Portada de antigua versión de Revista Libre Pensamiento

domingo, 22 de junio de 2014

¿Carlos Fonseca Amador fue sacrificado? Comentarios a la obra de Jesús “Chuno” Miguel Blandón “Carlos Fonseca Sacrificado ¿quiénes lo enviaron a la muerte?”

¿Carlos Fonseca Amador  fue sacrificado? Comentarios a la obra de  Jesús “Chuno” Miguel Blandón “Carlos Fonseca Sacrificado ¿quiénes lo enviaron a la muerte?”
Por: Rafael Casanova Fuertes*

Introducción.

En distintas conversaciones con estudiosos e interesados en escribir la historia contemporánea de Nicaragua, hemos exteriorizado la necesidad de hacer uso de  técnicas y métodos científicos, que nos permitan una explicación más objetiva de los procesos históricos y no caer en análisis maniqueos, más interesados en crear estado de opinión circunstanciales, que en aclarar objetivamente los hechos. En un trabajo que denominamos “El otro lado de la historia” referente a las luchas que se dieron contra la Dictadura Somocista, Propusimos una alternativa, para dar una explicación serena y equilibrada de los acontecimientos, sin caer en la burda detracción, ni en la exacerbada apología.

Estas reflexiones son válidas, para comprender la última obra de Jesús Miguel (Chuno) Blandón. En coincidencia con otros autores, se puede asegurar que este escritor ha sido, hasta ahora, el más profundo estudioso de la vida y obra de Carlos Fonseca Amador; es también el pionero en  la narración  de las experiencias armadas antisomocistas, cuasi olvidadas por las versiones convencionales y sintetizadas en su obra “Entre Sandino y Fonseca”. Blandón, multifacético, persevera en la narración histórica, con este nuevo trabajo que denomina: “Carlos Fonseca, sacrificado”  el cual, tiene un sugestivo subtítulo ¿Quiénes le enviaron a la muerte?

El autor, aunque integra gran cantidad de datos, sobre la proyección de  Fonseca y otros héroes del FSLN, además de carecer de un ordenamiento cronológico y de pruebas contundentes, adolece de un marco referencial para sustentar sus hipótesis. No obstante, no se deben de considerar como inválidos estos esfuerzos reconstructivos, en tanto apuntan a llenar un vacío de información sobre  la historia reciente del país, la que por su naturaleza, tiende a ser tan polémica.

En primer lugar, haremos referencia a los factores externos, que según él, incidieron de forma decisiva en la formación del FLN–FSLN, entre los años de 1961-1963, afán en el que  ostenta algunas imprecisiones que, aunque mencionadas, no fueron detalladas, por algunos de sus comentaristas, el día de la presentación. Entre éstas, pueden mencionarse la incidencia de actores políticos como las ORI Cubanas, la microfracción, el Che, etc.,  que según nuestro criterio, no tuvieron ninguna injerencia en el proceso gestativo del  FLN –FSLN. Esto se  localiza principalmente entre las páginas 77 y 116 de la obra. En ella, el autor hace algunas aseveraciones  que se contraponen a la realidad,  tanto del  proceso revolucionario cubano, así como su relación con los orígenes del movimiento revolucionario sandinista. Una segunda incongruencia,  está en el señalamiento de que le fue arrebatado, a Carlos Fonseca, el liderazgo del primer intento guerrillero del FLN-FSLN, por intrigas internas y externas, para otorgárselo a Noel Guerrero Santiago. Finalmente nos corresponde dilucidar si Carlos fue enviado a la muerte por sus compañeros a como lo sugiere el autor o qué fue lo que sucedió  realmente en  1976, es decir los factores que precedieron a la muerte del líder revolucionario, en noviembre de este mismo año.

La Internacional, las  ORI  la micro fracción y el FLN-FSLN

1-Desde el año de 1943, en que se produjo la disolución de la Internacional Comunista, como línea de la Revolución Mundial, se reafirmó la concepción leninista de que cada Partido Comunista (PC) debería trazar su programa y estrategia de lucha, según las condiciones particulares de cada  país. De allí que,  en lo adelante, los errores y aciertos provinieran, principalmente, de una concepción nacional y no de una línea internacional. Por tanto, el tiempo histórico –en los años sesenta- que analiza el autor, está totalmente alejado  de las diferencias entre Sandino y la Internacional en 1930 (p.93-96). En lo adelante el PCUS, reorientó su relación con los partidos comunistas, manteniendo la solidaridad desde distintos ángulos y el mantenimiento de una posición internacional única.

