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domingo, 3 de julio de 2016

Brexit: un halo de esperanza

02-07-2016

Brexit: un halo de esperanza


"No se puede cambiar a la UE, es como pensar que con comprar acciones puedes cambiar a la banca" (Miguel Ángel Montes)

"El voto británico nos lleva a la convicción que hay que implementar otro proyecto europeo. La lógica y el sentido común nos dicen que tomemos nota; es necesario el retorno a formas más respetuosas de la soberanía y de la democracia en las naciones que conforman Europa" (Jacques Sapir)

El referéndum sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea fue todo un acto de democracia, plena y por derecho. Lo que ocurre es que estamos tan poco acostumbrados a ella, que nos parece algo ridículo, estrambótico o peligroso. Al igual que en la campaña por el referéndum griego (cuyo resultado fue traicionado enseguida por Alexis Tsipras, hoy día uno de los mejores vasallos de los burócratas europeos), la campaña por el referéndum del brexit estuvo llena de juego sucio, de apelaciones al miedo y de amagos de chantaje. A la mañana siguiente, y a la vista del resultado, desde todas las instancias institucionales europeas y medios de comunicación de los establishment europeos, se proclamaba el cataclismo británico, el desprecio a la democracia y al conjunto de la ciudadanía, incluso la posibilidad de dictar ciertas normas de regulación futura de los referéndums, que establecieran mínimos de porcentaje de participación, así como mínimos de diferencial de voto afirmativo y negativo. En los corrillos europeos se argumentaba que "esas decisiones tan importantes no pueden dejarse a la elección ciudadana", porque claro, "el pueblo se puede equivocar". Los programas informativos cargaban contra las nefastas consecuencias que tendría el brexit, aumentando la crispación e histeria popular alrededor del tema.

Enseguida se habló de la brecha generacional (los jóvenes votaban permanecer, los mayores abandonar) y de la brecha territorial (Gales, Irlanda y Escocia votaban permanecer, Inglaterra abandonar), intentando explicar los diversos factores que podrían haber concurrido en el inesperado resultado. Algunos británicos comenzaron a declarar abiertamente que se arrepentían de su votación, se abrió una petición popular para repetir el referéndum y la Primera Ministra de Escocia salía anunciando que su país se sentía defraudado por los resultados y que exigía la celebración de un nuevo referéndum de independencia, habida cuenta de que uno de los argumentos principales de los que votaron permanecer en el Reino Unido era precisamente continuar perteneciendo a la Unión Europea. Pero lo cierto es que sobre todo ese ruido el pueblo había dicho brexit. Las bolsas comenzaron a caer, ante la incertidumbre de los mercados, la libra y el euro a depreciarse y los gibraltareños (muy británicos, ellos) a preocuparse sobre su futuro. Es una crisis en toda regla en esta desalmada Unión Europea que contempla con estupor cómo uno de sus buques insignia abandona el club y teme el efecto contagio sobre otros países, con la consiguiente pérdida de poder del chiringuito que controla las decisiones europeas. Justo por todo ello el brexit representa un halo de esperanza.

La prensa proeuropea y los partidos socialdemócratas, liberales y conservadores explican el resultado achacándolo al criterio racista, es decir, como resultado de la creciente xenofobia que viven los pueblos europeos. Es muy posible que este factor también haya influido, pero creemos que no es el principal. Porque el brexit profundiza esta crisis de la Europa del gran capital, de la Europa de la austeridad, de la Europa del desprecio a los trabajadores, de la Europa al servicio de las grandes empresas transnacionales y del TTIP. Es un palo en la rueda de todo ello y por eso el brexit es un halo de esperanza. La clase obrera, presente sobre todo en las zonas profundas de Inglaterra, se ha opuesto con su voto a quienes durante años llevan haciéndoles la vida imposible. Y ellos lo saben. Los partidos conservadores, liberales y socialdemócratas, la burocracia europea, la troika, el poder financiero y los representantes de todos ellos han visto enfrentado el voto popular de las clases trabajadoras. Puede argumentarse que los jóvenes han votado mayoritariamente por quedarse, pero pensamos que esa decisión procede de un voto del miedo, mientras que las personas más mayores y los pensionistas se ven más libres de esas ataduras y han votado con mejor criterio. Es cierto igualmente que otro gran argumento para la decisión del brexit fue el relativo al control de las fronteras y de la inmigración, pero este voto procede de un caldo de cultivo que riega la extrema derecha, precisamente porque la izquierda europea (y británica) no ha sabido identificar bien el enemigo y hacérselo ver así a las clases trabajadoras.

Y desgraciadamente una parte de la izquierda transformadora europea aún no ve claro, o se opone, a esta desintegración de la Unión Europea. Pensamos que se equivocan. Y no porque apliquen el argumento del internacionalismo (enfrentado al nacionalismo), con el cual por supuesto estamos de acuerdo, sino porque pensamos que no acaban de comprender, como decíamos en la cita de entradilla, que esta Unión Europea es irreformable. Ellos buscan el sueño de una Europa social y de los pueblos intentando reformar lo que hay, desde dentro, pero esa tarea es imposible. Hay cosas que no se arreglan si antes no se desarreglan del todo. Por tanto los que abogamos por una salida del euro y de la UE no lo hacemos bajo criterios nacionalistas, sino bajo criterios de recuperación de la soberanía para, a partir de la misma, poder plantear los cambios necesarios a nivel local que recuperen las conquistas obreras y el camino de la igualdad y la justicia social. Se podrá rebatir esto diciendo que la recuperación de la soberanía no nos garantiza dicho escenario, pero será mucho más fácil conseguirlo sin la constante presión de instituciones supranacionales que nos obligan a tomar determinadas medidas. Se podrá también argumentar que el euro es sólo una moneda, pero es mucho más que eso, ya que una moneda es la expresión de la soberanía económica de un pueblo, su instrumento para proyectar determinadas políticas.

