Portada de antigua versión de Revista Libre Pensamiento

martes, 27 de mayo de 2014

Del KGB al Kremlin. El subconsciente, consiente de Vladimir Putin

Del KGB al Kremlin. El subconsciente, consiente de Vladimir Putin
 Manuel Espinoza

¿Por qué Putin tiene a Occidente tan enredado y preocupado? A lejos se nota, pues los tonos y contenidos de los artículos occidentales en los medios de comunicación e inclusive en aquellos de corte analítico, especializados en asuntos internacionales se centran en dos únicos culpables; en primer lugar, Putin y luego Rusia.

La histeria tiene su lógica, y no es que los rusólogos o sovietólogos no conozcan a Putin. Con los ejes de ataque bien organizados de manera creíble se  busca desprestigiar al líder y a la potencia reemergente. Ellos saben lo efectivo que eran los órganos de seguridad soviéticos de donde procede Putin y el lugar que logró ocupar la URSS en el sistema internacional hasta hace 23 años. El  rédito de tanto ataque mediático es  la confusión de los lectores y de la opinión pública global. A nadie le debe asustar esto, pues estos objetivos son tradicionales en la guerra de información con fines psicológicos y, en este caso, créanlo con enormes y buenos resultados en la misma opinión pública rusa.

Por dicha, el análisis internacional cuenta con un sinnúmero de métodos y herramientas, que nos llevan por senderos más fáciles para  llegar a conclusiones más precisas. Uno de estos métodos es el análisis a través de ciertas variables ya establecidas. Es lo que recomienda el estudioso de  Política Exterior James N. Rossenau[1] al ocuparnos del individuo o estadista como un elemento  a despejar para entender mejor la conducta de los Estados en los asuntos internacionales altamente influenciadas por estos o, en su peor caso, cuando carecen de líderes.

Vladimir Putin es un caso complejo que día a día se manifiesta con mayor énfasis a la luz de la crítica coyuntura internacional actual, facilitadora de cambios estructurales significativos en el sistema internacional. Más no es difícil someterlo metodológicamente bajo el prisma del análisis de las relaciones internacionales.  Su formación política–ideológica, la educación familiar, su preparación como jurista y su experiencia en la rama de inteligencia exterior de la KGB, la etapa supuesta de post servicio al órgano[2], las decisiones como presidente en su primer término, luego como primer  ministro y,  hoy, de nuevo presidente en un segundo término, así como al círculo de poder al que pertenece son  eslabones principales para su caracterización[3], que están de alguna manera muy relacionada con  la   conducta internacional de la Federación Rusa[4].

Lo complejo sobre la biografía de Putin es la experiencia en la inteligencia soviética[5], y como ésta formó su concepción sobre la dinámica de poder en los asuntos internacionales.  Desde luego, que escudriñarla es una tarea muy difícil. Pero es parte de la obligatoriedad del especialista sobre la URSS o Rusia, si realmente quiere conocer a profundidad al país que, analíticamente, atiende, o de los analistas de asuntos internacionales. Me refiero no a simple lectores entusiastas de las noticias a diario.

Esta parte de la vida de Putin no solo requiere de una enorme cantidad de tiempo en cuanto a su estudio, sino que somete ineludiblemente al estudioso de las relaciones internacionales a conocer el mundo de espionaje internacional y específicamente la historia de la inteligencia soviética; época  que le tocó servir a Putin. Al final lo último también no es  un imposible con la ayuda de cierto tipo de guías, ya que muchos aspectos de la historia de la labor de inteligencia rusa o soviética han sido ampliamente difundidos a partir de 1992 por ex funcionarios del servicio soviético así como  por traidores del mismo.

En este campo, muchos aportes han sido dados por académicos netamente especializados en la historia del espionaje[6] o de los estudiosos[7] de las Relaciones Internacionales, entusiastas de entender con mayor precisión la conducta del Estado en el plano internacional a través de estas agencias como instrumentos de política exterior.

