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sábado, 11 de junio de 2016

Miembros de la Resistencia Francesa se pronuncian contra la Ley de Reforma Laboral


11/06/2016

Miembros de la Resistencia Francesa se pronuncian contra la Ley de Reforma Laboral

Miembros de la Resistencia Francesa se pronuncian contra la Ley de Reforma Laboral y denuncian el odio de clase anti-obrero y contra la C.G.T.
Miembros de la Resistencia Francesa se pronuncian contra la Ley de Reforma Laboral y denuncian el odio de clase anti-obrero y contra la C.G.T.

¡¡¡GLORIA A LOS NUEVOS RESISTENTES DE LA C.G.T. OBRERA!!!

¡¡¡ JE SUIS CGT !!!

Mientras el mundo del trabajo hace frente con honor, con la clase obrera y el sindicato CGT a la cabeza, a la más grave ofensiva antisocial desde los años treinta y cuarenta, una campaña fascistoide de difamación nacida del odio de clase y del espíritu versallesco, véase de Vichy, inunda los grandes medios de comunicación públicos y privados. Lacayos del Estado policial, “periodistas” indignos gritan hasta la muerte contra el primer sindicato de Francia. Particularmente provocadoras son las manifestaciones de la patronal que llega a calificar a los valientes sindicalistas de la CGT de “gamberros” y de “terroristas”.

Ustedes no nos representan, señores representantes de una oligarquía capitalista antinacional que ya por los años treinta financiaba a los valentones fascistas, animaba la “elección de la derrota” ante la Alemania nazi y prefería el estado terrorista de Adolfo Hitler al Frente Popular. Ni hoy ni antes, cuando la CGT clandestina de Benoît Frachon era un pilar de la Resistencia, desde la minas de Lens hasta las manufacturas de Tulle pasando por la SNCF (Societé Nationale de Chemins de Fer Français) y la metalurgia parisina.

Frente a la primera “Gran Europa” alemana, los obreros y campesinos de Francia a los que Vichy trataba de terroristas, “subían de las minas y bajaban de las colinas” para liberar el país y “sola, en su masa, la clase obrera se mantenía fiel a la Francia profanada” como decía Mauriac. Durante este tiempo los Luis Renault y compañía se enriquecían colaborando, como otros lo hacen hoy destruyendo nuestro país deslocalizando sus industrias, arruinando a los campesinos, colocando sus fortunas en paraísos fiscales, embolsándose las desgravaciones fiscales sin contrapartida de empleo y rapiñando nuestros antiguos servicios públicos. La verdadera violencia masiva contra el pueblo en nuestro país es ésa, es la del dinero-rey. ¡No la legítima defensa de los trabajadores que merma el beneficio capitalista para intentar liberar de verdad a nuestro país enfermo del todo por las ganancias!

La Ley de Reforma Laboral: resistir se conjuga en presente

¡No! Los que rompen la nación no son los trabajadores que defienden la herencia social y republicana de Jaurès, la del Frente Popular y la del Conséil National de la Résistance (CNR) y hacen frente al linchamiento mediático y al Estado policial de Valls (Air France, Goodyear, etc.). Los que de verdad están rompiendo a Francia son esos que al mando del país, mediante la confianza depositada en ellos por sus compatriotas, han violado el NO de los franceses a la Constitución Europea y han sometido a nuestro país a una UE supranacional pilotada por Berlín.

Esta Ley de Reforma Laboral no es más que una trasposición del mismo euro-dictak que inspira la Ley Peters de Bélgica o la Job Act de Italia. Ésta última, al mismo tiempo que insulta los derechos de los asalariados transalpinos, ultraja la misma lengua del Dante, pues, como dice Michel Serres, “hay más palabras inglesas en las paredes de París que palabras alemanas cuando la Ocupación!”.

Resistir se conjuga en presente, decían los esposos Aubrac. Nosotros, que hemos arriesgado nuestra vida por una Francia libre, feliz y soberana, en la que “el mundo del trabajo” estuviera “en el centro de la vida nacional” (programa del CNR “Los días felices”); nosotros que hemos visto morir a nuestros camaradas por una Francia independiente y una República social, nosotros seguimos fieles a nuestros ideales de juventud gritando contra los Gattaz, los Le Pen y todos los que traicionan a Jaurès cuando siguen a Valls y a Macron: “¡SÍ, JE SUIS C.G.T.! Juntando como entonces la bandera tricolor de Valmy con la bandera roja de La Comuna, dejamos a los privilegiados del capital y sus comisarios mediáticos revolcarse como un solo hombre en los charcos deshonrosos del odio de clase, más digno de Versalles y de Vichy, contra la clase trabajadora en lucha. Por nuestra parte, seguimos firmes en la senda del honor, la que conduce a una Francia libre que vuelva a la vía del progreso social, la que defienden con valentía nuestros camaradas de la C.G.T. y demás sindicatos en lucha.

