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sábado, 14 de febrero de 2015

Partidos deshabitados usan a inocentes contra el Canal




Partidos deshabitados usan a inocentes contra el Canal
Edwin Sánchez

Viernes 13 de Febrero 2015 | Edwin Sánchez

Fotografiar a un niño en una protesta es un viejo artificio que trata de obtener resultados espectaculares mediante las siniestras artes de conducir el corazón de los desprevenidos hacia la causa de turno, sea en Oriente Medio o en San Miguelito de Nicaragua.

Llegar al extremo de alentar la inasistencia a clases como una bandera contra el Canal Interoceánico, retrata de cuerpo completo el pertinaz afán de la derecha conservadora de obstaculizar el desarrollo económico, educativo, social y político de Nicaragua.

No importan los medios, en este caso la atrocidad de manipular a menores para conseguir su fin: denigrar al Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, GRUN, y a la institución armada que está bajo la autoridad civil del presidente Daniel Ortega.

¿Qué hay detrás de esta glorificación al atraso? ¿Por qué la derecha celebra la ausencia escolar? Estamos ante el recurso desesperado de una minoría de políticos que pretende, con urgencia, remendar su imagen preelectoral, y culpar al GRUN, que por él, “los niños no van a clase”.

En Ciudad Belén, las familias excluidas durante décadas por la codicia organizada, estrenan la República de Nicaragua, y sus hijos lo que eso significa en concreto: mejores condiciones de vida.

Ignorar, por ejemplo, que este mismo Gobierno envía ocho autobuses a la nueva colonia para llevar a las niñas y los niños a la Escuela de Sabana Grande, a fin de que nadie quede sin estudiar, para exaltar la injustificable decisión política de impedir que las criaturas vayan a sus aulas en El Tule, es una infamia.

“Demostrando rebeldía, los padres de familia no enviaron a sus hijos a clase”, aplaude con su primera plana el partido impreso, como si destacara el más grande acto “heroico” de los últimos tiempos: “Rebeldía” por darle la espalda al saber. ¡Habrase visto!

No hay espacio ni promoción para el avance. El punto es publicar un país en “conflicto” “donde los niños protestan” y censurar la nueva realidad del tamaño de los anhelos del general Augusto C. Sandino: solo en Jinotepe, 26 jovencitos iniciaron, en el Tecnológico Industrial, sus adiestramientos en telecomunicaciones con equipos de avanzada tecnología, y sin ningún costo.

La puja infernal

En esta hora lastimosa de la angustia, de ver que el tiempo pasa y sus montajes no cuajan, la derecha extrema parece que ha pasado al despiadado “Plan B” del todo-se-vale. La cuenta regresiva de la puja infernal, con tantos diablos y poca agua bendita, empezó.

Sus activistas comprenden que deben proyectarse y quedar mejor posicionados para ver si encabezan las listas para las diputaciones nacionales y departamentales, y si “organizamos mejor el alboroto”, ¡quién sabe si hasta las presidenciales!

Con todo y que la derecha conservadora trata de prefabricar a nivel internacional un malestar generalizado contra el Interoceánico, lo cierto es que la inmensa mayoría de nicaragüenses, científicos y ambientalistas que honran a las ciencias y no a la especulación y la politiquería, ex funcionarios y liberales sensatos, reconocen que la ejecución de la mega obra es una ineludible necesidad nacional.

Ahora podrán salir diciendo que “fueron los padres de familia” de El Tule, que tal cosa, pero es fácil percibir la contaminación política detrás del asunto de la propiedad. Una señora hasta “protestó” porque “un independentista puertorriqueño es asesor” del presidente Ortega.

El rastro que dejó la derecha, para sacar provecho de algunos campesinos, quedó en evidencia con el cuento de la “desmilitarización”. Quienes han impulsado una terrible campaña de desprestigio contra el Ejército Nacional, sin ahorrarse una tilde de odio, han sido los mismos líderes derechistas.

Sin embargo, los propios cafetaleros del Norte, de El Crucero y la Meseta de Los Pueblos, solicitan la presencia de militares para resguardar la cosecha y hasta se embanderan a las tropas desplegadas en el mapa de la aromática divisa. 

Y nadie invitaría a sus haciendas a unas fuerzas armadas compuesta por individuos brutales como los pinta la facción radicalizada: los cortadores huirían, la cosecha caería y aquello sería peor que la roya.

Tales embustes y falsedades irán en aumento en la medida en que se acerquen las elecciones. Es la antigua escuela de políticos caducos: abundar en mentiras y en acusaciones imposibles.

De sujetos a objetos

Si el Canal representa una entrada expedita al progreso en todos los órdenes, sin que sea la panacea, ¿por qué esa malhadada inclinación de los extremistas de sabotear el futuro de Nicaragua con lo que sea y al precio que sea?

Se conoce que algunos de los líderes, sin propiedades en el trayecto de la colosal obra, pertenecen a partidos deshabitados que con claridad han manifestado un enorme “no” al Canal, para lo cual arguyen cualquier tipo de pretextos. 

Si contaran con una visión de nación, la derecha no acudiría a la consigna de reducir a objetos de descarte a los hijos de algunos campesinos.

Obviamente, los que ante las cámaras aparecen “preocupadísimos” por la Educación de la infancia en abstracto, les vale un bledo el destino de los cipotitos de carne, hueso y sueños, con tal de ocuparlos como palanca para mover su anquilosada agenda política.

La pregunta es: ¿Le pedirían estos políticos del ocaso a sus hijos o nietos sacrificar los primeros días de clases en sus importantísimas carreras universitarias, maestrías o doctorados, en vez de los niños usados en El Tule?