Si el lector ha seguido los pie de página, fácilmente debe creer que, en los libros hasta ahora mencionados, por lo menos contienen más de dos mil páginas que  tendría que leer para tener una aproximación básica de quien es Vladimir Putin, su visión hacia el sistema internacional  y por qué Putin facilita y promueve que Rusia reemerja como potencia. Para no caer en la desinformación mediática sobre el desprestigio a Rusia y a Putin, quien desee conocer mejor a este país está obligado a profundizar en las fuentes bibliográficas citadas en este artículo.

La formación político ideológica de Putin -de corte marxista y con pleno conocimiento de lo que significa el socialismo y el comunismo como formaciones económicas sociales y la historia político–económica de Rusia y la URSS- fundamenta el sistema complejo que integra su visión e identidad individual, así como el camino y nivel de desarrollo que este considera que Rusia necesita alcanzar. Putin entiende el marxismo, pero no se queda ahí. Los neo marxistas entienden que el modelo económico imperante en todo el planeta es el capitalista[8] y este tiene sus reglas y contradicciones que abarcan toda la actividad humana. Producto del deterioro al planeta y a sus habitantes de este modelo, no es difícil considerar la imperiosa necesidad de que se sustituya, partiendo de los cambios estructurales en el sistema internacional. Putin aboga por una estructura de poder multipolar en las relaciones internacionales. Lo anterior es mucho más factible y tangible que la aparición, de la noche a la mañana, de un nuevo modelo ante el decadente modelo actual. Putin ha dejado claro que Rusia no sólo debe ser parte integral tanto de la estructura Multipolar, sino un arquitecto en la mayor parte posible de un modelo más justo y equitativo.

Su padre con igual formación política–ideológica, pero con vivencia en la Gran Guerra Patria[9] y oficial de contrainteligencia del NKVD[10] formó, hasta cierto nivel, el grado de carácter, percepción, el aseguramiento de su entorno  así como el nivel  de sigilo y, sobre todo, la permanente noción de que su país está bajo permanente ataque y la necesidad de defenderlo sobre todo de las operaciones de espionaje de los servicios de inteligencia capitalistas contra la URSS; algo no tan tangible como se presenta una vez relatado en las páginas de la historia.

Putin estudió leyes en la universidad de Leningrado, lo que tiende a definir su visión sobre lo justo e injusto y el imperio de la ley misma. Muchos más elementos de su personalidad pueden ser nombrados como producto de la instrucción recibida en esta carrera. Tampoco esto es una tarea difícil de profundizar o por lo menos imaginar.

Al terminar la carrera, ingresó al Comité para la Seguridad del Estado, conocido como KGB (por sus siglas en ruso), que integraba unos 420 mil funcionarios. Primeramente estudió la especialización en la academia de la inteligencia[11] donde adquirió el conocimiento necesario que se requiere para el trabajo secreto  fuera del país. Posteriormente Fue designado a la Primer Dirección Principal del KGB (dedicada a  la labor de inteligencia en el exterior) conocido mejor por los especialistas como PGU-KGB[12] o  el “El Bosque” en el léxico de los oficiales de Inteligencia[13]  soviéticos.

Las instalaciones del PGU[14], ubicadas a las afueras de Moscú en la región de Yasenevo[15], concentraba a “La creme de la creme” de todo el resto de por lo menos 16 Direcciones que componían a todo el aparato de la seguridad del estado.[16] Designado a la Dirección de inteligencia política (una de las cinco principales Direcciones dentro del PGU) y ubicado en el Departamento que atendía a la Republica Democrática Alemana, en su momento conocido como RDA.  Aprendió alemán y su última misión fue en Dresden al terminarse la RDA. 

