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viernes, 21 de abril de 2017

Evo: Los enemigos saben que si nos dejan en paz demostraremos que otro mundo es posible


21/04/2017 :: BOLIVIA

Evo: Los enemigos saben que si nos dejan en paz demostraremos que otro mundo es posible

Entrevista con Evo Morales, Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia. "El legado de Bolívar, Chávez y Fidel son mandatos supremos que no se abandonan ni se negocian"

“Hemos enseñado que la izquierda puede gobernar y cambiar el orden establecido y torcerle la mano al destino de ignominia al que nos tenían sentenciados”, asegura el dirigente.

A pocas horas de subirse al avión que lo conduciría a la isla de Cuba, para ser intervenido quirúrgicamente de una afección en la garganta, el presidente Evo Morales nos concedió una breve entrevista desde Cochabamba.

El primer mandatario boliviano ha sido un férreo denunciante de la ilegalidad de la Organización de Estados Americanos (OEA) por su irrespeto con la República Bolivariana de Venezuela al tratar de aplicar persistentemente sanciones contra Caracas.

Bajo la noche fresca de la llamada Llajta (“tierra”, en quecha), nos acoge con un abrazo cálido que nos hace sentir en casa, y da inicio al diálogo.

Desde hace meses la Revolución Bolivariana está sometida a los ataques del secretario general de la OEA, Luis Almagro, quien parece empecinado en derrocar al presidente Nicolás Maduro.

Efectivamente, nos enteramos, en palabras de la canciller Delcy Rodríguez, que quince días después de tomar posesión de su cargo, Almagro, que tenía bien aprendida la tarea de sus jefes –los EEUU–, lanzó la primera arremetida contra Venezuela, y de ahí en adelante no ha parado.

No le ha sido ni le va a ser fácil su labor, sabe que no puede aislar a Venezuela, no sólo por el hecho de ser la patria de Miranda, Bolívar, Sucre y Chávez sino por la valentía y dignidad del pueblo venezolano. Además, Venezuela no está sola y, el hecho de que 14 países pretendan disfrazarse de demócratas y aceptar el mandato de Washington –por medio del títere de Almagro–, para entrometerse en los asuntos internos de un país y de paso intentar su suspensión en la OEA, no quiere decir que vayan a lograr su objetivo. Son muchos los países que tienen lazos indivisibles con Venezuela y también muchos son los hermanos en el mundo que tienen sentimientos de solidaridad que no serán afectados por decisiones arbitrarias y criminales efectuadas por un puñado de anti patrias.

¿Hay odio contra un proyecto integrador regional forjado por un presidente soldado, otro indio, un obrero, un comandante, un guerrillero, dos mujeres y un argentino de provincia?

Revolución ante el imperio es liberación del pueblo. El legado de Bolívar, Chávez y Fidel son mandatos supremos que no se abandonan ni se negocian.

Hasta hoy nos mantenemos en contacto con los mandatarios, a través de mensajes, y estamos al tanto de lo que pretende lograr la derecha mundial y de los inmensos desafíos de nuestros pueblos en defensa de sus procesos.

Vivimos momentos históricos épicos de la lucha de los pueblos contra la invasión despiadada de los colonizadores que se llevaron el oro, la plata, perlas, esmeraldas, la riqueza de los originarios, y que hoy vienen por el petróleo, litio, oro, entre otros recursos. Arremeten contra la conciencia de Latinoamérica y ganan, en algunos casos, gracias a sus poderosísimos medios de comunicación que procuran cambiar la mentalidad de las personas y vaciar de principios a algunos.

Los países ALBA somos pilares y guardianes de la defensa de la soberanía y la integridad del territorio latinoamericano y no descansaremos hasta lograr la verdadera independencia. Para esto se necesita el retorno de los pueblos al poder, la resistencia incansable e inagotable de los que luchan, que la gente no se deje engañar por quienes tienen todas las armas a su favor y las apuntan contra el pueblo, los que sólo velan por su poder económico sin pesarles la devastación de algunos países por la guerra ni estar acabando con la vida en el planeta.

¿Percibe un doble estándar de parte de los que enjuician a Venezuela?

A Venezuela la quieren expulsar de la OEA como hicieron con Cuba, hace años atrás, con el pretexto de que eran comunistas.

Hace días recordaba que en mi primera participación en la Cumbre de las Américas estaba el presidente de los EEUU y le dije de frente que me siento comunista, socialista y antiimperialista, y que si querían expulsarme que lo hicieran de inmediato, acto que no sucedió.

Ahora, usando a algunos partidos y gobiernos, acusan a Venezuela de que carece de democracia y violan los derechos humanos. Pero, ¿quiénes se nos presentan como los verdugos de la Revolución Bolivariana? Un puñadito de países cuyas violaciones a los DD.HH. son francamente escandalosas. Desde hace años que diariamente nos despertamos con noticias de asesinatos y desapariciones de hombres y mujeres de movimientos sociales, campesinos, estudiantes, periodistas, y la OEA nunca se ha pronunciado. ¿Con qué autoridad moral pretenden acusar a Venezuela?

Los EEUU nos han enseñado muchas cosas, una de ellas es que si no hacemos caso nos oprimen con un golpe militar, que eso es parte de su doctrina. Otra es el golpe judicial si no pueden tumbar a un presidente del pueblo democráticamente. En nuestra primera gestión, en el senado tenía minoría y de los diputados una simple mayoría, entonces un diputado se nos ha volcado y en el congreso quedamos en minoría en las dos cámaras, sin poder aprobar leyes, por eso seguía marchando dos o tres veces desde Caracollo. Esos son métodos que emplean, para los cuales estamos preparados.

Igualmente el imperio nos enseñó que se puede criminalizar el cultivo y consumo de la hoja de coca y golpear y reprimir a los campesinos cocaleros, mientras ellos, con otros países productores, llenan sus arcas fiscales producto del narcotráfico. Nos enseñaron a comer sus comidas y a mirar con desconfianza a nuestros hermanos, a crear una gigantesca brecha de principios y conciencia contra el pueblo pobre y marginado que vive y muere sin esperanzas, en los bordes de la miseria, ante la indiferencia y hasta burla de los mandatarios.

Pese a todo hemos enseñado que la izquierda puede gobernar y cambiar el orden establecido y torcerle la mano al destino de ignominia al que nos tenían sentenciados.

¿Qué piensa de Luis Almagro?

Pienso que de esos personajes hemos tenido varios en la historia del continente, por ejemplo, desde hace más de 500 años hubo Almagros que iniciaron la invasión, implantaron y continuaron la dominación, Almagros que quieren desconocer las leyes internacionales y el mandato de los pueblos.

Ahora hay Almagros perritos falderos y obedientes serviles a los poderes imperiales de los EEUU, quienes le dieron la orden de actuar e imagino lo regañan por no haber podido aún expulsar de la OEA a un país digno, a un gobierno libre y antiimperialista como el venezolano.

¿Cómo ha percibido los últimos combates librados por la diplomacia bolivariana en el seno de la reunión del Consejo Permanente de la OEA?

Lo que me ha sorprendido más de aquella sesión de la OEA es que Venezuela nuevamente triunfó. Tres o cinco países defendieron a la revolución sin dudar de lo que estaban haciendo, sabiendo que con eso se enfrentaban a la histeria de Almagro.

Pero la histeria de Luis Almagro no es fácil de apaciguar porque, en definitiva, proyecta la de su amo, quien controla su voluntad. ¿Qué le aconsejaría?


El secretario general, en vez de estar pensando en expulsar o suspender a un país como Venezuela, debiera ocuparse de unir a nuestros pueblos y hacer respetar la legalidad de una OEA que ya viene bien desprestigiada. En el mejor de los casos quedarse callado y dedicarse a ganar su sueldo, que pagamos nosotros –incluyo a Venezuela–.

Conjuntamente debiera reunirse con las autoridades máximas de cada país puesto que si hay que resolver cosas entre pueblos o al interior de los mismos, por ejemplo, asimetrías económicas, la brecha de la desigualdad, pobreza –que fomenta la migración–, entre otras, nos ayudemos a coordinar políticamente, contribuyamos a la integración o a crecer en igualdad, dando poder al pueblo históricamente marginado, producir alimentos en una lucha frontal contra el hambre y así permitir que no sólo comas sino que tengas agua y servicios básicos, salud y educación de calidad, acceso a la cultura.

En la misma dirección, ¿qué les diría a los mandatarios que respaldaron las instrucciones de Almagro para sancionar recientemente a Venezuela?