Al menos esos jóvenes, por ser mayores de edad, podrían aceptar (?) o rechazar este abominable ritual de la ignorancia, sabiendo además que sería ir en contra de las mismas ciencias, pero una criaturita no tiene opciones: solo obedece.

Que la derecha, con sus operadores, escoja de víctima propiciatoria a la niñez para pagar por sus pecados, no demuestra ninguna vocación por la Democracia, pero sí un decidido compromiso por la decadencia.

lunes, 9 de febrero de 2015

FSLN en el destino de la democracia


FSLN en el destino de la democracia
Edwin Sánchez

Viernes 6 de Febrero 2015 | Edwin Sánchez

El Frente Sandinista se las jugó todas por empujar la historia, y lo continúa haciendo, a partir de dos momentos trascendentales: 1984 y 1990.

Fueron las coordenadas fundamentales de nuestra democracia: el Génesis de la República. Y ganó y perdió con un tribunal electoral compuesto por la misma Revolución.

El presidente Daniel Ortega aceptó la decisión de las urnas, y reeditó ese respeto a la adversa voluntad colectiva en 1996 y 2001, a pesar de que la derecha conservadora no apostó a la educación cívica, sino a prefabricar, en algunos sectores poblacionales, el temor, en tanto agitaba los instintos con el engaño de un enfrentamiento con los Estados Unidos.

La derecha que le ha tocado padecer a Nicaragua, en su expresión más vetusta, no evolucionó como el Frente del general Augusto César Sandino. Es un triste pasivo, un lastre que resta velocidad al desarrollo: la histeria respecto al Canal intenta atrasar la Historia.

El FSLN demostró sus calidades democráticas al impulsar, desde la Jefatura de Campaña, bajo la responsabilidad de la intelectual sandinista Rosario Murillo, un mensaje de paz y de solidaridad, en las dos últimas elecciones, traducido en vitales programas sociales y en el impulso de la alianza gobierno-empresariado- trabajadores.

No al ojo por ojo de la infamia

Aquí, en 2006 o 2011, no anduvo un embajador de Venezuela haciéndole el lado al candidato presidencial del sandinismo, por ejemplo.

Tampoco acudió al ojo por ojo de la infamia, cuando a falta de argumentos, la derecha denigró y aún invade la vida privada de dirigentes del FSLN. El diente por diente del escarnio no existe en los sentimientos cristianos del liderazgo sandinista.

En 2011 los poderes fácticos no tuvieron el decisivo rol protagónico de los 16 años neoliberales. La ciudadanía, por primera vez desde el 90, pudo escoger las propuestas convenientes en libertad, no coaccionada por los miedos infundados como el Servicio Militar, el desabastecimiento y el retorno a la guerra.

Se llamó a lograr la grandeza de Nicaragua y por fin se rompió la nociva atadura generacional de azuzar la primitiva hostilidad de timbucos- calandracas; legitimistas – democráticos; liberales-cachurecos; León versus Granada. La nueva propuesta fue una feliz ruptura de la atroz polarización de los gobiernos anteriores.

Se buscaba, se hace, construir la democracia con inteligencia, elevando el espíritu del nicaragüense delineado por Darío y Sandino, y no retrocediendo Nicaragua a la Edad de Piedra de los odios viscerales.

Pero los demonios de la confrontación que pululan en las cavernas políticas que quedan, cuyos jefes detestan entrar a la modernidad, no se dan por vencidos, y en la menor oportunidad, como el rayo buscando el palo seco donde descargarse, contaminan el medioambiente que no solo está compuesto de árboles y humedales, sino de gente y gente de buena voluntad.

Todos esos que desde la derecha hablan de forma aséptica de la democracia, sin haberla practicado en sus clanes de poder partidario o en sus despachos ministeriales cuando fueron gobierno, hoy “dictan” lecciones sobre su “vocación republicana”.

Democracia consiste en reconocer la decisión del soberano, tan básico como eso. Venir con el cuento del “fraude” electoral no es más que desconocer el voto del pueblo, esa clara y magna voz colectiva que entona, marca y actualiza el rumbo del país cada cinco años.

Desde que la minoría radical perdió en 2006 y 2011, sin incluir alcaldías y gubernaturas en el Caribe, han tratado de desprestigiar el mandato popular, sabiendo muy bien que las vastas multitudes de nicaragüenses no quieren nada con una derecha hundida por sus mínimos líderes.

Desde el finado conservador Emilio Álvarez Montalván, que al día siguiente de las elecciones, dolido y hablando con el sentimiento y no el cálculo político, culpó de su fiasco a la derecha, hasta recién su correligionaria Miriam Argüello, concluyen que estos micro partidos son un fracaso: “No tiene la capacidad para poder hacer”.

Llevado a términos porcentuales, M&R Consultores, estableció que esta derecha goza apenas del 8.1% de simpatía partidaria. Y en un año preelectoral, el 70.7% de los consultados desaprueba el papel que desempeña en el país. 

Son expresiones y números en rojo. Las siglas opositoras son una compañía quebrada. ¿Cómo, entonces, reclaman lauros electorales?

Mario L. Valenti, dirigente de un pequeño grupo, trata de salir de las cavernas donde el “Gran Líder” alcanza el Nirvana, igual que sus colegas del fragmentado paisaje jurásico de la oposición. El escribió este diagnóstico de la derrota opositora:

“La generación anterior lucha a toda costa con tal de no darnos espacio, ya que temen en que les quitemos su rol político. No existe un líder de verdad que nos motive a participar, ya que los actuales líderes están con la opinión pública hasta el piso”.