Putin es especialista en artes marciales y trata de mantenerse en la mejor condición física. Es parte de la cultura deportiva y condición física como los oficiales se mantiene.  Hasta aquí todos son datos públicos de alguna manera resumidos y asociados de diversas fuentes bibliográficas, pero que no logran darle al lector más sobre la visión y el interés de Putin por defender a su país. Una gigantesca lista de operaciones en las guerras secretas de los servicios de inteligencia y no solo del periodo soviético, fundamenta su actitud de defender a Rusia y de generarle mayores capacidades para su resurgimiento como potencia.

La pertenencia al aparato de inteligencia le permitió a Putin entender las amenazas y los enormes reveses históricos sufridos por Rusia y la URSS, en la dinámica histórica y permanente de competitividad en el sistema internacional. El mismo conoce que el embrión del  aparato de inteligencia donde laboró (o  al que sigue apoyando) fue fundado el 20 de diciembre de 1920 con el nombre de departamento Extranjero (INO en ruso), bajo las exigencias de tener mayor y mejor información a mano y anticipada sobre los planes del enemigo, tras haber sufrido una derrota militar con Polonia.

Putin conoce muy bien  los planes y operaciones de la inteligencia británica a inicios de la revolución bolchevique conocida como “El complot Lockhart” o las operaciones exitosas  para su desarticulación así como para infiltrar a la contrarrevolución rusa en toda Europa, que pretendía restablecer la monarquía zarista.[17]

Putin sabe que los planes de agresión contra la URSS de parte de Alemania y Polonia se gestaron desde 1934 para destruir al Estado Soviético.[18] También está claro el daño irreparable que una medida de desinformación[19] producto de una conversación en una recepción diplomática puede causar. Me refiero la casi destrucción total que las purgas estalinistas (1936–1939)  le causaron al aparato de inteligencia dejando con vida a penas a unos 70 oficiales de, por lo menos, doscientos que lo conformaban. Al ejército lo decapitaron del alto mando también. Por lo menos 3,000 oficiales de mayor rango fueron fusilados. En ambos casos Jóvenes sin experiencia alguna provenientes del Komsomol[20] ocuparon los lugares de los oficiales purgados bajo cargos falsos de traición, mismos que, después de torturados, fueron  ejecutados con un tiro de gracia en la frente o en la parte trasera de la cabeza en las cárceles internas subterráneas de la plaza  Liubyanka.[21]

Muchos colaboradores extranjeros individuales y otros agrupados en redes, simplemente no pudieron ser contactados en función de poder prevenir el golpe desbastador que la Alemania nazi le infringió a la URSS a partir de junio de 1941. 

El desastre fue casi total. En las primeras semanas, cientos de miles de prisioneros del ejército rojo fueron capturados, otros cientos de miles muertos en combate, con un avance casi imparable de las tropas alemanas y el 85% de la aviación destruida en tierra. Aunque muchas son las explicaciones sobre estos reveses, mucho peso tuvo el modelo de dirección estalinista y la soberbia del mismo Stalin. En total se conoce hoy que, por lo menos, unos 26 millones de vidas soviéticas causaron las pretensiones de exterminio y cautiverio alemanas hacia la URSS.  De no ser por un oficial ilegal[22] de la Inteligencia militar apostado en Japón, que informó que este no atacaría a la URSS en el Lejano Oriente, se pudieron trasladar decenas de ejércitos para detener a los fascistas en las cercanías de Moscú a 15 Km. del Kremlin.

Otras situaciones de la guerra secreta que integra el conocimiento de Putin son los encuentros a espalda de la URSS, entre estadounidenses y alemanes con la intención de rendición en secreto del ejercito fascista ante los aliados, excluyendo a la URSS (país que aportó la mayor cuota de victoria en cuanto a la destrucción del ejército hitleriano). Lo mismo debe decirse de la captación de científicos fascistas y su empleo en los EE.UU, la fabricación de la bomba atómica así como lo difícil y complejo  de obtener información del “Proyecto  atómico estadounidense y los nuevas amenazas que enfrentaría la URSS en este nuevo nivel de la confrontación Este–Oeste.