Pienso que Almagro, EEUU y otros presidentes y presidentas de la región se equivocan con nosotros ya que no compartiremos jamás sus antojadizos mandatos que favorecen a las grandes corporaciones expoliadoras y explotadoras de la base social para llenar sus bolsillos.

Los mandatos que le damos, como presidentes, gobiernos y pueblos al ALBA, Petrocaroibe, UNASUR, CELAC y OEA, deben ser para unir a los pueblos, para integrarlos mediante políticas de hermandad, solidaridad, reciprocidad y complementariedad.

Nuestra responsabilidad es hacer que a quienes elegimos nadie pueda imponerle nada por presión, plata o poder con el fin de cambiar el rumbo de las decisiones de los pueblos que votan democráticamente cada cierto tiempo. Debemos vigilar que no se inmiscuyan en asuntos internos y no le tuerzan las decisiones a la voluntad popular, cuestión que está ocurriendo con la forzada e interesada aplicación legislativa en la OEA contra Venezuela.

¿Cuál es el rol que les corresponde jugar a las organizaciones sociales, políticas, académicas, culturales, militares, de los pueblos libres del sur en esta coyuntura?

Con todos y todas entrar en una ardua reflexión, porque no faltarán los instrumentos del imperio que intenten tumbarnos, y debemos defendernos.

Nuestros procesos revolucionarios y democráticos no son perfectos. ¿Cómo podrían serlo si hemos pasado tanto tiempo defendiéndonos y resistiendo? Los enemigos saben que si nos dejan solos y en paz seremos capaces de demostrar que otro mundo es posible; mundo urgente y necesario para garantizar la vida en el planeta.

No hemos construido procesos perfectos ni intachables, sabemos que hay dificultades y necesidades pero, en nuestra experiencia, con la unidad uno puede empezar a cumplir los anhelos de las grandes mayorías. Unidos desarrollamos a la persona, la familia y la comunidad.

Quisiera decirle al pueblo venezolano y latinoamericano que estén atentos, que los de la OEA quieren aplicar sanciones a Venezuela sin una base legal y que Luis Almagro, en vez de pasar a la historia como un personaje digno, pasará directo a representar la peor de las experiencias de ese organismo carente de principios patrióticos y lleno de mandatos y presiones de los poderes económicos imperiales que buscan de Venezuela su petróleo y energía, para hacerles abortar los principios libertarios de Bolívar, Chávez y Fidel.

Por último, al presidente Nicolás Maduro le decimos otra vez, como lo mencioné hace unos días, que no están solos, que el pueblo boliviano, sus organizaciones y fuerzas vivas –y estoy convencido que lo mismo piensan los pueblos libres–, defenderemos a esa querida revolución.

¿Cree que esta etapa vivida por nuestros procesos de cambios es parte de un aprendizaje mayor?

Sí, nunca se termina de aprender. He recorrido el país y lo he apreciado en su diversidad; he conocido el Beni, Santa Cruz, Pando, Tarija, Potosí, y me he encontrado con un pueblo grande y fuerte, que había ido creciendo a su suerte hasta que nos decidimos a crecer juntos para avanzar y construir unidos un país mucho más justo. Por esa senda avanzamos, con muchas dificultades, muchos intereses, pero te aseguro que no nos detendrán, eso está escrito en los ojos de los jóvenes y de los niños que dicen: no nos doblegarán otra vez, ¡nunca más!

Aprendemos diariamente de nuestros pueblos, de su sabiduría, es ahí donde radica toda la impotencia, las amenazas permanentes, las presiones y pretensiones de quienes quieren acabar con nuestros procesos.

Últimamente se han incrementado también las presiones a Bolivia.

Claro, mira lo que ocurre con el país hermano y vecino de Chile –no hablo de la sociedad en general, de ese pueblo al que queremos y respetamos, de quienes esperamos comprensión ante nuestra demanda histórica–, un grupo de carabineros armados ingresa a territorio boliviano, secuestran a nuestros compañeros servidores públicos que protegen la frontera del contrabando que daña la economía del país y, aún más, les acusan sin pruebas, de espaldas a la cordura que debe primar cuando se trata de conflictos fronterizos, mientras de paso se exacerban en los dichos y las amenazas, aplicando la prepotencia una y mil veces contra nosotros; esos son los métodos usados permanentemente por los políticos chilenos.

Es una completa injusticia la que se está cometiendo con Bolivia, ante la mirada impasible del mundo. Hemos recibido la solidaridad del pueblo chileno, sin embargo, sabemos que las élites militares y políticas son las que controlan esta situación. Estamos activando todos los cursos posibles para solucionar el conflicto –desde la diplomacia, la política– pero tendemos puentes que son desechados por la contraparte.

Pareciera que están decididos a hacernos siempre la vida más difícil, pretenden dominarnos y acallar nuestra voz, pero nuestra gente es enérgica y vigorosa. El mandato de La Haya será favorable a Bolivia y nuestros héroes y mártires podrán decir, desde donde sea que estén, que ha valido la pena la lucha centenaria por recuperar el mar.


Texto completo en: 

http://www.lahaine.org/evo-los-enemigos-saben-que

martes, 30 de agosto de 2016

Entrevista con Álvaro García Linera: “Las transformaciones se dan por oleadas”



Entrevista con Álvaro García Linera: “Las transformaciones se dan por oleadas”



30/08/2016

Son las nueve de la noche. Álvaro García Linera se levantó a las cuatro y media de la mañana porque Evo Morales convocó una reunión de gabinete. Sigue en pie y en movimiento en el estudio de la Facultad de Periodismo de La Plata donde acaba de recibir el Premio Rodolfo Walsh de manos de la decana Florencia Saintout. Y dice: “No es un buen momento para América Latina”.


Acompañado siempre por Carlos Girotti de la Central de Trabajadores Argentinos, el vicepresidente de Bolivia tuvo su tarde y su noche en La Plata el miércoles 24. El jueves cerró en Santiago del Estero el Foro Internacional Horizontes de la Educación en Nuestra América impulsado por la universidad nacional y por el Parlasur a través de la parlamentaria Ana María Corradi, del Frente para la Victoria.


La entrevista de 45 minutos, que puede verse completa en el canal web del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, www.clacso.tv, permite recorrer con García Linera los temas principales de la discusión sudamericana de hoy.

–No es un buen momento en América Latina porque hay una retoma temporal de la derecha –dice el vicepresidente–. La derecha asume el gobierno justamente para recortar costos, para recortar derechos, para reducir la intervención del Estado y para permitir que todos esos recursos fluyan hacía al sector privado nacional o extranjero. La sociedad, de estar consiguiendo condiciones de vida más o menos dignas, ahora retrocede a situaciones de abuso, desempleo y explotación. Pero, a la vez, es un momento exigente porque obliga a que la sociedad, los sectores subalternos, las clases plebeyas, retomen nuevamente la capacidad de organización. Nadie se moviliza perpetuamente. No hay revolución perpetua.

–¿Cómo terminan los períodos de repliegue?

–Básicamente, eso es organización. También, horizonte. Una combinación de idea movilizadora con fuerza que convierta esa idea en hecho político, en hecho que influye en el escenario estatal y que puede modificar la correlación de fuerzas a corto y mediano plazo. Lo importante es que esta generación que hoy está de pie vivió los tiempos de la derrota del neoliberalismo, vivió la victoria temporal de los gobiernos progresistas y revolucionarios, y ahora está en este periodo intermedio. Por lo tanto, tiene el conocimiento y tiene la experiencia para retomar la iniciativa. Si no hacemos eso, este periodo de retoma parcial de iniciativa de la derecha puede extenderse y ampliarse a otros países de América Latina. Sin duda, esto significaría una catástrofe. Donde triunfa, la derecha recorta el bienestar. Los gobiernos progresistas fueron gobiernos sociales y, por lo tanto, el retroceso es un retroceso de las conquistas sociales de la población. Pero además hay una ralentización, un congelamiento y en algunos casos un retroceso en términos de la perspectiva de la acción continental. Junto con lo social, el continente ha experimentado en los 10 años que van desde el 2004 al 2014, 2015, el momento más avanzado de integración y de mirada autónoma continental. Esto tiene una importancia extraordinaria. Si no tenemos la capacidad de mirarnos continentalmente, cada país por sí solo en este contexto mundial va ser presa de las intervenciones, de las influencias y de las manipulaciones de los más poderosos del mundo. Es un tema de correlación de fuerzas, no es un tema moral.