PRIMERA LISTA

LOS RESISTENTES

Léon Landini, oficial del FTP-MOI, Oficial de la Legión de Honor, Medalla de la Resistencia, Gran Mutilado de Guerra, condecorado por la URSS como combatiente de la Resistencia.

Pierre Pranchère, resistente FTP desde los 15 años, destacamento Réchossière, 2346ª compañía en la insurrección-liberación, cruz del Combatiente Voluntario de la Resistencia, título de reconocimiento de la Nación, diputado honorario.

Henriette Dubois-Gastaud, «Nelly», agente de contacto del estado Mayor zona sur FTPF, oficial de la Legión de honor, Cruz del Combatiente Voluntaria de la Resistencia.

Arsène Tchakarian, último superviviente del grupo Manouchian (L’Affiche rouge), oficial de la Legión de Honor.

Hermine Pulvermacher, antiguo FTP-MOI, Caballero de la Legión de honor, Caballero en la Orden del Mérito.

Lina Girelli, antigua FTP-MOI

Maurice Fraysse, antifascista, desde 1940 en la juventud comunista junto con Robert Delord héroe FTP muerto en combate. Ingresa en FTPF en Corrèze, después en Dordogne donde ejerce funciones de comisario del 3er. batallón de las FTP Dordogne-sur bajo el mando de « Soleil ».

Élise Mazenoux-Pranchère, Resistente en las FTPF de Corrèze, Cruz del Combatiente Voluntario de la Resistencia, Cruz del Combatiente de la guerra 1939-1945.

Miembros de familias de resistentes:

Jean-Pierre Hemmen, hijo de Resistente fusilado por los nazis

Georges Gastaud, hijo de Raymond Gastaud, caballero de la Legión de Honor, condecorado por hechos de resistencia por Francia, Estados Unidos y por la República Popular de Polonia

Antoine Manessis, hijo de Resistente griego (EAM-ELAS) y de Resistente francesa (2e Bureau FFI Grenoble)

Annette Mateu-Casado, hija de Republicanos españoles comunistas y resistentes

Jany Sanfelieu, hija de combatiente republicano español

Gilda Landini, hija de Léon Landini

Mireille Landini, hija de Léon Landini

Marcelle Sage-Pranchère, hija y esposa de Resistente.

Christiane Combe, profesora de intituto jubilada, hija de Jean Tricart, antigu comandante FTP, antiguop diputado de Haute-Vienne 1946-1958, 19

Bernard Vitalis, hijo de Pierre Vitalis, FTPF ejecutado en la horca por la Das-Reich el 9 de junio de 944 en Tulle, 19

Jean-Claude Bezeau, hijo de Léonard Bezeau FTPF-PTT en Corrèze, sindicalista

Nathalie Sage-Pranchère, hija de Pierre Pranchère y nieta de de Resistente, 19

Pierre Peuch, familiar de resistente, St. Angel 19

Bernard Parquet, hijo de resistente

Traducción Red Roja

Texto completo en:

http://www.lahaine.org/miembros-de-la-resistencia-francesa

jueves, 29 de agosto de 2013

Intervención en Siria, el reguero de mierda

Intervención en Siria, el reguero de mierda
por Véronique de Keyser

La eurodiputada socialista belga Veronique de Keyser, vicepresidenta del grupo de la Alianza Progresista de los Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo, denuncia el belicismo de Francia en la tragedia siria.

RED VOLTAIRE | BRUSELAS (BÉLGICA) | 28 DE AGOSTO DE 2013 http://www.voltairenet.org/squelettes/elements/images/ligne-rouge.gif


Aún antes de haber comenzado, la intervención en Siria ya no es ni siquiera un fanguero sino un reguero de mierda. Porque desde el punto de vista de la legalidad internacional, una intervención que no cuente con la ONU es frágil. Y si bien la utilización de armas químicas parece un hecho, lo que está mucho menos claro es la identidad de los autores de ese crimen.