En la década de 1960,  partidos como el de Colombia (a través de las FARC) y Guatemala (con las FAR) optaron por la vía armada, como estrategia principal; otros adoptaron temporalmente esta estrategia, retornaron a las formas político-organizativas que no fueron, (ni son) precisamente “pacíficas”. Un ejemplo, de esto último, fueron  los casos del venezolano y el brasileño. Otros se mantuvieron en las formas políticas, tal como los casos de Chile, Uruguay y Costa Rica. Hacia los años ochentas y noventas, algunos como el P.C. Salvadoreño, recurrieron a la violencia armada en la alianza político-militar Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN); u otros en la combinación de ambos mecanismos como el P.C de Chile en los años ochentas y noventas, con el Frente Patriótico Manuel Rodriguez (FPMR).

A partir del triunfo de la Revolución Cubana en enero de 1959, surgió la llamada Nueva Izquierda, protagonizada por nuevas generaciones de revolucionarios, la que empezó a disputarle terreno y clientela, a la mencionada izquierda tradicional (que es como llamaron ellos a los PC) en todo el Continente. A diferencia de los PC, que provenían de bases obreras e impulsaron la organización sindical y campesina, los líderes de la Nueva Izquierda provenían de las capas medias urbanas, con fuerte influencia en los movimientos estudiantiles universitarios. Esta nueva izquierda, fue la protagonista en la creación de los frentes de liberación nacional, los que propusieron el desarrollo de la lucha armada, como el método principal, para acelerar las condiciones subjetivas y lograr la toma del poder político. En estas circunstancias internacionales, fue que surgió el FSLN en Nicaragua, fuertemente influido, por esta nueva corriente de la izquierda.

 2-Salvo el caso de la experiencia de El Chaparral en 1959, en que para poner fin a las disputas entre los revolucionarios,  el Che Guevara, tomó la decisión de nombrar como jefe expedicionario de la columna al ex teniente Rafael Somarriba, el Estado Cubano a través de sus representantes -sin entrar en menoscabo de la solidaridad internacional- no interfirió más en la selección individual y colectiva  de las dirigencias de los movimientos revolucionarios del mundo, incluido el de Nicaragua. Por tanto, ningún estamento de la Revolución, o persona en particular, obró en beneficio de Noel Guerrero Santiago, para anular el liderazgo de Carlos Fonseca. La llamada micro fracción citada por el autor, fue un fenómeno acontecido en 1968, en lo interno del proceso cubano, totalmente ajeno en el tiempo y a las situaciones de los revolucionarios nicaragüenses, concentrados entre 1959 y 1962 en Cuba. El autor da a entender como que el PSP cubano, tuvo una actitud hostil hacia personas como Carlos Fonseca y otros; o fue deliberante en las decisiones de los futuros combatientes nicaragüenses. Por el contrario, desde 1959,  la mayoría de los nicaragüenses en Cuba se refugiaron en casas  de revolucionarios provenientes del Partido Socialista Popular (PSP), sin que estos influyeran para nada, en los problemas y decisiones internas del movimiento revolucionario nicaragüense.

El autor omite -no sé sabe, si por desconocimiento- que el mismo Carlos Fonseca, estuvo durante mucho tiempo, en la casa de Pedro Monet, viejo militante del PSP. Quien le guardó hasta su muerte, gran afecto y admiración al joven revolucionario nicaragüense (p.137-153). Otro nicaragüense, quien gozó de la confianza del Che, por su estadía y militancia revolucionaria  en la Argentina: Abdul Sirker Urroz, también estuvo en la casa de otro viejo militante del PSP. En su testimonio habló de sus reuniones con Guerrero, Romero y Fonseca, sin que se mencionara, nunca, la presencia de un funcionario cubano en las mismas. Sirker sostuvo ante los mencionados que había que presentar la batalla dentro del Partido (PSN), para fortalecer en lo interno del mismo, una tendencia radical e impulsar la lucha armada desde allí. Éstos eran opuestos a esta idea por distintas razones y, a su retorno a Nicaragua, Sirker se integró al PSN, sin que el Che u otro funcionario cubano, hayan influido en su decisión. (Sirker, 1993).