–Tomo una frase del mensaje tras la recepción del premio: “La revolución es por oleadas, no por ciclos”. ¿Cuál es la diferencia?

–Cuando tú hablas de ciclo, significa que todo tiene un inicio, una estabilización y un fin. Es algo natural como la ley de la gravedad. Hagas lo que hagas, protestes o te movilices, así será de aquí a 50 años, cuando venga otro ciclo. Esta es una mirada que le arrebata el protagonismo al ser humano, que olvida el papel de la subjetividad colectiva en la construcción de los hechos sociales. Es falsa. Es la misma lógica que el fin de la historia de Fukuyama. Habían desaparecido las clases, todos éramos emprendedores y había que alinearse detrás de lo que ya era la culminación del desarrollo humano. Resulta que no fue así. Aparecieron por todos lados clases sociales, luchas, organizaciones, jóvenes, gente que tomaba las plazas por asalto y después los palacios por asalto. Frente a eso, lo que reivindicamos es la lógica de los flujos, las oleadas, que es un poco la experiencia que uno adquiere en la vida. Las transformaciones se dan por oleadas. La gente se articula, se unifica, crea sentido común, tiene ideas fuerza, se convierte en ser universal, es decir, ser que pelea por todos. Logra derechos, acuerdos, Estado, política. Pero luego pasa a la vida cotidiana. No puede estar en asamblea todos los días. Tienes que ir a ver qué va a pasar con tu hijo, con el crédito de la casa. Viene el reflujo. Pero luego, más pronto que tarde, puede venir otro flujo. ¿Cuándo será ese flujo? No lo sabemos. No está definido por una ley sociológica.

–No está predestinado.

–Entre otras cosas depende de lo que tú puedes hacer hoy en tu barrio, en tu universidad, en tu medio de comunicación, en tu poema o en tu teatro para articular sentido común, para impulsar ideas de lo colectivo o de lo comunitario. Si en algún momento eso, por algo no calculado, se articula con otras iniciativas comunitarias, puede dar lugar a otro flujo. En una semana, en un año, en 10 años. Lo importante es que tú luches y te organices. Si no te alcanza la vida, vendrá el siguiente que se sumará a lo que hiciste, para que él sí pueda ver que viene un flujo. Las revoluciones son así. Entonces, cuando tú miras la historia por flujos y no por ciclos, reivindicas otra vez el papel del sujeto, de la persona, de la subjetividad, que no inventa el mundo como le da la gana, pero que ayuda a construir el mundo. Me gusta la frase de Sartre: “Uno hace al mundo en la misma medida en que el mundo lo hace a uno”.

–¿Cuáles son las claves más importantes de la oleada boliviana, primero fuera del Estado y luego, desde 2006 con Evo Morales como presidente, dentro del Estado?

–La primera clave es que toda victoria política es precedida por una victoria cultural que se trabajó y se labró en los distintos espacios de la opinión pública: medios de comunicación, periódicos, universidades, sindicatos, gremios, barrios. Hubo un sentido común que se fue apoderando de las personas, basado en la idea de soberanía, de igualdad entre pueblos. La gente no se mueve solo porque sufre. Se moviliza cuando sufre y cree que movilizando puede cambiar su sufrimiento. Sin horizonte no hay capacidad de articulación. No es simplemente, como decían algunos compañeros trotskistas, que a condiciones de vida más deplorables la gente se va a rebelar. Eso no es cierto. Muchas veces uno se acostumbra a su dominación y a su pobreza.

–Ésa es la primera lección.

–La segunda es que todo proceso revolucionario tiene que sostenerse y reinventarse en ámbitos de participación democrática de la gente. No es fácil eso, porque la gente se moviliza y luego se repliega. Es fácil que los gobernantes, en ese repliegue, nos asumamos como los demiurgos históricos. Si tú no has incorporado por métodos innovativos en la decisión y en la participación te vas a ver en problemas y te vas a quedar solo en el gobierno. Claro, porque tú los dejaste solo anteriormente. No es una venganza, es el resultado de tu acción. Sin una red corpuscular de participaciones democráticas, el gobierno revolucionario queda sin base y a la deriva.

–¿Tercera clave?

–Gestión económica. Últimamente he pensado mucho sobre Lenin y la NEP, la Nueva Política Económica. Si los bolcheviques no tenían la capacidad de satisfacer la necesidad de hambre y estabilidad de su revolución, todas las demás experiencias como el comunismo de guerra, la abolición del dinero y la toma de fábricas ultra radical, no significaban nada. El mismo Lenin lo decía: lo único socialista que tenemos es solamente la voluntad de ser socialistas. Es muy fuerte la preocupación que le dedicó Lenin al tema de estabilidad económica, a la relación entre el campesino y el obrero en función de avances en la economía. Cuando uno está afuera del gobierno, valora la organización y el discurso. En el gobierno, si fallas en la gestión económica todo se derrumba, porque va a aparecer la derecha diciéndote: yo sí puedo administrar mejor la economía, yo siempre he administrado, yo tengo empresas para mostrarte de lo que soy capaz. Creo que parte de los problemas que estamos enfrentando los gobiernos progresistas en América Latina es el no haber colocado en el puesto de mando a la economía y haber mantenido en el puesto de mando el discurso y la organización. Si no, se genera el caldo de cultivo de un regreso de fuerzas conservadoras, que sí te van a hablar de que ellos pueden resolver todo. ¡No lo van hacer!

–¿Cómo gestionar la economía cuando hay crisis mundial y bajan los precios de las materias primas?

–Cada país tiene su propia dinámica, pero algo que hemos aprendido nosotros es no confiar plenamente en el mercado externo sino trabajar también tu mercado interno. Hoy la exportación de petróleo, minerales y gas es negativa. Entonces, ¿cómo crece la economía? Porque en paralelo hemos apostado a otras canastas, fundamentalmente al mercado interno. La superación de la extrema pobreza y de la pobreza no solamente es un tema de justicia –tiene que serlo, porque si no para qué estás en el gobierno– sino de dinámica económica. Estás expandiendo la capacidad de gasto de la sociedad y en el caso boliviano -por eso digo que depende de cada país- como la gente gasta entre el 50 y el 55 por ciento de su salario en alimento, lo que estás haciendo es promover la economía campesina, la economía intermedia de servicios del mercado interno. Fue una decisión muy sabia de Evo. En el año 2008 tuvimos precios del petróleo de 130 dólares y en el mismo año precio del petróleo de 30 dólares el barril. De 130 a 30. Fue un golpe muy duro para nosotros, pero Evo viene de una cultura campesina muy previsora. En el campo o el Altiplano, como vienen la sequía o la granizada, no cultivas en extensión. Dejas aquí, cultivas acá, dejas aquí, cultivas acá. Esta lógica muy campesina andina de moverte en varios pisos ecológicos es la que Evo ha aplicado en la gestión de gobierno. Vamos a meterle al gas. Sí, produzcamos más gas, perfecto. ¿Y si falla? Entonces, metámosles a la electricidad, a la agricultura, al litio. Vas diversificando. Eso es lo que ha permitido que ahora nosotros en gestión de gobierno tengamos un crecimiento del 4,2 por ciento hasta el 5 por ciento. Estamos compitiendo con Perú, que tiene una economía de libre mercado absoluta, es un país que está bajo el control del empresariado chileno y extranjero y tiene mar. Nosotros si tuviéramos mar creceríamos un 2 por ciento más. Es decir, nuestro crecimiento podría ser del 6,4 por ciento, según el Banco Mundial. Por los “pisos ecológicos”, una vez que superemos esta etapa de ampliación del consumo de las clases más pobres, ya tienes en funcionamiento otros motores: energía eléctrica, litio e industrialización de la agricultura. Entonces, de este modo, ya puedes pensar en los siguientes 10 o 15 años de un crecimiento que va a estar fluctuando entre el 4 y el 6 por ciento. Con petróleo 100 o con petróleo 25, vas a moverte ahí. Esto ha tenido que ver con la capacidad planificadora y con que sepas manejar la economía al estilo campesino. El Presidente es muy ahorrador, muy previsor. Tiene siempre una reserva, no se arriesga. Somos el país de América Latina que tiene más reservas internacionales en función del su producto interno bruto, el 50 por ciento.

–En todos los países de América Latina se discute el tema de la corrupción. ¿Qué hizo el gobierno boliviano no ya con el discurso ajeno sino con la realidad de la corrupción propia?

