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sábado, 27 de agosto de 2016

¿Qué tan certeros son los listados de paraísos fiscales en América Latina?


¿Qué tan certeros son los listados de paraísos fiscales en América Latina?

23/08/2016

Análisis

El escándalo de los Papeles de Panamá, considerado como la filtración de documentos más grande de la historia, reveló la creación de más de 200 mil empresas offshore a través de 21 paraísos fiscales, durante las cuatro últimas décadas, mostrando una vez más que el sistema financiero está configurado para socavar la economía mundial.

A través de la creación de empresas offshore, es decir, empresas o sociedades constituidas fuera del país de residencia, las empresas trasnacionales, los corruptos o los criminales han venido trasladando sus patrimonios hacia paraísos fiscales, confirmando así la existencia de una gran industria de empresas offshore encargadas de construir y tejer complejas estructuras empresariales que permiten ocultar recursos y activos, evadir impuestos y esconder dinero procedente de la economía ilegal.

Las empresas o compañías offshore son principalmente constituidas en paraísos fiscales dado los beneficios que estas jurisdicciones otorgan a los inversionistas. La baja o nula tributación, así como el secreto bancario son los principales atributos de estos territorios. Este último, especialmente, permite realizar transacciones financieras manteniendo la confidencialidad de la dimensión de sus inversiones así como la identidad de sus beneficiarios finales.

En los últimos 40 años, hasta el 2010, la riqueza privada escondida en paraísos fiscales se calculó entre 21 y 32 billones. En el caso de América Latina y el Caribe, este monto asciende a 2 billones de dólares, siendo México el país que registra mayor salida de flujos hacia paraísos fiscales.[1] Lamentablemente, la proporción de riqueza depositada en paraísos fiscales es mucho mayor en el caso de países en desarrollo que en los países desarrollados.

Actualmente no existe una lista única de Paraísos Fiscales que identifique a países que brinden incentivos nocivos y altos niveles de secretismo. Cada país establece sus propios criterios al momento de definir si un territorio es considerado o no un paraíso fiscal, y en muchos casos, esta designación responde a un proceso o negociación política, más que a un análisis serio de las características regulatorias del país.

De cualquier forma, la clasificación más conocida y empleada es la realizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos –OCDE–, que en los últimos años ha dejado de considerar como paraísos fiscales “no cooperativos” a todas las jurisdicciones que se comprometían en implementar estándares de transparencia e intercambio de información. Es así que todas las jurisdicciones consideradas anteriormente como paraísos fiscales, hoy ya no son parte de la lista por haberse comprometido en mejorar la transparencia y el establecimiento de un intercambio efectivo de información en materia tributaria.

En el caso de América Latina, hemos analizado los listados de paraísos fiscales para Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Perú, República Dominicana, Uruguay. Todos ellos cuentan su propia lista de paraísos fiscales. Argentina y Ecuador cuentan con los listados más amplios de paraísos fiscales, con 93 jurisdicciones; seguidas por El Salvador con 78 jurisdicciones.

Los paraísos fiscales del Perú

En el caso de Perú, 43 jurisdicciones están presentes en su lista de paraísos fiscales, de los cuales el 30% están ubicados en América del Norte y el 27% en Europa. Según información de la SUNAT, administradora tributaria peruana, en el 2015 el paraíso fiscal más empleado por personas naturales y empresas fue las Islas Caimán, seguido por Hong Kong y Panamá[2]. Las transacciones realizadas entre empresas con paraísos fiscales ascendió a S/ 13,700 millones, aproximadamente US$4,150 mil millones de dólares, de los cuales el 74.66% corresponde a transacciones hechas con Panamá, Barbados y Hong Kong. Dichas transacciones se realizaron a través de mecanismos de precios de transferencia, vía generalmente empleada por las empresas transnacionales para facilitar la fuga de Flujos Financieros Ilícitos especialmente dentro de transacciones comerciales.

Para los países de América Latina analizados, 7 jurisdicciones están presentes en todas las listas nacionales de paraísos fiscales: Antigua y Barbuda, Bahamas, Dominica, Granada, Islas Cook, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía. Si comparamos estas listas con el Índice de Secreto Financiero de Tax Justice Network, encontramos una discordancia, ya que muchas son jurisdicciones opacas por las que transitan enormes flujos financieros pero no tienen una relevancia correspondiente a su nivel de inserción financiera mundial. Por ejemplo, Suiza solo está presente en el 20% de listas analizadas.

A nivel mundial se están tomando medidas para frenar el uso de los paraísos fiscales, así como el sacar provecho del secreto bancario a través de diversos mecanismos que permitan el Intercambio Automático de Información, entre ellas, la iniciativa de la OCDE, FATCA impulsado por EEUU, así como a través de diversos acuerdos de doble tributación. En el marco de la OCDE, 101 jurisdicciones han manifestado su compromiso con el intercambio automático de información[3], que implicaría intercambiar información estandarizada de manera automática de todas las cuentas financieras de los residentes fiscales de dichos países, con una frecuencia anual. México fue el primer país latinoamericano que manifestó en 2013 su intención de apoyar el modelo de intercambio.

Del mismo modo se viene empujando la iniciativa de contar con un registro de beneficiarios finales, que permita conocer quién, en última instancia, tiene el control de la empresa y se beneficia de ellas.

Lamentablemente estas iniciativas no contemplan que la información recolectada sea de acceso público lo cual limita la efectividad de las mismas logrando debilidad en su verdadero alcance e impacto. La apuesta de la sociedad civil es que esta información sea de libre acceso para que tanto los hombres y las mujeres de prensa, así como la sociedad civil tengan un rol fiscalizador sobre todo frente al poder corporativo.

Jessica Portocarrero – Latindadd


Artículo publicado en la edición de agosto 2016 (No. 516) de la revista América Latina en Movimiento titulado “El laberinto de la evasión fiscal”: coedición ALAI-Latindadd.


[1]J. Henry, “The price of offshore revisited”, Tax Justice Network (2012)

[2] Información brindada por SUNAT durante el I Encuentro de Periodistas sobre FFI. Mayo 2016

[3]Al 26 de julio del 2016, de los 101 países y jurisdicciones signatarios del Acuerdo, 54 llevarán a cabo el intercambio de información en 2017 mientras que los 47 restantes lo harán en 2018.

Artículo publicado en la Revista América Latina en Movimiento: El laberinto de la evasión fiscal 12/08/2016

http://www.alainet.org/es/articulo/179688

jueves, 16 de junio de 2016

Derrota de Almagro en la Asamblea General de la OEA

Derrota de Almagro en la Asamblea General de la OEA



Publicado: 16 jun 2016 08:30 GMT


Llegó a su fin la 46 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos, que durante tres días reunió a cancilleres y embajadores de todos los países de América Latina y el Caribe junto a EEUU y Canadá. Este artículo propone cinco puntos para comprender lo que dejó la cumbre, y las posibles repercusiones que la misma tenga en los próximos meses: 

a) Danilo Medina reivindicó a República Dominicana durante un importante discurso inaugural 

El presidente anfitrión, aplomado pero con mucha firmeza, dijo las cosas con claridad: “la OEA debe pedir perdón” tras lo que fuera la invasión norteamericana de 1965, legitimada por este organismo. Este discurso, en el cual además Medina pidió que sea Unasur quien garantice el diálogo en Venezuela, marcó la pauta de lo que sucedería en los días posteriores. Fue apenas un mes después de una contundente votación que reeligió al presidente dominicano, desmintiendo -al menos parcialmente, sobre todo tomando en cuenta la realidad centroamericana- el “fin de ciclo” continental. 

b) EEUU buscó embestir a Venezuela, pero encontró un freno en el discurso de Delcy Rodríguez 

La intención de Kerry fue “romper el hielo”, interviniendo en primer lugar, buscando luego adhesiones a su posición sobre Venezuela. No esperaba una respuesta tan rápida de la canciller venezolana, quien pidió la palabra al instante, tal como había hecho en Asunción, Paraguay, en diciembre pasado durante la Cumbre del Mercosur (en aquel entonces, respondiendo a Mauricio Macri). Allí, Rodríguez recordó a López Rivera, el puertorriqueño que aún permanece detenido por pedir la independencia de su país y reclamó respeto por la soberanía venezolana.

