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jueves, 31 de marzo de 2016

Presidente de Siria dio una entrevista exclusiva para Sputnik

© REUTERS/ SANA

Presidente de Siria dio una entrevista exclusiva para Sputnik

El presidente sirio Bashar Asad en entrevista exclusiva para Sputnik evalúa las conversaciones de Ginebra, habla de los planes en la esfera militar y política, de su visión del arreglo pacífico y de la transición política en Siria.

Entre muchos de los temas tratados, figura la cooperación ruso-siria en diversos campos y la evaluación del papel de Rusia en la lucha contra el terrorismo.

— La liberación de Palmira, por supuesto, es una noticia de nivel mundial, y, según mi opinión, es una noticia que todavía no ha sido completamente conscientizada. Es importante que Palmira fue liberada después de la retirada del grueso del contingente de las Fuerzas Aeroespaciales rusas desde Siria. ¿Cómo fue la operación de la liberación de Palmira y cuáles son las ciudades a dónde planea dirigirse el Ejército sirio?

— De momento esta noticia no está asumida (la liberación de Palmira). En realidad, algunos ya son conscientes de lo que pasó pero no quieren creer en ello. Pasaron dos días desde la liberación de Palmira, pero algunos de los países que supuestamente participan en la lucha antiterrorista o forman parte de la coalición estadounidense, aún no dieron su evaluación. Quiero decirlo claramente, los regímenes de Francia y del Reino Unido no han hecho ningún comentario.

Hay razones para ello: ante todo, la ocupación de Palmira por los terroristas hace un año fue una señal del fracaso de la coalición, de la falta de seriedad en la lucha antiterrorista, sobre todo contra Daesh. La liberación de Palmira se realizó con el apoyo de Rusia, es otro indicio de la poca seriedad que muestran.

¿Cómo lo hemos logrado? De manera muy fácil. Primeramente tenemos voluntad, el pueblo sirio tiene voluntad, el Ejército sirio está decidido a liberar todas las regiones y nos apoyan nuestros amigos: el respaldo ruso fue fundamental y eficaz para conseguir estos logros, así como el apoyo de nuestros amigos en Irán, Hizbulá, y otros grupos en Siria que combaten junto con el Ejército.

Claro está, que tras la liberación de Palmira hay que avanzar a las regiones cercanas, más allá al este del país, por ejemplo hacia Deir Ezzor. Al mismo tiempo, se debe iniciar el avance hacia Al Raqa, actualmente el mayor bastión de Daesh.

— Actualmente se habla mucho de los refugiados sirios. La mayoría de los refugiados que se dirigen hacia Europa, se declaran sirios, incluso los pakistaníes. Según las estimaciones de las autoridades de Alemania, el 77 por ciento de ellos no tienen documentos de identidad. Me gustaría entender cómo usted evalúa la cantidad de refugiados que se vieron obligados a abandonar su país, ¿cuál es la razón de su fuga de Siria? ¿Cuál es el número de desplazados internos dentro de la propia Siria? Me gustaría poner los puntos sobre las íes en este tema.

© AFP 2016/

— Está claro que no existen cifras exactas respecto al número de los que emigraron de Siria, o los que se convirtieron en desplazados internos dentro del país mismo. Podemos manejar solamente una cifra aproximada, porque hay personas que migran dentro de Siria, pero que no se registran como desplazados. Dentro de esta categoría se encuentran las personas que se dirigen a aquellos pueblos de Siria, donde tienen parientes, y allí se registran en las casas de sus familiares. En busca de seguridad, la mayoría de estas personas procura abandonar las zonas controladas por los terroristas, dirigiéndose a las zonas que están bajo el control del Gobierno. Sin embargo, no creo que el problema radique en los números. El problema es que hasta ahora, muchos Estados no hacen un trabajo serio para resolver el problema de los refugiados sirios. Estos estados tratan el problema de la emigración, como si el problema afectara solo al aspecto exterior. Quieren acoger a los refugiados en algunos países europeos, proporcionarles alojamiento y ayuda, quizás hasta envíen algún tipo de ayuda a los desplazados internos en Siria. Pero, esto no soluciona el problema.