–Toda democratización real del Estado siempre va a tener riesgo de procesos de patrimonialización de ese Estado. El Estado siempre funciona como patrimonio de las clases dominantes. Como una prolongación de la familia. Lo consideran como normal: parte de la meritocracia. En Bolivia, cuando uno estudia sociológicamente cómo se distribuían los accesos a los méritos, está claro que estaban definidos en función de tu condición de clase y de tu apellido, pero le llaman meritocracia. La gente se rebela contra eso, se subleva, dice que es indigna esa forma de utilizar lo público en beneficio de lo privado. El neoliberalismo es el paradigma de la patrimonialización del Estado, porque es agarrar lo que es de todos y utilizarlo para tus amigotes. Mejor si es tu cuñado, mejor si es tu esposa que tiene algunos amigos accionistas en el extranjero. Cuando viene la sociedad e irrumpe en el ejercicio del Estado, lo hace en función de proyectos universales, pero luego se vuelve funcionario público. Es el dirigente sindical que se vuelve funcionario, es el compañero militante que luego aparece como ministro o parlamentario. En ese momento sale de su control social y entra en el ámbito estatal. No es normal, pero es altamente probable que busque repetir en ese espacio, al que por primera vez en 20 generaciones alguien de su familia logra llegar, y al estar separado de su control social diga: “nunca más alguien de mi familia va estar donde está y si jalo un poquito, aprovecharé alguito”. Este tipo de razonamiento no es raro que se dé, por eso nosotros sociológicamente lo hemos analizado. Políticamente es catastrófico, porque puede dar lugar a una especie de democratización de la corrupción. Parece ser que es un proceso que acompaña a todas las revoluciones, no me he fijado bien qué pasó en Rusia, no me he fijado bien qué pasó en China o qué pasó en Cuba. Por la experiencia que yo veo en Bolivia y el proceder de la gente, es el campesino, es el dirigente obrero peleador que, acostumbrado a los sacrificios más extremos, de un día para otro se vuelve ministro y de él dependen 500 funcionarios y la definición de 500 millones de dólares en programas. Entonces piensa: “¿Y qué tal si contrato aquí a mi cuñado?”. Así comienza esta micro corrupción. La pregunta es:¿qué haces tú ahí?

–Atribuírselo a la condición humana.

–Sí, a la condición humana y al resarcimiento histórico. Pero no puedes. ¿Por qué? No solamente porque es un hecho delictivo por ley, sino porque te corroe la moral. Y la única fuerza que uno tiene cuando viene de abajo es su fuerza moral. Evo y los sindicatos no tienen dinero, no tienen patrocinio extranjero. Su moral los ha convertido en el núcleo que simboliza una época y una voluntad colectiva de cambio. Entonces, si te vuelves tolerante pierdes tu fuerza moral. Hemos tenido que tomar decisiones muy fuertes que no se han dado en ningún gobierno de América Latina, y mucho menos en gobiernos de derecha. Hemos tenido que meter en la cárcel al jefe del partido, Santos Ramírez. Él era el segundo después de Evo.

–Y presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales de Bolivia.

–Sí. También hemos tenido que meter a dos ex ministras a la cárcel, dos ex ministras compañeras nuestras de lucha maravillosas, de las cuales estamos seguros que no han tocado un solo centavo, pero fueron permisivas a un mal manejo del dinero. Ellas son incorruptibles, pero permitieron. ¿En qué país de América Latina, durante la gestión de gobierno, ex ministros están en la cárcel? Tenemos un ex alcalde de la segunda ciudad más importante de Bolivia, del Alto, en la cárcel. Si no hacemos eso, corremos el riesgo de perder lo único que tiene un proceso revolucionario, que es su fuerza moral. Ha sido muy doloroso y ha sido un aprendizaje. Hemos encontrado que estaba sucediendo que de parte de los compañeros no había el suficiente control y había esta especie de permisividad basada en que son compañeros nuestros, lo requieren, es poquito dinero, no hago el informe, pero en ese descuido se pone en riesgo tu propia moral. Y si tú no actúas de una manera fuerte, golpeándote a ti mismo porque es tu propia gente, socialmente pierdes la fuerza moral que te mantiene en pie. Ayer ha salido la última encuesta. Evo –con todo lo que lo han atacado del tema del fondo indígena, de la corrupción con dirigentes indígenas, del tema del supuesto hijo– en ciudades capitales tiene un 54 por ciento de popularidad. El aprendizaje es que, por muy doloroso que sea, debes tener la valentía y la fuerza de poder cortarte tú el dedo infectado o la mano infectada. Si otros te la cortan te van a meter el cuchillo al corazón y de eso no te vas a poder reponer ni en una generación. Si tú por cuidar lo que te pertenece, parte de tu cuerpo, eres permisivo con lo que se está pudriendo en tu cuerpo, otros van a venir a acabarte o la putrefacción va a alcanzar hasta tu propio cuerpo, y ahí estás perdido. Nuestra fuerza nace del hecho moral. Tienes que saberlo cultivar y si no lo cultivas, no lo refrendas y no lo muestras continuamente, la derecha se va a venir con toda esa política moralista que te echa en cara: “Han robado 5 mil dólares, terribles estos indígenas, son unos incapaces, unos ladrones”. Ellos robaban 20, 40 o 100 millones de dólares y nadie decía nada, pero desaparecieron 5 o 100 mil y se desgarran las vestiduras. No importa, es parte de la guerra. Aquí nadie puede levantarte el dedo y decirte te has levantado un dólar, no pueden decir que te has levantado ni medio dólar, ni medio boliviano, ni medio peso argentino. Si eso sucede vas a perder, porque va a venir toda la jauría moralizante de la sociedad para descalificarte. Y si pierdes moralmente, pierdes generacionalmente. La peor derrota de un revolucionario es la derrota moral. Puedes perder elecciones, puedes perder militarmente, puedes perder la vida, pero sigue en pie tu principio y tu credibilidad. Cuando pierdes la moral, ya no te levantas, va a ser otra generación, va a ser otro líder el que va a poder levantarse. Hay que protegerse, Así como en la gestión estatal la economía es lo fundamental, en la preservación de tu liderazgo lo fundamental es tu fuerza moral. Nunca permitas que te debiliten tu fuerza moral porque de eso tampoco te recuperas.


Disponible en www.pagina12.com.ar

Tomado de:

http://www.tercerainformacion.es/opinion/entrevistas/2016/08/30/entrevista-con-alvaro-garcia-linera-las-transformaciones-se-dan-por-oleadas

lunes, 29 de agosto de 2016

“Es hora de separar a patrones de trabajadores dentro del cooperativismo minero”

Entrevista a Alfredo Rada Vélez
escuelanacionaldeformacion

¿Cómo puede explicarse este conflicto con los cooperativistas mineros?

Se explica en el contexto de una situación económica que se deteriora por el impacto de la caída de los precios internacionales de los minerales, además de los otros exportables que tiene Bolivia (gas, soya, quinua entre otros). Ante esta caída la dirigencia del cooperativismo minero, en la que predominan cada vez más los sectores patronales que han acumulado poder económico al interior de las cooperativas, reaccionan violentamente buscando tres objetivos: 1) Lograr más subvenciones y financiamientos estatales destinados a su sector, 2) Preservar dentro de las cooperativas las formas flexibilizadas de explotación de la fuerza de trabajo, 3) Lograr el reconocimiento de facto de las sociedades entre el capital manejado por los patrones cooperativistas con el capital privado nacional y extranjero.


Los tres objetivos tienen un claro contenido de clase, en este caso de una nueva burguesía que en la última década fue incubándose en las cooperativas más grandes hasta que éstas dejaron de ser “entidades sin fines de lucro” para convertirse en empresas capitalistas semiformales. Ahora bien, si el movimiento tiene orientación patronal, ¿cómo logran movilizar a grandes contingentes de trabajadores? Lo hacen convirtiendo su interés particular en interés general bajo la consigna de “estabilidad laboral”; los patrones les dicen a los peones: “si no te movilizas para que el gobierno nos atienda entonces dentro de un tiempo ya no tendrás trabajo”. De esta forma los jerarcas del cooperativismo minero (los socios más antiguos) se aprovechan de una base social a la que convierten en grupo de choque, que actúa con la saña que mostró en el brutal asesinato del compañero viceministro de régimen interior, Rodolfo Illanes.

¿Cómo pudo ocurrir que esta fracción patronal se adueñe de las organizaciones que representan al conjunto del cooperativismo minero?

