de RPDC sabían que la URSS, en período de sálvese quien pueda, no veía bien la perspectiva de un mundo con una Corea del Norte nuclear, trataron de usar un programa nuclear propio como instrumento de chantaje suave.

Se organizaron fugas de información para crear del lado soviético la impresión de que el programa nuclear estaba a punto de finalizar. La esperanza era que la URSS, por temor a la aparición de una Corea del norte con plena capacidad nuclear, no avanzase en el establecimiento de relaciones diplomáticas con Seúl, y conservar el cumplimiento de las garantías de seguridad que Moscú había dado a Pyongyang como parte del Tratado de amistad en 1961.

No funcionó. En septiembre de 1990, la URSS estableció relaciones diplomáticas con el régimen de Corea del Sur, y pronto cesó la ayuda directa e indirecta a Corea del Norte. A partir de ese momento los norcoreanos tuvieron que continuar el intercambio económico con Rusia en condiciones comerciales normales, pagando los bienes y servicios a precios del mercado mundial. Para Corea del Norte, cuya economía no está orientada a la competitividad capitalista, la cancelación de la ayuda soviética condujo a un desastre económico.

En esa situación en la que entró Corea del Norte a principios de 1990, el valor del programa nuclear cambió en parte. En épocas anteriores se lo veía como un símbolo de viabilidad militar y política del país, en respuesta a las posibles (y durante algún tiempo reales) aspiraciones nucleares de Corea del Sur. Pero en el período posterior a la Guerra Fría, el programa nuclear se ha convertido en una de las herramientas más importantes para la supervivencia del Estado de Corea del Norte en su forma actual.

En general las armas nucleares de Corea del Norte son necesarias por tres razones. En primer lugar, un factor en la disuasión militar-estratégica. En segundo lugar, una importante herramienta diplomática. En tercer lugar, su presencia contribuye dar seguridad a los ciudadanos y reforzar así la estabilidad política en el país.

Está claro que la situación internacional en torno a Corea del Norte no se mantendrá sin cambios, y esos cambios harán variar la importancia relativa de los tres factores, pero lo que no es probable que cambie en un futuro previsible es esa lista de tres.

La primera y principal razón es el papel de las armas nucleares como un elemento de disuasión. Los dirigentes de Corea del Norte tienen todas las razones para temer que el país pueda ser atacado por EEUU u otras fuerzas extranjeras. Baste recordar que en su momento el presidente de EEUU Bush lo incluyó en la extraña lista de países que forman el "eje del mal". Recordemos que el único país en el mundo moderno donde un Gobierno progresista renunció a su programa nuclear (aunque no tan avanzado como el de Corea del Norte), fue Libia en la era Gaddafi. Los medios de comunicación de Corea del Norte señalan en repetidas ocasiones (y con razón) que el destino de Gaddafi fue sellado en el momento en que, bajo influencia de Occidente, acordó detener su programa nuclear. Hay muchas razones para creer, también, que si Saddam Hussein hubiese desarrollado un programa nuclear, Iraq seguiría siendo un país con altos índices de desarrollo humano.

Es interesante que en el período 2003-2005, poco después de que se alcanzó el acuerdo sobre el programa nuclear de Libia, los políticos estadounidenses, incluyendo, por ejemplo, el representante de EEUU ante la ONU, John Bolton, aparecieron en la prensa con una serie de artículos en los que pedían a Pyongyang "explorar cuidadosamente la lección de Libia y seguir el ejemplo de Gaddafi”. No hay duda de que Pyongyang estudió cuidadosamente la lección de Libia, por lo que el resultado final resultó mucho más favorable al pueblo coreano que al libio.

En Corea del Norte actualmente no existen medios efectivos (misiles) para transportar armas nucleares, aunque se están desarrollando a pasos avanzados. Sin embargo, para el uso de armas nucleares como elemento de disuasión Corea del Norte ni siquiera necesita tener un potencial nuclear pleno: incluso el simple hecho de tener una cierta cantidad de bombas, aunque en forma imperfecta, es un buen elemento disuasorio. Si se cuenta con tiempo, la bomba nuclear no necesariamente debe llegar a la meta en ojivas de misiles. Se las puede, por ejemplo, esconder en la bodega de uno de esos barcos de pesca comunes y corrientes, que en gran número surcan los mares de Asia oriental, y luego con calma dejarlo en algún puerto como San Francisco, Tokio o Sidney.

Contar con que Corea del Norte renuncie a las armas nucleares como un elemento de disuasión no sería serio. El destino de Gaddafi y Saddam Hussein muestran claramente lo que en el mundo moderno le puede pasar a un país que entra en este tipo de transacciones con Occidente.

La posición de la dirigencia de la RDPC en el tema quedó demostrada, por ejemplo, en marzo de 2011, cuando un representante del Ministerio de Asuntos Exteriores de la RPDC, dijo: "La crisis de Libia ha enseñado a la comunidad internacional una lección seria. Demostró a todo el mundo que el desarme nuclear libio, ampliamente publicitado, terminó en una agresión de EEUU. El artero ataque tuvo lugar después de las dulces promesas de garantías de seguridad y la mejora de las relaciones, lo que convenció a su víctima para desarmarse, y luego se la aplastó por la fuerza. Eso demostró al mundo una verdad histórica sencilla: un país puede salvarse sólo si tiene suficientes fuerzas propias de disuasión”.

El segundo factor que hace que Corea del Norte desarrolle armas nucleares, es el papel que desempeña en su diplomacia.

Para el público en general no es demasiado conocido el hecho de que durante el período 1996-2011 Corea del Norte fue un importante receptor de ayuda "humanitaria" internacional, con una parte que sorprendentemente proviene de países que formalmente están en relaciones hostiles con ese país. Según la ONU, en el bienio 1996-2011 recibió en total 11,8 millones de toneladas de ayuda alimentaria gratuita, lo que representó aproximadamente el 15% del consumo total de alimentos del país.

China, con una (relativamente) amistosa relación con Corea del Norte aportó 3 millones de toneladas de alimentos, y estaba en el segundo lugar entre los proveedores. En primer lugar estuvo Corea del Sur (3,1 millones de toneladas), en tercero y cuarto, respectivamente, los EEUU (2,4 millones) y Japón (0,9 millones).

Las ayudas de EEUU y Japón comenzaron alrededor de 1995, es decir, después de la firma del Acuerdo Marco en 1994. Según este documento, Corea del Norte accedió a suspender su programa nuclear a cambio de que EEUU, Corea del Sur, Japón y otros países lo ayudasen a construir reactores no militares de agua ligera, y enviasen 500.000 toneladas anuales de petróleo hasta la finalización del reactor (el acuerdo funcionó hasta 2002). Si bien los temas de abastecimiento de alimentos no se mencionan en el Acuerdo Marco de 1994, es difícil dudar de la existencia de una relación entre esa ayuda y el Acuerdo. No es casualidad que tanto Japón y los EEUU hayan cesado sus envíos después de que el Acuerdo Marco de 2002 se dio por terminado

El tercer factor, que no es tan importante como los dos primeros pero tampoco debe ser ignorado por completo, es el papel del programa nuclear en los sentimientos del pueblo coreano. Está claro que la mayoría de la población en gran parte de los países del mundo (especialmente en los países donde el nacionalismo es un potente factor en la política interna), tienen una actitud positiva hacia la idea de crear su propio potencial nuclear. Para los habitantes de Corea del Norte que su país tenga armas nucleares es una cuestión de seguridad, y el hecho de que el Gobierno haya logrado desarrollar este tipo de armas, aumenta mucho su credibilidad en el país.