El terrorismo, este es el verdadero problema. Debemos enfrentarlo a nivel internacional, porque el terrorismo afecta no solo a Siria. El terrorismo existe en Irak. Directamente es apoyado por Turquía. Directamente lo apoya la familia real gobernante de Arabia Saudí, así como una parte de los países occidentales, especialmente Francia y el Reino Unido. En lo que se refiere a otros países, pues están mirando, observando. No se lleva a cabo ningún trabajo serio al respecto por su parte. Creo que este problema es mucho más grande que el problema de los números en sí

— Estoy seguro de que usted está esperando el regreso de los sirios a su patria. Sin embargo, esto ocurrirá solo después del comienzo de la reconstrucción del país. ¿Tiene una evaluación de la escala de destrucción y el daño sufrido por Siria en los últimos años?

El daño económico y el deterioro de la infraestructura superan los 200 mil millones de dólares. Las cuestiones económicas se pueden arreglar de inmediato, cuando la situación en Siria se estabilice. Pero la restauración de la infraestructura requiere mucho tiempo.

© SPUTNIK/ VALERY MELNIIKOV

Hemos comenzado las obras de reconstrucción antes de que haya terminado la crisis para, en la medida de lo posible, paliar los efectos de las pérdidas económicas y los daños causados a la infraestructura del país, en los ciudadanos sirios, y reducir al mismo tiempo el flujo migratorio al extranjero. Quizás algunos quieran volver cuando vean que hay esperanza de mejora de la situación. El motivo de la migración no es solo el terrorismo y la situación en el campo de la seguridad. Radica también en el bloqueo, en las sanciones occidentales impuestas contra Siria. Muchas personas abandonaron las zonas seguras, donde no hay terrorismo, debido a la calidad de vida. Los ciudadanos ya no llegan a abastecerse con todo lo necesario. Así que nosotros, como Gobierno, debemos tomar medidas, por lo menos las más básicas, para mejorar la situación económica y la situación en el sector de servicios en Siria. Esto es lo que estamos haciendo ahora en el contexto de la recuperación.

— Está claro que Siria se basará en la asistencia de la comunidad internacional. ¿En la ayuda de quién usted se apoyará para recuperar al país y cómo ve el papel de las empresas y los negocios rusos?

— El proceso de recuperación, de todas formas, será beneficioso para las empresas que participen en él, especialmente si logran obtener préstamos de los países que los apoyan. Por supuesto, esperamos que el proceso se base en los tres Estados principales que apoyaron a Siria durante esta crisis, que son Rusia, China e Irán. Sin embargo, creo que muchos países que estaban en contra de Siria, en primer lugar, me refiero a los países occidentales, intentarán conducir a sus empresas para que participen en este proceso.

Sin embargo, para nosotros en Siria no hay duda de que, en primer lugar, vamos a dirigirnos a los países amigos. Es cierto que, si le hiciera esa pregunta a cualquier ciudadano sirio, su respuesta política y emocional sería que demos la bienvenida, en primer lugar, a las empresas de estos tres países y, sobre todo, de Rusia. Si hablamos de infraestructura, pues esta cubre, decenas o quizás hasta cientos de áreas y especializaciones diferentes. Así que creo que las empresas rusas contarán con un espacio muy amplio para contribuir a la recuperación de Siria.

— Señor presidente, pasemos a la parte política. ¿Cómo califica los resultados de las negociaciones en Ginebra sobre Siria, que finalizaron la semana pasada?

De momento no podemos decir que las negociaciones de Ginebra dieran resultados, pero arrancamos desde lo principal, es decir, la elaboración de los principios fundamentales que definirán las conversaciones, porque una consulta que carezca de principios determinados se vuelve caótica y no desemboca en nada, puesto que permite a cada parte mostrarse terca y posibilitaría la injerencia parcial de otros países.

© REUTERS/ PHILIPPE DESMAZES

Ahora, se parte de un documento sobre los principios. Principalmente trabajamos con el señor Staffan de Mistura—el enviado especial de la ONU para Siria— no con el bando opuesto con el que tendremos que negociar. Continuaremos las consultas y el diálogo sobre el documento en la próxima ronda. De momento puedo decir que lo alcanzado en la ronda anterior permite comenzar a esbozar unas negociaciones exitosas, y si nos mantenemos en esta tendencia las rondas siguientes serán productivas.

