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lunes, 12 de agosto de 2013

Vacas bravas, un portón y el Estado de Derecho


Vacas bravas, un portón y el Estado de Derecho

Por toni solo


12 agosto de 2013


Ya pasaron las elecciones en Zimbabwe que ganó el partido del Presidente Robert Mugabe, luchador insigne de la liberación de los pueblos africanos y del mundo. El partido del Presidente Mugabe, la Unión Nacional Africana de Zimbabue - Frente Patriótico (ZANU-PF) ganó la presidencia y también ganó con una contundente mayoría en el parlamento nacional. Las elecciones fueron avaladas como libres y justas por los diversos observadores de las instituciones continentales africanos.

Sin embargo, los medios corporativos occidentales, que gozan de un prestigio mundial que, desde una óptica moral, no merecen para nada, aplicaron los mismos criterios racistas e ideológicas que han aplicado en el caso de las elecciones presidenciales de abril 2013 en Venezuela y de las diferentes elecciones recientes en Nicaragua desde 2006 hasta la fecha. En el caso de las últimas elecciones presidenciales venezolanas, los medios occidentales han llamado en cuestión la legítima victoria electoral del Presidente Nicolas Maduro. A la vez, como siempre, han menospreciado el sistema de justicia de la República Bolivariana de Venezuela.

El sub-texto constante de los falsos reportajes de los medios occidentales de guerra psicológica es que en América Latina, si gana una fuerza política progresista o revolucionaria, es porque violaron las leyes y el llamado Estado de Derecho. Ese es el mensaje difundido constantemente a nivel nacional e internacional por la oposición política derechista o socialdemócrata al gobierno Sandinista del Presidente Comandante Daniel Ortega Saavedra. La verdad es al contrario.

Quienes violan el Estado de Derecho de la manera más fundamental en Nicaragua y el resto de América Latina son las mismas fuerzas políticas de derecha y del centro y los sectores sociales y económicos que ellos representan. Es un trecho largo desde la África de Zimbabwe y de la América Latina andina de Venezuela hasta Nicaragua. Pero, en términos del terreno moral y legal del derecho, se trata de un solo espacio de relaciones sociales y de la justicia y equidad social y económica.

En Nicaragua, hasta que el Presidente Comandante Daniel Ortega volvió al asumir el gobierno en enero 2007, el país estuvo caracterizado por la más profunda y general inseguridad de la propied. Solo los ricos tenían el dinero y los conectes para hacer prevalecer sus derechos. La mayoría empobrecida jamás podía defenderse contra los depredadores comerciantes de tierras que ganan la vida usurpando propiedades por medio del uso de cualquier táctica despiadada e inescrupulosa a su alcance.

Un caso típico

Con el gobierno del Presidente Comandante Daniel Ortega se ha estabilizado por mucho la situación de inseguridad, entre tantos otros aspectos de la vida diaria, que la mayoría de la población experimentaba en relación al tema de la propiedad antes del 2007. Esto ha sido gracias a las políticas del gobierno para garantizar los títulos de tierra correspondientes a decenas de miles de familias que incluyen a cientos de miles de personas humildes de bajos ingresos económicos. Sin embargo, el caso de una pequeña fundación comunitaria que garantiza programas de educación y salud preventiva a miles de personas en una zona rural del norte de Nicaragua demuestra que el sistema de derecho en Nicaragua sigue sesgado a favor de las clases económicamente cómodas.

Es un caso entre muchísimos más que demuestran la misma realidad. La fundación tiene una pequeña propiedad en un lugar estratégico apetecido por empresarios locales para desarrollar sus negocios. Entonces los empresarios han montado una campaña de desgaste y provocación para poder ganar control de la propiedad en cuestión. De manera coordinada han entablado varias demandas judiciales y administrativas para así desgastar a las personas responsables de la propiedad que los empresarios quieren obtener. A la vez han mandado sus allegados y dependientes para hostigar directamente los trabajadores de la fundación y si fuera posible ocupar físicamente la propiedad objeto de sus maniobras.