Todo esto, por supuesto, no significa que Corea del Norte no está dispuesta a ceder en el tema nuclear. El problema es que los acuerdos que serían aceptables para Corea del Norte son inaceptables para al menos el más importante de los actores extranjeros, el imperialismo estadounidense.

Corea del Norte ha subrayado en repetidas ocasiones, que no va a renunciar a las armas nucleares en cualquier circunstancia. Sin embargo, sus dirigentes están dispuestos a congelar su programa nuclear en el nivel actual. Según los expertos, Corea del Norte cuenta actualmente con entre 15 y 20 cargas de plutonio y uranio. Los expertos militares de Corea del Norte entienden que aun un aumento significativo en el número de cargas (digamos, a 100 o 150) no daría lugar a un aumento de diez veces en el poder de disuasión. De modo que, ahora, cuando ya se han creado la fuerza básica de disuasión, la RPDC está dispuesta a negociar una renunciar a una expansión mayor. Estamos hablando de lo que es normal en el esquema de la diplomacia de Corea del Norte: la voluntad de Pyongyang (como de cualquier país) es hacer concesiones políticas que sean compensadas por sus interlocutores.

En términos generales, con este enfoque a la larga simplemente no hay alternativa. Más pronto o más tarde se logrará algún tipo de compromiso sobre la congelación nuclear; sin embargo, por el momento tal compromiso está fuera de la cuestión. Y la razón aquí es la posición del régimen de EEUU, que es también, a su manera, lógica, tanto como la posición de Corea del Norte.

Mirada Washington: Corea del Norte como amenaza al régimen de no proliferación

Mientras que el programa nuclear de Corea del Norte es para ese país básicamente una garantía de supervivencia, para EEUU es parte del problema mundial de control de la propagación de las armas nucleares, que se opone a su voluntad de invadir cualquier país cuando quiera. De conformidad con el Acuerdo de 1968, EEUU se convirtió en una de las cinco potencias nucleares oficialmente reconocidas del planeta, junto con la URSS, China, Francia y Gran Bretaña. Todos estos poderes tratan de mantener el status quo, porque entienden que con la existencia de armas nucleares se les garantiza casi por completo evitar ataques desde el exterior y, además, les da una posición dominante en el mundo. Por lo tanto, desde el punto de vista de algunos de estos poderes el intento de Corea del Norte de desarrollar armas nucleares provoca una gran preocupación, ya que es un impedimento a su expansión, sobre todo para Occidente.

A menudo podemos encontrar la afirmación de que las acciones de Corea del Norte no son fundamentalmente diferentes de las acciones de otras "nuevas" potencias nucleares: Israel, India, Pakistán y Sudáfrica. Todos estos países, como sabemos, llegaron a crear sus propias armas nucleares, a pesar de que Sudáfrica más tarde renunció voluntariamente, al finalizar el régimen del apartheid. Sin embargo, en general se olvida que entre Corea del Norte y el resto de las "nuevas" potencias nucleares hay una diferencia importante. Ninguno de estos países ha firmado el Tratado de 1968 relativo a la no proliferación de las armas nucleares. [India, Pakistán e Israel nunca lo firmaron, Corea del Norte lo firmó y renunció en 2003].

Todos ellos desde el principio, directa o indirectamente denunciaron ese acuerdo como una especie de conspiración hegemónica dirigida a reforzar la posición dominante de un pequeño grupo de grandes potencias en el orden mundial. Por lo tanto, el hecho de que la Israel, Pakistán y otros países hayan desarrollado sus propias armas nucleares, estrictamente hablando, no es una violación del Tratado de No Proliferación, ya que ninguno de estos países lo había firmado.

Está claro que desde el punto de vista de EEUU, la reanudación del programa nuclear coreano es un desafío directo al status quo. Se trata de un país al que no se puede presionar económicamente ni con sanciones, y al que tampoco se puede invadir.

Por otro lado, los líderes de EEUU, en general entienden que no hay necesidad de acelerar para llegar a un acuerdo sobre la cuestión nuclear. Pese a todo lo dicho sobre la "amenaza nuclear de Corea del Norte", en general está claro que ya sea ahora o en el futuro previsible, Corea del Norte no va a atacar a nadie. Pero tampoco va a recibir ataques.

Corea del Norte no cree en EEUU, y no va a renunciar a las armas nucleares a cambio de dulces palabras y promesas de Washington, que, como muestra la triste experiencia de Gaddafi, tienen sus propias lógicas imperialistas.

En esta situación, en Washington se impuso un enfoque, que puede ser descrito como el olvido deliberado de la cuestión de Corea del Norte. El régimen de sanciones sigue existiendo formalmente pero su influencia sobre Corea del Norte es muy limitado, sobre todo porque ni EEUU ni los países de Occidente que mantienen estas sanciones son socios comerciales importantes de Corea del Norte; su intercambio con estos países es casi inexistente. China, que en los últimos años prácticamente ha monopolizado todo el comercio exterior de Corea del Norte, aplica sólo (y no siempre) aquellas sanciones que estén directamente conectadas con el acceso de Corea del Norte a tecnología militar.

Por lo tanto, la situación es en realidad un callejón sin salida. Solo se aceleraría en el caso de que la parte norcoreana mostrase la capacidad de crear armas que pudieran suponer una amenaza real para los EEUU, o que el régimen estadounidense, por motivos de política interna o bien por problemas graves entre las dos Coreas, necesitase invadir el Norte. Pero de momento, en la situación actual, del lado de EEUU no hay prisa.

Mirada Pekín: la estabilidad regional o la estabilidad global

La posición de China sobre el programa nuclear de Corea del Norte es bastante peculiar. Por un lado, es China quien tiene en sus manos, en gran medida, la llave del problema. Es el único país capaz de ejercer una fuerte presión económica sobre Corea del Norte. Por otro lado, el apoyo inequívoco de China puede crear las condiciones para un crecimiento económico rápido, y que la RPDC pueda cambiar radicalmente todo el equilibrio de fuerzas en la región.

Sin embargo, China se encuentra en una encrucijada y muy probablemente por eso no hizo uso de todo su potencial. La relación de China con el problema nuclear de Corea del Norte está determinada por la contradicción entre la necesidad diplomática de mantener buenas relaciones con Occidente previniendo la proliferación de armas nucleares, y la necesidad militar de mantener ese colchón en su frontera Este.

En condiciones de creciente rivalidad geopolítica con EEUU, China tiene como objetivo mantener la península coreana dividida. Es demasiado alta la probabilidad de que una unificación del país diera lugar a la absorción del Norte por el Sur (y, en consecuencia, las fronteras de China serían con un país con orientación pro-estadounidense). Además, los líderes chinos prefieren el status quo, porque temen una crisis en Corea del Norte que lleve el caos a la zona fronteriza. Corea del Norte es un país estable, y es una zona de amortiguación, lo que permite mantener a los estadounidenses a cierta distancia de las fronteras chinas.

Por lo tanto, China aparentemente insiste en el cumplimiento de la prohibición de la transferencia de tecnología nuclear a Corea del Norte, pero no le preocupa violar los aspectos restantes de las sanciones de la ONU. Y Corea del Norte incluso obtiene soporte económico de China, lo que ayuda a mantener el país estable.

rablor.ru. Extractado por La Haine

Texto completo en: 

http://www.lahaine.org/corea-del-norte-socialismo-nuclear

sábado, 18 de febrero de 2017

Aceite de palma, el 'asesino invisible' en su cocina

Afolabi Sotunde Reuters

Aceite de palma, el 'asesino invisible' en su cocina


Publicado: 18 feb 2017 14:00 GMT | Última actualización: 18 feb 2017 14:01 GMT

El aceite de palma es en la actualidad el aceite más empleado del mundo. Está presente en múltiples productos de alimentación que todos —a veces sin darnos cuenta— compramos a diario en cualquier supermercado convencional. También se utiliza en la cosmética, productos de limpieza e incluso biocombustibles.