“La Prensa” volvió a reconocer la debacle derechista de vieja data y su patética telenovela de la unidad: “Estos esfuerzos unitarios amplios no han colapsado de manera aparatosa y penosa, como la pretendida y frustrada unidad liberal, pero se han extinguido por inercia o subsisten solo de manera formal, sin capacidad para generar acciones que les permitan presentarse como alternativa de poder o por lo menos de una fuerte y respetable oposición”.

Fíjense bien las palabras empleadas en este selfie conservador Valenti-Argüello- “La Prensa”: Incapacidad al cuadrado, temor, inexistencia, piso, colapso, aparatoso, penoso, frustración, extinción, inercia, subsistencia…

En vez de un partido de oposición, estos hablan de una partida de defunción. En ningún país del mundo un candidato con semejante lápida inspiraría un voto, a lo sumo, quizá un epitafio piadoso. ¿Por qué, entonces, echarle “el muerto” al tribunal electoral?

Solo la miseria humana explica el interés de la élite minoritaria de no reconocer la victoria del comandante Daniel Ortega.

Aunque les duela hasta en los talones del rencor, el sandinismo entró en el destino de la Democracia.

miércoles, 28 de enero de 2015

“Profecías 2014” o el fracaso de los agoreros del desastre


“Profecías 2014” o el fracaso de los agoreros del desastre
Edwin Sánchez

Enviado por tortilla en Lun, 26/01/2015 - 20:40

26 de enero 2015

Los líderes de la derecha conservadora, formidables expertos en llamaradas de tusas, profirieron, en la penúltima semana de diciembre de 2013, sus tétricos “vaticinios” sobre lo que sufriría el país en 2014.

Al comenzar 2015, los “pitonisos” como el señor Tünnermann, el señor E. Hernández y la señora A. Solís, entre otros, no “evaluaron” sus anunciadas catástrofes por una simple razón: no tenía sentido. Más que especulaciones, que se sostienen al menos por alguna retorcida media verdad, aquellas eran alucinaciones completas de adictos primerizos.

La derecha pintarrajeó nuestro mapa con sus fiascos, traumas y delirios. Sus calamidades las proyectaron sobre la nación exactamente igual a los perdedores en este siglo con sus deseos obsesivos: si yo no pude, que tampoco el otro y menos la que te conté.

Incluso, en su terrible pretensión de que todo le fuera mal a la nación, ni siquiera pronunciaron el “Próspero Año Nuevo” que los hombres y mujeres de buena voluntad ofrecen a sus semejantes. 

“La sociedad civil está preparando una serie de protestas contra las acciones del Gobierno y asegura que se mantendrán en las calles durante el 2014”. Azahalea Solís.

“Va a ser un año problemático, pero tengo fe en la capacidad de reacción de los ciudadanos”. 2014 será “el gran año de la unidad de las mayorías que no están de acuerdo con este Gobierno”. C. Tünnermann.

¡Hasta hoy suspiran, por rencores que ni el púlpito ha podido curar a algunos políticos confundidos de oficio, con vivir una Irak, una Siria y hasta una Paquistán tropicales!

Pese a los sombríos “augurios”, el presidente Daniel Ortega y la escritora Rosario Murillo alcanzaron la cima de la aprobación pública, en reiteradas encuestas y declaraciones desde analistas objetivos e inversionistas nacionales y extranjeros hasta organismos internacionales como la FAO y el Secretario General de las Naciones, Ban Ki-moon.

Ante la serenidad del calendario, las menguadas filas opositoras se apresuraron a hacer “cumplir”, a como fuera, sus malos agüeros. Fue así que el tema favorito de unos fue segregar todos sus odios, con el antivalor agregado de los resentimientos de otros, contra el Canal Interoceánico.

Descuidados con los números, “viendo” miles donde apenas se juntaban cientos en sus diversas puestas en escenas, la alquimia mediática trató de convertir el pesado plomo de la oposición y sus personajes en oro de altos quilates, intentando azuzar, mediante engaños, a grupos de campesinos para montarse sobre inquietudes naturales alrededor de la propiedad. 

Uno de los tantos Walter Mercado a la mala, “predijo” una caída económica.

El general (r) Álvaro Baltodano, director de la agencia de promoción de inversiones ProNicaragua, diagnosticó 2014 de un saludable para arriba. La sumatoria de las exportaciones totales del país superan en mucho a 2013: se rondó los 5 mil 400 millones de dólares. El crecimiento neto de las exportaciones se sitúa entre el 8 y el 9% respecto al año anterior.

El “chequeo” del año pasado, esta vez por los encargados del turismo, van del éxito a mayores retos. “Nosotros esperábamos un crecimiento del 6.5%, sin embargo los resultados preliminares nos indican un crecimiento de 8.1%”, expuso Mayra salinas, presidenta del Instituto nicaragüense de Turismo. “Vamos por buen camino”, reforzó la presidenta de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), Sylvia Levy.

Es más, el rotundo revés de estas “profecías” escalofriantes quedó expuesto al repuntar Nicaragua como una de las economías de vigoroso desempeño en Centroamérica, a pesar de los conocidos factores exógenos, los latigazos de los terremotos de abril y la sequía. Si esto no es bendición de Dios, el haber podido salir a flote frente a tantos fenómenos, ¡ándale!

Para dar una idea de la administración solvente mediante el modelo de alianzas impulsado por el Gobierno Sandinista, en 2014 el crecimiento promedio regional fue de ¡1,1 %!, la expansión más baja desde 2009, informó la CEPAL.

El tiro por la culata

Carlos Tünnermann y Eliseo Núñez, “oráculos” del núcleo duro de la oposición a ultranza, lanzaron sus anatemas contra el Ejército: “deja de ser la institución más creíble que tenía el país y pasa a estar supeditada al Ejecutivo”; la “crisis del Ejército se va a profundizar”.