Porque dentro del gobierno el tema de la política hacia el cooperativismo minero nunca fue resuelto bajo un enfoque revolucionario. Se comete el error de considerar al conjunto de la Federación Nacional de Cooperativas Mineras (FENCOMIN) como entidad aliada, sin ver que a su interior se han ido constituyendo clases sociales, una burguesía semiformal por un lado y por el otro un proletariado precarizado, al que como gobierno debíamos sumarlo para el proceso de cambio apoyando su organización y defendiendo sus derechos laborales de los abusos que cometen los patrones. En otras palabras, dotarnos de una estrategia que diferencie la base laboral de la jerarquía patronal dentro de las cooperativas. En vez de esto se confiaba en los dirigentes, muchos de ellos afines al gobierno no por convicción y principios, sino por interés y conveniencia.


Este tema de los patrones y los trabajadores es el tema medular, por ello mismo no es casual que lo que originó este conflicto fue la aprobación en la Asamblea Legislativa de una ley que reconoce a los sindicatos dentro de las cooperativas. Si al interior de las cooperativas mineras crece la tendencia hacia la autorganización de los trabajadores, que eso es un sindicato, entonces una de las fuentes del poderío económico de los patrones –la precariedad laboral- comienza a ser profundamente cuestionado. 

Ojalá que en esta ocasión, parecida por las circunstancias a la tragedia de septiembre de 2006 cuando la matanza entre cooperativistas y asalariados por el control del cerro Posokoni en la localidad de Huanuni, que devino en el cierre de 4 cooperativas y la estatización de todo ese distrito minero, además de la destitución del ministro de minería quien era nada menos que el presidente de la Fencomin, ojalá que ahora sepamos como gobierno actuar sin vacilaciones ni pactismos, mandando mensajes claros a la base laboral del cooperativismo que ha sido engañado por su dirigencia patronal, sentando claramente la posición de que somos un gobierno de los trabajadores que no permitiremos más abusos y explotación dentro de las cooperativas mineras.

¿Y qué hacer respecto a esa dirigencia patronal que controla la FENCOMIN?, ¿seguirá siendo aliada?

La dirigencia patronal deberá rendir cuentas ante la justicia por el intento desestabilizador de la democracia que ha realizado, por el atentado a la economía nacional y, fundamentalmente, por el vil secuestro, tortura y asesinato de Rodolfo Illanes. Su autoría –intelectual, material o ambas- tiene que establecerse. Pero además, hay que recortar el poderío económico de la burguesía “cooperativista”, que ya hemos visto que no vacilará un segundo en tumbar a este proceso y a Evo. Ese poderío económico se origina en su propia acumulación de capital, gracias a la explotación laboral y a la depredación de la naturaleza; pero no hay que olvidar que también esa acumulación es facilitada por las concesiones gubernamentales.

Este conflicto ha puesto en la mesa nacional de debate los siguientes temas: 1) Cuál (es) el rol del cooperativismo minero en la economía nacional, planteando el imperativo de cernir del sistema cooperativo a las empresas capitalistas semiformales que existen a su interior. 2) La necesidad de seguir defendiendo los derechos de los trabajadores, lo que tiende un puente de reconciliación con la Central Obrera Boliviana (COB) y debe servir para acercarnos a los trabajadores de las propias cooperativas mineras. 3) La necesidad de defender la Madre Tierra, tan dañada en sus aguas y tierras por la depredación que efectúan las cooperativas en su conjunto.Hay que honrar el sacrificio del compañero Illanes y la mejor forma es luchando por la justicia social.

http://escuelanacionaldeformacion.blogspot.com/2016/08/es-hora-de-separar-patrones-de.html

http://www.lahaine.org/mundo.php/es-hora-de-separar-a

sábado, 27 de agosto de 2016

García Linera: "Quien administra el sentido común monopoliza la política"


27/08/2016 

García Linera: "Quien administra el sentido común monopoliza la política"
"No es que estamos a la caza de ‘Pokemones extranjeros que traen ideologías’. Pero si creen que somos tontos, que nos estamos durmiendo, se equivocan"
Luego de recibir el Premio Rodolfo Walsh, el vicepresidente de Bolivia brindó una conferencia de prensa en la que habló del MERCOSUR, la situación regional, el rol de la USAID y la NED como herramientas del intervencionismo, la proliferación de las bases norteamericanas en la región y la tensión con Chile. 

Primera parte: Las ONG.

El vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Álvaro García Linera, brindó una conferencia de prensa luego de recibir el Premio Rodolfo Walsh que entrega la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).

En la charla con los periodistas, García Linera abordó varios temas. Al ser consultado por Contexto sobre el rol que han desarrollado y desarrollan la Fundación Nacional para la Democracia (NED), la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y algunas ONG, Linera se explayó sobre la importancia que tienen estas entidades y otras similares de origen europeo como herramientas del intervencionismo imperialista.

“La lucha ideológica, cultural y simbólica tiene muchos escenarios, es multiforme y multidimensional. Una de sus dimensiones es justamente aquella que viene apoyada y financiada por organismos internacionales. USAID es justamente un ejemplo de ello”, señaló.

El vicepresidente agregó: “Está demostrado cómo la USAID en los años sesenta fue un mecanismo de contrainsurgencia, parte de una guerra a muerte contra lo que ellos llamaban ‘el peligro comunista’. Con todos sus supuestos ‘planes de ayuda’, en realidad camuflaban una guerra cultural, un proceso de formación ideológica contra los sindicalistas, que eran considerados ‘enemigos públicos’ por el solo hecho de ser comunistas. Luego llegó a ser una especie de plataforma militar. Para ir a reprimir a los mineros, salían las granadas y las metralletas de las oficinas y de los almacenes de la USAID”.

“Eso no cambió muchos en las décadas siguientes. Lo que hemos hecho nosotros fue poner límites, poner un freno. Somos muy respetuosos del Gobierno norteamericano, somos admiradores de su cine, de parte de su cultura, de su ciencia, fomentamos la lectura del inglés. Pero no por ello nos sometemos a las relaciones de dominación del mundo”, agregó.

“Reconocemos la importancia de esa potencia económica, pero le hemos dicho que queremos relaciones de respeto. Y cuando no hubo relaciones de respeto por parte de USAID, de la DEA o por parte de la Embajada norteamericana, los hemos expulsado”, recordó García Linera.

Luego aclaró: “No es que estamos a la caza de ‘Pokemones extranjeros que traen ideologías’. Pero si creen que somos tontos, que nos estamos durmiendo, se equivocan. Somos un país pequeño, somos un país humilde, somos un país trabajador, pero tenemos mucha dignidad y no vamos a permitir que abusen de nuestra confianza”.

García Linera remarcó: “De todos modos, ellos no retroceden. Tiene muchos medios. Si no es la NED, aparece otra ONG norteamericana o europea pero que hace el mismo trabajo. Eso no lo podemos permitir. Si quieren colaborar, que lo hagan en algo muy práctico y técnico y sin involucrarse en temas ideológicos-políticos. Lo mismo ha pasado con otras ONG y fundaciones europeas que están sustituyendo a USAID en el papel de bombardeo y de tanques del sentido común, de pensamiento y de irradiación del sentido común conservador, y eso no lo vamos a aceptar”.

“Esta es una batalla perpetua, la lucha por las ideas, la lucha por el sentido común, que es el punto decisivo de la lucha política. Quien administra el sentido común monopoliza la política. Ellos buscan eso”, concluyó el vicepresidente de Bolivia.

Diario Contexto


Texto completo en: 

http://www.lahaine.org/garcia-linera-quien-administra-el

jueves, 28 de julio de 2016

“En Bolivia existen dos opciones: la restauración conservadora o la profundización del proceso de cambio”


28-07-2016

Entrevista a Juan Ramón Quintana, ministro de la Presidencia de Bolivia
“En Bolivia existen dos opciones: la restauración conservadora o la profundización del proceso de cambio”

Rebelión

Katu Arkonada: La semana pasada se ha presentado “BoliviaLeaks, la injerencia política de Estados Unidos contra el proceso de cambio”, libro coordinado por usted que analiza 1299 cables confidenciales enviados desde la embajada de Estados Unidos en La Paz entre 2005 y 2010.

Me llama poderosamente la atención el nivel de injerencia que tenían los Estados Unidos en Bolivia antes del proceso de cambio. En la cancillería boliviana funcionaba hasta la llegada de Evo Morales una Oficina de Asuntos Especiales de la Embajada de Estados Unidos; en el Banco Central de Bolivia funcionaba una oficina del Fondo Monetario Internacional; en palacio del Gobierno, donde nos encontramos, funcionaba una unidad de CIA bajo el nombre de Unidad de Análisis de Seguridad Presidencial; y junto a la oficina del Comando en Jefe de las Fuerzas Armadas en el cuartel de Miraflores, funcionaba una oficina de enlace del Comando Sur.