Pero además se trata de uno de los productos más controvertidos, puesto que numerosos estudios han alertado de sus efectos nocivos para la salud y de los daños medioambientales y sociales que conlleva su producción. A continuación, les explicamos todo lo que deben saber sobre el aceite de palma, los peligros que entraña su consumo y los productos que lo contienen.


El aceite de palma es un aceite de origen vegetal que se produce a partir de los frutos de la 'Elaeis guineensis' o palma de Guinea, también conocida como palma africana de aceite o palma aceitera.

Originaria de África, en actualidad se cultiva en muchos países de clima tropical no solo de ese continente, sino también de América y, especialmente, de Asia. Así, un 85% del aceite de palma proviene de Indonesia y Malasia, pero también lo exportan Papúa Nueva Guinea, Tailandia, Camboya, Brasil, México, Colombia y África occidental.



¿Por qué es peligroso para la salud?

Es verdad que el aceite de palma es una rica fuente de vitamina A y de vitamina E. Sin embargo, también es 'una rica fuente' de grasas saturadas (un 50% frente al 15% en promedio que contienen otros aceites), lo que lo convierte en un peligro para las arterias y el corazón.

En los últimos años, se han multiplicado los estudios que alertan de los efectos nocivos del aceite de palma para nuestra salud. Un estudio estadounidense publicado en la revista 'Globalization and Health' en 2011 demuestra el vínculo entre el consumo de dicha sustancia y mayores tasas de mortalidad por enfermedades cardiovasculares.


“El consumo de aceite de palma, incluso si es reducido, es peligroso para los niños y un consumo frecuente pone en peligro la salud de todos”.

Autoridad Europea para la Seguridad de los Alimentos 


Los científicos descubrieron que un kilo de aceite de palma conllevaba 68 muertes por cada 100.000 habitantes en varios países con bajo poder adquisitivo. En otros países con niveles de vida más altos la cifra era de 17 muertes.

No obstante, aún más alarmantes son los hallazgos que asocian el aceite de palma con el cáncer, como el informe de la Autoridad Europea para la Seguridad de los Alimentos (EFSA, por sus siglas en inglés) publicado en mayo de 2016, en el que se advierte de que "el consumo reducido de aceite de palma, incluso si es reducido, es peligroso para los niños y un consumo frecuente pone en peligro la salud de todos".

Según la investigación, que supuso uno de los golpes más considerables a la imagen de este producto, en el proceso de refinado el aceite de palma se somete a temperaturas de 200ºC para conseguir que carezca de sabor y olor. Sin embargo, ello libera sustancias cancerígenas que incluso son capaces de alterar el ADN.

Los expertos de este organismo oficial europeo consideraron que "hay suficientes pruebas de que el glicidilo es genotóxico y carcinógeno, por lo que no hemos fijado un nivel mínimo de consumo seguro", según explicó la directora, Hellen Knutsen.


La Nutella, en el ojo del huracán


El estudio llevó a que la mayor red de supermercados italianos, Coop, dejara de comercializar productos que contienen aceite de palma. Además, numerosos supermercados también han retirado de sus estanterías la popular crema de cacao Nutella del fabricante italiano Ferrero por contener este tipo de aceite.


“Una tonelada de aceite de oliva cuesta 3.500 euros, una de girasol 900 y una de palma 650”.

Rafael Garcés, investigador del Instituto de la Grasa del CSIC en Sevilla (España) 


Como respuesta, la empresa italiana Ferrero, fabricante de esta crema, ha lanzado una campaña televisada insistiendo en que el sistema que utilizan para la elaboración de su aceite de palma implica una menor temperatura, minimizándose así la formación de los contaminantes peligrosos llamados esteres glicidílicos o GE.

Este polémico ingrediente proporciona a la Nutella su textura suave y prolonga su vida útil. "Hacer Nutella sin aceite de palma produciría un sustituto de inferior calidad, sería un retroceso", sostiene el gerente de compras de la empresa, Vincenzo Tapella.

¿Entonces por qué se usa?

El aceite de palma tiene una serie de ventajas: 

no contiene grasas 'trans';

se mantiene sólido a temperatura ambiente;

tiene una textura untuosa y no tiene olor, lo que le permite sustituir la mantequilla o las grasas hidrogenadas en muchos productos; 

alarga la vida útil de los alimentos gracias a su alta resistencia a la oxidación y su efecto conservante natural;

Soporta bien los tratamientos térmicos.

Sin embargo, su principal ventaja es su bajo coste. Y es que la palma aceitera se caracteriza por un rendimiento muy alto, factor que, unido a los bajos salarios de los trabajadores en los países productores, convierte este producto en una opción mucho más económica que sus potenciales sustitutos.

Según ha aclarado a 'El Mundo' Rafael Garcés, investigador del Instituto de la Grasa del CSIC en Sevilla (España), a principios de la década del 2000 los fabricantes eliminaron de manera progresiva las grasas animales de sus cadenas de producción por ser dañinas para la salud y las sustituyeron por grasas hidrogenadas primero y por aceite de palma posteriormente.


"Habría otras opciones, pero son mucho más caras y no es rentable", ha destacado, detallando que "una tonelada de aceite de oliva cuesta 3.500 euros, una de girasol 900 y una de palma 650". De manera que el de palma es "el aceite más barato que existe".

Para hacerse una idea, cambiar este ingrediente en la Nutella le supondría a Ferrero un coste extra de entre 8 y 22 millones de dólares al año.


Cada día millones de personas en todo el mundo compran productos alimenticios de marcas que con los años se han vuelto muy populares. Sin embargo, en la mayoría de los casos pasa desapercibido el hecho de que estos alimentos ocultan un peligro potencial para nuestra salud. Y es que el aceite de palma se puede esconder bajo diferentes denominaciones en el etiquetado, como 'aceite', 'grasas vegetales' o palabras con la raíz 'palm' ('palmitato', 'palmitate', 'palmate', etc.).


Estos son algunos populares productos en cuya elaboración se utiliza aceite de palma, y que, por lo tanto, pueden causar cáncer:

Crema de cacao Nutella

Galletas Oreo

Galletas Tuc

Galletas La Buena María de Fontaneda

Chocolates Ferrero Rocher

Chocolates Kinder Bueno y Kinder sorpresa

Chocolates Kit Kat

Chocolates Mars

Chocolates Snickers

Chocolates Twix

Bombones de Lindt

Dulces M&Ms

Leche junior crecimiento de Nestlé

Pizza de Casa di Mama

Postre Donuts

Caramelos Sugus

Cereales sabor yogur Special K de Kellogg's

Margarina Tulipán

Margarina Flora

Doritos

Patatas fritas Ruffles

Crema de marisco de Knorr

Tortellini de queso de Knorr

Cereales Nesquik

Cereales Estrellitas de Nestlé

Postre tiramisú de Dhul

Masa de hojaldre de Buitoni

Bacalao rebozado Findus

Sobaos Martínez

Canelones de atún Maheso

Flautas de beicon y queso Azteca

Además, el aceite de palma no solo se utiliza en la industria alimentaria. Hoy en día, un 50% de los productos que usamos todos los días lo contienen, desde cosmética (cremas, lápices de labios, etc.) hasta velas, pasando por productos de limpieza e incluso biocombustibles.