Estos falsos profetas “olvidan” que todas las Fuerzas Armadas de los países democráticos están subordinadas al Ejecutivo, es decir, al poder civil. El Ejército no se manda solo. Lo dirige el comandante Ortega, y así ha sido con o sin reformas constitucionales. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, manda al Ejército, la Guardia Nacional, la Marina, etc. ¿Cuál es el interés de estar sembrando cizaña podrida en medio del trigo saludable de Nicaragua?

Aun con la campaña de desprestigio, el Ejército terminó el año como la institución más creíble, de acuerdo a la última encuesta de M&R Consultores. Obtuvo una confianza de 78.8% y un 18.1% de desconfianza.

Debe ser difícil para el liderazgo de la debacle derechista aceptar que les salió el tiro por la culata: su propia gente le otorga al Ejército una aprobación del 63.3%, en el tope de la tabla de las instituciones altamente valoradas. 

Y los que se definen independientes, colocan a la institución castrense en la cumbre de la credibilidad con 65.1%.

El contraste es evidente: la derecha quedó casi en el último peldaño del descrédito: 73.6% con un deplorable 11.2% de confianza. De nada le valió vituperar al Presidente, a su Administración y a las tropas con todo lo que tenía a mano, incluyendo los supuestos “rearmados”.

Los agoreros del desastre no dan una, pero pontifican como si sus falacias fueran artículos de fe. Son estos los que cada cinco años “profetizan” arrasar con los votos. Y así como sus infumables candidatos fueron apagados por las urnas de la realidad, sus funestos presagios resultaron arrollados por la verdad.

Por citar una evidencia del éxito-país, uno de los componentes de esta verdad es la producción de los primeros siete excelentes puros que fuma el mundo. Para lograrlo, el director de operaciones de Mombacho Cigars, Claudio Sgroi, reveló la esencia que “La Prensa”, por supuesto, no exaltó en portada: “En este país se trabaja cada vez mejor”.

Y aquí hablamos de la pureza de una estupenda motivación: construir la Nicaragua grande.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

¿DESDE CUÁNDO A LA DERECHA BANANERA LE IMPORTÓ EL CIRA?


¿DESDE CUÁNDO A LA DERECHA BANANERA LE IMPORTÓ EL CIRA?
Por Edwin Sánchez

Lunes 10 de noviembre de 2014

Hasta en el Año del Señor que está por concluir, a los medios del pensamiento bananero  les importaba lo que hacía el Centro para la Investigación en Recursos Acuáticos de Nicaragua, CIRA, de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, UNAN-Managua.

La razón de esa inmerecida falta de celebridad se debía al pecado de dedicarse a la ciencia, no a otra cosa. La ciencia, salvo el esmero de algún periodista, no es tema de portada de los empresarios de la desinformación, y solo se tratará de acudir a ella para los titulares de escándalo, si y solo sí se puede sacar provecho.

Por estar sumidos en el quehacer investigativo, el CIRA pasaba tan desapercibido como para brindarle el adecuado espacio. Debido al mismo subdesarrollo, muy marcado en cierta prensa, la institución ni siquiera figuraba entre las fuentes periodísticas permanentes como la Policía, COSEP, organismos de derechos humanos, juzgados, Parlamento…

Todo fue que su director, Salvador Montenegro, empezara a pintar un Apocalipsis tropical sobre el Gran Lago, “por culpa” del Canal -confundiendo su amor empírico hacia este bello cuerpo con la ciencia, que no es tan sentimental pero desnuda la realidad-, para que tales negocios se enteraran de la existencia del CIRA.

De la noche a la mañana, Montenegro amaneció “ungido”, casi a la par de los consagrados de la derecha fundamentalista, y convertido en “fuente de obligada consulta”.

Una rápida hojeada podrá revelar cómo el nivel de apariciones públicas en esos medios pasó de la total ausencia, al tope de la saturación. ¿Por interés “científico? Por favor…

Si la dirección anterior del CIRA se hubiese ajustado a seguir haciendo ciencia y no buscar cinco minutos de envenenada gloria, sus siglas todavía fueran uno de esos acrónimos de perdición para quienes se baten con los crucigramas.

Por supuesto, ahora que Montenegro es exdirector, saldrán las acusaciones de orden político, pero no científicos. Se invoca la autonomía universitaria, pero desde la politiquería. La hoguera mediática no se hace esperar.

La antigua provincia

El profesor Montenegro seguirá con su cátedra de la UNAN, porque perder las elecciones no significa quedar cesante, pues de otra forma habría que inventar muchos institutos especializados como catedráticos hay en el alma mater.   

No se duda de las capacidades del profesor Montenegro, pero algo pasó en este tramo de su vida académica y su entusiasmo en reversa, cuando empezaron las primeras informaciones sobre el Canal.

Ciertamente se volvió un “héroe” de la antigua provincia y sus cerrados círculos tradicionales, donde no es relevante que alguien haga ciencia de verdad, sino el nombre, la fama echada a volar por su prensa, y por supuesto, la total e incondicional concomitancia con los adictos al pasado, una alucinante droga tercermundista con la que algunos se “elevan” personalmente, sin importarles hundir a un país entero.

Por muy científico que alguien sea, no puede partir de premisas imposibles como que El Cocibolca quedará destruido por el impacto ambiental del Canal. Con esos razonamientos precarios, propios de la derecha bananera, el Eurotúnel ferroviario bajo el Canal de La Mancha, que une Francia con Inglaterra, jamás se hubiera construido.