Aún sin pertenecer a la Eurozona el Reino Unido, bajo el mandato de David Cameron, ha llevado a cabo las más salvajes políticas de austeridad fomentando, como en el resto de los países, que exista una mayoría social pobre y endeudada gobernada por una clase empresarial cada vez más exigente en sus "reformas estructurales". La Unión Europea "realmente existente" es el artificio creado por las clases dominantes para la consolidación de unas políticas opresoras de las clases trabajadoras, un instrumento al servicio del capital financiero, y para imponer enormes retrocesos permanentes en los sistemas de protección social y en las condiciones de vida y de trabajo de las poblaciones europeas. No podemos pertenecer a un engendro así. La UE socava los derechos democráticos, fomenta la ultraderecha y avanza hacia la constitución de Estados miembros de carácter policial. Y todo ello no es reformable, porque los Tratados están pensados para ser extremadamente exigentes a la hora de su reforma, llegando incluso a plantear la unanimidad de todos los Estados miembros. Nuestra vocación internacionalista no puede llevarnos a la ilusión de una reforma de esta UE, sino a una lucha incansable de los pueblos de Europa por la unidad de sus clases trabajadoras, impulsando movilizaciones por romper con el principal instrumento supranacional del capital, como es actualmente la UE. Nuestro internacionalismo no puede ser contradictorio con el derecho de autodeterminación de los pueblos ni dejar de ofrecer salidas cuando un corsé hecho a la medida de los poderes financieros nos oprime hasta asfixiarnos.

Y también reivindicamos desde aquí que no nos llamen de forma peyorativa "populistas" por perseguir políticas de mejora de redistribución de la riqueza y de justicia social. Y que no nos llamen tampoco "euroescépticos", porque nosotros tenemos también un sueño europeo y un sueño mundial, que es el socialismo. No nos enfrentamos a Europa, nos enfrentamos a "esta" Europa configurada mediante los tratados y las herramientas de esta Unión Europea. En palabras de Jacques Sapir: "Continuar hoy pretendiendo cambiar la UE desde el interior para mantener un discurso sobre la "Europa social" es una mentira como un callejón sin salida". Estamos muy de acuerdo con él. Es lógico que la lista de desencuentros entre la ciudadanía europea y el proyecto de integración de la UE sea innumerable y el referéndum británico con resultado de brexit ha sido otra prueba más. Cada vez que los europeos han sido llamados a las urnas para opinar sobre cuestiones de la UE han dado la espalda a los proyectos de integración por ser abiertamente contrarios a los valores de libertad, igualdad, democracia y justicia social y abrazar el neoliberalismo más puro y duro. Estamos convencidos de que "esta" versión concreta de Unión Europea ahora tocada, paralizada y desgarrada, no podrá sobrevivir por mucho tiempo, y es algo que todas las fuerzas políticas de la izquierda transformadora deberían tener muy claro.

Más tarde o más pronto esta Europa del capital agonizará e involucionará hasta su desintegración, crisis tras crisis, con continuas turbulencias y cada vez más exigentes restricciones a sus Estados miembros. Las amenazas de descomposición no acabarán y ello sólo tiene una salida posible: el abandono unilateral de cada país y la desintegración del propio proyecto europeo tal como está concebido. Por todo ello el brexit es un halo de esperanza, es el comienzo del desmoronamiento. En lugar de atacarlo y desprestigiarlo, el brexit ha de ser tomado como un ejemplo, como una demostración de que no podemos eludir ese debate, concluyendo que las mejoras económicas y sociales que necesitamos, no podrán existir dentro de los límites de esta UE. Hay quienes avisan de que la desintegración europea hace resurgir los peores fantasmas (fascismo, xenofobia, etc.), pero la verdad es que dentro del actual proyecto europeo también estamos viendo todos estos monstruos. Debemos abandonar la UE, pero no por nacionalismo, ni por patrioterismo, ni por racismo, sino por todo lo contrario. La debemos abandonar para sentirnos libres de sus ataduras y poder comenzar a migrar hacia una sociedad solidaria, cooperativa, justa, igualitaria y equitativa. Estos son los valores del progresismo, y son incompatibles con las Instituciones europeas. Como sostuvimos en este otro artículo relativo al denominado "Plan B" para Europa, perseguir quimeras como la transformación de la UE es, simplemente, un placebo ideológico. Definitivamente, el brexit es un halo de esperanza. Por ese mismo camino debiéramos seguir Grecia, Francia, España... Al Reino Unido, ahora más desunido que nunca, sólo le falta salir también de la OTAN... aunque esa ya es harina de otro costal.


Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=214069

lunes, 27 de junio de 2016

Brexit: ¿lágrimas de la oligarquía colonial en negocio fracasado?


Brexit: ¿lágrimas de la oligarquía colonial en negocio fracasado?

lunes, 27 de junio de 2016 10:53

Los dirigentes de la Unión Europea (UE) exigiendo que el Reino Unido empiece el proceso para salir del bloque europeo lo más pronto posible.

La reacción destemplada de los dirigentes de la UE ante el éxito del Brexit y su imposibilidad de negarlo, se ha manifestado en su declaración realizada el viernes 24 de junio (día de la aprobación del referéndum) exigiendo que el Reino Unido empiece el proceso para salir de la UE lo más pronto posible.

El comunicado difundido por los presidentes del Consejo Europeo, la Comisión Europea (CE), el Parlamento de Europa (PE) y el primer ministro de los Países Bajos, Donald Tusk, Jean-Claude Juncker, Martin Schulz y Mark Rutte, respectivamente, dice lo siguiente: “Esta es una situación sin precedentes, pero estamos unidos en nuestra respuesta a ella… El Reino Unido debe salir de la Unión lo más pronto posible, sin importar lo doloroso que será el proceso”. Schulz, Presidente del Parlamento Europeo, ha sido aún más enfático en la representación de esta propuesta al anunciar que el liderazgo de la UE mantendrá reuniones para diseñar estrategias destinadas a impedir las posibles reacciones en cadena que podría provocar el Brexit, y ha asegurado que el Reino Unido (y por tanto la ciudadanía), lamentará su decisión.

Lo fundamental de este proceso, además del resultado imprevisible dada la manipulación de la información y especialmente al concluir la votación al darle extraoficialmente el éxito al Remain (permanencia) por un 52% lo que no fue cierto, es que se ha descubierto tres tramas que hacía la Corporatocracia para impedir el triunfo del Brexit.

En primer lugar, toda la información que recibía el mundo desde los más importantes medios al servicio de los intereses oligárquicos fue una completa mentira indicando cifras falseadas al planeta. Prácticamente nadie en Europa ni en América, por ejemplo, daba por seguro el triunfo del Sí al alejamiento, lo que se constituyó en una revelación pues demostró el poder ciudadano y la capacidad de sostener sus propias convicciones pese a la presión mediática extrema. Es muy posible que haya influido en esta decisión un rechazo a la campaña del ocultamiento de la verdad y el sentir del pueblo británico, hastiado también de ser manipulado por su gobierno.