Uno podría pensar que reduciendo o evitando el consumo de aceite de palma basta para salvarnos de sus efectos perjudiciales, pero no todo es tan fácil. Además de ser peligroso para la salud, este producto ha tenido un fuerte impacto en el medioambiente en los países productores —en primer lugar, Indonesia y Malasia— donde ha provocado deforestación, ha afectado a la biodiversidad y ha aumentado las emisiones de CO2.


Estos son los principales impactos medioambientales:

Deforestación masiva de miles de hectáreas, no solo en Asia, sino también en América del Sur y en África. Según el UNEP (Programa Medioambiental de la ONU), el cultivo de la palma aceitera es la principal causa de deforestación en Malasia e Indonesia, donde una gran parte de las plantaciones ocupan zonas que antes eran bosque tropical. Las plantaciones necesitan enormes extensiones de tierra en explotación intensiva, sobre todo en la región tropical calurosa, y la propia palmera africana es agresiva con el entorno. Sin embargo, el principal problema no es la planta en sí, sino los productores, que talan o incluso queman el bosque para poderla plantar.


Pérdida de biodiversidad y extinción de especies: el cultivo de palma aceitera tiene un gran impacto en la biodiversidad, ya que provoca la destrucción del hábitat natural de muchas especies y fuerza su desplazamiento o desaparición. A esto se suma el uso de pesticidas y abonos industriales, así como la instalación de trampas y vallas eléctricas o simplemente la matanza de animales salvajes. El que peor parte se lleva es el orangután, que está desapareciendo a marchas forzadas y ya se encuentra muy cerca de la extinción, pero también otros animales (como el rinoceronte, el tigre y el elefante) y plantas sufren los efectos del cultivo de palmera aceitera.


Contaminación y calentamiento global: La producción del aceite de palma es también responsable de la emisión de grandes cantidades de CO2 a la atmósfera. Para eliminar los bosques y abrir terreno a las plantaciones de palmeras a menudo se provocan incendios, en particular en las turberas tropicales, que almacenan más carbono por unidad de superficie que cualquier otro ecosistema en el mundo. Los incendios forestales liberan dióxido de carbono, lo que contribuye al cambio climático. 


Más allá del daño para la salud y el medioambiente, existen serias preocupaciones acerca del impacto social de la producción de este aceite, que está asociado a la apropiación de tierras pertenecientes a pueblos indígenas, ya que los fabricantes a menudo expulsan de sus territorios a comunidades autóctonas, generando conflictos.

Por otro lado están las violaciones de los derechos humanos en las plantaciones. Por ejemplo, un informe publicado por Amnistía Internacional a finales de noviembre reveló como algunas de las compañías de alimentación y de producción de artículos de uso diario más famosas del mundo contribuyen a los abusos laborales y se benefician del trabajo infantil y forzoso en Indonesia.


La organización investigó las plantaciones de aceite de palma en este país gestionadas por la empresa Wilmar, el mayor productor de aceite de palma del mundo, y descubrió "sistemáticos" y "estremecedores" abusos contra los derechos humanos, como por ejemplo:

el trabajo físico "duro y peligroso" de niños de tan solo ocho años, que en algunos casos han tenido que dejar la escuela;

discriminación, amenazas, trabajo forzoso y bajos salarios entre las mujeres trabajadoras;
graves lesiones debido a la exposición a sustancias químicas tóxicas prohibidas en la UE;

trabajo sin equipos de seguridad adecuados ante los peligrosos niveles de contaminación provocados por los incendios forestales de 2015;

trabajo físico duro durante muchas horas para cumplir objetivos "absurdamente altos".
 

Amnistía Internacional siguió el rastro del aceite producido en estas plantaciones hasta nueve empresas globales: AFAMSA, ADM, Colgate-Palmolive, Elevance, Kellogg's, Nestlé, Procter & Gamble, Reckitt Benckiser y Unilever. Casi todas ellas son miembros de la Mesa Redonda sobre el Aceite de Palma Sostenible, y aseguran en sus páginas web y etiquetas que utilizan "aceite de palma sostenible", mostrando así "una absoluta falta de respeto por unos consumidores que creen que toman decisiones éticas cuando paga en caja esos artículos", según denunció Seema Joshi, responsable del equipo de Empresas y Derechos Humanos de Amnistía Internacional.




“Las empresas miran hacia otro lado ante la explotación de trabajadores y trabajadoras en su cadena de suministro. Pese a prometer a los consumidores que no habrá explotación en sus cadenas de suministro de aceite de palma, las grandes marcas siguen aprovechándose de terribles abusos”.

Meghna Abraham, investigadora principal de Amnistía Internacional 

En la misma línea, Meghna Abraham, investigadora principal de Amnistía Internacional, explicó que las conclusiones del informe "sorprenderán al público consumidor que cree que toma decisiones éticas" al comprar estos productos, que afirman usar aceite de palma sostenible, cuando en realidad "dista mucho de serlo". "El aceite de palma que se produce usando trabajo infantil y trabajo forzoso no tiene nada de sostenible", remató Abraham.

En la elaboración de este artículo se han utilizado los archivos multimedia de Reuters, Getty Images, Wikipedia

Preparado por María Lekant, Belova Ksenia

https://actualidad.rt.com/actualidad/231393-aceite-palma-peligroso-salud-medioambiente

POR MÁS QUE DESTROCEN LA SIGNIFICACIÓN HISTÓRICA DE STALIN, ÉSTA TODO LO RESISTIRÁ



“Vade retro”, grita aterrorizada la reacción mundial, sobre todo la abanderada por el fascismo
POR MÁS QUE DESTROCEN LA SIGNIFICACIÓN HISTÓRICA DE STALIN, ÉSTA TODO LO RESISTIRÁ

Después de algunos días de la semana pasada en que he soportado casi estoicamente reportajes de la 2 de TVE, muy influida ahora por el pensamiento fascista del Gobierno español, acerca de la vida y obra de Stalin, con la figura de Trotsky ensalzada y un anticomunismo desmelenado, he tomado la decisión de transcribir aquí y ahora la serie de entrevistas concedidas por el historiador estadounidense Grover Furr a The Georgian Times tras la primera quincena de septiembre de 2010.

No se trata sólo de opiniones académicas, sino de evidencias que sólo el más feroz empecinamiento ultraderechista puede negar. Quien quiera experimentar un primer contacto con la verdad estaliniana, no digo “estalinista”, hará bien en leer e incluso absorber los conocimientos que se exponen de un modo clarísimo y ameno. El video que dejo colgado al final de la entrada es una muestra de hasta qué punto la colectiva memoria de los pueblos es insobornable. Y es una memoria que, por fortuna, traspasa fronteras.

Georgian Times: Dr. Furr, buenos días. Me gustaría empezar pidiéndole que describa el enfoque que utiliza para investigar la historia de la URSS.

Grover Furr: Gracias.

Quisiera empezar diciendo que me esfuerzo, sobre todo, por ser objetivo en todas mis investigaciones. Lucho por descubrir la verdad, siguiendo las evidencias disponibles y su mejor interpretación.

Como medievalista, fui educado por buenos profesores para ser objetivo. Como los estudiantes de ciencias físicas, aprendemos a recoger todas las pruebas relevantes sobre un tema para, después, basar nuestras deducciones y conclusiones sobre estas pruebas. Supe de lo importante que es cuestionar mis propios prejuicios y decidir la verdad o falsedad de algo sobre la base de las pruebas, en vez de intentar confirmar mis ideas preconcebidas o repetir lo que académica o políticamente está “de moda”.

Cuando preparaba el doctorado, la guerra de Vietnam estaba en pleno apogeo. Poco a poco, fui descubriendo que lo que me enseñaron sobre el movimiento comunista no era objetivo, no era cierto. En cambio, era propaganda anticomunista disfrazada de investigación. Las pruebas fueron falsificadas o ignoradas.