El gobierno de Bachar al-Assad conocía la gravedad de las consecuencias que ese acto tendría para él, incluso a los ojos de sus propios aliados. Mientras que una parte de la oposición siria, extremadamente heteróclita, ha venido tratando desde hace tiempo de implicar a la comunidad internacional en el conflicto, comunidad que hasta ahora había sido reacia, debido al riesgo de deflagración regional, y había preferido actuar desde lejos. Muchos, sin embargo, lo dijeron y lo repitieron, hasta el propio Laurent Fabius [ministro francés de Relaciones Exteriores]: sólo una negociación política puede resolver la cuestión siria. Intervenir en ese país sin contar con un respaldo popular masivo es arriesgado.

Intervenir e incendiar la región, en un contexto que es casi de guerra fría y con la implicación de Rusia, es una locura. Acrecentar hasta la explosión un número de refugiados imposible de manejar para los países vecinos, es correr al desastre humanitario, con evidentes consecuencias políticas. Y la reciente inclusión de la rama armada del Hezbollah en la lista europea de organizaciones terroristas ha echado todavía más leña al fuego.

La guerra no cura la guerra. En este momento, el deber de proteger es, en primer lugar, el deber de recordar esa verdad evidente. Identificar a quienes recurrieron a las armas químicas, impedir que sigan haciendo daño, llevarlos a los tribunales, hacer justicia y hacer del derecho internacional un arma esencial, sí. Pero no estamos en esa situación y el conflicto sirio muestra, en primer lugar, la impotencia política de la ONU y el espectro de una guerra fría, a la que Obama recientemente aludió a medias. Y todo eso, en un contexto de crisis económica a escala mundial. Todo eso se parece tanto a lo que ya hemos visto en el pasado que debería incitar Europa a la prudencia.





Doyen de la Faculté de psychologie et des sciences de l’éducation de l’Université de Liège (1990-1998). Présidente de la Société belge de psychologie (1990-1994). Administratrice de la Fondation Roi Baudouin. Vice-présidente du Groupe de l’Alliance Progressiste des Socialistes et Démocrates au Parlement européen.

domingo, 26 de agosto de 2012

Francia, víctima de su sumisión a Estados Unidos

26/8/2012
 
Francia, víctima de su sumisión a Estados Unidos
x Thierry Meyssan 
 
En los 100 días de Hollande, los franceses no parecen acabar de percibir la relación que existe entre la traición de sus élites y los problemas económicos que los agobian
 
Durante su campaña electoral, Francois Hollande denunció a la vez la catastrófica administración de su predecesor, Nicolas Sarkozy, y su estilo vulgar y ostentoso. Y anunció un cambio inmediato. Cien días después de su investidura, se puede decir que existe, ciertamente, un cambio de estilo. Pero la política sigue siendo la misma. Francia sigue hundiéndose en la crisis.
 
Los principales temas de debate que aparecen en la prensa francesa –y sobre todo la manera misma como esa prensa los aborda– demuestran la sumisión de la clase dirigente a la dominación estadounidense y justifican el actual inmovilismo.
 
• Los franceses temían que, al término de las elecciones, varias grandes empresas anunciaran planes de despidos. Así que la difusión de una nota interna de la empresa PSA Peugeot Citroen sobre el cierre de las fábricas de Aulnay-sous-Bois y Sevelnord, lo cual implica la supresión de más de 8 000 empleos –sin entrar a tener en cuenta a las empresas menores que tienen contratos con ese gigante francés del automóvil y que se verían por lo tanto afectadas–, tuvo el efecto de una bomba en la opinión pública francesa. El gobierno convocó entonces al patrón de PSA, puso en tela de juicio su competencia y criticó el estereotipo del gran patrón que explota a la clase obrera. Pero todo eso no fue más que una serie de gestos teatrales que resaltan de hecho la impotencia del propio gobierno.
 
La realidad es que la empresa francesa PSA Peugeot Citroen está en pleno proceso de alianza con General Motors. Haciéndose eco de las presiones del grupo de presión sionista estadounidense United Against Nuclear Iran (UANI), GM le ha exigido a su asociado francés que ponga fin a su actividad en Irán, exigencia que PSA aceptó sin demandar siquiera la menor compensación. El problema es que la cuarta parte de la actividad de PSA Peugeot Citroen tenía que ver precisamente con la República Islámica.
 