En segundo lugar, se realizó una campaña del terror de tal suerte que “salir” era un sinónimo de naufragio, atentado a la soberanía, desprecio a la clase trabajadora, hundimiento del país, lo que no sirvió finalmente. La estrategia fue desmontada y no les valió decir que Rusia haría una fiesta en el Kremlin si ganaba el Brexit, como lo sostuvo la candidata Clinton y la dirigencia rusófoba.

En tercer lugar, la campaña táctica “Unidos Venceremos” de la Corporatocracia, no fue suficiente pese a que se confabuló toda la clase dominante del planeta representado en instituciones que son el núcleo de los megamillonarios del orbe, ya que la imbricación de todo el poder capitalista de los regímenes autoritarios de las potencias se reflejó en la política. Con claridad se vio el abrazo solidario entre Wall Street, la cuestionada Christine Lagarde como presidenta del FMI y la OTAN.

Ahora bien, el efecto que puede provocar este éxito independentista tendrá que verse en el tiempo aunque dirigentes reconocidos de Italia, Francia y Holanda, entre otros, plantean la necesidad de iniciar el “Exit” europeo. No sin razón, el presidente de la Generalitat en Cataluña (España), reconocía la importancia para las naciones sin Estado. En América del Norte, en el propio seno de Estados Unidos, ya los ciudadanos de Texas comienzan a promover su secesión del país.

Las amenazas no se han hecho esperar aunque Angela Merkel ha señalado el camino: por un lado, analizar, por otro, controlar, y finalmente golpear a Gran Bretaña.

Lo anterior significa reconocer que la derrota procede de la insuficiencia de las amenazas mediáticas y de la conciencia británica que empieza a darse cuenta que son carne de cañón en una posible guerra de confrontación con Rusia o China ya que ha sido declarado un Estado vasallo. Impedir que otro país salga a toda costa será un objetivo imprescindible y para ello se utilizará todas las herramientas posibles…todas.

Obviamente las expresiones de tristeza (“es un día triste para Europa”), esbozadas por numerosos líderes, no son ciertas ya que han sugerido grandes castigos a los insubordinados todo lo cual demuestra angustia e impotencia. Más bien, es una derrota de las grandes empresas multinacionales que conformaron la Unión Europea como un bloque económico, de globalización comercial y mercados abiertos, con el objeto de vender productos e importar con mano de obra barata,

Lo que sucederá ahora es incierto pues se verá una gran actividad mediática para “controlar los daños colaterales”.

Finalmente, las declaraciones de Donald Trump sobre el 'Brexit', en tanto candidato republicano a la presidencia de EE.UU, considerando este triunfo como algo grandioso y fantástico, confirma la oposición de Wall Street a su propuesta y el boicot de los Medios al proyecto presentado pues contradice en este aspecto a las élites coloniales en cuanto estrategia económica mundial. Su frase: "Recuperaron su país, al igual que vamos a hacer nosotros con EE.UU", es la declaración de que las armas, la inmigración y el trabajo, serán sus banderas.

Cabe al mundo democrático esperar nuevos sucesos, especialmente en España donde Unidos Podemos puede dar una sorpresa propositiva, aunque son partidarios de una UE más sólida con políticas sociales en contra del austericidio implementado en la organización. Estos días mostrarán eventos de indudable importancia.

http://www.hispantv.com/noticias/opinion/279886/brexit-union-europea-reino-unido-desintegracion

Londres fuera de la Unión Europea, no de la OTAN


27/06/2016 


Londres fuera de la Unión Europea, no de la OTAN

Lo bueno de esta situación es que el debilitamiento de la Unión Europea resta fuerzas al imperialismo norteamericano, del cual es su aliada histórica

El triunfo del Brexit en el referendo abre múltiples interrogantes. La mayoría de los analistas, sobre todo en la prensa hegemónica internacional, ha puesto el énfasis en el examen de sus consecuencias sobre los mercados, su exacerbada volatilidad y la cotización de las principales monedas. Sin restarle importancia a este asunto creemos que este énfasis economicista está lejos de apuntar a lo más significativo. Los mercados son entidades veleidosas, siempre sujetos a esa “exuberante irracionalidad” denunciada por Alan Greenspan, el ex jefe de la Reserva Federal de Estados Unidos, de modo que pronosticar su derrotero una vez consumada la salida del Reino Unido de la UE es un ejercicio ocioso y condenado al fracaso, inclusive si las predicciones se hacen para el corto plazo.

Mucho más importante es ponderar lo que la decisión del electorado británico significa en términos políticos: un golpe si no mortal pero sin duda muy duro a un proyecto comunitario que cuando adquirió una connotación social y política progresista fue secuestrado, tergiversado y prostituido por la oligarquía financiera europea. Con la deserción de Londres –un divorcio litigioso y no consentido, al decir de algunos- la UE pierde a la tercera economía y al segundo país en población, lo que debilita a una Europa que, con la estructuración supranacional pergeñada por Bruselas, trató de reposicionarse en términos más protagónicos en el turbulento tablero de la política internacional. Si con el Reino Unido en sus filas la UE no era más que un aburrido segundo violín en el concierto de naciones, con los británicos afuera su gravitación global disminuye aún más vis a vis China, Rusia y los nuevos centros de poder internacional.

No fue casualidad que haya sido Angela Merkel quien mostró la mayor preocupación por el éxodo británico al exhortar a los gobiernos europeos a “mantener la calma y la compostura” ante la mala noticia. Se comprende su actitud: la canciller alemana fue quien con más fuerza impulsó el avance por la senda autodestructiva seguida por la UE en los últimos años. Convirtió al acuerdo pan-europeo en un apéndice de la gran banca, sobre todo alemana; combatió con meticulosidad germana los resabios del proyecto original, que tenía como metas la construcción de una Europa Social y de Ciudadanos; fortaleció a la conservadora burocracia de la Comisión Europea e hizo del Banco Central Europeo (BCE) el perro guardián de la ortodoxia financiera impuesta sin miramientos sobre todos los gobiernos del área.

Mientras el neoliberalismo se batía en retirada de América Latina y el Caribe en medio de las ruinas que había dejado a su paso fue la Merkel quien lo revivió en Europa, incorporando al Fondo Monetario Internacional como participante activo en la gestión macroeconómica de los estados y dando origen, junto a la Comisión Europea y el BCE a la infame troika que poco después, como insaciable plutocracia, se convertiría en el verdadero gobierno de Europa arrojando por la borda cualquier contenido democrático. Los griegos, donde se inventó la democracia, pueden dar fe de la furia destructiva de la troika de la UE, que al caerse la hoja de parra de su hueca palabrería democrática puso en evidencia los alcances de la descomposición del viejo proyecto europeo, atado de pies y manos al servicio del capital.