En el transcurso de la Guerra Fría, todas las investigaciones sobre el comunismo, de la Unión Soviética y de Stalin eran terriblemente parciales, absolutamente carentes de objetividad. Esto continúa siendo así, a pesar del fin de la Guerra Fría. Las pruebas demuestran que lo que escriben casi todos los “respetables” y “principales” académicos es aún propaganda comunista disfrazada de erudición.

En mi primer libro, “Antistalinskaia Podlost” -“La infamia anti-stalinista”- (Moscú: Algoritm, 2007), pude demostrar que prácticamente todas las llamadas ‘revelaciones’ sobre Stalin y Lavrentii Beria, otro georgiano, son falsas. Publiqué todas las pruebas, en el libro o en Internet, en la página web que aparece en el libro.

Actualmente continúo en la misma batalla: descubrir la verdad, basándome en las mejores pruebas, independientemente de que ésta sea “aceptable” o “políticamente correcta”. Es agradable, incluso divertido. Y proporciona resultados sorprendentes.

GT: Muchos políticos y académicos, incluso muchos en Georgia, afirman que con la firma del Pacto Ribbentrop-Molotov, el 23 de agosto de 1939, la URSS acordó con la Alemania de Hitler invadir Polonia y, por tanto, consideran a la URSS agresora. ¿Es así?

GF: No. En 1939 ningún país en el mundo consideraba a la URSS como un agresor. Todos los Aliados, y la Liga de las Naciones, aceptaban las alegaciones soviéticas, que eran la defensa de sus fronteras y permanecer neutral en la guerra germano-polaca. Polonia y su pueblo fueron abandonados por sus dirigentes políticos y militares.

La posición del gobierno soviético era que el Estado polaco había colapsado. Incluso rechazando esta alegación concreta, los argumentos soviéticos siguen siendo correctos. En 1958, en plena Guerra Fría, un experto estadounidense en Derecho Internacional, George Ginsburgs, persona poco amiga de la URSS pero un estudioso objetivo -algo poco común en esa época y actualmente- determinó que las acciones de los soviéticos respetaban el Derecho internacional (American Journal of International Law, enero de 1958).

Los que afirman que la URSS no tenía derecho a enviar tropas a Polonia están diciendo que los soviéticos tenían que permitir el avance del ejército alemán hasta las fronteras anteriores a 1939. Ningún Estado en el mundo actuaría de ese modo. Ni lo demandó la legislación internacional.

Repito: no existió agresión soviética contra Polonia. Los lectores interesados pueden leer el articulo que escribí en 2009 “¿Invadió la Unión Soviética Polonia en septiembre de 1939?”, disponible en http://www.tinyurl.com/furr-mlg09 .

GT: ¿Que sucede con los Juicios de Moscú? Casi todas las autoridades políticas y académicas opinan que Stalin inventó los cargos contra inocentes acusados en los Juicios de Moscú y en el “Asunto Tukhachevsky”.

GF: Todas las pruebas existentes apoyan la posición contraria: que los acusados eran culpables, como mínimo, de lo que confesaron. No “la mayoría de las pruebas”, TODAS apuntan a su culpabilidad.

Los “principales” académicos, incluyendo a los trotskistas, dan por hecho que los acusados eran inocentes. Pero esto es así porque imponen sus prejuicios políticos sobre las investigaciones. Sus conclusiones no son producto de las pruebas.

Las autoridades rusas siguen manteniendo todos los informes sobre los acusados en los Juicios de Moscú como “alto secreto”. De todas formas, con el tiempo, mucho material fue filtrado. Tenemos suficientes pruebas contra Nikolai Bukharin, principal acusado en los Juicios de Moscú, y sobre el llamado “Asunto Tukhachevsky”, que implicaba a altos mandos militares, para estar convencidos de su culpabilidad.

En el transcurso del año que viene, mi colega Vladimir L. Brovov, residente en Moscú, y yo publicaremos un trabajo en el que mostramos que el informe “rehabilitador” de febrero de 1988, en el que se declara inocente a Bukharin, fue falsificado deliberadamente por las autoridades soviéticas en la época de Gorbachov. Este trabajo reproduce suficientes pruebas, secretas en aquella época pero disponibles ahora, que muestran que Bukharin era culpable y que las autoridades soviéticas lo sabían, pero prefirieron encubrirlo.

Por ahora, los lectores pueden consultar nuestro artículo de 2007 en la revista rusa Klio (St. Petersburgo) en http://www.tinyurl.com/bukharin [Nota: Este es el enlace de la versión rusa. Para una versión en inglés: http://www.clogic.eserver.org/2007/Furr_Bobrov.pdf ].

Trotski fue un acusado ausente en los Juicios de Moscú. Fue acusado de “terrorismo” -conspiración para el asesinato de Stalin y otros líderes soviéticos- y de colaborar con la Alemania nazi y con el Japón militarista para tomar el poder en la URSS.

En abril de 2010 publiqué “Evidence of Leon Trotsky’s collaboration with Germany and Japan”.

Con las pruebas delante sólo existe una conclusión: Trotski era culpable.

GT: Pero ¿qué tiene que decir al respecto del asesinato del líder del Partido en Leningrado, Sergei Kirov, en diciembre de 1934? Sin duda, o fue el propio Stalin quien lo planificó o usó cínicamente la teoría de un pistolero enloquecido y solitario para deshacerse de sus enemigos políticos.

GF: Khrushchev quería “probar” que Stalin asesinó a Kirov. Cuando incluso sus deshonestos investigadores no fueron capaces de conseguirlo, ideó la teoría del “pistolero solitario” para afirmar que Stalin “usó” cínicamente el asesinato de Kirov para “incriminar” -acusación falsa- y ejecutar a sus enemigos.

Todo esto es falso. Las evidencias que tenemos sólo son compatibles con la hipótesis de que Kirov fue asesinado precisamente por los opositores clandestinos, como ellos confesaron en el juicio y en los interrogatorios preliminares, algunos de ellos ya disponibles.

GT: Casi 700000 personas fueron ejecutadas en el período del “Gran Terror” entre 1937 y 1938. ¿Todos eran “culpables” de algo? ¿Y de no ser así, como se explica una masacre así?

GF: En el año 2005 publiqué un ensayo en dos partes: “Stalin e a Loita pola Reforma Democrática”.

Desde entonces, tenemos más pruebas de la “Ezhovshchina” (a veces llamado el “Gran Terror”, desde que esta expresión tituló un libro deshonesto, pero influyente, de Robert Conquest).

Ahora puedo enseñar a los lectores un resumen de estas conclusiones con enlaces a las pruebas (en la traducción inglesa) en http://www.tinyurl.com/ezhovshchina .

Las recientes evidencias confirman que Nikolai Ezhov, jefe del NKVD de 1936 hasta finales de 1938, conspiró también con los alemanes. Como los derechistas y los trotskistas, Ezhov y sus principales colaboradores en el NKVD contaban con una invasión de Alemania, Japón y otros países capitalistas. Torturaron a mucha gente inocente para que confesasen crímenes capitales por los que serían fusilados. Ejecutaron a muchas personas por motivos falsos o sin motivos.

Ezhov pensaba que con estos asesinatos masivos de inocentes levantarían a buena parte de la población soviética contra el gobierno. Creando así las condiciones para rebeliones internas contra el gobierno soviético cuando Alemania y Japón atacaran.