Cinismo

Todo el mundo sabe que hay una consigna desde la derecha fundamentalista para impedir, por todos los medios, la ejecución del Interoceánico porque el Frente Sandinista, dirigido por el presidente Daniel Ortega y la escritora Rosario Murillo, gobierna Nicaragua. De ahí que prefabriquen estados de opinión negativos y magnificando algunas protestas; acudiendo a la falacia y aireando la sucia movida política con las banderas limpias del ambientalismo.

El menú es tan primitivo y atroz como difícil de digerir: en otros momentos, estimulan la xenofobia, luego el “¡uyuyuy el comunismo!”.

A los cínicos “defensores” de la Constitución les vale un comino que esta proclame a Nicaragua Estado independiente, libre, soberano, unitario e indivisible. No, para la derecha bananera no hay Patria, sino “patio trasero” de Estados Unidos.

Mientras Costa Rica puede darse el lujo de abrirle las puertas a la “terrible” China “comunista”, la derecha hace una alharaca porque una empresa privada de Hong Kong es el “gran dragón” que nos va a “devorar” en el “juego  geopolítico de las grandes potencias”.
 
Sería atentatorio contra el espíritu de la principal Alma Mater de la República,  la UNAN, ser un triste apéndice de lo más retrógrado que hasta ahora se ha visto en nuestro país, y que exhibe, sin vergüenza alguna, la derecha ortodoxa.

Es obvio que las universidades y sus instituciones científicas están para el desarrollo de la nación, no al servicio del atraso que dirigen  los mínimos líderes de la derecha y su formato oenegista.

Hoy, pues, han hecho un culebrón de unas elecciones donde no le fue bien al profesor Montenegro. Sin embargo, bajo el mandato neoliberal de la derecha conservadora no solo la cabeza del referido académico estuvo en un hilo, sino el de toda la comunidad y su autonomía universitaria.

Desde 1990 hasta 2006, la extrema derecha ensayó todo tipo de hostilidades, especialmente contra la UNAN. ¿El motivo? Desaparecerla por ser puerta de entrada de los pobres a la sociedad del conocimiento. Querían eliminar su 6% del Presupuesto General de la República.

¿Es que ya no se acuerdan por qué los estudiantes debían ir a las calles a defender el derecho constitucional de existir en su propio país? Hasta un joven, Roberto González, ofrendó su valiosa vida por la noble causa.

Gracias a Dios, pasaron esos tiempos. No hay vulneración a la autonomía universitaria, ni cabe la ristra de infundios que los mismos de siempre lanzan contra la Universidad que tanto les mortifica.

A la derecha conservadora nunca le interesó lo que pensara el exdirector, ni su cátedra era lo suficientemente “importante” como para mover un equipo a la Universidad, ni siquiera los trabajos del CIRA, antes del tema del Canal.


Si hoy han derramado lágrimas de tinta por el profesor Montenegro, él sabe muy bien, por sus viajes al Río San Juan, cómo se comportan los cocodrilos… 

http://www.el19digital.com/articulos/ver/titulo:23766-desde-cuando-a-la-derecha-bananera-le-importo-el-cira

viernes, 7 de noviembre de 2014

Cardenal, la falacia contra el Canal y los vaticinios fallidos


Cardenal, la falacia contra el Canal y los vaticinios fallidos
Edwin Sánchez

Miércoles 5 de Noviembre 2014 | Edwin Sánchez

I

Hay muchas razones para pensar que Ernesto Cardenal cuando repite las mismas falacias de la derecha conservadora contra el Gran Canal, no se expresa como sacerdote ni siquiera como poeta, y peor como escritor, sin embargo, trata de hablar ex cathedra: el “papa” dicta su palabra “infalible”.

Para el desempeño de esos oficios, la ausencia de la verdad es intolerable. Al novelista o cuentista se le dispensa la falta de exactitud, mientras se le alaba la exageración, se le pasa por alto la realidad y se le aplaude su inmensa capacidad para la mentira.

En el caso de Cardenal solo ha reciclado los embustes que lo más rancio de la derecha, interesadamente, ha vertido sobre el Canal. A la satanización mediática, él no ha aportado nada original. De su cosecha, lo único claro es un enorme resentimiento añejo, cuya calidad nada tiene que ver con el vino, sino con el vinagre. Desde esa distorsión de la vida, los grandes resentidos -esos de tiempo completo y con dormida adentro- siempre creen contar con la razón.

A pesar de su investidura de sacerdote trapense, y de la supuesta sensibilidad que le es inherente al poeta, desvaloriza el papel de la mujer, la trata de anular desde una posición dominante, como heredero directo del sistema colonial empedernidamente patriarcal que sufrió Nicaragua desde la transición de los peninsulares españoles a los criollos. Con desprecio de gamonal del siglo XIX, expulsa: “El Presidente Daniel Ortega con el poder omnímodo que él y su mujer tienen sobre este país…”.

Esa mujer tiene nombre y apellidos, y además es intelectual: se llama Rosario Murillo Zambrana. El deber de todo hombre de verdad es respetar a la mujer, y no porque hoy sea la Primera Dama de Nicaragua, sino por su misma condición de género, y por sus capacidades, que no están en discusión.

Si a la Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía del Gobierno de la República de Nicaragua se le desea ningunear por personas de esta clase, cómo le irá al resto de mujeres nicaragüenses.

De ahí que por experiencia propia, la derecha fundamentalista, a la que se suscriben paradójicamente algunas organizaciones que dicen defender a la mujer, cuestione el informe donde Nicaragua es el mejor país de América Latina en Igualdad de Género. (Foro Económico Mundial).

II

Ahí está, pues Cardenal, el político, pero uno amargamente opuesto a la Revolución que él dio por “perdida”. Empero, los grandes cambios en la historia no obedecen a la do-nación de algunas “famas”, sino a la nación.

