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CNN: La mentira en grande y la verdad en
chiquitico
Publicado:
8 nov 2014 | 7:23 GMT Última actualización: 8 nov 2014 | 14:24 GMT
La
corresponsal de RT Káren Méndez analiza la tragedia de los 43 estudiantes
mexicanos de Ayotzinapa y el tratamiento mediático recibido por el caso por
parte de las grandes corporaciones mediáticas, CNN en particular.
Con
una frialdad escalofriante, este 7 de noviembre, el Procurador General de
México, le anunció al mundo que los 43 estudiantes de la Escuela Normal
Rural de Ayotzinapa, que están siendo buscados por sus familiares, amigos y por
gran parte de la sociedad mexicana desde el pasado 26 de septiembre, fueron asesinados, calcinados, triturados y
echados a un río en bolsas de basura luego de que
policías municipales, siguiendo instrucciones del alcalde de Iguala, José Luis Abarca, los entregara al grupo
narcoparamilitar Guerreros Unidos para que los desapareciera y así evitar que
estos jóvenes entorpecieran un acto público de su esposa, María de los Ángeles Pineda.
© REUTERS Jorge Dan López
Con la misma frialdad con la que el procurador mexicano dio la noticia al mundo
han reaccionado las grandes corporaciones mediáticas y los funcionarios
estadounidenses, que desde hace décadas se han tomado la libertad de señalar,
criminalizar, bloquear o intervenir a cualquier país del mundo con la excusa de
estar defendiendo los derechos humanos.
Sobre
la desaparición forzada de los 43 estudiantes mexicanos, grandes corporaciones
mediáticas como CNN se han limitado a informar
sobre este caso sin ahondar, sin contextualizar y mucho menos levantar críticas
contra un gobierno amigo de la Casa Blanca, que desde 2006 hasta la fecha tiene
más de 20.000 personas desaparecidas y decenas de fosas comunes a lo largo y
ancho de ese país. En esta ocasión CNN en Español se ha ahorrado los
calificativos, las denuncias, los pronunciamientos internacionales, el 'show' y
el despliegue informativo. Se han limitado a informar sobre un crimen de estado
de tal magnitud con un humilde corresponsal en el DF que poco sale de su
oficina.
Este tratamiento mediático contrasta con el
despliegue técnico e informativo que hicieron en Venezuela desde
el pasado 12 de febrero, cuando el dirigente de la extrema derecha
venezolana Leopoldo López llamó a toda su militancia a tomar las calles hasta [la
salida] del presidente Nicolás
Maduro. Apenas López hizo este llamado y sus seguidores literalmente
empezaron a incendiar el país, CNN no perdió tiempo ni escatimó recursos.
Dedicó casi toda su programación a Venezuela denunciando, sin pruebas, que el
Gobierno arremetía y torturaba a estudiantes indefensos que buscaban una mejor
calidad de vida. Además, envió casi de manera inmediata a sus reporteros
'estrellas' para que acompañaran a estos manifestantes; tanto así que estos
opositores convocaban a sus marchas y cortes de ruta con acciones violentas
diciendo "está garantizada la cobertura en vivo de CNN en Español".
Fue así como a Venezuela llegaron, entre otros, Patricia Janiot (confesa
opositora al Gobierno Bolivariano) y el mexicano Federico del Rincón, conocido
periodista de la prensa roja en México, quien se dedicó durante más de un mes a
acompañar a los más radicales manifestantes opositores y a silenciar todos los
actos vandálicos que cometían.
La estrategia de CNN en español consistió en
manipular y divulgar información falsa. Por ejemplo, decían insistentemente que
los manifestantes eran estudiantes pacíficos, sabiendo que algunos de los
estudiantes de las universidades privadas que protestaban solo lo hacían
durante el día, pero que apenas caía el sol los grupos radicales de la extrema
derecha (que no eran estudiantes) empezaban a quemar universidades, guarderías,
unidades móviles de transporte, a colocar guayas de púas en las avenidas para
que los motorizados se degollaran (tal como ocurrió con 3 personas), a
destrozar espacios de la ciudad, sedes financieras públicas y privadas e
incluso asesinar a miembros de la fuerzas de seguridad. Nada de esto dijeron
estos reporteros 'estrellas' de CNN en Español sobre lo que se vivía en
Venezuela durante aquellas semanas.