3-El proceso unitario para construir el socialismo en Cuba, fue producto de las coincidencias ideológicas y políticas a lo interno de la Isla, entre movimientos revolucionarios, nunca fue prohijado por presiones de carácter externo a como lo sugiere el autor, quien desafortunadamente  coincide con los detractores de la derecha anticomunista, al afirmar que tal unidad, fue resultado de las presiones de la URSS y el PCUS. Las fuentes más conocidas señalan que las conversaciones unitarias, se iniciaron desde los primeros meses de 1959, en Cójimar, La Habana (residencia de Fidel Castro) y continuaron a lo largo de 1960. Aunque este proceso se manejó de manera discreta en su tiempo, a estas alturas, el mismo, no es ningún secreto para la generalidad del pueblo cubano y la intelectualidad revolucionaria del mundo. Los protagonistas individuales de estas conversaciones, fueron además de Fidel y  Raúl Castro, el Che Guevara, Camilo Cienfuegos (por el M.26-7), los dirigentes comunistas Blas Roca, Carlos R. Rodríguez, Emilio Aragonés, Aníbal Escalante, Lázaro Peña, César Escalante y otros. Este grupo funcionó a su vez como la dirección política de la Revolución. Posteriormente se integró a las pláticas, el Comandante Faure Chomón, líder del Directorio Revolucionario 13 de marzo.

Se partió del hecho de que si bien el M.26 -7 y Fidel gozaban de un amplio prestigio en toda la población cubana, en aquellos momentos, no disponían de la experiencia, ni de la homogeneidad ideológica que tenía el PSP, ni el tendido organizativo de este partido, con más de 20.000 cuadros y militantes en todo el territorio cubano. El M26 -7 una organización político-militar, se lanzó a una ofensiva final en 1958, con un contingente de más de tres mil rebeldes, de estos, se podían considerar como cuadros unas pocas centenas, en su mayoría con responsabilidades políticas en el Estado, tras el triunfo revolucionario de 1959, algunos de estos –como se conoce- eran de abierta filiación anticomunista. Razón por la cual, el M-26, también estaba abocado, en esos días, a una fuerte depuración interna. La otra organización coincidente -el Directorio Revolucionario- era aún más pequeña, con una  fracción definida hacia la derecha.

En esta dirección Fidel le explicó a Darushenkov: “El 26 de julio tenía el apoyo de la inmensa mayoría del pueblo…pero… era demasiado pequeño en sus cuadros y organización, para abarcar aquella avalancha popular tremenda de los primeros tiempos de la Revolución”(Darushenkov,1984. p. 220). Por estas razones, Fidel, consideraba  como determinante, la unidad con las fuerzas más honestas de la sociedad, representadas en las organizaciones revolucionarias cubanas, con las cuales tenían coincidencias, para construir el proyecto Socialista.

En julio de 1961, previa autodisolución de las estructuras de estas tres principales organizaciones mencionadas, se orientó la creación de las ORI, en todo el país, un primer escalón para la construcción del Partido Unido de la Revolución Socialista (PURS). Todas las organizaciones reconocieron el liderazgo de Fidel, en la construcción del Partido y el Estado Socialista. El proceso de unidad, no estuvo exento de serias dificultades, tales como el problema del sectarismo, protagonizado por el Secretario de organización de las ORI,  Anibal Escalante, quien pretendió el predominio casi total de los cuadros del PSP en las estructuras de las ORI, desestimando la experiencia de los nuevos cuadros provenientes del M-26-7 y del mismo PSP. Esto fue superado en marzo de 1962, con la suspensión de Escalante, como responsable, la creación del PURS y la distribución equitativa de los cuadros en función de su capacidad política, experiencia e integración. El PURS fue  a su vez, el antecedente inmediato del Partido Comunista Cubano (PCC) fundado en  abril de 1965. (Darushenkov, 1984.p.216-223)

El problema de la Micro fracción aconteció en 1968  y según el contenido del informe de Raúl Castro en este mismo año, fue un intento de socavar la autoridad de la dirección revolucionaria de Fidel, por parte de un grupo muy reducido de ex militantes y cuadros del PSP dentro del Partido Comunista y el Estado Cubano. El principal dirigente de la Micro fracción fue el mismo ex dirigente Anibal Escalante, quien tras dos años de su retorno al país, en 1966, inició en secreto, una serie de contactos a nivel nacional con ex cuadros del PSP y a nivel internacional con algunos embajadores de países socialistas. Sus objetivos eran crear un estado de opinión desfavorable a la línea política del Estado Cubano, con la meta final de suplantar en el futuro a la dirección política, por parte de su fracción. Las cosas evolucionaron de tal manera que se procedió a realizar la detención y enjuiciamiento de 43 de los implicados. Tras la aclaración de los hechos, los encartados fueron sometidos a breves condenas de cárcel y  la suspensión  de sus cargos en el Partido y el Estado. (Ver informe completo de Raúl Castro y declaraciones de Carlos Rafael Rodriguez, 1968).