Esta Europa de las clases dominantes, burocrática y empresarial es la que recibió un mazazo brutal desde el Reino Unido y no hay razón alguna para lamentarse por ello. La UE que acompañó a Washington en todas sus tropelías y todos sus crímenes en el escenario internacional ahora recoge los amargos frutos de su complicidad con los que EEUU perpetrara en Oriente Medio. Era obvio que la destrucción causada en Irak, Libia y ahora Siria provocaría una incontenible marea de refugiados que tienen sólo un lugar adonde dirigirse: Europa. Washington puede alegremente incurrir en tales atrocidades porque está protegido por dos océanos que lo convierten en un destino inalcanzable para quienes huyen del infierno que desata con sus drones, misiles y unidades de combate. Pero Europa, en cambio, está ahí nomás. Y ese torrente humano activó y potenció los peores instintos xenofóbicos y racistas en buena parte de las poblaciones europeas que pretenden, vanamente, ponerse a salvo de las consecuencias de su pasado colonialista y su presente como compinches del imperialismo norteamericano.

Por eso la xenofobia fue un componente decisivo del triunfo del Brexit, saludada con euforia por un racista probado y confeso como Donald Trump y los representantes de la derecha en casi toda Europa, con Marine Le Pen a la cabeza. No sería de extrañar que lo ocurrido en el Reino Unido precipitara un “efecto dominó” en donde diversos países tengan que someter su permanencia en la UE al veredicto popular. La derecha en Francia y en Holanda ya está hablando de ello, y en otros países ya hay quienes lo están pensando. La crisis puede inclusive tornar inevitable un nuevo plebiscito en Escocia para decidir sobre su permanencia en Gran Bretaña. Los escoceses quieren permanecer en Europa y votaron en ese sentido en el referendo de días pasados. Uno de los coletazos del Brexit podría llegar a ser una Escocia independiente y la desaparición de la Gran Bretaña tal como hoy la conocemos.

Para concluir: lo bueno de esta situación es que el debilitamiento de la Unión Europea resta fuerzas al imperialismo norteamericano, del cual aquella es su aliada histórica fundamental. Y esta es una gran noticia para los pueblos del mundo que luchan para librarse del yugo de la dominación imperialista. Sin embargo no se debe olvidar que hoy por hoy el pacto atlantista europeo-norteamericano pasa menos por la UE que por la OTAN. Esto es así tanto en el terreno doméstico, habida cuenta de la creciente militarización en la represión de la protesta social en Europa; como en el ámbito internacional, donde el saqueo a otros pueblos reposa cada vez más en la eficacia disuasiva de las armas. Fue por eso que el Secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg, se apresuró a tranquilizar a sus socios diciendo que la salida británica de la UE no implicaba abandonar la OTAN, de lejos, la más importante expresión del crimen organizado a nivel mundial. Y en tiempos tan convulsionados como estos para la burguesía imperial eso es lo que cuenta.

Que Londres pegue un portazo y se retire de la UE es un problema, porque ahora la armonización de políticas entre EEUU y Europa se torna más complicada por la división entre el Reino Unido y los demás países europeos, y las heridas que deja este “divorcio no consentido” entre quienes antes formaban parte de una misma institución supranacional. Pero mucho más grave sería que el electorado británico decidiera salirse de la OTAN, lo que obligaría al imperio a repensar y redefinir su estrategia de guerra a espectro completo a escala global. Por ahora no hay peligro de que tal cosa vaya a ocurrir. Pero el mundo está cambiando muy rápidamente y las sólidas certezas de antaño parecen estar comenzando a volatilizarse.

Telesur

Texto completo en: 

http://www.lahaine.org/londres-fuera-de-la-union

viernes, 25 de marzo de 2016

Atentados de Bruselas: ¡no, señor primer ministro!

25/03/2016
Atentados de Bruselas: ¡no, señor primer ministro!

Los atentados no son una fatalidad, son resultado de una política. Aplicada por Washington. Luego por Londres y París. Bruselas les siguió servilmente

Ayer, como muchos en Bruselas, pasé horas intentando averiguar cómo se encontraban mis familiares y amigos. ¿Quién, por desgracia, habría podido hallarse en ese metro maldito, que yo también cojo para ir al despacho de Investig'Action? ¿Quién, por desgracia, habría podido hallarse cerca del Starbucks del aeropuerto, donde suelo tomar un té mientras espero el embarque de mi vuelo? Indagaciones aún más angustiosas si tenemos en cuenta que la red estaba evidentemente saturada.

En definitiva, como muchos en Bruselas, viví, durante un día, lo que viven desde hace años los iraquíes, los libios, los sirios y, antes de ellos, los argelinos. Al haber estado en más de una ocasión en lugares que habían sido bombardeados por los occidentales, sé cómo son los restos de cuerpos dislocados que ya nadie podrá volver a abrazar. He visto allí el dolor de aquellos a los que se les arrebata para siempre a su marido, su mujer, su hijo.

Como muchos en Bruselas, lloré y deseaba golpear a los criminales que arremetieron contra tantos inocentes. Pero el criminal no nace, se hace. Y la cuestión más importante es: ¿cómo han llegado a eso? ¡Negar a este punto el valor de la vida de tantos inocentes! Hacerlos sufrir y aterrorizarlos en vez de luchar -con esos inocentes- contra la injusticia que nos golpea a todos. ¿Quién ha intoxicado a esos jóvenes, quién les ha dado el ejemplo de la violencia, quién los ha sumido en la desesperación y, sobre todo, quién les ha armado? Criminales, sí, pero acaso no son también en parte víctimas, aunque este término resulte chocante.

Así que, cuando vi que nuestro primer ministro Charles Michel declaraba en conferencia de prensa que los belgas tenían que unirse y esquivaba con cautela la cuestión esencial: «¿Cómo hemos llegado a esto, quiénes son los responsables?», me enfurecí con ese hombre hipócrita que nos propone solo seguir como antes, cuando la pregunta que se hace la gente es precisamente «¿Cómo evitar que esto vuelva a suceder? ¿Qué políticas aplicar para poner fin a este engranaje infernal?».

¿Creen de verdad que la vigilancia y la represión van a impedir nuevos atentados? Algunos, sí, pero todos es imposible. Para eso hay que cambiar de política. Su política.