Ezhov mintió a Stalin, al Partido y a los líderes gubernamentales sobre todo esto. Las realmente terroríficas ejecuciones masivas, de casi 680.000 personas entre 1937 y 1938, eran, la mayoría, injustificables ejecuciones de inocentes cometidas deliberadamente por Ezhov y sus colaboradores con el objetivo de sembrar el descontento entre la población soviética.

GT: Última pregunta. Guste o no, Stalin es el georgiano más famoso de la historia. Brevemente, ¿cuál es su opinión sobre Stalin?

GF: Propongo que juzguemos a Stalin con una norma que él mismo aceptó. Stalin estudió a Lenin. Quería construir el socialismo, y después una sociedad comunista dirigida por y para los trabajadores, libre de explotación. 

¿Cómo lo conseguiría?

En mi opinión, Stalin era un fiel seguidor de Lenin. Era una persona de principios, muy inteligente, un esforzado trabajador. Stalin tenía las mejores cualidades de los bolcheviques. Pero Stalin, y todos los que lucharon y trabajaron con él, no consiguieron construir esa sociedad comunista por la que tanto lucharon.

Pienso que el resultado sería muy poco diferente de vivir Lenin, o de que Trotski, Zinoviev u otros dirigiesen la URSS. El fallo no fue que Stalin, los bolcheviques y el pueblo trabajador soviético no se esforzaran lo suficiente. ¿Que fallaba en su concepto de construir el socialismo y después continuar hacia el comunismo?

La presente generación, o la siguiente, debe ser capaz de aprender de los aciertos y errores de los bolcheviques, incluido Stalin, y de caminar más lejos hacia los objetivos por los que tan heroicamente lucharon.

GT: Muchas gracias, Dr. Grover Furr.

GF: Le doy las gracias a usted y a los editores del Georgian Times.

Georgian Times: ¿“Antiestalinismo”, mito o realidad?

Grover Furr: Para hablar de “antiestalinismo” tenemos que empezar con el “estalinismo”. Esta palabra era inevitable una vez que el termino “leninismo” entró en uso. Stalin empleó el termino “trotskismo” ya el 19 de noviembre de 1924. Sin duda, podríamos situar el comienzo del empleo de la palabra “estalinismo” también sobre esa época. La palabra “estalinismo” parece que fue inventada por Trotski. La utilizo en su declaración conjunta con G. Evdokimov del 28 de junio de 1927.

En un primer momento, “estalinismo” simplemente hacía referencia a las políticas asociadas al liderazgo de Stalin. El alemán Arthur Rosenberg, que en un principio fuera comunista, empleó la palabra en julio de 1927 en el sentido de la aceptación de que la revolución mundial no era inminente. Trotski utilizó la palabra “estalinismo” para contrastar las políticas de Stalin con el “leninismo”, y Stalin utilizó el termino “trotskismo” para lo mismo.

Pero el “estalinismo” llegó a tener otro significado, alejado de la realidad. Algunas de las definiciones de “estalinismo” serían las siguientes. Para el Dicionario Explicado de la Lengua Rusa de Kuznetrsov, «Estalinismo: Hechos, sucedidos en la URSS entre 1930 y 1950 y que están relacionados con las actividades de I.V. Stalin –el régimen de poder privado, es decir, el control de todos los aspectos de la vida social, represión de masas, etc.»

Dmitry Pospielovsky, en su libro ¿Reestalinización o Desestalinización?, dice: «Una definición formal de estalinismo sería algo así: una dictadura de un solo hombre en que un único dictador gobierna arbitrariamente, sin control por ninguno de los órganos del partido; es el único intérprete del dogma marxista-leninista, y está rodeado por el culto a su personalidad.»

La mayoría de las definiciones son parecidas a estas dos. Lo más importante de estas definiciones es que son falsas en todos los detalles. Stalin nunca fue un “dictador” bajo ninguna definición. Los líderes del Partido podían, y así lo hicieron, desautorizarlo. No existía un “estricto control de todos los aspectos de la vida” en la URSS.

Varios teóricos y muchos líderes soviéticos estuvieron en desacuerdo en su día con su interpretación del marxismo-leninismo. El propio Stalin se oponía al “culto”, que calificaba como “perjudicial”. Lo consentía ante la insistencia de otros líderes. Malenkov incluso admitió esto poco después de la muerte de Stalin.

El “antiestalinismo” es una falsificación de la historia de la URSS durante la época de Stalin. Se basa en falsificaciones históricas, mentiras como las ya expuestas y muchas otras. La razón de que prosperen estas falsificaciones históricas es porque sirven a los intereses del anticomunismo. El “antiestalinismo” es una forma de anticomunismo. En mi opinión existen tres fuentes principales, o “corrientes”, de las falsificaciones históricas: León Trotski, Nikita Khrushchev y Mikhail Gorbachev

Entre las primeras fuentes de las falsificaciones “antiestalinistas” León Trotski era la más importante. Sus maliciosas mentiras por motivo de sus propias actividades y sobre Stalin y su época, lo hicieron muy popular entre todo tipo de anticomunistas. También atrajo a algunas personas honestas a sus organizaciones por barnizar sus falsedades con un disfraz “izquierdista”. Los capitalistas lo ayudaron a difundir sus mentiras.

La crítica honesta es muy útil para cualquier tarea. Había mucho de crítica honesta y discrepancia durante el tiempo de Lenin. El punto de vista de Trotski –el socialismo no podía triunfar en un único país subdesarrollado, la URSS- fue compartido en parte por muchos otros, incluyendo a Lenin. Eso, y otras críticas que Trotski (y otros) formuló, era digno de discusión. El papel de Trotski en el movimiento comunista fue negativo y destructivo, no por sus desacuerdos con Stalin sobre como construir el socialismo, sino porque Trotski era un falsificador a gran escala. El papel de Trotski era dañino y reaccionario por su deshonestidad.

Trotski ansiaba desesperadamente el poder político. Era un individualista en extremo, incapaz de trabajar colectivamente. Cuando sus propuestas fueron rechazadas en los debates de la década de los 20, nunca se sometió a la mayoría y a la línea del Partido. Por el contrario, conspiró secreta y deshonestamente. Cuando fue exiliado, sus mentiras y falsificaciones se fueron haciendo cada vez más escandalosas. Toda la propaganda anticomunista y “académica”, desde entonces, fue elaborada en gran medida echando mano de las mentiras de Trotski sobre Stalin y la URSS.

La segunda gran fuente del “antiestalinismo” fue Nikita Khrushchev. Khrushchev se dedicó a la fabricación de mentiras sobre Stalin y la historia soviética a gran escala. Escribí sobre esto en “Antistalinist Villany” (La infamia antiestalinista). Serán publicados en breve algunos ensayos más sobre las mentiras de Khrushchev y las que promovió.

Trotski y Khrushchev son dos de los tres “ríos” más importantes de mentiras antiestalinistas. Otros, como Alexander Orlov, inventaron sus propias mentiras pero también copiaron de estos dos.

La tercera gran fuente de “antiestalinismo” la encontramos en las falsificaciones creadas y extendidas durante la época de Gorbachev. Los “historiadores” de la era Gorbachev copiaron de Trotski y, especialmente, de Khrushchev, y añadieron falsificaciones propias. Las falsificaciones de esta era continuaron bajo Yeltsin y continúan hoy. Mi colega Vladimir L. Bobrov, de Moscú, y yo analizamos estas falsificaciones de la era Gorbachev en nuestro próximo libro 1937 God. Pravosudie Stalina, que será publicado en breve por Yauza.

El discurso de Khrushchev en el XXª Congreso del Partido en febrero de 1956 tuvo un fuerte impacto en tres generaciones de soviéticos. Cambió la URSS y saboteó el movimiento comunista en todo el mundo. Revelé 61 mentiras del discurso de Khrushchev. Permítame hacer una breve mención de alguna de las más escandalosas mentiras de Khrushchev.