Pero si denunciaron insistentemente, sin verificar nunca nada, que los
detenidos por las fuerzas de seguridad eran torturados. Las autoridades de
Venezuela, los tres países de la Unasur y el Vaticano, que sirvieron como
garantes del diálogo entre las partes, aún están esperando las pruebas de esas
supuestas torturas porque los opositores nunca quisieron presentarlas. No
existen. Solo existieron por CNN y por las corporaciones mediáticas que
replicaron estas falsas denuncias.
Además,
sin ningún pudor CNN divulgó fotografías sobre represión y muerte en otros
países haciéndole creer al mundo que el Gobierno de Venezuela estaba
reprimiendo a todo aquel que luchaba por encontrar un futuro mejor. Lo que
nunca informó CNN es que de los 335 municipios que tiene Venezuela solo en 18
(en los más adinerados del país) se registraban estos hechos violentos, en el resto
del territorio nacional todo estaba en calma.
Sin
la más mínima vergüenza aún siguen diciendo que las 43 víctimas de esos tristes
días fueron producto de la represión del Gobierno a estudiantes opositores.
El 'show' de CNN llegó a tal extremo que cinco
meses después de ese intento de golpe de estado, como lo denunció el Gobierno,
ya las calles estaban tranquilas, en calma y CNN seguía colocando su
coletilla 'Tensión en Venezuela' y asegurando que continuaban las protestas en
la calle. Nada más alejado de la realidad.
Y sin la más mínima vergüenza aún siguen diciendo que las 43 víctimas de esos
tristes días fueron producto de la represión del Gobierno a estudiantes
opositores. La verdad es que de esas 43 vÍctimas solo seis murieron por
disparos atribuidos a las fuerzas de seguridad (ya los responsables están
presos) y el resto murieron víctimas de las acciones violentas de los opositores,
de las barricadas, de las trampas colocadas por la oposición (como las guayas
de púas), intentando llegar a centros asistenciales, por infartos provocados
tras el acoso a sus casas y tres de forma accidental, como el caso del joven
opositor Jimmy Vargas que cayó de un segundo piso cuando organizaba una
barricada. Es decir, la mayoría de las víctimas murieron por las acciones
violentas de los grupos radicales que ellos alentaban.
Lo más curioso es que ese reportero 'estrella' de CNN, Fernando del Rincón, le dedicó
casi de manera exclusiva su trabajo a Venezuela durante cinco meses. Pero
siendo mexicano no ha querido ir a su tierra ni un solo día para informar sobre
uno de los peores crímenes de estado que ha vivido América
Latina en la última década.
© REUTERS Jorge Dan Lopez
Ese
micromundo de CNN en Español y los funcionarios del Gobierno estadounidense,
que tanto presionaron para que la OEA aplicara la Carta Democrática
Interamericana contra Venezuela, se sancionara al Gobierno por violación a los
derechos humanos, se debatiera dentro de los organismos internacionales el
abuso del Gobierno Bolivariano, son los mismos que hoy callan y se hacen la
vista gorda ante la desaparición forzosa de 43 jóvenes, que si eran estudiantes
y si luchaban por un país más digno y menos cruel. La lógica de ellos
es sencilla: si en Venezuela mueren 43 personas, en su mayoría víctimas de las
acciones violentas de la derecha, gritan por todo el mundo que son 43
estudiantes víctimas de la represión del Gobierno. Pero si son 43 estudiantes
indígenas, pobres y de izquierda que son asesinados y desaparecidos por las
fuerzas de seguridad de un país que sirve a los intereses de EE.UU.,
prefieren pasar agachados. Así son las corporaciones mediáticas, no el
periodismo: la mentira la escriben bien grande y la gritan a viva voz, pero la
verdad mejor en letra chiquitica y lo más bajito que se pueda.
Káren Méndez
Las
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responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista
de RT.
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