4-Dentro de la dialéctica, el uso de los métodos histórico y lógico, son concluyentes para comprender determinadas situaciones y evitar especulaciones. En la página 80, el autor, pone en duda la posición ideológica de Fidel, y afirma: “es imposible adivinar la manera de pensar del líder cubano en 1959”. Si bien esta posición no fue definida en la época, por razones tácticas, en la actualidad hay suficiente claridad al respecto. El líder y el núcleo dirigente, de lo que sería el Movimiento 26 de julio, eran marxista-leninistas, desde antes del golpe de estado de Batista en marzo de 1952. Pero a diferencia de, Partido Socialista Popular (PSP, el Partido Comunista de Cuba) decidieron levantar un movimiento de masas, a través de un programa de liberación nacional y social, sin proclamar abiertamente el socialismo, para vadear la fuerte alienación anticomunista impuesta a la sociedad cubana. Fidel Castro Rus ya era un marxista definido, y es incorrecto decir, que se tornó comunista al ser bloqueado por EE.UU, a como lo afirman los opositores cubanos y los intelectuales de la derecha internacional (ver: James, Daniel. 1962. pp. 29-48).

5- Las confusiones, creadas en su tiempo, por el delator y traidor cubano Marcos Rodríguez (pp. 98-99) -develado además como un mitómano criminal- no me merecen ningún comentario, pero  recomiendo al escritor Blandón, que lea el testimonio del mismo Cdte. Fidel Castro el 4 de marzo de 1965, ante el juicio, que se le hizo a Rodriguez. Un hecho, que tuvo gran transparencia, ante medios nacionales y extranjeros. En una de sus partes Fidel señaló: jamás la palabra de un delator confeso y comprobado (…) cuya conducta es un libro de vergüenza (…) de un sujeto de esa índole (…) puede enfrentarse a la de un revolucionario, cualquiera que sea su jerarquía, desde la más alta hasta la más humilde. (Castro 1965. p.77)

6- Es notorio y reiterativo, el uso unilateral por parte del autor de fuentes, que provienen de los mismos detractores derechistas de la Revolución Cubana, entre estos, los  señalamientos  al antiguo PSP realizados por la derecha cubana, con el objeto de deslegitimar su proyección(pp. 97-98). La totalidad de la sociedad cubana y la intelectualidad revolucionaria, reconoce el papel jugado por este Partido desde su fundación en 1925, en distintos lapsos de la historia, logrando sustanciales reivindicaciones sociales, políticas y económicas para la clase obrera y campesina. El trabajo político de los  comunistas, desde la clandestinidad fue determinante, para lograr el derrocamiento del dictador  Machado, en 1933. En el marco legal y en sistemas de alianzas, el PSP hizo posible las reformas políticas de los años cuarenta y las reivindicaciones sociales de obreros portuarios, ferroviarios, cañeros, etc., en las circunstancias políticas del “populismo Batistiano” y los gobiernos derechistas de los “auténticos”. Entregando en todo este afán, centenas de vidas de militantes y dirigentes como Julio Antonio Mella, Jesús Menéndez y Aracelio Iglesias. Los comunistas cubanos fueron, a su vez, los creadores de las condiciones subjetivas, para la Revolución Cubana, no solo organizando a los sectores productivos, sino que, al divulgar las ideas del socialismo, las convirtieron en atractivas para un amplio sector de la juventud cubana, entre ellos, la misma generación del centenario, a la que perteneció Fidel.

El PSP, aislado políticamente por los prejuicios anticomunistas, pasó a la clandestinidad y se lanzó solo a la lucha contra Batista, desde 1952, apoyado en los movimientos de masas, realizando una amplia labor propagandística y movilizativa contra el “Batistato”. En 1956, ya en  contacto con Fidel y su movimiento, no pudieron coordinar  una serie de huelgas, que iban a desarrollar en coordinación con el desembarco del “Gramma”. Porque ellos proponían estas para los inicios de 1957 y no podía retrasarse la partida de los revolucionarios de México. A lo largo de 1957 instruyó a su militancia y bases campesinas en Oriente a que apoyaran  a la columna guerrillera establecida en la Sierra Maestra en enero de 1957. Un año después, en enero de 1958 (parte media de la lucha guerrillera), se integró de lleno a la lucha armada, paso decisivo para fortalecer los grupos de acción y sabotaje en las ciudades, nutrir el Frente Oriental y las columnas invasoras de Occidente; y finalmente tuvo una participación decisiva en la huelga general de diciembre de 1958.