En este asunto, el patronato francés simplemente se inclinó ante el dictado estadounidense, y el gobierno no se atrevió a denunciarlo. Ambas partes prefirieron enzarzarse en una discusión vacía sobre falsos problemas económicos, en vez de confesar a la opinión pública francesa que están sacrificando la economía nacional a las exigencias de Washington.
 
• El gas de esquito fue otro tema de polémica. Después de las que existen en Polonia, las reservas de ese gas que contiene el subsuelo francés son al parecer las más importantes de Europa. Nicolas Sarkozy otorgó 64 permisos de exploración. Ante los desastrosos efectos ambientales de las técnicas utilizadas, el candidato Francois Hollande se había comprometido a dar marcha atrás. Sin embargo, su gobierno ha hecho un sinfín de declaraciones contradictorias y, en definitiva, ha permitido la continuación de la exploración.
 
También en este caso, la clase dirigente estimula un debate falso para no exponer ante la opinión pública su voluntaria sumisión. La prensa explica que los bajos costos del gas de esquisto mejorarían la competitividad de la industria. De ser así, antes de apostar todo a la reanimación económica, habría que poner también en la balanza los problemas ecológicos que implica esa decisión.
 
Dicho de manera menos elegante, la explotación del gas de esquisto es la aplicación de una directiva de la Casa Blanca, formulada en el plan Cheney del año 2000 y cuya puesta en práctica prosigue hoy en día la administración Obama. El objetivo es impedir a toda costa que París recurra al gas ruso, para evitar así que Francia pueda alejarse de Washington y acercarse a Moscú.
 
Es importante resaltar que, al verse ante ese mismo dilema, la clase dirigente alemana rechazó las presiones estadounidenses. Los empresarios alemanes han preferido alimentar su industria con el gas ruso. El propio ex canciller socialdemócrata Gerhard Schroder preside el consejo de dirección del gasoducto North Stream, que garantizará a Alemania el aprovisionamiento en gas ruso a fines de este año. Y si la canciller atlantista Angela Merkel se mantiene aún en el poder es simplemente porque los empresarios alemanes prefieren contemporizar con Washington en este difícil periodo.

 
 
• Otro gran tema de la prensa francesa es el debate entre Nicolas Sarkozy y su sucesor sobre el tema sirio. El ex presidente subraya que Francois Hollande no es capaz de hacer en Siria lo que él mismo hizo en Libia. Con su característica "sutileza", el cabildero Bernard Henry-Levy acusa mientras tanto a Vladimir Putin de estar matando a los niños de Alepo y pide aviones para bombardear a la soldadesca del tirano al-Assad.

En este caso, el señor Hollande está pagando el precio de su cobardía. Aceptó que el mandato del Consejo de Seguridad de la ONU para proteger a la población libia fuese utilizado para derrocar a Muammar el Kadhafi. En vez de denunciar a Sarkozy ante los tribunales por el desencadenamiento de aquella guerra ilegal que dejó 160 000 víctimas, Hollande pide hoy excusas por no poder hacer lo mismo en contra de Siria. Haciendo gala de una candidez totalmente fingida, su ministro de Relaciones Exteriores explica que no se puede violar abiertamente el derecho internacional ordenando bombardear Damasco, pero que sí se puede hacer con discreción, por ejemplo, armando a los terroristas.
 
Esta deriva no es nueva. Tres ministros sucesivos de Relaciones Exteriores de Francia (el independiente Bernard Kouchner, el derechista Alain Juppé y, hoy en día, el "socialista" Laurent Fabius) han puesto el mayor empeño en destruir el legado tradicional de la diplomacia francesa. La Francia defensora de las naciones se ha convertido en obediente ejecutora de la doctrina Blair de «injerencia humanitaria». Y ni siquiera tienen la cínica excusa de la explotación colonialista ya que son los anglosajones quienes están sacando los mayores beneficios de las batallas de Francia contra el pueblo libio, y seguramente serán también los anglosajones quienes obtendrán la mayor tajada del gas libanés si Francia sigue alimentando la guerra secreta contra el pueblo sirio e incrementando el resentimiento en su contra entre los pueblos del Medio Oriente.
 
Y mientras sus medios de prensa los mantienen entretenidos con cuestiones intrascendentes, los franceses no parecen acabar de percibir de una vez la relación que existe entre la traición de sus élites y los problemas económicos que los agobian.



 
Red Voltaire


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