Un ejemplo de la peligrosidad para la supervivencia del Estado socialista que podemos destacar en esa fase de confrontación a inicios de la Guerra fría, es el plan estadounidense “DROPSHOT” que consistía en lanzar 200 bombas atómicas sobre el territorio soviético para debilitar un supuesto del 85% de su capacidad industrial y militar. Esto por sí solo define la seriedad e importancia de la labor de inteligencia. El lograr descubrir, facilitar el accionar y responder del gobierno soviético por otros medios en función de su reversión, fue la dinámica que  imprimieron las guerras de los servicios secretos durante la Guerra Fría.

El esfuerzo y éxitos de 70 años, de contención de los planes más desbastadores de Occidente contra la URSS por parte de la inteligencia soviética, fue siempre blanco del desprestigio de la KGB a nivel global. El PGU no se libró de esto, pues era un componente estructural del Comité, pero no es lo mismo la labor del oficial de inteligencia, que actúa en el exterior en el territorio del adversario con las unidades de contrainteligencia local pisándole los talones todo el tiempo, que otras unidades de la contrainteligencia de la KGB de carácter punitivo a lo interno de la URSS.

El oficial de inteligencia siempre estará mejor preparado, que los policías domésticos. Y por su preparación es más inteligente. Un  coronel retirado, del PGU de apellido Kozlov explica en una entrevista en la televisión, “que desde el momento que un oficial de inteligencia use un revólver, desde ese momento deja de serlo”. La preparación de éstos en diversas disciplinas como historia, cultura, idiomas y psicología para el reclutamiento de los agentes colaboradores en  los países  en que operarán es simplemente excelente.

Los éxitos de 70 años fueron echados al traste por la soberbia, egolatría y mediocridad de líderes (si se les puede elevar a ese nivel) políticos soviéticos como  Mijail Gorbachev y Boris Yeltsin. Putin, por experiencia propia, conoce lo que representa un político y qué distancia enorme existe entre un oficial de inteligencia y éstos. Sobre todo el nivel de riesgos que corren exponiendo su propia vida en el terreno del adversario  y la buena vida que los políticos se dan. Por eso, está claro de cómo los civiles políticos soviéticos de la noche a la mañana se enriquecieron hasta convertirse en oligarcas y los pueblos que conformaban la URSS morían sencillamente  de hambre bajo el canto de fondo occidental de democracia, libertad y anticomunismo.

El retroceso económico, que sufrió la URSS, por culpa de los adversarios extranjeros en una guerra prolongada y desgastante. También por culpa de  la nomenclatura política nihilista durante y tras el derrumbe de la URSS fue dos y tres veces mayor que lo que perdieron en la Gran Guerra Patria. De la segunda potencia mundial los trasladaron al lugar 33. Su población disminuyó casi dos veces y la franja de territorios conquistados durante la historia de la Rusia imperial o que pertenecieron al campo socialista  son objetos de anexión por parte de la OTAN, cuando se suponía, que con la desaparición de la Organización del Tratado de Varsovia la OTAN misma desaparecería. Muchas de las repúblicas socialistas soviéticas o del ex campo socialista albergan bases militares norteamericanas y de la OTAN creando mayores posibilidades de aproximación al territorio ruso.

En esos momentos de debilitamiento, las únicas instituciones que libraban una lucha secreta por la supervivencia de Rusia eran sus servicios secretos y el ejército, que aún poseía la capacidad de responder nuclearmente ante un ataque de Occidente. Por lo anteriormente escrito, el analista debe también centrar su atención  en la “variable estructural”  y  como parte de un engranaje influenciar cambios a lo interno del Estado, para proyectar y generar una determinada  conducta en el plano exterior.