Durante una intervención en marzo  de 1965 durante el juicio al mencionado Rodríguez, en que la propaganda de la derecha se centró contra  los veteranos comunistas, Fidel hizo las siguientes aseveraciones: Y todavía mucha de la propaganda burguesa cae sobre los viejos comunistas, y es injusto; si nosotros no combatimos eso, no somos honestos. Y de eso se vale también el enemigo. Para tratar de dividir y establecer un tipo y otro. tipo de comunistas, cualquiera que sean los errores, porque también tienen derecho a haber cometido más errores los que comenzaron primero, que nosotros y llevaron más años en la lucha que nosotros.

…claro si estas cosas no se aclaran, contribuyen más a crear esos sentimientos, que son el resultado de la propaganda de la ideología burguesa. (Fidel Castro.1965, p.75).

Pero, más que eso, Fidel durante la apertura del I Congreso del PCC, en 1965, invitó a tener una actitud más equilibrada y respetuosa en el tratamiento a esta generación de revolucionarios “… al revés de lo que ocurre muchas veces desgraciadamente en otros países, había un profundo respeto hacia los viejos comunistas, que durante años heroicos y difíciles habían luchado por el cambio social y mantuvieron en alto y con firmeza… las hermosas banderas del marxismo-leninismo” (Castro, 1965. pp. 25-26). Los viejos comunistas encabezados por Blas Roca, reconocieron, a su vez, el papel vanguardia jugado por Fidel y su generación, para lograr el triunfo revolucionario y fueron un soporte sólido en el sostenimiento del proyecto  socialista cubano.
  
La fundación del FLN-FSLN, Guerrero  y el liderazgo de Carlos

7-En toda organización naciente, se presentan contradicciones en contenido, estilo y formas, entre los principales  gestores de la misma. El surgimiento del FSLN, entre 1961 y 1963, no fue una excepción de las  reglas que nos traza la dialéctica, y el analista debe guardar la  serenidad que da el paso del tiempo, para desprenderse de pasiones y explicar  con objetividad y sin sesgos, las distintas situaciones que analiza en determinado tiempo histórico. Al momento de abordar el problema de los liderazgos, Blandón pasa de largo situaciones muy particulares, fáciles de comprobar en la documentación oral y escrita, algunas de las cuales  son citadas por el mismo (pp. 40-43 y 86).

8- Noel Guerrero tenía un liderazgo propio y ganado dentro del contingente inicial, de lo que  sería el Frente de Liberación Nacional (FLN), no solo por la cultura general y experiencia política ostentada; debe de recordarse, además, que fue el mismo Guerrero, quien atendió políticamente a la célula marxista en la Universidad, por parte del Partido Socialista Nicaragüense (PSN). Finalmente tenía ascendencia política y hasta familiar con algunos de los integrantes de esta célula (los mismos fundadores del FLN-FSLN). Guerrero, quien por su capacidad política, posiciones radicales y otras razones, nunca fue objeto de estima por la dirigencia del PSN, rompió de forma definitiva con este Partido y en coincidencia con Carlos Fonseca, Silvio Mayorga, Tomás Borge, Rodolfo Romero y otros, pasaron a la constitución de otra alternativa revolucionaria.

9-Paralelo a este desprendimiento e intentos organizativos surgieron otros movimientos de corta o relativa duración. Entre ellos, el Frente Revolucionario Sandino (FRS), encabezado por los hermanos Alejandro y Harold  Martínez Sáenz, quienes a pesar de su audacia y valentía como combatientes, no llegaron a asimilar el pensamiento revolucionario en toda su dimensión.

10- Afirmar que JPN no tuvo vínculos con el PSN, es impreciso (p.216—218), dado que la mayoría de los militantes jóvenes de este Partido, pasaron a ocupar posiciones directivas a nivel nacional, en JPN, entre ellos, el mismo Marcos Altamirano (el autor omite la militancia de este, en el PSN). La diferencia era que la dirección del Partido quería orientarla hacia la creación de un frente juvenil de masas, mientras que Carlos, la concibió como la posibilidad de crear la instancia político-militar que se requería para luchar contra el Somocismo. Una posición que lo llevó a tener las primeras contradicciones con el Partido Socialista (Altamirano 1987). La JPN, se convirtió en semillero del mismo PSN y del naciente FSLN, algunos ex participantes sostienen que JPN no desapareció, sino que evolucionó hacia posiciones más avanzadas, integrándose a las tendencias revolucionarias de la época (Baltodano, 2013). Aunque esta afirmación errónea de Blandón, no debe de sorprender a nadie, cuando en una versión sobre la historia del FSLN, en Wikipedia se llega a afirmar pomposamente que la JPN provenía del Partido Conservador. (Wikipedia FSLN) 

