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lunes, 6 de noviembre de 2017

SIONISMO, MOVIMIENTO GLOBAL DEL SISTEMA CAPITALISTA



SIONISMO, MOVIMIENTO GLOBAL DEL SISTEMA CAPITALISTA
Revista Libre Pensamiento

El sistema capitalista, encabezado por EEUU e Inglaterra, engendró al sionismo, con Israel Sionista como centro, sin que la ubicación geográfica tuviera que ser forzosamente esa. La Patagonia Argentina y Chilena se pensaron como alternativa y se conciben aun como relevo.[1] El asunto es deliberadamente intrincado, pero algo queda claro: los sionistas no son exclusivamente sionistas israelíes, éstos sólo son parte de un movimiento internacional del capital que le ha cubierto las espaldas al conjunto de países imperialistas, sobre todo, a Inglaterra y EEUU. 



Debe recordarse que la creación del Estado sionista de Israel tenía como propósito que Reino Unido preservara sus dominios sobre los pueblos árabes y palestinos.[2] Así las cosas, no es de extrañar que, con el cinismo que caracteriza a Occidente, el “canciller británico se siente orgulloso por el rol de su país en la creación de Israel”, aunque se ve obligado a admitir “las violaciones que se han cometido contra los palestinos.”[3]

Debe advertirse, no obstante, que no se debe confundir a judíos con sionistas. Entre los primeros, miles están plenamente identificados con las luchas por la emancipación del ser humano. Otros tantos han participado de forma destacada, entre otras luchas, en la de los trabajadores estadunidenses durante la depresión; en la librada en pro de los derechos civiles; en la lucha en contra del apartheid sudafricano; la lucha contra el fascismo europeo y la de muchos otros movimientos en favor del cambio social y político.

Igual de numerosos son los que se manifiestan en contra del sionismo y el genocidio del pueblo palestino. Y muchos son los judíos que –a petición del Mossad- han sido objeto de persecución y asesinatos, por estimarse peligrosos para esta estructura represiva. En tal sentido, la lucha librada se produce entre los que se empeñan en explotar y dominar al mundo en su provecho y aquellos que no están dispuestos a aceptarlo.[4]

Los sionistas no son sólo israelís, ya lo dijimos. Sin embargo, las cosas han llegado al extremo de confundir los términos al nivel de identificarlos, sobre todo, con Israel. Empero, el fenómeno debe verse más que por la población, por la influencia que el sionismo posee en el orbe, penetrando sin duda las esferas occidentales de poder en su conjunto. A nuestro entender, no siendo un fenómeno israelí, sino global, el sionismo no se vincula con etnias o razas. Guarda relación intrínseca con el capital internacional visto de conjunto. 

En este sentido, aunque pueda parecer exagerado, en buena media, compartimos la opinión que sostiene que el sionismo no es ajeno a ningún ser humano. Porque está en cada rincón del planeta, es de hecho un Gobierno Mundial; participó en todas las guerras del siglo XX; de él salieron los ideólogos y estrategas de golpes militares y de la aplicación de torturas en América Latina, en la segunda mitad del Siglo XX. Igualmente, derivaron “los poseedores de todos los grandes medios de comunicación y controladores de los más pequeños a nivel mundial”; los “propietarios de los mayores bancos y financieras del mundo, de Universidades, del cine […], están detrás de todo lo que se publica en Internet, supervisan lo que se ve, lo que se dice y lo que se hace en cada rincón de este planeta.”[5]

Mentira alimentada hasta el hartazgo

No se quiere admitir que el holocausto, tan restregado los días y las noches a la cara del ser humano, no fue contra los israelitas tal cual se ha creído, sino contra los palestinos. Lo fue ayer y lo es ahora. Sin embargo, la patraña sigue calando, los medios la alimentan hasta el hartazgo.