Muchos ven el ascenso de Putin al Kremlin como una habilidad personal y ambición al poder. Otros como Robert Eringer, escribe[23] que fue puesto precisamente por generales del KGB y el GRU[24], al ver el abismo sin fin que le deparaba a la misma Rusia de no detener a políticos inescrupulosos e ineficientes[25] y a los oligarcas inmediatamente. La llegada de  Putin tiene mucho que ver con la caótica situación que atravesaba Rusia y la misión que se le encomendó es el restablecer el orden y superar el caos[26].

El desastre geopolítico de desintegración de la URSS, la precaria situación económica en que nace Rusia, la derrota del ejército en la primera guerra en Chechenia, la lucha contra el fundamentalismo islámico, en la cara de la lucha contra el terrorismo, el avance de la OTAN[27] hacia sus fronteras, la instalación de un escudo antimisil y el perfeccionamiento de las capacidades militares estadounidenses demostradas desde Iraq en 1991, hasta Libia en el 2011, y la amenaza latente de sucumbir ante las operaciones desestabilizadoras de las revoluciones de color y primavera, dirigidas muy finamente y eficazmente por sus adversarios de siempre, han  obligado a los verdaderos círculos de poder ruso a emprender un camino de recuperación en todos los niveles.

El hecho que la policía secreta a lo interno de la KGB fuera un instrumento de cruel e inhumana represión al pueblo soviético, el accionar de Occidente en el marco de la guerra psicológica logró demonizar a todo el servicio de seguridad y entre estos al aparato de inteligencia del comité. Es por eso que, a partir de 1992, en Rusia ha habido una explosión bibliográfica que recoge las experiencias operativas de sus altos oficiales, así como de un sin número de operaciones de inteligencia desclasificadas que, por su complejidad e importancia para la sobrevivencia de la URSS, reflejan lo importante de la existencia de este tipo de servicios.

En 1994, cuando visitaba Moscú, pude observar a veteranos de la Gran Guerra Patria, militares y oficiales de los órganos vender sus condecoraciones a ilustres catedráticos, todos harapientos, buscando qué vender para llevar el sustento a sus hogares. Rusia y la nación entera se encontraban humilladas por aquellos que aseguraban su triunfo sobre estas en la Guerra Fría. Aun a sabiendas que no fueron sus servicios de seguridad los que perdieron esa guerra, no dejaban de sentir vergüenza ajena por los políticos a los que les tocó obedecer.

Por eso Putin ha facilitado el desarrollo y engrandecimiento de las capacidades de los diversos servicios secretos rusos. Los recursos económicos no importan. Uno puede ver, a vuelo de pájaro, la ampliación del enorme complejo del SVR en Yasenevo o del GRU en la propia capital. Sedes que él mismo permanentemente visita y atiende en las figuras de sus jefes. Tras el derrumbe de la URSS, el servicio de inteligencia se separó de la KGB, hoy conocido como FSB para tener acceso directo al aparato ejecutivo. Muchos de sus ex oficiales ocupan cargos claves en el gobierno ruso.

Putin no subvalora sino que da prioridad a la información de inteligencia y a sus oficiales. Aquello que en materia de toma de decisiones, la información de inteligencia llega hasta cierto punto sin politizarse y se pone a criterio y uso único del tomador de decisiones, ha sido ciertamente superada. Él conoce del caso cuando Vladimir Kriuchkov jefe del JGB le informó a Gorbachov, que su amigo Yakovlev conocido por el término de “Glasnost” había sido reclutado por la CIA y aquél le restó importancia. Supo cómo el mismo Gorbachov salvó a Reagan de un seguro IMPEACHMENT, producto del caso irán–contras.  También el caso de la entrega de todo el sistema de escucha a lo interno del viejo y nuevo edificio de la embajada estadounidense en Moscú, como muestra de buena voluntad y la amistad que ya existía entre Bush (padre) y Gorbachov aseguraban relaciones casi eternas de idilio amistoso. Putin detesta a los políticos tradicionales, vividores de ésta. Aquellos que no proceden de arriesgar la vida por su patria y su nación. Él sabe cuánto cuestan éstos y cómo se pueden reclutar o, a su vez, desechar. Para Putin,  lo que importa siempre es lo mismo que le pedían a él cuando era un oficial en el centro; la lealtad y los resultados en defensa de los intereses nacionales rusos.