11-En lo interno del FLN, aunque todos coincidían, en la necesidad de impulsar la lucha armada, hubo dos posiciones: una encabezada por Guerrero quien enarbolaba la lucha guerrillera, siguiendo el modelo de frentes de liberación contemporáneos, como el FLN de Argelia; la de Carlos Fonseca, quien sostuvo que había que  buscar un elemento de cohesión entre las teorías científicas de la revolución y la tradición de lucha a lo interno del país, en este caso la figura de Sandino y su propuesta revolucionaria, en los años treinta. Pero que Guerrero y demás integrantes no hayan comprendido esta perspectiva, no  constituye ningún crimen. No se trata de una lucha entre elegidos y malsanos fariseos, sino que fueron las circunstancias que tenía que pasar una nueva alternativa revolucionaria y ésta, no va a definirse claramente de un momento a otro, sino a través de toda una experiencia.

12- El envío de Carlos al interior de Nicaragua, al contrario de lo que especula el autor, (pp.101-105) sirvió para consolidar su liderazgo, en el proceso de reorganización de las células urbanas, en el territorio. Tampoco fue enviado a una zona de peligro -como señala Blandón- con el objeto de que encontrara la muerte. Aunque ninguna tarea en esta dirección está exenta de riesgos, se puede asegurar que relativamente, en esta labor y en estos escenarios, Fonseca corrió menos riesgos físicos, porque la actividad represiva, se acentuó contra la columna guerrillera de Raití-Bocay y fue donde se produjo la pérdida de valiosos cuadros, como Jorge Navarro y Francisco Buitrago. Posteriormente con el retiro de Guerrero en 1964, tras la desmovilización del contingente de Raití-Bocay, se fortaleció la posición y el liderazgo  de Carlos Fonseca y se pudo colocar la de Sandino y configurar la propuesta del FSLN.

Válido es citar el punto de vista de Tomás Borge, uno de los fundadores del FSLN, sobre la proyección de Noel Guerrero Santiago en esos años: “Los primeros militantes del Frente Sandinista  de Liberación Nacional siempre consideraron que las posiciones de Guerrero fueron correctas en ese momento. Nos dio instrucción política en León, cuando todavía era miembro del Partido Socialista; sus alumnos fuimos Carlos Fonseca, Silvio Mayorga y yo… El leonés era erudito, conocía la teoría marxista. Fue en aquella época muy paciente y fraterno; discutía con nosotros.” (Borge, 1990.pp. 186-187).

La situación del FSLN en 1976 y la muerte Carlos Fonseca

13- En toda su obra, Blandón sugiere que el máximo dirigente y fundador del FSLN fue enviado a la muerte, pero en la misma, no deja claro ¿por quién o por quienes?  En sus argumentos, expone las diferencias que hubo  entre Eduardo Contreras y Pedro Aráuz Palacios, al primero le acusa de disputar el liderazgo a Carlos y al segundo de haber cuestionado su  papel como dirigente. Incluso cita a un ex dirigente nacional del FSLN, en donde menciona que los anteriores, acordaron desconocer a Carlos, como dirigente (p. 285).Para hacer una afirmación de esta naturaleza, el autor debe de sustentarlo con una documentación escrita y él se basa en una fuente oral, recogida a muchos años de ocurridos los hechos, en que también el autor de la versión, ha cambiado de posición política.    

Con todo el respeto que merece la posición, del autor, hemos de recordar que en una organización verdaderamente revolucionario, no se compite por posiciones, ni privilegios, actúan seres humanos, que aunque no perfectos, obtienen su lugar en una determinada responsabilidad, a base de haber demostrado, no solo capacidad política e ideológica, sino también una aptitud ética y ejemplar en sus actos, como entes individuales y  revolucionarios. Una organización revolucionaria, no es una santa hermandad guiada por preceptos místicos o mesiánicos, es una organización en donde se discuten tácticas y estrategias diferentes, entre cuadros y dirigentes revolucionarios, los que no necesariamente tienen plenas coincidencias. Pero sobre todas las cosas, estos últimos, ostentan una alta disposición al sacrificio, hasta la de dar la vida, por  sus convicciones. Por tanto, las diferencias en cuanto a posiciones ideológicas o tácticas y estrategias, no conduce necesariamente, ni a ambiciones personales, ni a desear, ni mandar a la muerte a otro compañero.