Si hablamos de esto es por la convicción de un hecho: el daño colosal que ello encierra, cualquiera sea el sentido imaginable. Y uno de ellos es que, de ese miasma, han derivado cadenas interminables de mentiras a las, que ciega, se aferra un mar de gente. Quizá la peor, entre ellas, sea la que atribuye a falsos hebreos (los sionistas) la condición de pueblo elegido por el “Cielo”, para hacer y deshacer las cosas del mundo en su provecho, valiéndose, sobre todo, del profundo temor que genera entre millones de seres humanos el contradecir, en mayor o menor grado, la “grandeza divina” de Israel. 

Desde luego, los padrinos de semejante patraña, los países occidentales (Inglaterra y EEUU, entre otros) no se han quedado atrás y, por extensión “divina”, también se endosan el privilegio de gobernar al mundo a sus anchas. Recordemos a Obama declarando ante la ONU que su país actúa cual “compañero de trabajo de Dios”, tras haber bombardeado, simultáneamente a Siria, Irak, Afganistán, Libia, Pakistán, Somalia y Yemen.[6] Esa ha sido al menos la intención que han y siguen acariciando. 

Porque existe, en verdad, un antídoto contra semejante prepotencia, se llama resistencia, resistencia global en cualquier vía posible, recordando que el enemigo de la humanidad es el que escoge el terreno, jamás los pueblos. Y esa resistencia, se admita o no, se llama lucha de clases, que nadie ha inventado, excepto la explotación del hombre por el hombre, practicada hoy a escala global.

En la política estadunidense, el afán de dominio global se ha hecho sentir desde hace tiempo. Recordemos la Doctrina Monroe que habla de “América para los Americanos” y, sobre todo, el Destino Manifiesto que lanzó al ruedo John L. O'Sullivan para justificar la anexión de Tejas y Oregón.[7] Dice así:

“Los anglosajones se convertirán en la raza que engendrará rasgos particularmente agresivos con el propósito de imponer sus instituciones a toda la humanidad, de extender su dominio a todo el globo terrestre. Si predico con acierto, esta poderosa raza se extenderá a México, a Centroamérica y Suramérica, a las islas de Océano, a África y a otros lugares... El destino de dicha raza es expulsar a las razas débiles, asimilar a otras y transformar el resto hasta que toda la humanidad sea anglosajonizada”.[8]

Desde luego, no se quedan atrás los personajes que, no valiendo nada, se prestan a los juegos del sionismo global. Mauricio Macri, es uno de ellos. Su tarea es facilitar el traslado de la sede mundial del sionismo a la Patagonia chileno-argentino.[9]

Finalmente, aunque queden muchos asuntos en el tintero, digamos esto:

Ningún padre auténtico divide a sus hijos en dilectos y no dilectos; ninguno establece mayorazgo alguno; ninguno pide una prueba de fidelidad absurda, como la del presunto sacrificio que el Demiurgo exigió a Abraham para que, en señal de fidelidad hacia él, sacrificara a su hijo Isaac en holocausto.

Al respecto dice Saramago: “[…] El lector ha leído bien, el señor ordenó a Abraham que le sacrificase al propio hijo, como quien pide un vaso de agua cuando se tiene sed, lo que significa que era costumbre suya, y muy arraigada. […]” [10]

Simplemente nos preguntamos...

A todo esto, nos preguntamos muy en serio: ¿Por qué muchos antimperialistas callan de modo incomprensible ante los horrendos crímenes del Sionismo-Occidental? ¿A qué le temen? ¿Pensarán que todo lo que se denuncia contra la mal llamada Nación Hebrea pertenece a lo que se ha presentado como “teorías conspirativas”, o es que creen de verdad el cuento de Israel como pueblo escogido por Dios?

Tal vez piensen que el asunto consistía en “otorgar una tierra sin gente a un pueblo sin tierra”, tal como declaraba el 2 de noviembre de 1917, Arthur James Balfour, Secretario de Asuntos Exteriores de Gran Bretaña, al también británico Lionel Walter, banquero, político y zoólogo británico.[11]

Así exactamente se concibió el arrebato de sus tierras a los nativos estadunidenses, tal como refiere un compendio oficial de la historia de EEUU que estima a la “migración” inglesa “poderosa” y “edificadora” de “una nueva civilización en un continente otrora salvaje”. Y sigue: “Lo primero que vieron los colonos de la nueva tierra fue un panorama de bosques espesos. A decir verdad, esos bosques estaban habitados por indios, muchos de ellos hostiles, y a la amenaza de sus ataques habría de sumarse a las penalidades de la vida diaria.”