— Quisiera preguntarle también otra cosa: ¿Qué postura tendrá Siria para la siguiente ronda de negociaciones —cuando se discute la denominada “transición política”—? Se planteará el tema de un organismo de transición, ¿Cuál es su punto de vista sobre su mecanismo de formación?

Primero, en cuanto al “periodo de transición”: esta noción no existe. En Siria consideramos que la transición política presupone pasar de una Constitución a otra y es la Carta Magna que define la estructura política necesaria para iniciar la próxima etapa. Es decir, el periodo de transición debe inscribirse en la Constitución actual y adoptaremos una nueva después de que la vote el pueblo sirio.

© REUTERS/ KHALIL ASHAWI

Antes de que llegue este momento, podemos —como lo vemos en Siria— ocuparnos del Gobierno. El organismo de transición o lo que determina el formato de la transición es un Gobierno formado por diferentes fuerzas políticas sirias: opositoras, independientes, pertenecientes al Gobierno actual y otras. El principal objetivo de este Gobierno es elaborar una Constitución, luego presentarla a los sirios para que la voten y más tarde asegurar el traspaso a una nueva Carta Magna.

Ni la Constitución siria ni la de cualquier otro país del mundo describe algo llamado organismo de transición. Carece de lógica y es anticonstitucional. ¿Cuáles serán los poderes de este organismo? ¿De qué modo regulará la vida cotidiana de los ciudadanos? ¿Quién lo evaluará? Hoy en día existen el Consejo Popular —Parlamento— y la Constitución que determinan las acciones del Gobierno y del Estado. Por lo tanto, la solución consiste en crear un Gobierno de unidad nacional que elaborará la nueva Constitución.

— En cuanto a este Gobierno, quisiera preguntarle sobre el mecanismo de su formación. ¿Quién va a designarlo? El Parlamento elegido en los comicios previstos para el 13 de abril, ¿podrá hacerlo?, o ¿será usted en persona? ¿Permitirá la participación internacional en este proceso? ¿Cómo se formara el Gobierno?

El objetivo de las negociaciones de Ginebra consiste en acordar el formato de este Gobierno mediante el diálogo intersirio. Por supuesto, de momento no llegamos a una visión definitiva porque las otras partes sirias no aceptaron esta decisión. Algunos ya están de acuerdo.

© AP PHOTO/ HASSAN AMMAR

Sin embargo, cuando todos aprobemos esta idea diremos cómo se llevará a la práctica. Sería lógico que en el Gobierno estuvieran presentes las fuerzas independientes, de la oposición, y las fuerzas leales al Gobierno. En cuanto a la composición técnica, como sabrá habrá ministerios con y sin cartera, habrá ministros que entrarán en el Gobierno sin tener la experiencia correspondiente. ¿Cómo solucionarán los problemas candentes de los ciudadanos? Hay varias cuestiones similares que debemos abordar en Ginebra, pero no son complicadas. No las considero complicadas, todo se puede resolver. El Consejo Popular no desempeñará ningún papel en este proceso que llevaremos a cabo nosotros y la oposición desde el extranjero. El Consejo Popular controla el trabajo del Gobierno pero en Siria no lo nombra.


¿Opina que en el nuevo parlamento estarán presentes nuevos componentes, nuevas fuerzas políticas?

Eso depende del electorado sirio. ¿Estarán presentes nuevos componentes en la sociedad siria? No basta con tener nuevos partidos, como pasó en las parlamentarias de 2000. Se pueden crear cien partidos pero no significa que representarán a todos en las elecciones. ¿Qué forma debe percibir el ciudadano sirio para ir a votar? Se trata de una cuestión que, como sabrá, no se puede resolver rápidamente. Requiere tiempo. Cada nuevo partido debe tener un punto de vista estable, un programa político para los ciudadanos… en condiciones tan complicadas es probable que los sirios, de acuerdo a la naturaleza humana, no quieran probar muchas cosas nuevas.

Es posible que cuando la situación de seguridad mejore, todo quede más claro. Entonces, para los sirios la política será más importante que su preocupación por la coexistencia. Hoy en día los sirios piensan ante todo en conservar la vida, en segundo lugar en la coexistencia, la educación de los hijos, la salud y solamente después, en otras cuestiones. En las condiciones actuales no espero ver cambios radicales.