De hecho, todas y cada una de las “revelaciones” o acusaciones que Khrushchev hace contra Stalin y Lavrentii Beria son falsas. Unos pocos ejemplos: el “culto a la personalidad”. Stalin se opuso a él y fue Khrushchev quien promovió con fuerza este vergonzoso “culto”. Khrushchev afirmó que Stalin «aniquilaba moral y psicológicamente a los líderes que se oponían a él». En realidad, esto no sucedió nunca, ni siquiera una sola vez. Khrushchev falsificó deliberadamente todos los documentos que citó en su discurso: Las intervenciones de Pavel Postyshev en el pleno del Comité Central en 1937; el llamado “telegrama tortura” de enero de 1939; la cita de la carta de Robert Eikhe.

¿Que mentira fue la más escandalosa? ¡Es probable que los “informes de rehabilitación” mencionados por Khrushchev sean todos falsos! Muchos fueron publicados en el 2000. Todos son falsos. Ninguno de ellos demuestra que las personas rehabilitadas eran inocentes. Analizo alguno de ellos por encima en mi libro.

Después del discurso de Khrushchev continuaron las mentiras –por ejemplo, sobre los acusados en los Juicios de Moscú y en el asunto Tukhachevsky. Siguieron las mentiras en el 22º Congreso del Partido en 1961. Prácticamente todas las “revelaciones” aparecidas en los libros de la época de Khrushchev también son mentiras, porque se basan en informaciones falsas proporcionadas por la gente de Khrushchev. Las implicaciones son enormes.

Los falsificadores modernos de la historia soviética, desde la época de Gorbachev hasta hoy, aún se basan en las falsificaciones de Khrushchev sobre el período de Stalin. Además, continúan inventando nuevas mentiras.

Grover Furr: Llevo mucho tiempo interesado en el tema de la colectivización y la hambruna (Holodomor). Hace años que estoy en contacto con el Dr. Mark Tauger, profesor en la Universidad de West Virginia y el mejor investigador del mundo en la cuestión de las hambrunas soviéticas. A diferencia de otros investigadores, Tauger es estrictamente objetivo, ni anticomunista ni a favor de Stalin o del comunismo. Él busca la verdad.

Según Tauger, hubo cientos de hambrunas masivas en la historia rusa, casi una cada dos o tres años. Hubo hambrunas graves en 1920-1921, 1924, 1927 y 1928.

Georgian Times: ¿Por que algunos historiadores piensan que la colectivización y la industrialización fueron los mayores errores de Stalin y de los bolcheviques?

Grover Furr: En 2001, Tauger publicó un artículo sobre la hambruna de 1928 titulado “Grain Crisis or Famine?” La “hambruna en el Volga”, de 1920 a 1921, es bien conocida, en parte por motivo de la comisión de socorro Nansen, que realizó muchas fotografías terribles del sufrimiento. Pero las hambrunas de 1924 y 1927-1928 son bastante ignoradas. Cuando no las ignoran, los investigadores anticomunistas niegan que fueran “hambrunas”, llamándolas, en cambio, “problemas locales y regionales”.

Hacen esto con el objetivo de esconder el hecho de que las hambrunas, de mayor o menor intensidad, tuvieron lugar en Rusia a menudo. A los escritores anticomunistas les gustaría hacer creer que estas hambrunas eran raras antes de la colectivización. Pero lo cierto es que las hambrunas eran frecuentes, y la colectivización fue, en gran medida, un intento de resolver este perenne problema.

En un conocido pasaje de sus memorias de la Segunda Guerra Mundial, Hinge of Fate, Churchill, citando a Stalin, escribió:

«”Diez millones”, dijo levantando las manos. “Fue terrible. Duró cuatro años. Era totalmente necesario para Rusia, para evitar las hambrunas periódicas, arar las tierras con tractores.”»

Churchill escribió esos volúmenes muchos años después y su memoria posiblemente no sería precisa. Pero nadie sugirió nunca que Churchill inventara estas palabras sobre “evitar las hambrunas periódicas”. Efectivamente, es verdad. Tauger está actualmente trabajando en un estudio sobre estas hambrunas anteriores.

Por tanto, la colectivización fue necesaria no sólo para financiar la industrialización, pese a ser realmente esencial para este objetivo. Fue fundamental para poner fin a las hambrunas periódicas, en las que murió mucha gente.

Y la de 1932-1933 fue la última hambruna, excepto la hambruna de posguerra de 1946-1947, provocada por la inmensa destrucción que trajo la guerra. Este hecho es casi siempre silenciado en los debates sobre la hambruna de 1932-1933. La colectivización provocó muertes, ¡seguro! Nadie lo niega, ciertamente yo no.

No colectivizar también provocó muertes. El statu quo provocó muertes -por hambrunas… La NEP (Nueva Política Económica) causó muertes por hambrunas.

Por lo tanto, todas las opciones posibles causan muertes. Las dos formas para abordar esto son: Primero, ¿la muerte de quién?; y segundo, ¿de cuántos?

La colectivización apuntó a los que dominaban las aldeas, los campesinos ricos (“kulaks”). El statu quo concentraba el mayor sufrimiento sobre los más pobres. El statu quo favorecía a los ricos sobre los pobres. La colectivización favoreció a los pobres sobre los ricos. De hecho, los ricos se hacen más ricos con las hambrunas, ya que pueden comprar los productos para después subir los precios.

¿Cuántos, de no existir colectivización? Hay muchas posibilidades. Una de ellas: La guerra. Los bolcheviques estaban convencidos de que una combinación de potencias europeas, quizás con Japón, invadirían la URSS más pronto que tarde. Eso fue exactamente lo que sucedió.

La colectivización hizo posible la industrialización. Sin industrialización la URSS no tendría un ejército moderno. Y aun así los nazis casi conquistan la URSS, asesinando a 28 millones de ciudadanos soviéticos completamente inocentes.

G.T.: Supongamos que los nazis conquistan la URSS por la imposibilidad de modernizar el Ejército Rojo.

G.F.: Si los nazis conquistasen la URSS, muchos más ciudadanos soviéticos serían asesinados. Ése era el plan de Hitler. Sin tener que preocuparse por una guerra de dos frentes, y con todos los recursos de la URSS a su disposición, Hitler sería un enemigo mucho más peligroso para los Aliados. Cientos de miles, quizás millones de soldados aliados y civiles serían asesinados por los alemanes y sus aliados, incluyendo a los nacionalistas ucranianos, el Ejército Insurgente Ucraniano (Украiньска Повстаньска Армiя), también conocido como la 14ª División de las Waffen-SS.

Hitler tenía planes serios para invadir las islas británicas. ¡Podría hacerlo! ¿Cuántos ciudadanos británicos morirían? Muchos.

Los japoneses serían mucho más fuertes contra los Aliados en el Frente del Este. Tendrían los hombres y el material de los nazis, el petróleo de Sakhalin de la conquistada URSS. Matarían a muchos británicos, franceses, alemanes, chinos, vietnamitas y americanos.

Y no olvidemos a los judíos.

GT: ¿Piensa usted que Hitler habría matado a más judíos de los que mató?

GF: Pienso que eso es incuestionable. Por supuesto. Junto con un gran número de otros “untermenschen”*, principalmente eslavos.

Por tanto, podemos decir -muy razonablemente- que la colectivización en la URSS no sólo salvó un gran número de vidas de ciudadanos soviéticos. La colectivización salvó la vida de muchos europeos, chinos, (norte) americanos e incluso japoneses y alemanes. Cuanto más durase la guerra, más soldados y civiles en los países del Eje habrían muerto también.