Esto sucedió apenas horas antes de la reunión de ambos cancilleres, donde Kerry y Rodríguez, ya en otro tono, intercambiaron opiniones sobre la situación de Venezuela y acordaron avanzar hacia una regularización diplomática entre ambas naciones, previendo una próxima reunión -a corto plazo- en base a este tema. 

c) Almagro volvió a quedar deslegitimado en su papel de Secretario General 

El Secretario General no evitó la tentación. Se puso -nuevamente- a favor de una de las partes en el tema venezolano. Así, dejó de lado cualquier equidistancia, signo que debería marcar la mirada de un Secretario General de una organización. Nicaragua llegó a plantear la posibilidad de apartarlo por estas posiciones, con un potente discurso en la plenaria del primer día.

Además, Almagro también fue derrotado cuando Venezuela impuso una reunión para el día 21 de junio, junto al Consejo Permanente de OEA, con los ex presidentes convocados por Unasur para actuar en el diálogo venezolano (Zapatero, Torrijos y Fernández). Pero faltaba más: en el último día de la Asamblea General, la propuesta de Rodríguez de elevar al Consejo Permanente un debate sobre la actuación del Secretario General ganó 19 a 12, erosionando aún más la capacidad de respuesta del ex Frente Amplio. Muy pocos países ensayaron una defensa del Secretario General durante la cumbre, lo que ilustra la soledad en la cual el uruguayo se encuentra. Deberá pensar, fríamente, los pasos a seguir luego de varias derrotas de forma consecutiva. 

d) El ALBA y los países de Caricom volvieron a mostrarse como bloques sólidos 

Hubo unidad en los discursos de Nicaragua, Venezuela, Bolivia y Ecuador y los países de Caricom. En ese sentido, la reunión de la Asociación de Estados del Caribe, realizada semanas atrás en La Habana, Cuba, sirvió de antecedente importante para esta cumbre, unificando una posición en relación al tema Venezuela, OEA y Unasur.

También la solidez que presentra PetroCaribe se reflejó en la Asamblea General de la OEA, dándole vigorosidad a la unidad latinoamericana y caribeña. Esto toma mayor relevancia ante el cambio de gobierno en Argentina y Brasil, que provoca una modificación parcial de la correlación de fuerzas en la región, y cierto amesetamiento en instancias como el Mercosur. 

e) ¿Cuál es el futuro de la OEA? 

La Organización de Estados Americanos, desde sus inicios, tuvo como característica peculiar la fuerte presencia de EEUU. Su sede en Washington es un reflejo de eso: la OEA fue pensada como el instrumento de vinculación (¿o dominación?) con América Latina y el Caribe. Además, la expulsión de Cuba (1962) por su filiación ideológica y la propia invasión a Dominicana, tres años después, grafican el historial de esta organización.

En ese sentido, la promisoria aparición de la CELAC abrió un importante espacio donde los 33 países de América Latina y el Caribe comenzaron a debatir sus realidades sin injerencias externas. Sin embargo, la OEA siguió funcionando, intentando tomar postura sobre temas candentes e importantes desde la perspectiva de los EEUU. La errática actuación de Almagro desde su elección al frente de la Secretaría General abre un momento de convulsiones dentro de la OEA, donde América Latina y el Caribe deberá preguntarse que es lo que puede aportar esta organización en los próximos años.

Sobre el tema opinó días atrás Evo Morales Ayma, presidente de Bolivia, quien advirtió que, de continuar la política injerencista de parte de sus autoridades, su país podría abandonar el organismo. Lejos de tomar su consideración como mera retórica, las autoridades de la OEA deberán tomar nota del descontento que hay en relación a este organismo y a la actuación de su actual Secretario General.

Juan Manuel Karg / @jmkarg

Politólogo UBA / Analista Internacional

Desde Santo Domingo, República Dominicana

https://actualidad.rt.com/opinion/juan-manuel-karg/210454-derrota-almagro-asamblea-general-oea

miércoles, 8 de junio de 2016

La historia del nefasto papel de la CIA en América Latina


CIA
© AP Photo/ Carolyn Kaster

La historia del nefasto papel de la CIA en América Latina
Sputnic


La actual campaña de desinformación de EEUU y de la CIA en Ecuador es una más de las intervenciones —activas y pasivas— de Washington en el devenir de América Latina, de sus gobernantes y de sus pueblos.

Patricio Barriga, secretario de Comunicaciones de Ecuador, ha denunciado que los ataques mediáticos al Gobierno de Rafael Correa esconden intereses políticos. Según declaró a teleSUR, medios de comunicación desde EEUU y Panamá han lanzado campañas de intoxicación informativa para desestabilizar al Ejecutivo ecuatoriano.

"Los países progresistas hemos visto que el ataque ha sido feroz en los medios de comunicación, pretendiendo escudarse en una falsa defensa de la libertad de expresión que va en un orden inconfesable de intereses de la derecha", ha explicado Barriga.

Los medios ecuatorianos, entre ellos Mil Hojas, Plan V y Fundamedios, actúan conjuntamente para manipular la realidad ecuatoriana y atacar al Gobierno de Correa. Todo esto bajo el auspicio de la CIA, cuyos intereses son defendidos por estos medios, asegura el secretario de Comunicaciones.

Sin embargo, las manipulaciones de la CIA ocupan miles de hojas en la historia de Latinoamérica, cuyos países han sido víctimas de los sibilinos intereses del país norteamericano.

Guatemala, 1954

En junio de 1954, una operación encubierta de la CIA fue lanzada para derrocar al entonces presidente guatemalteco, Jacobo Árbenz Guzmán, que había sido elegido democráticamente en 1951. El presidente Dwight Eisenhower y la CIA no estaban contentos con las reformas realizadas por Árbenz, que perjudicaban en especial a la multinacional United Fruit Company y a la oligarquía guatemalteca.

La operación PBSuccess empezó con bombardeos a la capital de Guatemala y asesinatos de líderes campesinos, situación que fue empeorando hasta que estalló una guerra civil que enfrentó al Gobierno con las fuerzas opositoras. Al final de la intervención, Árbenz Guzmán había sido derrocado, más de 200.000 personas habían muerto y los militares tomaron el poder del país.

El 'Che' Guevara estuvo ese año en Guatemala y la manera de actuar de EEUU en el país centroamericano radicalizó aún más sus posturas anticapitalistas. Por otro lado, el famoso e irónico mural de Diego Rivera inmortalizó esta masacre en los anales del arte.