Putin también detesta y le ha puesto el control a los oligarcas. Tiene su propio grupo de poder donde la jerarquía tal vez no es necesariamente él, pero sí juega un papel clave. Entiende que a éstos no los puedes dejar a rienda suelta, pues serían los primeros en venderlo todo. 

Cuando los televidentes ven a Putin  frente a las cámaras, muchas veces destacan que parece un tipo firme, de pocas palabras y de mucha convicción. No todos los televidentes conocen el lema del fundador de los órganos secretos soviéticos, Felix E. Dserzhinsky,  “Operar con la mente fría, puño de hierro y el corazón ardiente”  Con toda seguridad, ese lema no lo ve el televidente así como su experiencia y formación adquirida en la inteligencia soviética, que se ha pretendido en este ejercicio analítico explicar.

La pregunta entonces seria ¿Actúa Vladimir Putin con lógica en los asuntos internacionales? Creo que la respuesta es sencilla que, sin duda alguna, generaría la respuesta a la pregunta inicial de este artículo y a otras más como ¿Por qué demonizan a Putin y a Obama le regalan un premio nobel?








 Vista parcial del complejo con nuevas edificaciones en los últimos diez años.





[1] Ver: James N. Rosenau. “Pretorias y Teorías sobre Política Exterior”. Relaciones Internacionales. El Pensamiento de los Clásicos. Por J. A Vázquez. Editorial Limusa. ”  pag 206.
[2] Muchos opinan que los oficiales de los servicios de seguridad nunca dejan de serlo, ni estar en contacto con este. Pasan a una situación de reserva. Mientras el servicio existe esa condición no cambia.
[3] Sobre las tres primeras características de Putin se puede profundizar en el libro  “Vladimir Putin. Un Alemán en el Kremlin” por Alexander Rar. De la serie “Expediente” editorial Olma Press 2001. En Ruso.
[4] Sobre el análisis de Vladimir Putin como mandatario se ocupan Yuriy Drozdov (ex jefe de una de las unidades más secretas del servicio de inteligencia soviética, conocida como la Dirección- S (ilegales) y Vasiliy Fartishev periodista soviético del diario Pravda en su libro “Yuri Andropov y Vladimir Putin” En el Camino del Renacimiento. Serie “ Expediente”. Editorial Olma Press 2001.  En ruso.
[5] Para este propósito se recomienda por lo menos estudiar los 6 tomos que el Servicio de Inteligencia Exterior ruso (SVR) publicó bajo el título de “Relatos de la Historia de la Inteligencia Exterior Rusa” desde 1996 hasta el 2006. En ellos se recuenta la historia de las operaciones de inteligencia de Rusia desde 1549 hasta el 2005. Editorial Relaciones Internacionales. En ruso.
[6] Se puede consultar el libro “KGB. Historia de las Operaciones de Política Exterior desde Lénnin hasta Gorbachev” por Christopher Andrews y Oleg Gordievsky. Editorial Nota Bene. 1990 en inglés.
[7] Ver: “Análisis de las Relaciones Internacionales”. Por Karl W. Deutsch. Se detalla el papel de la CIA y el Pentágono entre otros instrumentos de política exterior norteamericana. Ediciones Garnika. S.A. 1986.
[8] Me refiero al Sistema  Mundo capitalista, de Inmanuell Wallerstein.
[9] Para los soviéticos es el término, que define la lucha que libraron en contra de la Alemania fascista a partir de ser atacados por esta en junio de 1941 hasta el 9 de mayo de 1945. Periodo muy diferente al que comprende la IIGM.
[10] NKVD: Órgano de seguridad del Estado antecesor hasta 1954  del KGB.
[11] En su mayoría muchos la asocian al Instituto Yuri Andropov del KGB.