Juan Ramón Quintana: La penetración del Gobierno estadounidense en la estructura del Gobierno nacional tiene que ver con varios factores, pero entre los más importantes encontramos el tiempo de injerencia que ha mantenido el Gobierno de EEUU y que ha tenido que ver con el hábito de domesticación colonial. No solamente se ha producido una injerencia de tipo vertical, sino que también ha existido una permisividad gubernamental durante los últimos 60 años. Hay que recordar que la “cooperación” estadounidense comienza desde finales de la década de los 40, se desarrolla en la década de los 50 (durante la transición de la Alianza para el Progreso a USAID), y se intensifica ya con USAID en Bolivia.

La lógica con la que se trabaja desde Estados Unidos en relación con Bolivia es una lógica que pasa por la domesticación pero que también pasa por la construcción de una suerte de gobierno paralelo, un gobierno de facto. La lógica de injerencia está presidida por la idea de que este es un país que no tiene institucionalidad, un país inestable, altamente vulnerable, y por lo tanto un país en permanente crisis estatal; entonces la manera de darle gobernabilidad pasa por la construcción institucional de un gobierno paralelo que opera desde la embajada. Esta presencia institucional paralela se traduce en las instituciones que has mencionado operando desde el palacio de Gobierno, la Cancillería, el Banco Central o las Fuerzas Armadas, la propia DEA o NAS sustituyendo al ministerio de Gobierno o las agencias de inteligencia de la Policía que no reportan al Comando de la Policía si no a la CIA.

En realidad, hay una estructura que adopta forma de telaraña, que se superpone y en definitiva es la que gobierna el país. Esta telaraña además logra institucionalizarse hasta el punto de que esta unidad de Análisis Estratégico en el Ministerio de la Presidencia se crea con una Resolución Ministerial…

KA: ¿Resolución ministerial emitida durante el Gobierno de Carlos Mesa?

JRQ: Emitida por el Gobierno de Mesa, sí. También la Unidad de Asuntos Especiales en la Cancillería se crea con una resolución ministerial, todas se crean a través de normas. Ni siquiera son entidades de facto, si no que forman parte de la estructura de gobierno. Se llegó a ese nivel por la complacencia de los gobiernos, por su debilidad, por su grado de dependencia. Estas son las estructuras injerencistas en el plano institucional, pero también de forma paralela no había un ministerio que no contara con un proyecto de USAID, desplegando estructuras territoriales que funcionan sobre la base de los proyectos que tiene USAID tanto en las instituciones como en el territorio. Es decir, no hay un espacio ni institucional ni territorial que sea ajeno al control y el dominio del Gobierno estadounidense durante el periodo neoliberal.

KA: La segunda cosa que llama la atención es que precisamente este gobierno paralelo, esta telaraña imperial, no podría sustentarse o funcionar eficazmente si no fuera por una red de informantes.

JRQ: Yo definiría cuatro estructuras de información: 1) las territoriales, que provienen de los programas de medio ambiente, de salud, educación, ONGs, y que funcionan como antenas distribuidas a lo largo y ancho del territorio nacional 2) las institucionales que tienen un anclaje institucional en los ministerios, en las instituciones 3) informantes vinculados al ejército de consultores 4) el ejército de analistas y periodistas.

Entonces tienes cuatro niveles, se produce un solapamiento de informantes. Por lo tanto todo el Estado, el territorio, la sociedad, está penetrada por cada uno de los niveles. Los periodistas y consultores, junto a la derecha política, son los niveles de producción de la información que se trasmite a la embajada. El momento de constatación de la fidelidad de la embajada respecto a su estructura de informantes es el aniversario de los Estados Unidos, ese es el momento en que se revela la eficacia de la infidencia, porque lo que hace la embajada es tamizar a lo largo del año quienes son los mejores informantes, a quienes se invita a celebrar el 4 de julio, fiesta nacional.

KA: Toda esta estructura que obviamente es más fuerte antes del 2005, pero que se mantiene de alguna manera durante el proceso de cambio, tenía un director de orquesta que era el Embajador de los Estados Unidos…

JRQ: Debemos examinar con detenimiento y en perspectiva el papel de los embajadores de Estados Unidos en Bolivia. Este es un capitulo que yo creo tiene que ser objeto de una investigación muy rigurosa para la Academia vinculada a la investigación social y política. Hay que ver el itinerario que han seguido, la conducta, el comportamiento de los embajadores durante determinados periodos.

Hay tres tipos de misiones que han cumplido los embajadores en estos últimos 10 años; hay determinados embajadores a quienes se les fija la tarea de perpetuar la domesticación, embajadores a los que se les encomienda la tarea del disciplinamiento y alineamiento, y embajadores a los que se les da la tarea de la enmienda, ya sea por la vía blanda o por la vía dura. Si uno quiere caracterizar la decisión política del Departamento de Estado sobre Bolivia esta expresada en la conducta de los embajadores.

Tienes al embajador David Greenlee que es un embajador que gestiona la crisis terminal del neoliberalismo, es el que preserva el alineamiento de las fuerzas conservadoras para que no se resquebrajen frente a irrupción del Movimiento al Socialismo con Evo a la cabeza. Greenlee es el embajador de contención de la crisis terminal del neoliberalismo y por lo tanto de la transición, y a él se le encomienda la tarea de la advertencia…

KA: Por no decir amenaza o chantaje, incluso antes de que Evo tome posesión como presidente…

JRQ: Desde el mes de enero de 2006 que asumimos el Gobierno hasta el mes de septiembre, llegan algunas delegaciones a Bolivia con el objetivo de convencer al Gobierno de que no se salga del carril pro estadounidense, pro imperial. El aquel entonces Embajador Greenlee lideriza este intento de lobby con funcionarios estadounidenses y con representantes del Congreso de Estados Unidos. Pero Greenlee fracasa en el mandato de la contención. Primero la contención de las fuerzas políticas conservadoras, y en segundo lugar fracasa en la contención de las políticas gubernamentales.

En ese momento irrumpe un Embajador que recibe el mandato del quiebre político, Philip Goldberg, el embajador del golpe, de la inestabilidad. El Gobierno de los EEUU pasa de la amenaza, la intimidación y el chantaje, a la política del golpe. Y Goldberg es el que encarna la política del golpe, el que opera; es obvio que tienen que tener experiencia en desestabilización, tiene que tener una gran habilidad en el análisis del contexto político, tiene que utilizar de una manera inteligente todos los insumos informativos que le deja su predecesor, y tiene que tener una gran capacidad de articulación y de movimiento geográfico. Eso es lo que hace Goldberg desde septiembre de 2006 hasta ser expulsado en 2008. El capítulo cuarto de BoliviaLeaks explica perfectamente como desde el primer día en que llega Goldberg su tarea en realidad es el tejido golpista, la articulación golpista, el alineamiento golpista. En poco tiempo logra construir y articular el escenario del golpe.

Goldberg es el embajador del golpe como lo fue la embajadora Liliana Ayalde, que operó en Bolivia al mando de USAID durante varios años; se la traslada al Paraguay se produce el golpe parlamentario en Paraguay contra Lugo; Ayalde finaliza su trabajo en Paraguay y cambia al escenario de Brasil donde termina con el Gobierno brasileño.

KA: Y de Goldberg llegamos hasta el actual Encargado de Negocios de Estados Unidos en Bolivia, Peter Brennan.

JRQ: Después de la expulsión de Goldberg se produce una suerte de vacío, ante la consternación del Gobierno estadounidense que seguramente nunca imagino que el Gobierno boliviano expulsaría a su Embajador. Jamás hubiera pensado la potencia del Norte que un país pequeño, colonizado y de alguna manera gobernado por sus agencias estatales, finalmente tomara la decisión de expulsar al procónsul norteamericano. Entonces se produce un vacío de poder de 2008 en adelante, hasta lograr mediante prueba y error encontrar alguien que pase a una segunda fase ofensiva; menos explícita que la de Goldberg, con más habilidades en el campo de la inteligencia, con más habilidades en el campo del manejo comunicacional y con mucha más habilidad en cuanto a las operaciones encubiertas vinculadas a operaciones psicológicas de gran impacto sobre la base de lo que se llama la política del rumor, la política de la difamación, la construcción de los efectos colaterales de la mentira. Es ahí donde aparece Brennan.