Por supuesto, en el camino van quedando algunos porque ya los intereses personales no concuerdan con los movimientos supuestamente fracasados, como se “profetizó”, después de la derrota electoral de 1990, el “derrumbe” del Frente Sandinista de Liberación Nacional. Un “vaticinio” fallido más.

Según el relato de estas personas, el Frente, al “desplomarse”, debía tomar otros rumbos, y por eso aparecieron los disidentes, entre ellos Cardenal. Pero el sandinismo, en el año electoral de 1996, no colapsó sino que comenzó a recuperar espacios en el pueblo. Y los que apostaron a darle el disparo de gracia al FSLN, resulta que les salió el tiro por la culata.

El desplome de este grupo es un retrato en piedra. El pueblo de Nicaragua, del que arbitrariamente se considera su “representante”, ni el beneficio de la duda le da: no ha pasado del 0.2% desde aquel malhadado año, cuando Roberto Rivas ni soñaba ser presidente del Consejo Supremo Electoral.

Decimos que cuando Cardenal con toda la amargura maldice el Canal Interoceánico de Nicaragua, no ocupa el púlpito del clérigo, ni el ateneo de los portaliras, menos el oficio más solitario del mundo, como dijo Gabo, sino la consigna.

Quien habla es alguien identificado con una pequeñísima organización, digamos un epigrama que nadie lee desde hace 18 años en las boletas electorales. Y 18 años tenía el FSLN, el 19 de Julio de 1979, cuando derrocó a la Dictadura Militar Somocista.

Él puede amar las siglas que quiera. Lo discutible es la delirante pretensión de que su perniciosa repetición de maldiciones contra el Gran Canal la escuche el mundo, aunque sea un irresponsable “Urbi et Orbi”, que en ese nivel se siente cuando de suyo habla.

III

Hagamos abstracción y pensemos que Cardenal realmente está “preocupado” por el Gran Lago.

Todas las supersticiones sobre el Canal son las mismas reacciones de los españoles medievales, tanto de los que se quedaban en tierra firme, y “plana”, como los que abordaron las naos de Colón. Cien leguas adelante de Las Azores, “existía” un mar lleno de monstruos, enormes abismos, espíritus malignos y mil leyendas terribles que padecían aquellos asustados tripulantes de la ignorancia.

A esos asustados hombres con los que Colón debió lidiar y enfrentar amotinamientos, se les podía perdonar sus disparates, pero no ahora cuando las ciencias y las tecnologías han avanzado: ¿qué estudiante de ingeniería hidráulica tomará en serio que el “agua dulce” se “irá al mar”?

Si a Cardenal le importara Nicaragua, no las portadas de la derecha conservadora, debiera bajarse de su peaña, abandonar la ramplona manipulación y buscar la verdad con los que hacen ciencia, no desinformación.

Pero una “vaca sagrada” siempre mirará a los demás como “terneros paganos”, sobre todo si son veraces. Por eso, prefiere repetir estos “vaticinios” envenenados no por amor al Cocibolca, sino por el sentimiento contrario que le provoca el Frente Sandinista al salir fortalecido tras cada augurio apocalíptico de sus adversarios:

“Tampoco se podrá beber el agua del lago”. “Las isletas van a desaparecer”. “El país quedará dividido en Nicaragua del Norte y Nicaragua del Sur. “Estoy comiendo bastante pescado porque después solo enlatados por los chinos”.

De haber ido Cardenal en la nao Santa María, ¿qué tal le hubiera ido a Colón?

http://www.el19digital.com/articulos/ver/titulo:23645-cardenal-la-falacia-contra-el-canal-y-los-vaticinios-fallidos

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Las miserias políticas que oculta la derecha con falacia del “fraude”

Las miserias políticas que oculta la derecha con falacia del “fraude”
Edwin Sánchez

Lunes 22 de Septiembre 2014

Cada vez que se produce una elección en cualquier país del planeta, la derecha conservadora vuelve a colocar en cartelera el tema del “fraude”.

El paralelismo es, a todas luces, forzado, pero sirve para prolongar la mentira mediática de que en Nicaragua se computan los votos “a como le da la gana” al Consejo Supremo Electoral.

Sin dudas, toda institución o, incluso, la ley, siempre son dignas de mejorarse, aunque no se alcance la perfección porque, en este caso, ni los que participan en una justa son ángeles ni los árbitros demonios.

Hasta en los certámenes de belleza, en la selección de las nuevas estrellas del canto, en los casting, quienes no logren el cetro, el estrellato esperado y el papel en el filme que lo catapultaría a la fama, aparecen acusados y acusadores. Se necesita de demasiada grandeza humana para aceptar el fracaso propio y perseverar para la próxima oportunidad.

Pero las comparaciones con otras historias no dejan resultados muy amables con la verdad. Y muchos llamados politólogos caen en ese mismo extremo, edulcorando el relato de los malos políticos, en tanto malos perdedores, para trasegarlos como “víctimas” del tribunal electoral.

Los números no lo narran todo como tampoco podemos esperar que la cifra “714” (jonrones) ilustre la leyenda completa de Babe Ruth. Salvo los votantes, amén de partidos, analistas, consultores, etc., de la nación - cuyos comicios se toman como “modelo”-, en el extranjero es muy difícil manejar al dedillo esa experiencia importada como “gloriosa” en Nicaragua.

Esto es parte del viejo pensamiento conservador que instauró la baja autoestima nacional: lo admirable, como requisito, debe ser del exterior; lo peor es “made in” Nicaragua.