Einstein decía: «No se resuelve un problema con los mismos planteamientos que lo han creado». En efecto, no se acabará con el terrorismo hasta que no se hayan debatido sus causas profundas, con el fin de llevar a cabo una verdadera prevención.

Señor primer ministro Charles Michel, no le estoy agradecido. Porque se ha negado a plantear las cuestiones importantes: ¿Los Saúd y Qatar han financiado a los terroristas? Sí, los informes de los servicios estadounidenses lo afirman. ¿EEUU creó Al Qaeda? Sí, Hillary Clinton lo ha reconocido. ¿LA CIA organizó un campo de entrenamiento en Jordania? Sí, el célebre periodista estadounidense Hersh lo ha demostrado. ¿Fabius impulsó el terrorismo al declarar «Al Qaeda hace un buen trabajo»? Sí, miren su vídeo de Marrakech en diciembre de 2012.

En general ¿EEUU ha utilizado el llamado terrorismo islámico desde Bin Laden en Afganistán, en el 79, hasta la Siria actual, pasando por Bosnia, Kosovo, el Caucaso, Argelia, Iraq, Libia y otros muchos países? ¿No es preciso crear urgentemente una comisión de investigación sobre los vínculos EE.UU. - terrorismo y sobre el trasfondo estratégico de todos estos dramas? ¿Usted y Europa, van a seguir siendo el perrito faldero de EEUU? Usted se entusiasma como un niño cuando Obama le llama. Pero ¿por qué no denuncia su hipocresía ante estas guerras? Señor Michel, cuando pienso en todo ese sufrimiento que habría podido evitarse, no le estoy agradecido.

Es cierto que usted no es el único que utiliza la falsa retórica.

Señor ministro de Asuntos Exteriores Didier Reynders, tampoco le estoy agradecido. Ayer declaró que los terroristas atacan nuestro «modo de vida». Exactamente las mismas palabras que dijo Georges W.

Bush el 11 de septiembre antes de atacar Iraq y Afganistán con excusas falaces. Señor Reynders ¿por qué no hizo referencia a sus declaraciones de abril de 2013 en las que elogiaba a «esos jóvenes a los que quizás un día se les erija un momento como héroes de la revolución»1?

¿Por qué no quiso venir cuando le invité, en junio de 2013, a participar en un debate «Jóvenes en Siria, cómo impedir que vayan»? ¿Eso no le preocupaba? ¿Creía que para «cambiar de régimen» como usted dice, todos los medios eran buenos, incluso el terrorismo? ¿No pensó que animándoles a cometer ese tipo de actos allí, algunos vendrían a hacer lo mismo aquí? Señor Reynders, no le estoy agradecido.

Señora Milquet, tampoco le estoy agradecido. Usted era ministra del Interior en ese momento. Usted también se negó a participar en aquel debate, a pesar de nuestra insistencia, ¡cambiando constantemente de pretexto! Desde entonces, guarda silencio. ¿Avergonzada por haber ignorado los gritos de desesperación de las madres angustiadas al ver que sus niños -porque eran realmente niños de 16, 17, 18 años- partían hacia el infierno sin que Bélgica hiciera nada para detenerlos? ¿No le asaltan los remordimientos al ver lo que ha sucedido? Señora Milquet, no le estoy agradecido.

¿No es hora de abrir un gran debate sobre las consecuencias de la política internacional que Bélgica ha llevado a cabo en los últimos años?

1. ¿Europa debe seguir respaldando a EEUU y su política, que siembra la violencia en Oriente Medio?

2. ¿Bélgica debe seguir apoyando la violencia de Israel, negándose a hacer respetar el derecho internacional y tratando de «antisemitas» a los jóvenes que quieren defender los derechos de los palestinos?

3. ¿Bélgica debe seguir prosternándose ante los petrodólares de los Saúd (robados a los pueblos árabes en lugar de utilizar el dinero del petróleo y el gas en luchar contra la pobreza como en América Latina) cuando todo el mundo sabe que los Saúd financian la intoxicación de las mentes jóvenes mediante una versión envenenada y falseada del islam?

4. ¿Cómo se justifica el rechazo a conceder asilo a las víctimas de «nuestras» guerras en Iraq, Siria y Afganistán?

5. ¿Cuándo se hará público por fin el informe de la intervención «humanitaria» en Libia, donde la OTAN se alió con Al Qaeda para derrocar a Gadafi, violando la Carta de la ONU que prohíbe ese tipo de prácticas, con las consecuencias que esto ha tenido: Libia convertida en base del terrorismo internacional?

¿No es hora de abrir al mismo tiempo un gran debate sobre las consecuencias de la política social, o más bien antisocial, de los gobiernos belgas desde hace años?

1. ¿Pueden recortar sin cesar los presupuestos escolares, creando escuelas-aparcaderos en las que los profesores no tienen ni la formación adecuada ni los medios para enfrentarse a tantas cuestiones complejas sobre el mundo actual?

2. ¿Pueden recortar sin cesar los presupuestos de prisiones y reinserción, con el riesgo de que pequeños delincuentes se conviertan en delincuentes irrecuperables?

3. ¿Pueden recortar sin cesar los presupuestos de los medios audiovisuales públicos, de forma que los periodistas no tienen tiempo de profundizar en los temas (confidencias llegadas de dentro de la RTBF) y se ven condenados al reino del copi-pega y de las noticias basura, empujando así a los jóvenes, que se han vuelto desconfiados, hacia la teoría del complot o peor aún hacia los predicadores fanáticos y los reclutadores sin escrúpulos?

4. ¿Pueden seguir haciendo regalos a la banca y a las multinacionales que ya casi no pagan impuestos y revertir el déficit especialmente en los ayuntamientos, cuyos responsables carecen de los medios necesarios para ayudar a los jóvenes? ¿No es así como crean núcleos de desesperación como Molenbeek? (pero no es el único, también están Vilvorde, Verviers, Anvers y no olvidemos que los «euro-yihadistas» proceden de numerosos países europeos).

5. ¿Hay que extrañarse entonces de que tantos jóvenes hayan caído en las garras de los reclutadores profesionales? Sobre todo teniendo en cuenta que cuando se les denunciaba ante la policía, no siempre pero sí con bastante frecuencia, padre y educadores oían la siguiente respuesta: «¡Que se vayan a Siria, lo que no queremos es que regresen!».