La fundación víctima del atentado usurpador ha tenido que gastar cientos de dólares que podrían terminar siendo miles de dólares, en asesoría legal. También, hasta el momento, ha tenido que pagar más de mil dólares en la contratación de una empresa de seguridad. Su personal ha perdido cientos de horas de trabajo, dejando a un lado su trabajo en beneficio de la comunidad, solo para enfrentar la campaña de los empresarios depredadores. La pregunta obvia es ¿Qué haría una familia humilde en ese tipo de caso? ¿Al lado de quién está el sistema de justicia?

Por supuesto, el sistema de justicia en Nicaragua todavía sufre como resultado del asalto revanchista y corrupto después de 1990 de los gobiernos de Doña Violeta Chamorro, Dr. Arnoldo Alemán y del Ing. Enrique Bolaños. El sistema de justicia en Nicaragua, todavía está estructurado a favor de las clases acomodadas que tienen los recursos para defenderse. Si uno es pobre no va a conseguir justicia en este tipo de conflicto de propiedad que puede llevar años en los juzgados por la vía civil.

En el caso de esta pequeña fundación, un aspecto que sería cómico si no tuviera secuelas de riesgo para cientos de niñas y niños y adolescentes, es que parte de la campaña de los empresarios depredadores es de quitar un portón que protege el centro educativo de la fundación del paso de ganado que amenaza la seguridad física de las niñas y niños, adolescentes y estudiantes adultos que asisten al centro. El portón se instaló con la debida autorización de la Alcaldía Municipal después de un incidente en que un enorme toro bravo casi botó el cerco del preescolar del centro, estando adentro más de treinta niñas y niños de menos de seis años de edad.

Han habido dos episodios más en que vacas bravas se han metido al interno del centro, que se ubica en el perímetro del casco urbano del lugar, por falta de control de los ganaderos que trasladaban sus animales de una parte de la zona a otra. En uno de los casos, el personal de la fundación tuvo que ayudar al trabajador a cargo de la vaca para evitar una posible accidente en la Carretera Panamericana. En el otro, la vaca brava invadió el centro perseguido por varios hombres cuando habían niñas y niños estudiando y un grupo de mujeres en capacitación de panadería. Antes de salir del local del centro, la vaca aplastó a uno del personal de la fundación, por suerte sin hacerle mayor daño que a su dignidad.

Podría parecer que hay poca relación entre una disputa por un portón en un pequeño rinconcito semi-rural de Nicaragua y el gran tema universal de la integridad del Estado de Derecho. De hecho no es así. Las cosas de la vida diaria y rutinaria están íntimamente conectadas al tema de la justicia y la equidad en todos sus diversos sentidos. Si no hay equidad e igualdad de acceso a las instancias judiciales es absurdo hablar del Estado de Derecho. En Nicaragua el gobierno revolucionario de reconciliación y unidad nacional del Frente Sandinista de Liberación Nacional ha logrado grandes avances hacia una sociedad de justicia para todas y todos.

Falta mucho para instalar la sociedad revolucionaria tan anhelada que ampara a todo el mundo en base a una verdadera igualdad para las mujeres, para las y los trabajadores sin recursos económicos, para las niñas y los niños de las ciudades, para las familias campesinas, para la gente de la tercera edad. Quizás no sea una idea descabellada plantear la adición de un componente de asesoría legal a las grandes campañas de promotoría social promovidas por el gobierno. Ese componente se podría suministrar por medio de pasantes de la carrera del derecho que así ganarían mayor experiencia a la vez que se formarían la conciencia social y moral como parte de su vocación.

Otra manera de promover un análisis y metodología revolucionaria y práctica del sistema de justicia en Nicaragua y en los demás países del ALBA podría ser la creación de una Escuela Latinoamericana y Caribeña de Justicia basada en el modelo de la Escuela Latinoamericana de Medicina en La Habana, Cuba. Nicaragua sería un país idóneo para ese tipo de iniciativa, en parte, por motivo de las complejas experiencias que el país ha vivido durante las últimas décadas. Pero más importante todavía es el hecho que Nicaragua tiene un gobierno comprometido política y espiritualmente con las más profundas normas de la justicia y la equidad revolucionaria.


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