Es preferir la Coca Cola en vez de la espumosa, no carbonatada, libre de soda cáustica y plástico, la humildísima Cumba de Tiste.

Es el caso del Canal. La derecha malinchista ve “más bonito” al de Panamá, “nadie fue expropiado, y los panameños sí pueden”; incluso, hasta pusieron en el altar al presidente de ese país, Juan Carlos Varela, porque dijo que el Interoceánico nicaragüense “no tiene viabilidad económica”.

¿Y qué esperaban que dijera? ¿Desde cuándo, la Coca Company alaba a la Pepsi? Si no se toleran ni en el exhibidor de una pulpería de Chiquilistagua, menos en la publicidad encubierta de Hollywood, donde Sandra Bullock debe consumir, durante el rodaje, una sola marca de gaseosas.

Cuando la derecha establece esos injustificados parangones, hace abstracción de la calidad de los partidos contendientes, su grado de organización, méritos de los candidatos, y los contextos históricos, porque simplemente no está a la altura. Únicamente pesa en la balanza al CSJ con su par. ¿Qué tipo de análisis es ese?

No es lo mismo un partido fuerte y territorial como el PRI de México, en los últimos años de oposición, o la colectividad política que llevó a la presidencia a Luis Guillermo Solís, en Costa Rica, que la resaca de los egos descompuestos de donde se (des) nutren los partidos elitistas de Nicaragua. Lo inverosímil es que sus mínimos líderes, sin rubor alguno, se autoproclaman “la mayoría”.

Las firmas encuestadoras desde antes de 2011 documentan una caída en picada de la salud electoral opositora, al punto que el 2014 encontró sus siglas con un 7% de profunda anemia global.

Radiografía

La consultora M&R tomó esta radiografía en julio: el FSLN suma el 58.7% de respaldo, mientras la oposición en su conjunto el 7.1 %: PLC 4.1%; PLI 2.1, otros 0.3%, MRS 0.5% y Partido Conservador 0.1%.

El 61.9% de la población valoró muy positiva la gestión general del gobierno del presidente Daniel Ortega, mientras “el trabajo que realiza la señora Rosario Murillo”, como tituló la firma, contó con el respaldo del 63.1% de la ciudadanía.

Diagnóstico

Si no creen, una segunda, tercera y cuarta valoración, desde el consultorio opositor, confirman el penoso diagnóstico:

El fallecido Emilio Álvarez Montalván después de las elecciones de 2011, arrebatado por la sinceridad y abatido por la realidad, declaró a la AFP: la “oposición es la responsable de su fracaso, debido a los conflictos internos y el fraccionamiento que enfrentan desde las presidenciales de 2006”.

En sus últimos días, aseguró: “La oposición prácticamente no incide en la realidad del país porque está dividida y no tiene fuerza”. (La Prensa). ¡Cómo esperan “incidir” en las urnas!

Los “personajes de la oposición no provocan ningún atractivo, son liderazgos desgastados… pocos creíbles”. Cairo Manuel López (Canal 12, 20 de junio 2014).

“Indicó que la población nicaragüense no cree en los partidos políticos y los liderazgos que hay en estos, a los que llamó colapsados”. José Rizo Castellón (LP junio de 2013).

15 meses después, el doctor Rizo, lejos de dar de alta a la oposición, procedió a la autopsia: “aconsejó a los liberales del Partido Liberal Independiente, PLI, y Liberal Constitucionalista, PLC a crear con inteligencia ´algo nuevo´ en vez de ´rescatar algo que la población percibe como colapsada y muerta´”. (El Nuevo Diario, 18 de septiembre)

Réquiem

En resumen, lo que quisieron decir todos estos señores es:

“Menos mal que la situación del Poder Electoral sigue como está, porque nos permite esconder nuestras miserias políticas, alegando fraudes en cada elección”. Confesión de un dirigente político de derecha al sobrio analista Cairo Amador. (100% Noticias, 24 de junio 2014).



miércoles, 9 de abril de 2014

La desestabilización enlatada y los líderes de la soledad

La desestabilización enlatada y los líderes de la soledad
Edwin Sánchez

Enviado por tortilla en Mar, 08/04/2014 - 21:55

8 de abril 2014  

Hay un creciente interés en que las sublevaciones alentadas desde el exterior “aterricen” en Nicaragua a como sea, y cuanto más rápido, mejor.

El experimento de la contrarrevolución enlatada en Venezuela y el fallido intento de fabricar una “primavera” en Cuba, desde el frío invernal de los halcones que anidan en la derecha fundamentalista de Washington, queda tan claro que la prensa internacional debió reconocer el aparatoso fracaso del “zunzuneo”.

Así se difundió la siembra de cizaña: “WASHINGTON (AP) —En julio de 2010 Joe McSpedon, funcionario del gobierno de Estados Unidos, viajó a Barcelona para afinar los últimos detalles de un plan secreto para crear una red social destinada a socavar al gobierno comunista de Cuba”.

“McSpedon no trabajaba para la CIA. Se trataba (de un) programa financiado y gestionado por USAID, la Agencia Internacional de Estados Unidos para el Desarrollo…”.

En Nicaragua el repertorio ha sido variado, desde las fórmulas refritas de la Guerra Fría hasta la búsqueda de un poco de incienso a falta de consenso en la oposición conservadora para hacerla digerible, pasando por la diatriba mediática y forzando paralelismos inútiles con otros países.

Los intentos de formidables marchas que “hagan temblar” el país se han quedado en sueños frustrados de los líderes de minúsculas unidades y fragmentos dispersos.


Parece mentira, pero hay quienes hasta hace poco, creyendo que Nicaragua vive los tiempos del candil, salían como “sabios”, pontificando que “siempre se acusa a la CIA” de lo que haga “la oposición”.