6. ¿Tiene realmente derecho a mostrarse sorprendido ante los atentados de París y de Bruselas cuando la voz de alarma se había dado hace años y usted se negó a escuchar a los que lanzaron la alerta?

Ayer, cada padre tembló por sus hijos. Hoy, todos nos interrogamos sobre la educación que hay que darles frente a un mundo cada vez más violento. ¿Podremos ofrecerles una verdadera educación y un futuro? ¿Mañana cuál será la ciudad que se verá golpeada? La escalada del odio y el miedo, dirigida contra los musulmanes, favorece a la extrema derecha. ¿Es eso lo que usted quiere?

En suma, los atentados no son una fatalidad, son resultado de una política. Aplicada en Washington. Luego en Londres y París. Bruselas les siguió servilmente. Señores dirigentes, son, por lo tanto, corresponsables. ¿Tenemos derecho a debatir sobre ello -en «democracia»- o van a presionar de nuevo para que los medios de comunicación se callen?

Bruselas, 23 de marzo

Continuará:

¿Cuantas muertes harán falta para que los medios de comunicación abran por fin el debate?
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Texto completo en:

http://www.lahaine.org/atentados-de-bruselas-ino-senor

jueves, 26 de junio de 2014

'Die Welt': "La OTAN está a punto de desplomarse debido a Rusia"

© REUTERS Christian Hartmann

'Die Welt': "La OTAN está a punto de desplomarse debido a Rusia"

Las acciones de Rusia durante la crisis ucraniana podrían provocar una escisión en la OTAN, sostiene un analista de 'Die Welt' recordando las discrepancias que han surgido dentro del bloque en cuanto a quién pagará una estrategia de respuesta.

Las decisiones correspondientes al despliegue de fuerzas de reacción rápida de la OTAN tras la reunificación de Crimea y Rusia serían tomadas en la cumbre que tendrá lugar en septiembre en Gales, pero su adopción no es fácil, apunta el rotativo 'Die Welt', que argumenta que "la Alianza está profundamente dividida, y ningún país está realmente dispuesto a aumentar significativamente los gastos para mejorar la preparación para el combate de las fuerzas armadas y la modernización de las armas". 

Se espera que la OTAN intente obligar a sus miembros europeos a aumentar los gastos de defensa, a lo que muchos países, en particular Alemania, no están dispuestos. Sin embargo, Estados Unidos, que propone aumentar en un 70% el presupuesto de la OTAN, requiere que "precisamente los Estados más ricos, como Alemania", aumenten su participación en los gastos de la Alianza. 

Son sobre todo los Estados miembros de Europa del este quienes requieren "protección adecuada contra Rusia", recuerda el periódico en una clara alusión a que no serán esos países los que pagarán esta 'protección'.

Por su parte, Alemania, Francia y los Estados del sur de Europa, por el contrario, tienden a 'no provocar a Rusia' y se oponen al despliegue de las fuerzas de la OTAN en Europa oriental. 

Cierta cautela en este asunto la muestra incluso el propio Washington, dice el artículo. En contra de los deseos de los países de Europa del este que participan en la Alianza, "no se prevé un estacionamiento permanente de fuerzas de la OTAN en Europa oriental", cita el articulista, Christoph Schlitz, a los portavoces de la OTAN. En lugar de ello, la OTAN tiene previsto llevar a cabo en la región ejercicios militares navales, aéreos y terrestres. 

En resumen, el periodista concluye que a pesar de "toda su demostrativa unanimidad externa", los Estados de la OTAN tendrán que pasar una dura "prueba de resistencia".


Texto completo en: 
 


martes, 27 de mayo de 2014

Eleições para o Parlamento Europeu: derrota do governo, rejeição das

Nota dos Editores
Eleições para o Parlamento Europeu: derrota do governo, rejeição das troikas

Os resultados das eleições para o Parlamento Europeu realizadas em 25 de Maio justificam desde já alguns breves comentários, que só poderão ser aprofundados quando houver conhecimento pormenorizado dos resultados globais:

1- A expressão “eleições europeias” envolve um deliberado equívoco. No fundamental, o que se passa neste dia é a coincidência no tempo de um conjunto de eleições nacionais. Nenhuma instituição europeia assenta em verdadeira representação democrática e a UE, tal como foi sendo configurada, é inteiramente avessa a procurar a legitimação democrática das políticas que impõe. Aquilo a que os media dominantes chamam “debate europeu” consistiu, nestas eleições, em introduzir a mistificação acrescida de “candidato a presidente da Comissão Europeia”. Todas as forças políticas que se prestaram a colaborar nesta nova farsa são cúmplices da ampliação da mistificação pseudo-democrática “europeia”.

2- Há em vários países indicações de significativos fenómenos de deslocação de votos. Tais indicações são insuficientes para que se procurem desde já identificar tendências, nomeadamente no que diz respeito ao em qualquer caso preocupante reforço eleitoral de forças de extrema-direita. Se existe sentido de conjunto em tais fenómenos é que eles são característicos de períodos de crise geral do sistema capitalista. E o que é fundamentalmente preocupante neles, mais do que a dimensão que assumam em tal ou tal país, é o facto de constituírem uma clara aposta da classe dominante em voltar contra si próprio o mal-estar e o desespero popular.
3-  Os resultados das eleições no nosso país têm um inequívoco resultado nacional: a pesada derrota sofrida pela aliança PSD/CDS (com uma quebra de mais de meio milhão de votos e de mais de 12 pontos percentuais) reiterou a rejeição nacional deste  governo ilegítimo apostado na destruição do país. A permanência em funções de um tal governo representaria uma nova e gravíssima afronta à vontade do povo português.

4- Se o governo PSD/CDS foi alvo de clara condenação, não é menos significativo que os partidos da troika nacional PS/PSD/CDS tenham, no seu conjunto, tido uma quebra de votação de mais de 400 mil votos e uma queda percentual de perto de 8%. Bem quis o PS apresentar-se nestas eleições com força de esquerda. Os ganhos que conseguiu não compensaram as quebras dos outros partidos da política de direita. E, neste sentido, é também essa convergência de projectos, programas e políticas que estas eleições rejeitaram.

5-Os resultados da CDU representam um significativo reforço e progresso: mais votos, maior percentagem, mais deputados eleitos. Resultados que são tanto mais de valorizar quanto foram obtidos nas infelizmente já habituais condições de desigualdade de tratamento, de silenciamento e de hostilidade por parte dos grandes meios de comunicação, da profunda diferença de meios das candidaturas, da instrumentalização das instituições do Estado por parte dos partidos do governo. Mas sobretudo por constituírem um sinal de forte combatividade e confiança num quadro de profunda crise económica e social, quadro este que a história ensina ser profundamente desfavorável à determinação na luta e à mobilização por uma verdadeira perspectiva de transformação social.