 14- Los hechos demuestran que Eduardo Contreras, un revolucionario de gran capacidad política, llenó estos requisitos hasta su muerte,  a manos del enemigo el 7 de noviembre de 1976 en Managua, y al momento de la salida de Fonseca hacia la montaña, Contreras estaba fuera del país. Tampoco pudo ser Pedro Arauz, el cuadro de mayor responsabilidad en el interior de Nicaragua, quien no desconoció su condición de máximo dirigente. Se identificó plenamente con la estrategia original del FSLN (la GPP), que era la misma de Carlos. La autoridad de Carlos, estaba por encima de la Aráuz y  es imposible que Arauz lo haya enviado, subió a la montaña por decisión propia, consciente de los riesgos que iba a correr y que nunca fueron ajenos a su trayectoria revolucionaria. A él no lo envió nadie a la muerte, cayó el 8 de noviembre de 1976 en Zinica,  combatiendo a un enemigo superior en número, en condiciones adversas, producto de las ventajas relativas que había adquirido el enemigo, en un área devastada por la represión criminal. Como puede comprenderse, la implicación absurda de Contreras, cae por su propio peso al morir el 7 de noviembre, en Satélite Asososca, un día antes que Carlos.

15-El empuje revolucionario, proveniente  desde 1973, en que las luchas sociales y políticas se acrecentaron, culminó con el  asalto a la casa de “Chema” Castillo, en diciembre de 1974. Pero el FSLN fue golpeado fuertemente en su estructura logística, incluida la muerte  de cuadros, colaboradores y fue cuando emergieron en medio de la crisis, las tres tendencias. Al escindirse los denominados proletarios, en el interior del Frente quedaron dos posiciones: quienes seguían sosteniendo la estrategia original y los que en las nuevas circunstancias, planteaban una ágil alianza política antisomocista y el traslado de la lucha hacia las ciudades. Carlos se mantuvo en la primera opción e ingresó a Nicaragua en diciembre de 1975, desde Honduras. En abril de 1976, también ingresaron al país  Daniel Ortega, Eduardo Contreras y Humberto Ortega, quienes sostenían y preconizaban la segunda idea.  

16-Cuando estos ingresaron a Nicaragua, ya el Comandante Carlos, se había internado en la montaña, porque consideró que se requería de su presencia, para fortalecer la moral de los combatientes que aún resistían, en circunstancias adversas, y plantear la reunión de la DN en las mismas montañas del Norte. Que a estas alturas, se considere por algunos, una imprudencia, lo mismo se dijo de José Martí en 1895, tras su caída en “Dos Ríos, en la lucha por la independencia de Cuba. ¿Que esto era una utopía cuando ya la posición de otros miembros de la DN, era diferente y por lo demás era difícil el ascenso de estos a la montaña?  “Terco indeclinable” en su postura, conocedor de que en la montaña, estaban casi aislados dos miembros de Dirección: Carlos Agüero y Henry Ruiz y estaba claro del significado moral y político, que hubiera tenido, una reunión con ellos. La lógica nos conduce a una lectura distinta a las especulaciones, Carlos estaba por la unidad, pero no desechaba el fortalecimiento de la tendencia GPP, la que consideraba como una garantía  -desde de su propia concepción- para fortalecer y mantener las posiciones revolucionarias dentro del sandinismo.

Esto lo estaban haciendo las demás tendencias, desde una definición estratégica diferente y lo siguieron haciendo, hasta la unificación de marzo de 1979.La Tendencia Insurreccional tomó la iniciativa de preparar la insurrección popular urbana y ampliar el sistema de alianzas de fuerzas antisomocistas (Según Humberto Ortega, ellos al ver la imposibilidad de reunirse con el resto de miembros de la DN, en esas condiciones, decidieron constituirse en lo que sería la tendencia insurreccional y actuar en nombre del FSLN como ente unido). La tendencia Proletaria siguió en su afán, de tratar de organizar los sectores productivos, crear el partido revolucionario (“el verdadero Partido Comunista”) y los comandos revolucionarios del pueblo ¿Quién ha dicho o puede sostener a estas alturas, que las diferencias entre tácticas y estrategias, son un crimen, en una organización verdaderamente revolucionaria?

17- Como es evidente, en todo este tiempo,  -que medió, entre el ingreso de los demás miembros de la DN y salida de Carlos hacia la montaña- no hubo ningún tipo de contacto entre ellos. A pesar de todas estas pruebas, las versiones diversionistas “cuecho-históricas”, siguen planteando hasta la saciedad, sin ningún fundamento, el absurdo de que Carlos fue enviado por un miembro de la DN a la montaña, para facilitar su muerte. Blandón, en esta oportunidad, les está dando -aunque también sin ninguna prueba- la posibilidad de seguir especulando. Bastan dos interrogantes que podemos hacernos, para despejar esas dudas, que han pretendido sembrar ¿Si el Cdte. Carlos, ya tenía delimitadas sus diferencias con quienes sostenían la tesis insurreccional urbana, y sin contacto, como y de qué manera iba a obedecer órdenes de estos compañeros? ¿Acaso pasó a ser subordinado de ellos a partir de las diferencias y uno de ellos lo envió a la montaña? Las respuestas nos conducen por lógica, a una conclusión negativa sobre estas especies especulativas, que no llegan ni siquiera a calificarse como historietas, por su carácter tan absurdo.  