'Gloriosa Victoria' de Diego Rivera
© AFP 2016/ LUIS ACOSTA
'Gloriosa Victoria' de Diego Rivera
Haití, 1959

En 1957, François Duvalier, conocido como 'Papa Doc', empezó su dictadura bajo la protección de los EEUU. Dos años después, un levantamiento popular amenazaba la estabilidad del control norteamericano en la zona, razón por la cual Duvalier, con la ayuda de EEUU, creó la Milice Volontaires de la Sécurité Nationale (MVSN), un violento órgano de represión que terminó con la vida de más de 100.000 personas.

En 1971, el poder pasaría de manos de François Duvalier a su hijo, Jean-Claude Duvalier, quien gobernó hasta 1986, lo que marcaría el final de la dictadura.

Brasil, 1964

En 1964, João Goulart, también conocido como Jango, cumplía su cuarto año de mandato como presidente democrático en el país carioca. Sus reformas socialistas, especialmente aquellas que tenían un efecto negativo en los beneficios de las multinacionales norteamericanas que trabajaban en Brasil, llevaron a que la oposición de derecha y las fuerzas armadas, apoyadas naturalmente por EEUU, efectuaran un golpe de estado para descabalgar a Goulart.



El golpe de estado tuvo éxito y fue el preámbulo a una dictadura militar de cerca de 20 años, caracterizada por el arresto y el asesinato de opositores de izquierda.



Uruguay, 1969-1973

En los años 70, en Uruguay, nace el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T), un movimiento político y guerrilla urbana que surgió para hacer frente al control norteamericano en el país charrúa. Entre sus miembros se encontraba José Mujica y su esposa. La CIA, por supuesto, no vio con buenos ojos el surgimiento de los Tupamaros y decidió tomar cartas en el asunto.

Así, en 1969, llega al país uruguayo Dan Mitrione, agente del FBI, quien hizo de la tortura un proceder rutinario en la vida del país. Tres años de trabajo norteamericano allí dieron sus frutos y, en 1972, se instaló la dictadura de Juan María Bordaberry, que causó la muerte y desaparición de miles de personas. No en vano, Bordaberry fue sentenciado en el año 2006 por crímenes de lesa humanidad.

La película franco-italiana 'Estado de sitio', dirigida por Costa-Gavras, retrata los hechos ocurridos en esos atroces años en Uruguay. La película ganó el premio Naciones Unidas otorgado por los BAFTA 1974 y fue nominada al Globo de Oro a la mejor película en lengua no inglesa en 1974.



Bolivia, 1971



A finales de 1966, Ernesto 'Che' Guevara arribó a Bolivia para incitar una revolución contra la dictadura militar del general René Barrientos, que había entregado a EEUU el control sobre sus recursos mineros. Dos años después, el 'Che' fue fusilado por orden de la CIA.

Sin embargo, la junta militar de Juan José Torres, de carácter antiimperialista, se encargó de generar reformas sociales y laborales, que llevaron a EEUU a preparar un nuevo golpe de estado en el país andino. Así, en 1971, se instaura la dictadura de Hugo Banzer, una vez más llena de detenidos, muertos y desaparecidos.

Chile, 1973

Seguramente, la intervención estadounidense más recordada por toda Latinoamérica fue la que se cernió sobre Chile a inicios de los años 70 y culminó con el golpe de Estado de 1973, que empujó a la muerte al presidente socialista Salvador Allende.


© SPUTNIK/ M. GANCKIN
Salvador Allende en la URSS

Allende cometió los mismos errores que otros presidentes latinoamericanos: realizo reformas laborales y sociales, privatizo los recursos nacionales y le dio casa y educación a miles de personas de bajos recursos; en resumen, todo aquello que afectaba los intereses de EEUU.



Fue así como el Ejército de Chile, encabezado por Augusto Pinochet y patrocinado por EEUU, tomó el país el 11 de septiembre de 1973 y pidió la renuncia inmediata de Salvador Allende. Este, refugiándose en el Palacio de la Moneda, prefirió el suicidio (¿?) antes que entregarse a los militares.



"¡Allende no se rinde, milicos de mierda!", serían las últimas palabras de Allende antes de quitarse la vida con un fusil AK-47 que le había regalado Fidel Castro.

El Régimen Militar de Pinochet duraría hasta 1990, quien años después sería condenado en varias ocasiones por toda clase de violaciones de los derechos humanos y delitos de lesa humanidad.

Salvador Allende se convertiría en uno de los símbolos de la lucha antiimperialista en América Latina, y ha sido inmortalizado en canciones, películas y libros, célebres hoy en día por todo el continente.


Argentina, 1976



La dictadura más sangrienta de América del Sur, auspiciada dentro de la inenarrable Operación Cóndor, tuvo lugar en Argentina y fue resultado del golpe de Estado de 1976. De nuevo auspiciado por la CIA, este golpe sirvió para derrocar a la presidenta, María Estela Martínez de Perón, e instalar una junta militar que se mantendría en el poder hasta 1983.


Durante la dictadura, dirigida tras bambalinas por el entonces secretario de Estado de los Estados Unidos, Henry Kissinger, más de 30.000 personas fueron asesinadas, miles más fueron desaparecidas y torturadas, y los hijos de la oposición fueron secuestrados y entregados a familias militares, mientras sus padres eran torturados o asesinados.

La película argentina 'La historia oficial', ganadora del premio Óscar a la mejor película de habla no inglesa en 1985, retrata los sucesos ocurridos en los años de la dictadura de Videla.

El Salvador, 1980



Luego de más de 50 años de dictadura, entre 1931 y 1981, El Salvador estaba dividida y controlada por 13 familias famosas, que tenían en su poder más de la mitad del país. La CIA empezó, poco a poco, a preparar al ejército gubernamental, dotándolo de armas y preparándola para una posible revuelta popular.



La situación llegó al punto de que la CIA vio en los jesuitas que ayudaban a las masas una amenaza, razón por la cual ordenó la muerte del Obispo Óscar Arnulfo Romero, quien fue asesinado durante una misa en 1980.

La muerte de Romero fue el preámbulo de una cruenta guerra civil en el país salvadoreño, que duró más de 12 años y que enfrentó a la Fuerza Armada de El Salvador contra las fuerzas insurgentes del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional. Además, este hecho ha sido inmortalizado en la película Romero de 1989.




Panamá, 1989



En 1983, Manuel Antonio Noriega, un supuesto agente de la CIA, llegó a la presidencia de Panamá, un país que siempre ha sido de vital importancia para los EEUU. A pesar de que Noriega era fiel a los EEUU, tenía un gran poder como narcotraficante de drogas, y poco a poco el dinero y el poder adquirido lo convirtieron en un problema para la agencia.


Así, en 1989, Noriega se negó a aceptar los resultados de las elecciones en las que ganó el representante de la oposición, Guillermo Endara Galimany. En su lugar, Noriega nombró presidente a Francisco Rodríguez, uno de sus allegados.

Esto dio lugar a la invasión estadounidense de Panamá de 1989, conocida como Operación Causa Justa, cuyo objetivo era la captura y extradición de Noriega. EEUU consiguió lo que se proponía, no sin antes haber asesinado a cerca de 4.000 personas.

Perú, 1990

Alberto Fujimori es otro de los nefastos dictadores que llenaron de sangre la historia de Latinoamérica. Este ingeniero llegó al poder gracias a la ayuda de EEUU y del Fondo Monetario Internacional, que vieron la oportunidad de controlar al país si tenían en el poder a Fujimori. Uno de los papeles más importantes en esta historia es el de Vladimiro Montesinos, exagente de la CIA y jefe del Servicio de Inteligencia de Fujimori.