John Smith, fundador de la colonia de Virginia, en 1607, más desalmado, anoto: “Nunca el cielo y la tierra estuvieron más de acuerdo en enmarcar un lugar para que el hombre la habite.” Habla del hombre blanco, naturalmente.[12]

Recordemos lo que declaró en noviembre de 2014, en Sídney, Tony Abbott, primer ministro de Australia, a su homólogo británico, David Cameron: “Al contemplar esta ciudad gloriosa, al ver este desarrollo extraordinario, es difícil pensar que en 1788 no había nada más que maleza. Los soldados, los convictos y los marinos que desembarcaron de esos 12 barcos debieron pensar que habían llegado a la luna”.[13]

Y por increíble que parezca, cuando esta gente ve amenazado su estándar de vida, su vida suntuosa, su parasitismo y, en fin, lo que considera sobrepoblación de los no blancos en el orbe, entonces pega el grito al cielo diciendo, como el tal Guillermo de Inglaterra, que ello “supone un gran riesgo”. [14]

El nefasto Bill Gates ha hablado de la reducción de la población global. Afirmó sin ambages “que las vacunas y el cuidado de la salud forman parte de una ecuación para reducir la población en el mundo de un 10 a 15 por ciento.[15]


Notas: 



[1] Adrian Salbuchi. La Patagonia argentina y chilena en peligro. https://actualidad.rt.com/opinion/salbuchi/view/37659-patagonia-argentina-chilena-peligro
[2] Recordemos lo que Winston Churchill, siendo Primer Ministro de Gran Bretaña, expresó en 1920:“Si, como bien puede suceder, se creara a lo largo de las orillas del Jordán un Estado judío bajo la protección de la Corona Británica, que podría comprender entre tres o cuatro millones de judíos, habrá ocurrido un acontecimiento en la historia del mundo que sería desde todos los puntos de vista beneficioso”. Y un año después, desde Jerusalén, expresó: “es totalmente acertado que los judíos, que están dispersos por todo el mundo, deban tener un centro nacional y un Hogar Nacional donde algunos de ellos puedan reunirse. ¿Y dónde más podría ser, sino en esta tierra de Palestina, con la cual durante más de 3.000 años se han asociado íntimamente y profundamente?” Winston Churchill, un maníaco genocida. https://culturaproletaria.wordpress.com/2017/03/24/winston-churchill-un-maniaco-genocida/
Abu Faisal Sergio Tapia. El genocidio del pueblo palestino con acento inglés. http://www.hispantv.com/noticias/opinion/358581/declaracion-balfour-ocupacion-genocidio-palestino
[4] Nicola Hadwa y Silvia Domenech. ¿Y los sionistas? http://www.rebelion.org/noticia.php?id=223883
[5] Magdalena Rodríguez. No es lo mismo ser israelita que ser judío ni ser sionista. https://es.sott.net/article/29536-No-es-lo-mismo-ser-israelita-que-ser-judio-ni-ser-sionista
[8] Selivánov, Valentín. “La Expansión de EEUU en América Latina”. En: Historia de las Intervenciones Norteamerica­nas. Obra en dos tomos, tomo II. Redacción de "Ciencias Sociales Contemporáneas", Academia de Ciencias de la URSS, Moscú, 1982. p. 15.
[10] “El señor [dios] enloquece a las personas” (José Saramago) https://artemuros.wordpress.com/2014/10/01/el-senor-dios-enloquece-a-las-personas-jose-saramago/
[12] Servicio Informativo y Cultural de los Estados Unidos de América. Reseña de la Historia de los Estados Unidos.
[14] Príncipe Guillermo dice que demasiada gente en el planeta "supone un gran riesgo". https://actualidad.rt.com/actualidad/254284-principe-guillermo-rapido-crecimiento-poblacion

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