Esto significa que la colectivización, en términos de beneficios que compartió y males que evitó, con todos sus problemas y muertes, fue uno de los grandes triunfos del siglo XX.

La única alternativa a la colectivización de la agricultura era permitir que las hambrunas continuaran cada dos o tres años por tiempo indefinido, como hicieran los zares, y renunciar a la industrialización durante décadas, si no para siempre (si los nazis consiguiesen su objetivo, todos los eslavos serían reducidos a incultos siervos).

Sin una muy rápida industrialización, el Ejército Rojo no estaría listo para luchar contra la invasión nazi.

Volviendo la vista atrás y viendo la experiencia bolchevique con la colectivización y la industrialización, podemos aprender mucho. Los comunistas chinos, los comunistas vietnamitas, etc. ¡lo hicieron sin duda! Ellos resolvieron no imitar ciegamente el ejemplo soviético, y no lo hicieron.

Pero los bolcheviques -Stalin, si lo prefiere- fueron los primeros. Pero ellos no disponían de los beneficios de la retrospectiva. Es lógico que ellos tomaran muchas decisiones que después se convirtieron en errores. Siempre pasa así con los pioneros.

En el curso de la colectivización, los bolcheviques cometieron muchos, muchos errores. ¡Pero sería un error inmensamente mayor no intentarlo en primer lugar!

He ahí el problema. No está de moda, no es “políticamente correcto” señalar estas cosas. La dominante ortodoxia anticomunista, y específicamente antiestalinista, -sobre todo entre las élites, de Occidente y del Este- imposibilitan su publicación. Es un hecho, es la verdad, pero “no se puede decir”.

No intento “buscar excusas” para Stalin y los bolcheviques de la época. Lo hicieron simplemente lo mejor que pudieron.

Teniendo en cuenta lo que sabían, y la situación de la URSS en 1928, no había otra salida que la colectivización forzosa y la industrialización.

Ningún historiador o economista formuló un plan alternativo que los bolcheviques pudieran haber adoptado en 1929. ¡Ni uno sólo! Incluso si alguien presenta un plan tendría que, a continuación, demostrar que los bolcheviques –Stalin o cualquier persona- podían conocerlo en 1928. Ellos no tuvieron el beneficio de la retrospectiva histórica, ¡no pudieron aprender de su propia experiencia! Hoy es lo que hacemos nosotros. Aun así, nadie propuso una alternativa viable. Por tanto, históricamente hablando, no existía otra alternativa.

Esto es un directo, aunque cortés, desafío a los contrarios a Stalin, a los historiadores anticomunistas y demás a que cesen sus discursos moralizantes y expliquen cuáles eran las alternativas viables a la colectivización.

The Georgian Times: Profesor Furr, ¿qué nos puede decir de las deportaciones masivas durante la guerra? Más o menos, ya sabemos lo que sucedió, por lo que la pregunta importante es: ¿Cómo se pueden justificar esas deportaciones? ¿No era una forma de genocidio?

Grover Furr: En el discurso secreto del XX Congreso del Partido, el 25 de febrero de 1956, Nikita Kruschev formuló tres objeciones a estas deportaciones: (1) que «no hubo excepción»; (2) que «no fueron ordenadas siguiendo criterios militares»; (3) que «naciones enteras» fueron castigadas «por los actos hostiles de personas aisladas o grupos de personas».

Ninguna de estas afirmaciones es cierta. N. Bugai, el principal experto ruso en deportaciones y contrario a Stalin, documenta varias excepciones a las deportaciones de veteranos y sus familias. Bugai también afirma que «… el gobierno soviético, por lo general, asignó correctamente sus prioridades, basando estas prioridades en su derecho a mantener el orden en la retaguardia, y en el Cáucaso Norte especialmente».

GT: ¿Pero si nacionalidades enteras fueron deportadas?

GF: Pienso que hay que tratar dos cosas. Primero, cómo de masivas fueron las rebeliones de estos grupos étnicos, y segundo, está la cuestión del genocidio. Dividiendo un pequeño grupo nacional estrechamente unido por la lengua, la historia y la cultura, estás, de hecho, destruyéndolo.

En su famoso libro Gulag, la anticomunista americana Anne Applebaum, niega la existencia de rebeliones y deserciones masivas. En mi libro Antistalinskaia Podlost, cito hechos descubiertos por otros investigadores que prueban que esas rebeliones pro-nazis implicaban a la mayoría de la población de estos grupos étnicos.

Por ejemplo, más del 90% de los tártaros de Crimea reclutados desertaron. El investigador J. Otto Pohl argumentó, basándose en fuentes alemanas, que no todos se unieron a las fuerzas nazis. Aunque esto fuera cierto, no cambia el hecho de que los soviéticos no lo podían saber y que la mayoría de ellos se uniesen a los grupos antisoviéticos o a las bandas de ladrones.

Del mismo modo, el 93% de los hombres de Chechenia e Ingushetia llamados a las filas en 1942 desertaron, para pasar a la clandestinidad y se unieron a los nazis o a las bandas de ladrones. En febrero de 1943, los nacionalistas chechenios pro-nazis dirigieron una importante rebelión a favor de Alemania bajo la bandera nazi.

Grigory Tokaev y Viacheslav Molotov coinciden en que hubo grandes rebeliones antisoviéticas en estas zonas durante la guerra. La única diferencia de opiniones: Tokaev considera justificadas estas rebeliones.

El historiador V. I. Zemskov se especializó en deportaciones en general. Su estimación es que de los 15.1720 tártaros de Crimea deportados, 191 murieron en el transcurso de la deportación. Eso es el 0,13%. Ni el 13% ni el 1,3%.

Según Bugai y Gomov, «Los registros del NKVD testifican que 180 trenes transportaron a 493.269 chechenios, ingushes y de otras nacionalidades al mismo tiempo. Cincuenta personas murieron durante la operación de desarme y 1.272 en el viaje». Esto es el 0,27%; 0,26% si se excluyen los 50 muertos en el desarme. Dado que esto ocurrió en el invierno durante la guerra más feroz de la historia, la cifra no parece muy alta. Probablemente sea mucho más baja que la de civiles soviéticos muertos en las zonas ocupadas.

En el caso de Chechenia, Ingushetia y los tártaros de Crimea, la colaboración con los nazis fue masiva, involucrando a la mayor parte de la población. Intentar aislar y castigar “sólo a los culpables” significaría dividir la nación. Probablemente, esto significaría la desaparición de la nación. Hombres y mujeres divididos sin posibilidades de uniones. En cambio, el grupo nacional permaneció unido y la población creció.

GT: Pero, si las deportaciones de nacionalidades, como la colectivización de la agricultura y el llamado ‘Holodomor’, fueron hechos justificados, ¿cómo explicar todas las críticas que reciben de historiadores respetados en todas partes?

GF: Pienso que no es difícil de entender. Estos hechos de la historia soviética, especialmente del período de Stalin, son mal interpretados, distorsionados, falsificados, al servicio de los enemigos de la clase obrera, de los nacionalistas de extrema derecha.

Las deportaciones de las que hablé fueron el resultado de la colaboración a gran escala con los nazis. Para justificar esta colaboración con los nazis y crear un mito del “pasado heroico” de los nacionalistas de extrema derecha, estas colaboraciones con los nazis deben ser descritas como “justificadas” y las deportaciones como “injustificadas”.



https://thescarletrevolutionary.wordpress.com/2012/05/28/por-mas-que-destrocen-la-significacion-historica-de-stalin-esta-todo-lo-resistira/

Follow by Email

Archivo del blog

Seguidores

Páginas vistas en total