Fujimori creó un grupo paramilitar que se encargó de asesinar a izquierdistas y marxistas, entre ellos a los miembros de Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru.

En 2009, Fujimori fue condenado a 25 años de prisión como "autor mediato de la comisión de los delitos de homicidio calificado, asesinato bajo la circunstancia agravante de alevosía en agravio de los estudiantes de La Cantuta y el caso Barrios Altos". Hoy en día, Fujimori sigue pagando su condena.

Estas son solo algunas de las funestas historias relacionadas con el papel de la CIA en Latinoamérica, que poco a poco salen a la luz gracias a la filtración de documentos, Wikileaks por ejemplo, y a la desclasificación y publicación de nuevos archivos.

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viernes, 13 de febrero de 2015

Rusia propone una alternativa de desarrollo estratégico a Cuba, Venezuela y Nicaragua

Moscú ofrece una alternativa de desarrollo a Cuba, Venezuela y Nicaragua, asegura experto

© Flickr/ Pavel Kazachkov
© SPUTNIK/ SERGEI GUNEYEV

15:45 13.02.2015

Rusia propone una alternativa de desarrollo estratégico a Cuba, Venezuela y Nicaragua 

Opina Alberto Hutschenreuter, doctor en Relaciones Internacionales y profesor de Geopolítica en la Escuela Superior de Guerra Aérea de Argentina.


Estos días el ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú realiza una gira por los tres países mencionados. Ya visitó Venezuela y Nicaragua, donde se firmaron una serie de acuerdos ante todo de cooperación técnica militar.

"Las relaciones y acuerdos con países como Nicaragua, Venezuela o Cuba implican que Rusia puede ofrecer una alternativa estratégica a estos países que desean incrementar capacidades nacionales y que consideran que América Latina debe priorizar sus intereses en clave autónoma y no en términos de intereses ajenos", dijo en un a una entrevista a RIA Novosti.

Según Hutschenreuter, el aumento de cooperación entre Rusia y América Latina que se observa últimamente estuvo y está relacionado con la política de poder que Occidente desplegó hacia Rusia.

© SPUTNIK/ VADIM SAVITSKY


"En este contexto, la relación de Rusia con países de América Latina obedece a una suerte de respuesta a enfoques de poder por parte de Occidente hacia Rusia, por ejemplo, Ucrania o antes Georgia, ampliación de la OTAN, escudo antimisiles y otros", señaló.

El experto indicó que los documentos rubricados en el marco de la gira de Shoigú demuestran que Rusia puede acercarse a un espacio tradicionalmente sensible para Washington, es decir, Centroamérica, Caribe y Norte de Sudamérica, una especie de enorme "mare nostrum estadounidense".

Hutschenreuter estimó que los acuerdos que firmaron Nicaragua y Rusia este jueves van en esa dirección, por caso, en materia de procedimientos de atraque de buques de guerra rusos en puertos del país centroamericano, acuerdos de cooperación técnica y militar o mejoras en relación a las capacidades del Ejército nicaragüense.

Subrayó que este tipo de acuerdos no deben ser considerados cuestiones de cuño ideológico o de "nuevo imperialismo".

Señaló que tanto Rusia como los países de América Latina se encuentran en una etapa de diversificación de sus relaciones a escala global, y los vínculos en áreas de cooperación militar son una más en cuanto al necesario incremento de capacidades nacionales.

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martes, 10 de junio de 2014

Frei Betto: no existe globalización sino globocolonización


Frei Betto: no existe globalización sino globocolonización
Por Luis Manuel Arce*

Panamá (PL) No existe la globalización, eso es mentira, existe la globocolonización y el gobierno de Estados Unidos del presidente Barack Obama ha sido muy malo para el mundo porque ha perfeccionado ese proceso con intervenciones como la última en Ucrania, afirma Frei Betto.

Así se expresó el fraile dominico brasileño en una larga entrevista concedida a Prensa Latina aprovechando su paso por Panamá donde fue invitado por la Fundación Ciudad del Saber a dictar una conferencia magistral sobre el futuro de América Latina.

Tomando como referencia esa temática, abordamos con el destacado analista asuntos puntuales que dieran la oportunidad de hacer valoraciones más allá de la coyuntura actual.

PL.- ¿Cómo usted aprecia el gobierno del presidente Barack Obama, más positivo o más negativo para América Latina que los anteriores? 

FB.- Yo diría que es más positivo para América Latina en el sentido de que Obama no tiene ningún conocimiento de América Latina ni ninguna otra sensibilidad, y por eso ha sido menos agresivo que los Bush o Reagan y que otros anteriores.

Pero ha sido un gobierno muy malo para el mundo porque es un gobierno que ha perfeccionado todo el proceso de globocolonización, con intervenciones por ejemplo en Ucrania, en Siria, en Libia y otros países. Es la policía del mundo.

Descaradamente ha estado por encima de todas las leyes y los tratados internacionales, no le da ninguna importancia a esos acuerdos y no hay cómo sancionarlo.

Por suerte ya no somos aquel rebaño de ovejas que bajaba la cabeza ante el pastor de la Casa Blanca, hoy tenemos más soberanía, más independencia y más claridad de qué caminos liberadores queremos seguir.

PL.- Tomando como fiel de la balanza a ese mismo gobierno de Obama, ¿cómo aprecia usted la correlación de fuerzas políticas en América Latina? ¿Está a favor o en contra de Estados Unidos? 

FB.- Yo diría que la correlación de fuerzas es bastante desfavorable para Estados Unidos por todos los avances de jefes de Estado latinoamericanos identificados con los pobres y elegidos democráticamente.

Es un proceso que comenzó con la elección del presidente Hugo Rafael Chávez en 1998 y ahora sigue con muchos jefes de Estado de América Latina que unánimemente han estado apoyando a Cuba y están contra el embargo de Estados Unidos.

Obama y los líderes de la Casa Blanca se han dado cuenta que ya no pueden tratar a América Latina como hacían en los años 60 y los anteriores, y tienen que estar muy preocupados por ese desequilibrio. Ya América Latina dejó de ser el patio trasero de la Casa Blanca y los países que estaban atados a Estados Unidos se han emancipado como Panamá en el año 1999, y ahora solo falta Puerto Rico por liberarse de la tutela estadounidense para completar ese proceso de liberación de las fauces del imperio.

Por eso creo que la correlación de fuerzas es más favorable hoy para nosotros los progresistas que cuando Estados Unidos no solamente metía la pata en nuestros países sino que promovía golpes militares fascistas que han tenido un costo humano, político y económico muy alto para América Latina.

PL.- ¿Cuáles son los principales peligros que acechan a América Latina que podrían cambiar esa correlación de fuerzas contraria a Estados Unidos? 

FB.- Bueno la principal es la contradicción esa que vivimos de tener políticas progresistas con una economía capitalista, es decir, todavía no hemos encontrado un modelo económico post capitalista que permita dar un paso de ese capitalismo a una economía más solidaria, más cooperativista, más popular.

Este es un nudo sin desatar muy preocupante, como también la falta de un trabajo más intenso de concentración y organización política sobre todo en los sectores populares y los jóvenes.

Creo que no se hacen avances políticos solamente con consignas y políticas sociales más positivas hacia los jóvenes, sino que es necesario también otro tipo de alimento para los más pobres, que es el alimento espiritual, ideológico, educacional para que la gente, cumpliendo el significado de ese proceso, avance hacia un futuro de justicia y de paz.