6- Os resultados destas eleições não constituem uma clarificação suficiente da situação política nacional e das perspectivas de saída da situação existente. Mas constituem um importante passo em frente, um acréscimo de confiança para a luta de massas que, essa sim, certamente acabará por derrotar de vez não apenas os governos mas a política da direita que há quase quatro décadas vem condenando os trabalhadores à exploração, o povo à pobreza, o país à dependência e ao atraso.


Os Editores de odiario.info

lunes, 10 de diciembre de 2012

El pueblo griego calumniado

 
El pueblo griego calumniado
Miguel Urbano   
 
 
dic 10th, 2012 | By Boltxe kolektiboa | Category: Iritzia


En el ámbito de una campaña internacional de desinformación, Grecia continua siendo calumniada. La imagen que los medios europeos presentan de los griegos es la de un pueblo endeudado, de gente perezosa que vive a costa de la ayuda de los países ricos de la Unión Europea.


El “mal ejemplo griego” fue más de una vez tema de portadas en estos días al ser anunciada la aprobación de un nuevo préstamo de 43,7 mil  millones de euros a la patria de Platón y Aristóteles. Las fuerzas políticas de derecha, de Berlín a París, coinciden en previsiones pesimistas sobre el futuro del país, afirmando que el gobierno de coalición de Atenas no cumplió gran parte de los compromisos asumidos.


Además del nuevo prestamos, el Eurogrupo decidió ampliar el plazo de pago y bajó los intereses de la deuda. ¿La “ayuda” a Grecia es un acto de solidaridad? No. El gran capital desconoce el sentimiento de la generosidad. Una eventual bancarrota en Grecia podría conducir al fin del euro, comprometiendo la propia continuidad de la Unión Europea.


Los medios de referencia en la UE omiten, obviamente, que una parte considerable de la deuda griega resultó de préstamos de la banca alemana a Atenas vinculados a la compra de armas alemanas (sobretodo submarinos y aviones de combate) que el país no necesitaba. El dinero prestado vuelve así en gran parte al origen por el funcionamiento del engranaje del capital.


El pueblo resiste


Los mecanismos perversos de la falsa ayuda no benefician al pueblo griego. La situación se degrada cada semana. La tasa de desempleo excede ya el 24% y la deuda global rebasa el 145% del PIB. Se registra que una de las exigencias del reciente préstamo es la reducción de la deuda en 40 mil millones antes del 2020.


¿Como responde el pueblo griego a la política de sumisión al capital financiero europeo practicado por el gobierno reaccionario de Antonis Samara, política que arruina el país y hunde en la miseria a millones de familias?


Luchando con coraje ejemplar. Pero no sólo a través de gigantescas manifestaciones de protesta y de huelgas generales (más de una decena) que paralizan el país. Actualmente un porcentaje considerable de la población se rehúsa a pagar los brutales impuestos que la afectan. En algunos barrios, los habitantes, cuando les cortan la electricidad, resuelven el problema procediendo a la conexión directa. En Atenas y otras ciudades surgieron huertas improvisadas donde son cultivadas legumbres en una agricultura familiar de subsistencia. En bares y restaurantes cuyos trabajadores tienen salarios atrasados, el personal no cobra en ciertos casos las cuentas a los clientes. La imaginación es también un arma de la resistencia popular.


En éste panorama de luchas el Partido Comunista de Grecia-KKE desempeña un papel fundamental. Fiel a su ideología -el marxismo-leninismo– fue duramente castigado en las últimas elecciones. No hizo concesiones, rechazó cualquier tipo de compromisos con las fuerzas del capital y apuntó a la salida del euro y de la Unión Europea como exigencia de la Historia que responde al interés del pueblo griego. Pagó la factura del lenguaje de la verdad como partido comunista.


Muy diferente, antagónica, fue la actitud de Syriza, que se presentó disfrazada de partido revolucionario armado con soluciones para la crisis. Su líder, Aléxis Tsirpas, viajó por las capitales europeas para garantizar la permanencia en el euro, recibiendo el apoyo de la socialdemocracia continental. Hasta Francisco Louçã del Bloque de Izquierda portugués, se trasladó a Atenas para hablar en un mitin.


No sorprendió la gran votación que obtuvo Syriza. Pero la mascara cayó rápidamente. Hoy Tsirpas multiplica los contactos con los embajadores de los grandes países capitalistas.


En su intervención en Beirut en el XIV Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros, Aleka Papariga, secretaria general del KKE, desenmascaró con claridad el oportunismo y las tentaciones electorales: «El KKE ha resistido la gran presión que fue ejercida para tomar parte en un gobierno con SYRIZA en su núcleo, es decir en un gobierno cuyas posiciones programáticas tendrían una clara dirección de apoyo al desarrollo capitalista, con contradicciones que determinan de antemano su plena asimilación cuando se convierte en mayoría gubernamental. Esta posición ha traído un coste electoral pero no ha privado el partido de su capacidad después de las elecciones de movilizar y organizar a las masas populares. Es un legado para el futuro para un movimiento que evitará las trampas peligrosas y los errores que pueden dañar los intereses populares y que finalmente lo aplastarán por un período de tiempo largo y crucial.»


El KKE no hizo promesas que no podría cumplir. En un contexto de reflujo histórico en que la mayoría de los partidos comunistas se socialdemocratizó, casi constituye una excepción por la coherencia, fidelidad a los principios, y firmeza en el combate como vanguardia proletaria.


Vila Nova de Gaia, 29 de Noviembre de 2012

Traducción: Jazmín Padilla

El original portugués de este articulo se encuentra en www.odiario.info


http://boltxe.info/?p=52896
 

martes, 18 de septiembre de 2012

SAMIR AMIN: "EL PROYECTO EUROPEO ES INVIABLE"


Lunes, 17 de septiembre de 2012
 
 
El economista egipcio contesta a quienes creen que "Otra Europa es posible"
SAMIR AMIN: "EL PROYECTO EUROPEO ES INVIABLE"
 
 
Resumen de Canarias Semanal
 
 
"La construcción de la Unión Europea y la de la zona euro, -aseguna el conocido economista Samir Amin- han sido edificadas como bloques de construcción de un sistema que asegura el dominio exclusivo del capitalismo de los monopolios. La Unión Europea no puede ser más que la que es, y que tal como es no es viable. Pero existen, no obstante perspectivas de transformaciones sociales radicales, si se tiene en cuenta que ha llegado la hora de la "expropiación de los expropiadores".
 