18-Otra burda mentira que se lanzó, fue la  de que su ubicación en la montaña, fue delatada por Tomás Borge, cuando estaba prisionero. Basta recordar, que cuando Tomás fue capturado el 4 de febrero de 1976, Carlos se encontraba en Managua en una casa de seguridad en la Carretera Sur. Tomás, por razones de compartimentación -y sin ningún cargo de dirección- en ese momento, no supo de la decisión  de Carlos, de partir hacia la montaña. Según le refirió Germán Gaitán Mora a este servidor, que cuando Carlos tuvo conocimiento, aquí en Managua de la captura de Tomás, dijo entre otras cosas: “No hay problemas con las casas de seguridad, que Tomás conoce, él no va a hablarAcostumbrémonos, también a la idea, de que Tomás no va  a salir vivo de la cárcel, ellos lo consideran peligroso, van a inventar cualquier cosa, lo van a matar.” Como se conoceel asesinato de Tomás fue impedido, por la oportuna denuncia de un periodista en una célebre conferencia de prensa convocada en 1976, por Anastasio Somoza Debayle. Pero volviendo al caso, si existía certeza de que Tomás iba a resistir las torturas y no iba a revelar las casas de seguridad, que él conocía, mucho menos que revelara algo que no conocía. Aún con todo, sobre este y otros absurdos, se montan los especuladores y detractores de la verdad histórica, para seguir repitiendo historietas acomodadas, al gusto de su propia ignorancia.   

19-¿Que haya muerto, con la idea,  de que la montaña debería seguir siendo el eje fundamental de la lucha? ¿Le resta algún mérito? ¿Que la concepción de insurrección urbana y la inmediata unidad política antisomocista, haya sido la correcta en ese momento, entra en menoscabo de su proyección? La conclusión, es  que no le resta ninguno, siguió y sigue siendo el padre de la Revolución Popular Sandinista. No era un dios, era un ser humano, un revolucionario, no exento de errores, lleno de amor a la vida, pero dispuesto a entregarla, si las circunstancias así lo determinaban. ¿Acaso Las tendencias unidas, no combatieron en cohesión con otras fuerzas  revolucionarias y democráticas, al somocismo desde 1978? ¿Acaso no se produjo la unidad sandinista en marzo de 1979? ¿De haber sobrevivido -hipotéticamente- no hubiera estado de acuerdo? En todo este proceso, estuvo presente su tenacidad y el espíritu del fundador del destacamento revolucionario, esa misma organización que estuvo en capacidad de conducir al pueblo en julio de 1979, hacia su liberación. Solo puede imaginársele encabezando las últimas jornadas de lucha y después, convertido, en el máximo dirigente de la Revolución Popular Sandinista.

Bibliografía Básica y otras fuentes

1-Baltodano, Mónica. Memorias de la Lucha  Sandinista. Rosa Luxemburgo Stiftung. Managua, 2010.(tres Tomos).
2-Blandón, Jesús Miguel. Carlos Fonseca Sacrificado. Fondo Cultural CARUNA, R.L. Managua 2013.
3-Borge Tomás. La Paciente Impaciencia. Editorial Vanguardia. Managua 1990.
4-Castro, Fidel. PDF. Segunda vista del Juicio contra el delator Marcos Rodriguez. www.latinoamericansstudies.org/cubabohemia 4-3.1964 pdf.
5-Castro, Fidel. “Intervención en la apertura del I Congreso del Partido Comunista Cubano en abril de 1965.La Habana, Cuba.
6-Darusshenkov, O. Cuba el Camino de la Revolución. Editorial Progreso. Moscú, 1984.
7-Es.wikipedia.org/wiki/frente sandinista de liberación nacional
8-James, Daniel. Cuba el Primer Satélite Soviético en América. Libreros Mexicanos Unidos. S.A. México DF, 1962.

Entrevistas.

1-Entrevista a Abdul  Sirker, 19 diciembre de 1993. Ciudad Jardín, Managua.
2-notas de conversación con Germán Gaitán Mora, IES Managua, junio de 1987
3-Entrevista a Guillermo Baltodano Serrano. 26 de mayo de 2013. La Pitahaya, Managua.


*Historiador y Escritor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Follow by Email

Seguidores

Páginas vistas en total