PL.- ¿No cree que los instrumentos de integración que se han creado en la región, y no solamente los económicos y comerciales, pudieran contribuir a ese avance hacia el futuro de justicia y paz que usted señala? 
FB.- Si, yo creo que es muy importante que haya esa multiplicación de organismos, el problema es que por ahora todos ellos son superestructurales, y el futuro no está tanto en esos organismos, sino en la manera como la gente mira ese proceso.

La gente solo puede soportar las dificultades, desde caminar hasta lo que sea, si comprende la razón del por qué hay que enfrentarlas, y muchas veces no hay una concientización de ese proceso y la gente que está siendo beneficiada desde el punto de vista económico, no tiene conciencia política de qué significa.

Por lo tanto hay que valorar los instrumentos creados, incluso mediáticos como Telesur; estar atentos y hacer un trabajo de base justamente para mantener viva y actuante la organización popular con un proceso intenso de educación del pueblo.

No creo que fuera de ese contexto vayamos a esperar que la gente asuma una posición progresista por sí misma en el mundo de hoy cada vez más de derecha en general.

En el Parlamento Europeo las fuerzas de derecha han crecido mucho, no hay fuerzas de izquierda lo cual es una lástima porque Europa en el siglo XX tuvo una fuerte tradición izquierdista, incluso en Italia, y el mundo socialista europeo.

Ahora prácticamente el único continente que tiene esperanza de futuro es América Latina, y la responsabilidad que tenemos es priorizar y preservar ese proceso progresista, pero eso no se consigue con consignas y con avances electorales solamente. Es necesario crear raíces más profundas, sobre todo en las redes sociales que son muy manipuladas por los conservadores, los capitalistas, la derecha, y de ahí la responsabilidad que tenemos de profundizar el trabajo político y educativo.

PL.- En el plano económico hay muchos fantasmas que rondan la integración latinoamericana. ¿Con la Alianza del Pacífico usted lo cree así? 

FB.- Sí, claro, pero esta esquizofrenia que he mencionado antes de que tenemos una política progresista en la mayoría de los países con una economía conservadora puramente capitalista, es lo más peligroso, aunque la ventaja es que hay más solidaridad entre los países de América Latina desde el punto de vista económico.

Hay crédito, facilitación en el comercio de productos, hay una integración económica mucho más significativa que en décadas anteriores, pero con muchas dificultades para mantener baja la inflación, actualizar anualmente los salarios, y sobre todo crear posibilidades a las pequeñas y medianas empresas privadas sin que eso sea la semilla de un proceso capitalista monstruoso.

Estamos por la tanto ante un desafío muy fuerte, como crear una economía compatible con esas políticas progresistas, con esos anhelos populares por gobiernos como el de Dilma en Brasil, Mujica en Uruguay, el de Evo en Bolivia, Maduro en Venezuela, Correa en Ecuador, y así en otros países.

PL.- Hablando de los países de América Latina ¿Qué está pasando en Venezuela y por qué? 

FB.- Bueno, lo primero es tomar en cuenta que Venezuela es el principal foco de subversión estadounidense en América Latina, y pasa algo muy sencillo, y es que Venezuela es el segundo suministrador de petróleo de Estados Unidos después de Arabia Saudita.

Ocurre que para que un barril de petróleo de Arabia Saudita llegue a estados Unidos tienen que pasar 45 días, y uno suministrado por Venezuela llega en cuatro días, por lo tanto la diferencia de precios es enorme entre uno y otro.

Por eso todo lo que Estados Unidos pueda hacer para desestabilizar a la revolución bolivariana lo va a seguir haciendo y no podemos ser ingenuos.

Venezuela cuenta con la solidaridad de todos los países que están en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac) y eso es muy bueno, ya sea una solidaridad activa como la de Cuba, Brasil, o pasiva de países que al menos no condenan ni están en contra del gobierno de Maduro, pero se mantienen en silencio porque tienen sus intereses con Estados Unidos.

Ahora, yo creo que también hay un desafío interno en Venezuela fuerte que requiere un trabajo político intenso sobre todo con los jóvenes.

Yo creo que algo que todavía no se hizo debidamente en Venezuela es un trabajo político con el movimiento estudiantil, un trabajo de organización de base que lleve a los muchachos a comprender el proceso bolivariano con más profundidad, más conciencia y más participación.

PL.- Y en el caso de Brasil, que es diferente al de Venezuela, ¿por qué esas manifestaciones? Si no son contra el gobierno, ¿por qué se producen entonces?

FB.- Bueno, en verdad lo de Brasil es diferente a Venezuela, allí se ha avanzado mucho en los años de gobierno del Partido de los Trabajadores, pero ha sido un gobierno madre de los pobres y padre de los ricos, y hasta cuándo esa contradicción va a sobrevivir no sé.

Este año tenemos elecciones, yo estoy seguro que Dilma va a reelegirse, aunque uno siempre tiene sus temores porque la oposición puede volver al gobierno.

Porque si por un lado el Partido de los Trabajadores ha promovido una fuerte inserción económica de los pobres donde 55 millones de personas han sido beneficiadas con mejorías efectivas desde el punto de vista económico, es también un gobierno despolitizante por más paradójico que te parezca.

Es decir, un gobierno que no trató ni trata de hacer todavía un trabajo político de valorar los movimientos sociales y sindicales, y por eso las manifestaciones, y los muchachos en las calles y en el mundial de fútbol van a seguir en sus demandas de lograr un lugar político porque quieren participar, pero no han sido convocados ni movilizados, y esa es la preocupación porque ellos saben por qué protestar pero no saben cómo o qué proponer.

Entonces eso puede ser un caos en el futuro que puede ser aprovechado por la derecha.

PL- Hasta donde tenemos entendido no es un movimiento contra el gobierno, sino en demanda a una mayor participación en los procesos y decisiones oficiales ¿es así? 

FB.- Sí, es así, lo que sucede es que el gobierno ha cometido el equívoco de facilitar al pueblo de Brasil acceso a los beneficios personales, un coche, créditos, nevera, televisión, cada casita en las fabelas tiene de todo eso, pero siguen viviendo en la fabela y no tienen beneficios sociales.

Y cuando ellos reclamaban mejoras sociales el gobierno decía que no tenía dinero, y de súbito para la Copa del Mundo sí hay y han construido estadios deportivos enormes por millones y millones de dólares.

Pero la gente no tiene educación de calidad, transporte público, sanidad, vivienda decorosa, y de ahí las protestas, pues cómo dices que no tienes dinero y cuando viene la FIFA empieza a aparecer tanto dinero como si cayera del cielo, entonces ahí está la cosa.

La gente no está contra el gobierno, pero está manifestando su desacuerdo con la administración que no priorizó el mejoramiento de la calidad de vida y la situación social del país.

PL.- Y en el caso de Colombia, qué ha ocurrido que, para sorpresa de muchos la ultraderecha sale mejor parada como si la gente hubiera votado minoritariamente por el proceso de paz? 

FB.- Bueno, el problema de Colombia es un poco el reflejo de toda esta política imperialista de la que hemos estado hablando, de hacer que la gente vaya cambiando la libertad por la seguridad, y la propaganda del miedo es eficaz y por eso hay gente que termina favoreciendo a la derecha y no al proceso de paz.