[12]  A lo largo de la historia del servicio de inteligencia soviético desde 1920, su nombre ha sido modificado muchas veces. Actualmente se conoce como Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia o SVR por sus iniciales.
[13] En el léxico de los servicios de inteligencia socialistas se diferenciaban los términos entre espía y oficial de inteligencia. El primero se empleaba para llamar a los adversarios, mientras el segundo era para nombrar a los funcionarios de la Dirección de Inteligencia.
[14] Según un ex miembro del servicio Israelí Mossad, En el  PGU laboraba en los años 80s  unos 20 mil funcionarios. Ver: “Camino a la Decepción” por  Victor Ostrovsky y Claire Hoy. New York. 1990.
[15] Durante la Guerra Fría solo los expertos y en el mundo del espionaje conocían sobre la ubicación del cuartel de la inteligencia. Las primeras fotos iniciaron a publicarse en la prensa occidental a principio de los 70s.  Hoy ya no es esto un tabú. Este se puede observar desde la pista o anillo exterior.
[16] Hoy día el SVR es una agencia independiente con acceso directo al presidente y sirve como instrumento eficaz  de política exterior.
[17] Entre las más destacadas en la historiografía se encuentran la “Operación Trust “ y “ La operación Sindicato”. Operaciones de penetración al adversario con varios años de acciones operativas. Entiéndase operaciones de larga duración.
[18] Interésate por que la estrategia desde ese entonces para la destrucción de la URSS se fundamentaba en alimentar las divisiones étnicas entre los cientos de etnias que constituían las repúblicas soviéticas.
[19] En el léxico de la inteligencia soviética, se le conoce como “Medidas Activas”.
[20] La cantera juvenil del PCUS.
[21] Donde se ubica desde los primeros años de la revolución bolchevique el cuartel la famosa CheKa luego NKVD, posteriormente KGB y hoy FSB. Tras la muerte del fundador de la CheKA Feliz Edmundovich Dzershinsky , la plaza fue nombrada con su apellido y un monumento a Dzershinski fue instalado en medio de la plaza. Tras el golpe de Estado fallido dirigido por el último jefe del KGB, Vladimir Kriuchkov el monumento fue desmontado y de nuevo renombraron la plaza a Lubianka.
[22] Richard Sorge es el nombre del oficial en mención.
[23] Ver: ” RUSE” Undercover with the FBI Counter Intelligence. Potomack Book Inc. 2008. En Ingles.
[24] Dirección Principal de la Inteligencia Militar del Ejército Rojo.
[25] Existe mucho material sobre como por ejemplo Yuri Andropov con el uso del KGB llevó al poder a Gorbachev, limpiándole el camino de otros que tenían mayor posibilidades de llegar a ser secretario general del PCUS. Se pueden consultar el libro “Canal Secreto” del Coronel (R)  Viacheslav Kervokov. Editorial Geya. Moscu 1997. de también “EL KGB contra la URSS” Por Alexander Shebakin. Editoril Exkmo. 2013. y el ensayo “Operación Golgota” de Mijail Liubimov (oficial del PGU especialista en Inglaterra) 2002. Todos en ruso. El mismo intento de golpe de estado dado por el jefe  del KGB a Gorbachev en el agosto de 1991 demuestra la insistencia de la dinámica estructural de hacer cambios sustanciales a lo interno-
[26] No es casual que en el caso de la llegada de Obama a la Casa Blanca también haya tenido como objetivo limpiar la imagen desgastada globalmente que heredo la administración anterior.
[27] Durante la Perestroika los idealistas pensaban en que tras la desaparición de la Organización del Tratado de Varsovia. La OTAN se desintegraría de igual manera al haber desaparecido el campo socialista. 

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