 
Samir Amin (*) es un conocido economista egipcio, de fama internacional, y ampliamente conocido por su compromiso de izquierdas. No han sido pocos los trabajos y declaraciones que en Canarias Semanal hemos tenido la oportunidad de publicar en diferentes ocasiones. En esta oportunidad, hemos resumido algunos párrafos de su reciente trabajo "Europa vista desde su exterior". Se trata de un extenso artículo del que hemos escogido los párrafos que nos parecían más significativos en relación con la interrogante que muchas personas y partidos políticos de izquierda del Estado español se plantean en torno a si "¿Otra Europa es posible?"
"La cuestión - reflexiona Samír Amin - que me planteo sobre la Unión Europea no es la de saber si tal proyecto - y habría que preguntar ¿cuál? ¿para hacer qué? .- sería posible, sino saber si el que está en marcha es viable, o si podría transformarse para volverse viable".

Samir Amin
deja a un lado de sus consideraciones a los "europeístas" de derechas, es decir, a aquellos que habiéndose sometido a las exigencias del capitalismo de los monopolios aceptan la Unión Europea tal como es y sólo se interesan por encontrar una solución a las dificultades "coyunturales" presentes.


"Solo me intereso por los argumentos de quienes proclaman que "otra Europa es posible", incluidos los partidarios de un capitalismo renovado, de rostro humano, y por quienes se inscriben en una perspectiva de transformación socialista de Europa y del mundo".

LA UNIÓN EUROPEA: UN PROYECTO INVIABLE


"La construcción de la Unión Europea -precisa el economista egipcio-
y la de la zona euro, han sido concebidas y edificadas sistemáticamente como bloques de construcción de un sistema que asegura el dominio exclusivo del capitalismo de los monopolios. En este marco, hemos de analizar primero las contradicciones que hacen que este proyecto -y por lo tanto el proyecto europeo que depende de él- no sea viable".

Algunos empezarán diciendo -advierte Amin- que el proyecto europeo tiene la ventaja de existir, de estar ahí, y que por lo tanto tiene la ventaja de que puede ser transformado. "En teoría y en abstracto, es posible, sí. Pero ¿cuáles son las condiciones que lo permitirían. A mi modo de ver, se requeriría un doble milagro, y no hace falta decir que yo no creo en los milagros".


Según Amin para que tal "milagro" se produjera sería preciso que se dieran dos requisitos: "Primero, que la construcción transnacional europea reconozca la realidad de las soberanías nacionales, la diversidad de los intereses y de lo que está en juego, y organice sobre esta base la institucionalización de su funcionamiento; y en segundo lugar que el capitalismo - si se trata de permanecer en el marco general de su modo de gestión de la economía y de la sociedad- pueda ser obligado a actuar de un modo diferente del que le impone su propia lógica, que hoy es la de la dominación de los monopolios generalizados".


En cuanto a la posibilidad de que se den estos requisitos el profesor Amin es muy esceptico. "Yo no veo indicios -dice- de que los europeístas mayoritarios acepten tener en cuenta estas exigencias. Tampoco veo que los europeístas de izquierdas, minoritarios, sean capaces de movilizar a las fuerzas sociales y políticas que podrían invertir el conservadurismo del europeísmo actualmente existente. Por ello concluyo que la Unión Europea no puede ser más que la que es, y que tal como es no es viable".


Samir Amin indica que el proyecto "europeo" tal y como lo define el tratado de Maastricht, y el de la zona euro, han sido vendidos a la opinión pública por una propaganda falaz e imbécil. "A unos -los privilegiados (relativos) de la opulenta Europa occidental- les han contado que eliminando las soberanías nacionales se ponía fin a las guerras odiosas que habían ensangrentado el continente. Y se ha aliñado un poco la salsa: la amistad de la gran democracia estadounidense, el combate común por la democracia en este gran Sur atrasado -forma nueva de adhesión a las posturas imperialistas-, etc. A otros -los pobres diablos del Este- les han prometido la opulencia que resultaría de "ponerse a la altura" de los niveles de vida occidentales".


LOS EUROPEOS SUCUMBIERON A LOS RECLAMOS DE UNA EUROPA IDÍLICA


Amin cree que unos y otros de forma mayoritaria sucumbieron a esos reclamos. En el Este, que hacía poco habían abandonado el socialismo, creyeron que la adhesión a la Unión Europea les permitiría esta "puesta al día" y que el precio a pagar por ello valía la pena. "Este precio - aclara Samin Amin- era el de un ajuste estructural penoso, de "unos cuantos" años. El ajuste -es decir, la "austeridad" - para los trabajadores, no para los multimillonarios- ha sido impuesto. Pero se ha saldado con un desastre social. Es así como la Europa del Este se ha convertido en la periferia de la Europa occidental. Un riguroso estudio reciente muestra que el 80% de los rumanos consideran que "con Ceaucescu se vivía mejor".

Pero ¿existe alguna alternativa menos desoladora? ¿Se puede vislumbrar alguna perspectiva de transformaciones sociales radicales?


Para Samir Amin está claro que tales expectativas existen
"pero para que algunas de las alternativas posibles se convierta en realidad hay que tener en cuenta que ya no es posible regresar a un estadio anterior de desarrollo del capitalismo. Solo es posible avanzar, es decir, partiendo del estadio actual comprendiendo que ha llegado la hora de la "expropiación de los expropiadores". No hay otra perspectiva viable posible".

(*) Samir Amin es un conocido economista egipcio, que actualmente reside en Dakar,Senegal. Amin estudió en la Universidad de París donde se graduó en Estadística y Economía. Prontamente se afilió al Partido Comunista Francés, pero terminaría distanciándose de este, adscribiéndose a corrientes próximas al maoísmo. Mientras estudiaba en la Universidad, con otros estudiantes publicó una revista titulada "Étudiants Anticolonialistes".
Fue profesor de las universidades de Poitiers, Dakar y París ( París VIII, Vincennes).Amin ha dedicado gran parte de su obra al estudio de las relaciones entre los países desarrollados y los subdesarrollados, las funciones de los estados en estos países y principalmente al estudio de los orígenes de esas diferencias, las cuales se encontrarían en las bases mismas del capitalismo y la mundialización.
 
 

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