Pero yo tengo la esperanza de que el proceso de paz es el que va a ganar, porque no hay otra salida, e incluso a los propios Estados Unidos no les interesa más seguir incrementando esa guerra y les es mejor el proceso de paz, y por eso pienso que al final ganan los que opten por la paz.

lma/RCG

sábado, 24 de mayo de 2014

Torrijos admiraba a Fidel

Torrijos admiraba a Fidel
Por Luis Báez*/PL

Ciudad Panamá. Por Luis Báez*/PL | 3 mayo de 2014


Rómulo Escobar Bethancourt, padre de tres hijos, nació en la ciudad de Panamá el 5 de septiembre de 1929, abogado, uno de los fundadores del Partido Revolucionario Democrático (PRD).

Ministro de Estado y rector de la Universidad de Panamá, presidió el grupo de negociadores de los Tratados Torrijos-Carter sobre el Canal de Panamá, suscritos en 1977 entre Panamá y Estados Unidos.

Escobar, político panameño, tuvo un papel relevante en las negociaciones que el general Omar Torrijos, fallecido en 1981 en un accidente de aviación, abrió con Estados Unidos para recuperar la soberanía nacional sobre el Canal, la cual terminó en 1977, después de 13 años de conversaciones intermitentes, con la firma de los Tratados por los que EE. UU. entregaría el canal y las bases militares el 31 de diciembre de 1999.

Rómulo Escobar fue asesor de las extintas Fuerzas de Defensa, como se conocía al antiguo ejército panameño. Era considerado uno de los ideólogos del PRD, partido que contribuyó a fundar en 1979 y que fue el brazo político de los militares hasta la invasión del país por el Ejército de Estados Unidos, el 20 de diciembre de 1989, para derrocar al general Manuel Antonio Noriega.

Actualmente pertenecía al Comité Ejecutivo Nacional del PRD, que accedió al poder tras ganar las elecciones en mayo de 1994.

Doctorado en la Universidad Central de Madrid. Realizó estudios de especialización en la Escuela de Medicina Legal de la Facultad de Medicina de la Universidad de Madrid y otros sobre Derecho Español en la misma institución. La universidad de Buenos Aires le concede el título de Profesor Honoris Causa.

Autor de numerosos libros, entre los que sobresalen: Torrijos, Âícolonia americana no! (1981); Torrijos espada y pensamiento (1982); Los halcones de Torrijos (1985); Los vínculos entre el P.R.D. y las F.F.D.D.

Rómulo Escobar Bethancourt fue uno de los colaboradores más estrechos del desaparecido general Omar Torrijos en los 10 años que estuvo de jefe de gobierno. Participó en las grandes decisiones que se tomaron durante esos años.

Torrijos lo utilizó en misiones de gran importancia, entre las que resalta la jefatura de los negociadores que hicieron posible la vigencia los tratados Torrijos-Carter sobre el Canal de Panamá.

Mantuve con Rómulo una excelente amistad. Conversamos en diferentes ocasiones. La mayoría de las veces "off the record". Fueron charlas muy amenas. Reveladoras de sus inquietudes y del pensamiento de su amigo y jefe Omar Torrijos. Estaba convencido de que algún día se sabrá la verdad de cómo murió el líder panameño.

-¿Lo sorprendió el golpe militar de octubre de 1968?

-Sí.

-¿Qué hizo cuando se enteró?

-Esconderme.

-¿Por qué?

-No sabía lo que estaba ocurriendo.

-¿Cómo recibió la noticia del golpe?

-Por una parte me alegré de que derribaran a Arnulfo Arias, pues era un hombre fatal para el país. También con preocupación ya que desconocía a los autores de la asonada militar.

-¿A que se dedicaba en esos momentos?

-Ejercía mi profesión de abogado en el municipio y también en un bufete particular.

-¿Cuándo comenzó a tener información sobre el contenido del golpe?

-Al día siguiente me enteré que estaban implicados en el golpe una serie de amigos míos, entre ellos, Juan Materno Vázquez, hombre de ideas avanzadas. Eso me sirvió para orientarme.

-¿Conocía a Omar Torrijos?

-No.

-¿Cuándo hizo contacto con Torrijos?

-Torrijos es el que hace contacto conmigo.

-¿De qué manera?

-El 13 de octubre me llamó por teléfono y me planteó conversar privadamente.

-¿Dónde?

-Me citó a las seis de la mañana en un pequeño restaurante que había en la plaza de la Catedral donde servían desayunos típicos panameños: chicharrón, bollo, etc. Cuando él llegó su escolta rodeó la zona y la gente que estaba en el restaurante lo desocupó.

-¿De qué hablaron?

-Me explicó pormenores del golpe y el papel desempeñado por él y solicitó mi colaboración.

-¿Qué le respondió?

-Que no tendría inconveniente en colaborar y que además me alegraba conocer la información que me había brindado pues había una gran confusión si la figura máxima era él o el mayor Boris Martínez.

Al mes nuevamente me llamó y comenzamos a trabajar más unidos. No consideraba el golpe como un proceso revolucionario pero pensaba que era una expectativa. Veía que se arrestaba a gente de izquierda, del Partido Comunista, a muchos dirigentes populares y eso me preocupaba. Lo que ocurría era que en la cúpula de la guardia no había una definición y aún Torrijos no tenía el poder completo.

Me puse a trabajar con Torrijos de forma clandestina. Al año entrante fue cuando se conoció mis relaciones con el alto jefe militar.

-¿A qué se debió el golpe que dieron a Torrijos en 1969?

-Él no tenía la menor idea que le iban a dar el golpe, tanto es así que se va para México a ver una carrera de caballos.

Como es conocido, su reacción fue volver y derrocar a los golpistas. Él tenía mucha confianza en sus compañeros de armas. Él no tenía mucha experiencia en el manejo de este tipo de situación, no estaba consciente de la capacidad de manejo por parte de Estados Unidos. El enfrentamiento con los norteamericanos comienza tres meses antes que le den el golpe.

-¿A qué se debió el enfrentamiento con los norteamericanos?

-Ellos le quisieron imponer al gobierno los acuerdos del Tratado de 1966 que se habían aprobados bajo la presidencia de Marcos Robles. Estados Unidos planteó que su apoyo a la Junta Militar dependía de que los nuevos gobernantes apoyaran esos tratados canaleros.

Es un momento muy difícil pues el gobierno, producto del golpe de 1968, no tenía ninguna popularidad. Y se produce una división entre los coroneles Torrijos, Sanjur y Silvera. Estos dos últimos quieren que aprueben los tratados y Omar se opone.

Él dice que esos tratados fueron rechazados por el pueblo y no contemplan las aspiraciones del pueblo panameño.

Esa profunda división se reflejó un mes después con el golpe de 1969, encabezado por los coroneles Silvera y Sanjur que contaban con el apoyo de los norteamericanos e incluso uno de ellos, Sanjur, era una agente de la CIA.

Posteriormente la CIA sacó a Sanjur de la cárcel Modelo sobornando algunos guardias y se lo llevó para la zona del Canal.

Los trabajadores de las bananeras, los más combativos del país, se comenzaron a organizar y los sindicatos a fortalecerse. Torrijos adoptó una posición de acercamiento al movimiento obrero. Además, ya entendía que la principal lucha del país era asumir la soberanía plena sobre el territorio y él hace de eso su objetivo fundamental.

El movimiento militar comenzaba a transformarse en un proceso. Ese es el motivo real del golpe que le dan a Torrijos en 1969.

-¿Mantenía buenas relaciones con diferentes gobernantes?