KA: Brennan, un personaje con experiencia en Venezuela, en Nicaragua, en Pakistán inmediatamente después de la muerte de Bin Laden, además de encargado de la sección Cuba del Departamento de Estado entre agosto 2010 y agosto 2012, justo en la misma época en que se pone marcha el programa de desestabilización “Zunzuneo”, la red social que buscaba impulsar una “primavera cubana”.

JRQ: El Departamento de Estado se debate en el dilema de dar una continuidad agresiva, explicita, a su política, nombrando un Embajador de ruptura, o enviar un Embajador de golpe suave. El Embajador de ruptura es Goldberg, y el de golpe suave es Brennan. Entonces opta por “la diplomacia inteligente clintoniana” y es por eso que Brennan irrumpe en el escenario post victoria electoral de 2014 que de manera irrefutable consolida el proceso de cambio. Brennan llega al país con el objetivo de impulsar una política de erosión, un gran proyecto de ataque a la credibilidad del Gobierno boliviano, tanto nacional o internacionalmente, pero apuntando al escenario del referéndum constitucional del 21 de febrero de este año. La prueba de fuego para Brennan es el 21F.

KA: Y en ese sentido, hubo denuncias por parte del Gobierno boliviano de la injerencia que ha ejercido en el propio Peter Brennan en el referéndum constitucional por la repostulación de Evo Morales. Se han denunciado reuniones, que tuvieron que ser reconocidas por los propios implicados, entre Peter Brennan y el Director de Inteligencia durante el Gobierno del MIR Carlos Valverde. Es Valverde, que fue detenido por narcotráfico y hoy en día ejerce de paraperiodista, quien devela lanza por primera vez las denuncias que se articulan en el llamado “Caso Zapata”.

JRQ: Está muy claro que Estados Unidos no ha variado ni un milímetro su política sobre Bolivia. Lo que se están modificando son solamente los métodos, hay un cambio en el método de la desestabilización. Independientemente del escenario político y la correlación de fuerzas internas, se planea la desestabilización. De hecho, no creo que el Departamento de Estado considere una variable importante la correlación de fuerzas en Bolivia porque eso es irrelevante, porque saben que la oposición no cuenta en la Asamblea Legislativa, saben que la oposición ha sido derrotada el año 2008, saben que las fuerzas opositoras no tienen oxígeno, no tienen físico, no tienen programa, no tienen condiciones para hacerle frente a este Gobierno. Por lo tanto, el plan de desestabilización se desenvuelve básicamente entre el Departamento de Estado y la embajada. Teniendo en cuenta ese escenario la operación encubierta ha cumplido su tarea, ha sido relativamente exitosa por la sorpresa, por el uso de las tecnologías de la comunicación, por el escenario que se ha armado, por el conocimiento de una psicología de altísima sensibilidad y susceptibilidad de las clases medias urbanas.

La operación llamada Caso Zapata ha sido exitosa para el objetivo que se había trazado, en un escenario para el que el Gobierno no estaba preparado. Este escenario del 21F ha permitido realinear a la derecha, darle un margen de maniobra, abrirle un campo político. Además, ha permitido que la segunda línea de apoyo político a la embajada que estaba instalada en USAID, los analistas y consultores, se conviertan hoy en día en la primera línea. El caso Zapata ha permitido sacar su retaguardia política y colocarla en la trinchera política. La oposición recupera campo político y saca de su reserva política todos los consultores y analistas que antes trabajaban en USAID para convertirlos en primera línea del frente de batalla junto con el alineamiento de algunos medios de comunicación para atacar al Gobierno.

El 21F ha sido un momento de recomposición generado desde Estados Unidos que reorganiza el campo político en Bolivia. Ahora la pregunta es si esta acumulación de fuerza política, de analistas encubiertos, de medios de comunicación, que han permitido el avance de su retaguardia a la primera línea de campaña política…va a ser suficiente para dar batalla al proceso de cambio.

KA: Es obvio que el caso Zapata es un factor determinante en la pérdida del referéndum- Probablemente no sea el único, y haya también elementos internos, pero este es un factor determinante externo. Una vez que se han ido desmontando todas las mentiras construidas, ¿qué balance y qué lecciones extraes de lo sucedido?

JRQ: El Caso Zapata ha sido la operación encubierta más penetrante que ha desarrollado el imperio en Bolivia. No hay que olvidar que la política exterior estadounidense está basada fundamentalmente en la impostura. Para ingresar en la I Guerra Mundial Estados Unidos logró construir la maquinaria mediática más importante de principios del siglo XX, algo que Chomsky analiza con muchísimo rigor; para ingresar a la II Guerra Mundial tuvieron que armar la operación de Pearl Harbor; para empezar la guerra de Vietnam tuvieron que simular un ataque a barcos estadounidenses; para construir la mentira frente a Irak tuvieron que inventarse las armas de destrucción masiva de Sadam.

Lo sucedido en torno al Caso Zapata lleva en sus entrañas la política exterior agresiva montada sobre la mentira, calumnia y difamación. Se ha extrapolado la política exterior a la política doméstica en Bolivia, tratando de destruir la credibilidad del presidente, tratando de desacreditar al presidente porque saben que este es un proceso cuyo mayor capital político está concentrado en el liderazgo que tiene el presidente Evo.

El objetivo entonces es claro, dañar este capital político en términos de liderazgo, de autoridad moral, pero no solamente en el caso de la política doméstica, sino que este es un objetivo de gran alcance para la región, no solamente por el liderazgo del presidente, sino por el despegue, el desarrollo estructural cada vez más independiente del Estado Plurinacional respecto a la gran estructura de poder global. Este desprendimiento de Bolivia respecto del sistema financiero internacional, de los lineamientos políticos imperiales, es un golpe demasiado fuerte para el imperio que se ha acostumbrado a ver a Bolivia como una colonia.

Si lo leemos desde una mirada geopolítica, el peso de Bolivia en la geopolítica regional y en la geopolítica mundial tiene una dimensión estratégica en la medida en que Bolivia se convierte en una suerte de plataforma de tránsito entre la Cuenca del Pacifico y la Cuenca del Atlántico, al mismo tiempo que Bolivia se va transformando en una gran plataforma energética autónoma capaz de abastecer de energía a la región. Bolivia será pronto enclave geopolítico energético de primer nivel en la medida en que se va a convertir en uno de los grandes exportadores de energías no tradicionales como el litio. En esa perspectiva debemos incorporar su desarrollo industrial, su desarrollo económico en la medida en que Bolivia se está convirtiendo en un socio estratégico de China, y por lo tanto en una plataforma de irradiación de China en América del Sur, al mismo tiempo que se fortalecen las relaciones con Rusia, país aliado con quien se va a construir un Centro de Investigación Nuclear.

Bolivia está dejando de lado su papel de semi colonia para convertirse en un Estado Plurinacional independiente, autónomo, emancipado y con un proyecto alternativo. Estas dimensiones son las que hoy día hacen que Bolivia se convierta en una amenaza a la tutela imperial en América Latina. Si miramos la geopolítica regional, frente a la debilidad de Venezuela por la agresión que sufre, frente a la pérdida del gobierno en la Argentina, al golpe de Estado en el Brasil, frente a los problemas económicos que tiene Ecuador…tú tienes en Bolivia la trinchera antiimperialista más importante de la región.

KA: Una vez desmontado el Caso Zapata, y a pesar de los conflictos inherentes a cualquier proceso, parece que entramos en una etapa más estable donde lo importante es que la actual gestión gubernamental termina en enero de 2020. ¿Qué lectura haces de los desafíos que tiene por delante el proceso de cambio?

JRQ: Tenemos la responsabilidad en primer lugar de cumplir el programa de gobierno 2016-2020. Es decir, nuestra prioridad es la gestión política hasta 2019 y la acumulación política para la campaña electoral de ese año.

Además de sobreponernos al 21F, debemos impulsar una re-acumulación de fuerza política para seguir fortaleciendo el liderazgo del presidente Evo; seguir profundizando la gestión del Gobierno y el gran proyecto de industrialización; articular de una manera mucho más intensa y de una manera mucho más estructural a los movimientos sociales, educar en el proceso de trasformación estatal a los movimientos sociales y al mismo tiempo en la tarea de defender el proceso. No es una tarea simple, son tareas extremadamente complejas, dada la dimensión que ha alcanzado Bolivia en el escenario internacional, escenario que se encuentra hoy en día asediado por fuerzas, por gobiernos ultraconservadores como nuestros vecinos de la Argentina o Brasil, además de un Chile que no deja de expresar sus rencores históricos, su malestar por el desarrollo económico del Estado Plurinacional. Hoy día tenemos un vecindario hostil que tiene que sobreponerse a la derrota del ALCA y a la adopción de la Alianza del Pacifico para tratar no solamente de recomponer la hegemonía estadounidense en la región, sino para intentar liquidar los procesos de transformación y emancipación en América Latina.