Sin embargo, no es un tema baladí. Las revelaciones de la agencia AP confirmaron lo que debió ser desde hace rato parte del museo de la infamia de Jorge Luis Borges. Con cierto recato, los miembros de la derecha se hacían los yo-no-fui. Hoy, los extremistas conservadores no solo están de acuerdo abiertamente con el plan “Colibrí”, sino que además lo piden del tamaño de un zopilote.

Puesto así las cosas, ¿cómo diferenciar entre un movimiento propio, popular, de uno marioneta, servil y entreguista a intereses extranjeros?

Encuestas y calles

La oposición entró así en 2014: el Partido Liberal Constitucionalista, PLC, registró el 4.4% de simpatía política partidaria; el Partido Liberal Independiente, PLI, el 3.3%; el Movimiento Renovador Sandinista, MRS, el 0.2%. (M&R)

Para los que dicen que las encuestas son “compradas”, una holgada cuadra de la capital narra mejor los hechos: a poco de comenzar el año, la derecha conservadora llamó a una arrolladora manifestación popular. El digital Hispantv informó: “Con poca asistencia, la oposición de Nicaragua realizó una protesta en las calles de Managua…”.

El 18 de febrero volvió a lucir sus “músculos”, esta vez en respaldo a la derecha venezolana. “El grupo denominado de la Sociedad Civil, (…) no superaba las 10 personas…”. (El Nuevo Diario)

El 3 de abril, en su tercer intento de mostrar al planeta entero su imantado poder de convocatoria, escogieron la sede del CSE. “´Fuera Roberto Rivas´”, gritaban reiteradamente los al menos veinte demandantes”, admitió “La Prensa”.

Los sueños

Los líderes de la derecha conservadora en sus diferentes presentaciones, dicen que son “el pueblo”, “la opinión pública” y “hablan” por él. Cuando “todos los sectores de la sociedad nicaragüense” --- así gusta referirse, en su nombre, don Carlos Tünnermann---, salen del papel a la realidad,  lo único tangible que se ve a su lado es una maciza soledad de la que no se tiene memoria en los anales de los liderazgos auténticos.

O “no pasan de 10” o “al menos 20 demandantes”, y lo “máximo” “centenares” de personas, a veces escandalosamente multiplicados por el sensacionalismo político. Tal es, en términos proporcionales, su presencia electoral. Por cierto, el CSE  no cuenta “esas muchedumbres”. Es lo que la extrema derecha le puede sacar a la vida real. Entonces, ¿de qué pueblo hablan?

Los hechos

El que en las avenidas y plazas su apoyo al Frente Sandinista, a sus líderes, el presidente Daniel Ortega y la escritora Rosario Murillo, es el mismo que valida al Gobierno de Unidad y Reconciliación en las urnas. Cuando desde esta formación política se habla de pueblo, ahí están los rotundos 19 de Julio. Es verdadero, es real.

Como la derecha con pedigrí no logra calar en las multitudes que dan vida al mapa de Nicaragua, se exhorta a la confrontación. Proverbios 31:13-14 advierte: “Hay generación cuyos ojos son altivos /Y cuyos párpados están levantados en alto. /  Hay generación cuyos dientes son espadas, y sus muelas cuchillos”.

“Defensores” del Estado de Derecho

El 21 de marzo, los dueños de “La Prensa” que proclaman la falta de libertad de expresión y el respeto a la institucionalidad, ensalzaron como modelo la arremetida de las huestes ultraderechistas de Venezuela:

“…si Ortega no se enfrenta a una oposición fuerte y beligerante, como la venezolana, ni a una población democrática que se lanza a la calle y levanta barricadas para defender sus derechos y reclamar la restitución de la democracia y la libertad…bla, bla”.

Altivos, tratando a los nicaragüenses como vasallos de su pensamiento único, se creen también accionistas mayoritarios de la verdad. Un memorándum del 7 de abril, disfrazado de editorial, le “aclara” al PLI de Eduardo Montealegre, su lugar y sus obligaciones, y quiénes son los que ponen el fierro de su heráldica en su latifundio mediático: “El PLI puede decidir lo que quiera, pero nosotros tenemos derecho y obligación de expresar lo que pensamos sobre este tema, que es del mayor interés público”.

Este es parte de su “pensamiento”:

Receta para que Nicaragua “explote”

 “¿Qué tendría que pasar aquí para que haya una explosión?”, pregunta “cívica” de “La Prensa” el 2 de marzo.

“Se creía antes que sin Hugo Chávez o sin el chavismo el gobierno de Daniel Ortega iba a ser insostenible, pero Venezuela está en crisis y ESTE GOBIERNO SIGUE A FLOTE”.

“Si hay tantas similitudes entre ambos modelos de gobierno, ¿por qué no vemos aquí el nivel de protesta que hay en Venezuela?

Sed de violencia importada:

“¿Necesitamos una crisis como la de Venezuela o existe la posibilidad de que las cosas maduren lentamente?”

“¿Entonces es probable que el cambio se dé por las malas?”

“Demócratas” que urgen derrocamientos

“¿Caiga o no caiga Maduro está en riesgo la cooperación venezolana?” (23 de febrero)

De la Operación “Zunzuneo” para derrocar al Gobierno de la República de Cuba: “Lo deplorable es que el proyecto no se continuara hasta sus últimas consecuencias”. (8 de abril)

El partido impreso debe escuchar al propio secretario general saliente de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, quien invocó, tras los eventos de Ucrania, el "principio de que cada Estado es soberano y libre de elegir su propio destino". (AFP 30 de marzo)

http://tortillaconsal.com/tortilla/es/node/14369

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