-Efectivamente. Le tenía un gran cariño a Carlos Andrés Pérez, Alfonso López Michelsen, Michael Manley. Se entendió muy bien con Hugo Bánzer. Consideraba que en América Latina muchos gobernantes no entendían ni la sicología ni la actitud de los norteamericanos.

Consideraba que numerosos políticos tenían la creencia de que los norteamericanos los respetaban porque eran sus aliados incondicionales y no se percataban que era completamente al contrario: "solo respetan a los que se le enfrentan".

Sentía admiración por el pueblo norteamericano. Respetaba la gente que luchaba. No cesaba de repetir que el error de muchos gobernantes y militares latinoamericanos era tratar de obtener el apoyo de Estados Unidos a base del incondicionalismo y eso provocaba humillación y un gran retroceso para la formación de nuestros pueblos.

En la práctica trataba de llevarse bien con todos los gobernantes. No se inmiscuía en su línea política. Me ponía el ejemplo de Chile. Tenía buenas relaciones con el gobierno de Pinochet a pesar de que no le gustaba.

-¿Tuvo relaciones con Salvador Allende?

-Omar nunca llegó a tratar a Allende. Decía que lo admiraba mucho pero que no lo entendía. Que debía ser porque era otro país. Él no tenía la impresión de que en Chile estuviera ocurriendo una revolución.

Se refería a que había recibido numerosas delegaciones chilenas y que la mayoría no le hablaba del proceso revolucionario, sino que se interesaban en cómo podían llegar a la zona libre de Colón para hacer compras. En su opinión, una persona que está pensando en refrigeradores, televisores a color, no esta haciendo revolución.

Él quedó muy impresionado con el derrocamiento de Allende. Y mucho más con su muerte. Sacó importantes lecciones del golpe militar.

-La personalidad del mozambicano Samora Machel le impactaba.

-Decía que ojalá algunos dirigentes latinoamericanos actuaran con la misma dignidad que lo hacía el político africano. Lo consideraba un hombre extraordinario. Cuando hablaba de un dirigente de un país pobre pero con dignidad, ponía de ejemplo a Samora Machel.

Una semana antes de la muerte de Omar me pasé un día entero con él en Farallón preparando su viaje a Francia, Arabia Saudita y Mozambique. Manifestaba que no estaría tranquilo hasta que conociera a Samora.

-Torrijos y Anastasio Somoza, ¿sostuvieron algunas entrevistas?

-Somoza hizo una visita a Panamá y le hizo entrega a Torrijos de una lista de los comunistas panameños. Por cierto, la relación era encabezada con mi nombre. Torrijos le respondió que pensaba que iba a traerle algo nuevo pues esa era la misma lista que le había dado la CIA. Somoza se disgustó mucho con esa reacción del líder panameño.

Somoza le sugirió a Torrijos que sacara dinero de Panamá para el caso que le ocurriera algo. Este le contestó que no iba a sacar ningún dinero pues él moriría en su país.

Omar y Somoza mantenían una relación muy fría, sin embargo, Torrijos no tenía una actitud hostil ni de intervención en los asuntos de Nicaragua.

La visita de Somoza a Panamá fue catastrófica. Cuando se fue, quedó prácticamente desvinculado de Torrijos. No había simpatías entre ellos. Siempre comentaba que el caso de Somoza era increíble. Consideraba su gobierno como una aberración. El nicaragüense y el panameño iban por dos caminos distintos.

-A los sandinistas les dio un buen apoyo.

-Sus primeros contactos con los dirigentes sandinistas se producen cuando estos eran unos muchachos desconocidos en América Latina y además eran rechazados. Les da cariño y comprensión. Sólo Fidel Castro los apoyaba.

Guardo la grabación de uno de los comandantes en que dice que la gran contribución de Omar a la revolución sandinista no es la cantidad de armamento que les dio, sino el apoyo político.

Cuando surgen los sandinistas como fuerza Omar se entusiasmó. Le dio todo tipo de ayuda. Torrijos no insta ni crea, ni empuja a los sandinistas a su lucha, esa es una lucha de ellos.

Ayudó a la unificación del Frente Sandinista con el resto de los sectores en la lucha contra Somoza. Siempre les advirtió que no podían derrocar a Somoza como grupo sino que tenían que luchar como nación, pues ésta contaba con el apoyo norteamericano.

Omar les decía a los sandinistas que no tenían que agradecerle nada y que además nadie tenía que decirle como hacer su revolución pues ellos habían puesto muchos muertos.

-¿En qué momento se percató que los días de Somoza estaban contados?

-Una semana antes del 19 de julio, a través de diferentes gestiones que él realizó con el presidente James Carter, logró que se suspendiera el envío de un gran armamento de armas y municiones que Estados Unidos iba a mandarle al gobierno de Somoza. Ese fue, golpe fuerte a la sobrevivencia del régimen.

Cuatro días antes de la caída de Somoza, los norteamericanos trataron de empujar a los sandinistas a que ampliaran la Junta de Gobierno y que incluyeran a dos figuras más que venían de la empresa privada. Ellos se negaron. Ya en estos momentos Torrijos sabía que a Somoza no le quedaban muchos días en el poder.

-¿Qué pensaba de Ronald Reagan?

-Lo consideraba un hombre completamente reaccionario que le iba a hacer mucho daño a América Latina, que iba a hacer retroceder muchas cosas, que se iba a rodear de gente muy dura y que por otro lado iba a radicalizar a los movimientos revolucionarios, que no iban a encontrar otra salida que la lucha armada.

Estaba convencido de que Reagan iba a desconocer los tratados canaleros firmados con Carter. Omar trataba de atenuar las cosas pero estaba consciente de que con Reagan no había posibilidad del menor entendimiento.

-¿Cómo eran sus relaciones con la Social Democracia?

-Eran buenas. Consideraba que juegan un papel en nuestros países porque cuentan con personalidades muy prestigiosas y practican una política que no es radical pero tampoco reaccionaria.

Él siempre ponía de ejemplo los casos de El Salvador y Guatemala. Decía que el problema en esos países no era político sino de seguridad, de la vida del individuo independientemente del bando al que perteneciera.

Y que cuando un país llegaba a esa situación, lo que realmente había era una anarquía política y que entonces la lucha por preservar la vida del individuo, garantizarle las condiciones mínimas como es el derecho a vivir, a caminar, ya eso se consideraba revolucionario.

En su opinión, en esos países lo fundamental no era si los gobiernos eran de izquierda, ya que lo revolucionario era que dejaran vivir a la gente.

Decía que, en ese sentido, la social democracia podía jugar un papel, el saber predicar y de luchar por actividades elementales que se habían perdido en ciertos países de América Latina.

Consideraba que era difícil planear situaciones revolucionarias más profundas en pueblos que estaban aterrorizados como en los casos de El Salvador y Guatemala.

-Torrijos seguía muy de cerca la lucha en El Salvador y Guatemala.

-Le tenía simpatía a la lucha de los salvadoreños y guatemaltecos, pero consideraba que había mucho sectarismo en los grupos que luchaban.

Él muere con la convicción que tanto lo de Guatemala como lo del Salvador está completamente empantanado producto del sectarismo. Muere convencido que la lucha en ambos países va a hacer muy cruenta.

-¿Quiénes fueron los políticos con que Torrijos llegó a tener mejores relaciones?