Tenemos entonces tres grandes tareas. La primera es la gestión de gobierno, la gestión política en el marco del gran proyecto de la Agenda 2025. En segundo lugar, enfrentar la hostilidad y las agresiones sistemáticas a las que nos vamos a enfrentar producto a estos planes de desestabilización de los Estados Unidos. En tercer lugar, debemos encarar los grandes desafíos de la agenda global. Son demasiadas tareas, y cada una de ellas es una gran tarea histórica en la que yo creo que las organizaciones, las instituciones, la sociedad civil en general debe ser advertida de su responsabilidad histórica, porque no hay peor error que pueda cometer una sociedad que desentenderse de su responsabilidad histórica.

Después de este proceso de cambio hay solamente dos opciones, una que es esta suerte de rearticulación conservadora, retrograda, antinacional, que podría terminar peor que en la Argentina, y que significaría un desmantelamiento estructural de todas las conquistas del proceso de cambio y por lo tanto una hipoteca del país y de sus recursos naturales; y la otra opción es la continuidad del proceso de cambio, profundizando las transformaciones políticas y económicas, una aceleración de los grandes proyectos estructurales que permitan al Estado Plurinacional llegar a 2025 sin deudas históricas.

*Publicado originalmente en el semanario boliviano La Época del domingo 24 de julio.

miércoles, 2 de marzo de 2016

De la derrota táctica a la victoria estratégica

01-03-2016
Bolivia post referéndum
De la derrota táctica a la victoria estratégica


135.154 votos, esa es la diferencia entre los votos a favor del No y del Sí en el referéndum por la repostulación del Presidente Evo Morales. 

Pero más allá de la imagen que quieren presentar algunos “analistas” de un país dividido, lo único que demuestra esa escasa diferencia es una campaña electoral de alta intensidad en la que los votos del No carecen de paternidad política, no hay ningún líder o partido político que pueda atribuírselos, mientras que los votos del Sí se pueden contar como un apoyo irrestricto al gobierno de cambio que encabeza Evo.

Una vez conocidos los resultados finales y sobre todo debido al estrecho margen entre una y otra opción, es necesario reflexionar con detenimiento sobre los resultados y la campaña electoral, donde encontramos algunos méritos de la derecha y el imperialismo, y algunos errores del oficialismo, que serán clave analizar para encarar la Bolivia 2016-2019. Es en los próximos 3 años donde la derrota táctica sufrida en este referéndum puede servir como impulso para lograr una victoria estratégica en 2019.

Factores de la derrota táctica

Podemos sintetizar en 5 los factores que han motivado la victoria del No en el referéndum:

a) Las clases medias. Esta batalla era difícil de ganar, nunca se pudo revertir la idea instalada en las clases medias que identifica democracia con alternancia. La hegemonía del neoliberalismo en el ámbito cultural impide darse cuenta que la verdadera democracia es que el pueblo pueda escoger su modelo económico y político, así como los líderes para llevar adelante las transformaciones que implican estos modelos.

b) Juventud. Otro de los nuevos actores del panorama electoral a los que el proceso de cambio no interpela como a otros pues no ha conocido el neoliberalismo ni la desaparición del Estado. Actor, la juventud, que adopta posiciones tremendamente individualistas (no hay más que recordar el hashtag #RespetenMiVoto) pero que no se puede obviar, pues ya ha quedado demostrado que las redes van a ser uno de los campos de batalla de cara a 2019. Asimismo, desde estos sectores ha emergido un preocupante racismo, fruto de un colonialismo interno, soterrado en los últimos años pero que no había desaparecido, que debe ser combatido de manera inteligente.

c) Guerra sucia. La combinación de sicariato mediático con el intento de construir una “revolución de colores con características bolivianas”, todo ello con el apoyo de operadores de la Embajada de Estados Unidos en Bolivia, cuando no del mismo Encargado de Negocios Peter Brennan, es un factor que ha incidido en la campaña electoral. No hay que exagerar su rol en la campaña, pero sería un error aún mayor subestimarlo.

d) Errores propios. La guerra sucia logró imponer una agenda mediática (Fondioc, Zapata, El Alto) a la que no se supo responder oportunamente desde el oficialismo. Con una estrategia comunicacional adecuada quizás se habría conseguido arañar los votos suficientes como para darle la vuelta a los porcentajes.

e) Eco regional. El reflujo del cambio de época que vive América Latina también se dejó sentir en Bolivia. El impacto de las victorias de la derecha en Argentina y Venezuela no se consiguió detener en Bolivia, agravando la crisis del ciclo nacional-popular en la región. Quienes sí lo tuvieron más claro que las clases medias fueron los trabajadores migrantes bolivianos que votaron en Argentina a favor del Sí en un porcentaje del 82%.

Horizontes para la victoria estratégica en 2019

Si 5 son las razones de la derrota del Sí en el referéndum, 5 son también los horizontes que van a permitir la victoria y continuidad del proceso de cambio en 2019:

a) Sujeto del cambio social. Ha quedado demostrado quién está contra viento y marea con el proceso de cambio, quién no abandona el proyecto que cristaliza en la figura de Evo Morales ni en la peor de las circunstancias, y ese es el movimiento indígena originario campesino y sectores aledaños. A ese sujeto es a quien hay que dirigir las políticas sociales y beneficios del proceso de cambio durante los próximos 3 años, dejándose de complejos con las clases medias.

b) Programa. Se hace necesario definir un horizonte programático con los sectores y organizaciones sociales. Combinar la hasta ahora más que buena gestión y la ejecución de la Agenda Patriótica 2025 con políticas hechas junto a los movimientos sociales.

c) Normalidad revolucionaria. Pero dado que la gestión no es sexy, después de 10 años de proceso de cambio hay que pasar de la excepcionalidad utópica a la normalidad revolucionaria. Debemos seguir profundizando el proceso de cambio y construir las bases para avanzar en el proceso revolucionario, comenzando por la formación política de las mayorías sociales.

d) Revolución ética. Y para profundizar el proceso, es necesario desterrar cualquier indicio de malas prácticas en la gestión pública, y perseguir de manera implacable cualquier atisbo de corrupción entre los servidores públicos o dirigentes políticos del proceso.

e) Liderazgo. Es imprescindible cerrar filas detrás de la figura de Evo Morales, líder insustituible de la revolución democrática y cultural boliviana. En 2018, a un año de las elecciones se decidirá quiénes conforman el binomio y habrá que asegurar el apoyo de todas y todos los militantes del proceso para garantizar al menos el 50% de voto duro que permita ganar las elecciones y por qué no, preparar el terreno para el regreso de Evo como Presidente en 2025.

Es claro que se han cometido errores durante la campaña, errores que han impedido ganar el referéndum, pero el voto duro que no ha variado prácticamente desde el 54% que permitió ganar las elecciones en diciembre de 2005 y tras 10 años de gestión de gobierno, debería servir de pértiga con la que superar todos los obstáculos que la derecha boliviana y el imperialismo vayan colocando al proceso de cambio durante los 3 próximos años. Algunas conquistas del proceso de cambio son ya irreversibles, no hay más que ver como la oposición racista y xenófoba que atacaba la Asamblea Constituyente golpeando y humillando a las hermanas y hermanos campesinos e indígenas, se ha convertido en la mayor defensora de una Constitución que consagra los derechos sociales, políticos y económicos de las mayorías sociales. El pueblo boliviano ha votado No a la repostulación, pero eso no implica un Sí al retorno del neoliberalismo, sobre todo después de las enseñanzas que se extraen de la experiencia argentina. Es necesario impedir que la derecha se apropie, y resignifique la idea del cambio, es necesario priorizar las políticas sociales para el sujeto del cambio, y generar políticas comunicacionales para las clases medias y la juventud. Si corregimos estos errores, el proceso de cambio se profundizará y los intentos de la derecha, a veces con la complicidad de la izquierda lightberal, se verán frustrados definiendo un horizonte que cuanto menos, se extiende hasta 2025. En definitiva, y como escribió Hugo Moldiz en Twitter el 24 de febrero, con Evo convertiremos la derrota táctica en victoria estratégica.

*Katu Arkonada es militante del proceso de cambio.

https://www.rebelion.org/noticia.php?id=209455

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