-Fidel Castro y James Carter. En mi opinión son los dos líderes con los que Torrijos mantiene mejores y profundas relaciones a lo largo de toda su carrera política. Con los dos llegó a identificarse de verdad. Yo, que fui su emisario con ambos, lo puedo afirmar sin miedo a equivocarme.

-Antes de conocer a Fidel personalmente, ¿qué pensaba de él?

-Le tenía simpatías a la Revolución cubana aun cuando no conocía a Fidel. Por la trayectoria pública lo veía como un hombre dedicado a la violencia revolucionaria. Ese es el concepto original que él tenía de Fidel.

Cuando las autoridades cubanas detuvieron a los barcos "Layla" y "Johnny Expres", él quedó muy preocupado y atrapado en dos situaciones: la de protestar por el ataque a unos buques que tenían la bandera panameña, aunque a bordo no había ningún panameño, y por otro lado la preocupación de que enfrentarse a Cuba por ese hecho era situarse en una posición en contra de la Revolución. Él no quería eso.

Recuerdo que él estaba muy atento a los pronunciamientos que pudiera hacer Fidel en relación con estos acontecimientos. La noche que nos enteramos que Fidel iba a hablar, nos encontrábamos los dos sólitos en Farallón y escuchamos el discurso por onda corta.

Torrijos se quedó muy impresionado en el momento que oye a Fidel plantear que está en disposición de darle explicación al gobierno panameño por estos hechos, pero nunca al de Estados Unidos. No se me olvidará que saltó y me dijo: "este es el momento para enviar una delegación a Cuba".

La delegación original estaba encabezada por Manuel Antonio Noriega. Le aconsejé que no lo hiciera pues este era uno de sus hombres de confianza y el viaje a La Habana podría resultar un fracaso y quemarle a uno de los militares más ligados a él. Entonces cambió de idea y fue cuando me comunicó que irían civiles y que al frente del grupo estaría yo.

Voy a Cuba. Converso con Fidel. Él me explicó todo. Me dijo que él no conocía a Omar, pero que lo ha visto en películas y tenía la impresión de que es un hombre que cree profundamente en lo que está haciendo y que está dispuesto a morir en la lucha por la liberación de su país.

Fidel me pidió que le dijera que estaba arriesgando a quedarse atrapado en una esquina sin salida y que los gringos van a masacrar al pueblo panameño como están haciendo con Vietnam. Y que él como dirigente tiene una responsabilidad: manejarse en tal forma que si puede evitar la violencia, que la evite.

Cuando le transmito el mensaje a Torrijos queda azorado. Me comenta: "Eso fue lo que te dijo". Me hace que se lo repita. Yo estaba convencido de que ese hombre me iba a mandar una ametralladora. Le respondí que a mí también me había asombrado que él me diera ese mensaje, pues tampoco lo conocía.

Se quedó sorprendido de que Fidel no le mandara un mensaje violento, sino de preocupación. Ese mensaje influye mucho en Omar. En ese momento es realmente importante. Ahí nace la estimación, admiración y gran cariño que le toma a Fidel.

Desde ese instante le entraron unos deseos enormes de ir a Cuba y conocer personalmente a Fidel. En 1975 logra viajar a La Habana. Fue un viaje inolvidable. Al regresar a Panamá me manifestó: "yo conozco cuando un pueblo quiere de verdad a una persona, el pueblo cubano quiere a Fidel".

Le impresionó el trabajo con los jóvenes desde el punto de vista material y espiritual. Recuerdo que me expresó: "todo el sacrificio que está haciendo esa gente es para levantar una juventud bien nutrida, preparada. Están sacrificando el presente para asegurar el futuro".

Omar recibió muchísimas proposiciones y presiones de parte de los norteamericanos para que rompiera las relaciones con Cuba o las enfriara. Distintas alternativas de forma constante. Nunca se prestó a eso. Siempre consideró algo muy vergonzoso la posición de muchos gobernantes de América Latina frente a Cuba.

Consideraba que eso era una vergüenza y planteaba que era preferible discutir con Cuba cualquier desavenencia o discrepancia pero nunca prestarse a ser un peón del imperialismo.

No se ocultaba para decir que a él se le caería la cara de vergüenza si se prestara a eso. Siempre sacaba como ejemplo la posición de México, que nunca se alejó de Cuba. Ahí nacieron sus simpatías hacia el pueblo mexicano.

Omar y Fidel discreparon en diversos temas. En numerosas ocasiones fui el intermediario entre ambos líderes. La franqueza de esas discrepancias demostraba el gran vínculo de cariño entre los dos. Nunca se trataron con hipocresía ni con actitud de protocolo. Se hablaban, se comunicaban con mucha sinceridad.

A lo largo del proceso panameño, a uno de los hombres a quien Torrijos realmente le cogió un gran cariño a es a Fidel.

-¿Cuál es su análisis sobre la figura de Torrijos?

-La figura de Torrijos ahora es muy discutible. Tener una actitud correcta en un gobierno de distintas tendencias, hace que algunas personas lo quieran interpretar como una actitud reaccionaria o oportunista de él. Y no es así.

Realmente él tenía siempre un norte, un guía para su actuación que era el desarrollo del proceso revolucionario panameño, y ese proceso lo manejaba de una forma muy práctica, dentro de cierta audacia para llevarlo adelante.

Todo eso dentro de las posibilidades reales del proceso. Esto lo ayudó en los primeros años en el que él aprendió que no podía avanzar.

Siempre me recordaba cómo en los primeros meses después del golpe de 1968, una serie de directivas sindicales se alinearon con la empresa privada para combatir el fortalecimiento del sindicalismo, él decía bueno aquí hemos aprendido una lección. Muchas veces me puso el ejemplo de uno de sus oficiales. Es un hombre fantástico, lo mandas a cruzar el Istmo de Panamá a Colón por la selva en 25 horas y lo hace. El problema de ese hombre es que llega solo. La gente que tú les has dado no llega. Entonces él no es un buen jefe pues, en todo caso, él debió llegar hasta la mitad del camino pero con su gente. Así es como hay que manejar las cosas.

Torrijos no era un hombre que previamente tenía grandes elaboraciones ideológicas, sino que realmente era un hombre de una gran honestidad revolucionaria. Es un antiimperialista de verdad, no de discurso. Es un hombre que simpatiza con la Revolución cubana y con Fidel sinceramente, porque considera que Cuba y Fidel están escribiendo una página brillantísima en la historia de liberación de América Latina.

Sobre la base que los Estados Unidos jamás llegaran a un arreglo con Panamá, y él se prepara para ese enfrentamiento. Una serie de circunstancias van dilatando ese enfrentamiento violento. Por ejemplo, la experiencia política que él adquiere a medida que se desarrolla como dirigente del proceso. Él va compenetrándose mucho más de un sentimiento de responsabilidad con un pueblo que paulatinamente le toma cariño y lo apoya.

Consideraba que la Revolución Sandinista es ejemplar en América Latina. Él se guiaba por ese tipo de patrones. El apoyo a los revolucionarios de Guinea Bissau. Él sentía una gran simpatía por Che Guevara.

La muerte violenta de Torrijos es una demostración de lo mucho que le temían especialmente los norteamericanos. No puedo asegurar que ellos lo hayan matado pero la advertencia está hecha en el primer documento de Santa Fe. Algún día sabremos la verdad.

*Prestigioso periodista cubano. Esta entrevista fue hecha en Panamá, en 1982.
Rómulo Escobar Bethancourt falleció el 28 de septiembre de 1995 en Ciudad Panamá, a los 66 años de edad.


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