¿Cómo sus éxitos “en el terreno” y las victorias de las fuerzas gubernamentales ayudarán a la transformación política? Algunos consideran que van a fomentar sus posiciones en las negociaciones en Ginebra. ¿Ve usted una amenaza para el proceso político?

— Es una cuestión importante. Hay algunos que nos acusan de esto, y a Rusia también, tratando de presentar la intervención de Rusia para combatir el terrorismo como una forma de apoyo al presidente o al Gobierno sirio, y, por lo tanto, como un impedimento del proceso político. Tal vez hubiera sido el caso si nosotros no fuéramos flexibles desde el inicio, si realmente estuviéramos empeñados. Pero si analizamos la política de Siria de hace 5 años, respondíamos a todas las iniciativas ofrecidas por todas partes, incluso si no eran amistosas.

La meta es no perder ni una sola oportunidad para el arreglo sin probarla. Por lo tanto, puedo responder en breve que el apoyo militar ruso, el apoyo de los amigos de Siria, y los logros militares del Ejército sirio ayudarán a acelerar el arreglo político, y no al contrario. Nuestra postura ha sido la misma antes y después del apoyo que ofreció Rusia. Fuimos a Ginebra y continuamos mostrando flexibilidad.

Al mismo tiempo, estos logros influirán en las fuerzas y Estados que obstaculizan el arreglo, porque estos Estados, —ante todo Arabia Saudí, Turquía, Francia, el Reino Unido—, apuestan por nuestra derrota para imponer sus condiciones en las negociaciones. Entonces, esas operaciones militares y victorias ayudarán a acelerar el arreglo político en lugar de impedirlo.

— Bueno, aún no hemos hablado del futuro. ¿Cómo usted ve la presencia de las bases militares extranjeras en el territorio de Siria en el futuro? ¿Bajo qué condiciones permanecerán esas bases? ¿Siria las necesita?

— Hablando del período actual, durante este periodo de lucha antiterrorista, sin duda, necesitamos que —las bases— estén presentes, ya que son eficaces en la lucha contra los terroristas, aunque la situación en Siria se estabilice en términos de seguridad. El proceso de la lucha con el terrorismo no es algo rápido ni fugaz. El terrorismo tardó décadas en propagarse en la región, y necesitamos mucho tiempo para suprimirlo.

© REUTERS/ RUSSIAN MINISTRY OF DEFENCE/OLGA BALASHOVA/HANDOUT

Por un lado, es así, y por otro lado, ellas —las bases— tienen que ver no solo con la lucha contra el terrorismo, sino con la situación global en general. Lamentablemente Occidente no cambió su política ni durante la guerra fría, ni después de su término, ni ahora: quiere una hegemonía en la toma de decisiones a nivel internacional, mientras que la ONU, por desgracia, no ha sabido cumplir con su función de guardián de la paz mundial, ni siquiera ahora, para recuperar el estatus que le corresponde. Las bases militares son necesarias para nosotros, para ustedes, para asegurar el equilibrio de fuerzas en el mundo. Es la verdad, independientemente de si estamos de acuerdo con eso o no, en tanto que ahora es una necesidad.

En cuanto a las bases: ¿a qué Estados se refiere usted en concreto?

© SPUTNIK/ DMITRIY VINOGRADOV

— Hablo solamente de Rusia, no hay otros Estados. Ya que con Rusia hemos mantenido relaciones a lo largo de seis décadas, unas relaciones de confianza mutua y transparencia. Por otro lado, en su política, Rusia se basa en ciertos principios, igual que nosotros nos basamos en ciertos principios. Por eso, cuando bases militares rusas aparecen en Siria, no se trata de una ocupación, al contrario, es el fortalecimiento de la amistad y los vínculos existentes, un afianzamiento de la estabilidad y seguridad. Y es precisamente eso lo que buscamos.

¿Se imagina o admite usted la posibilidad de que Siria se transforme en un estado con una estructura federal? Si la respuesta es positiva, ¿en qué forma debe manifestarse la autonomía de los kurdos? ¿Cuál debe ser el alcance de sus facultades?

Geográficamente Siria es un país demasiado pequeño para federalizarse. Es quizá más pequeño que la mayoría de las Repúblicas rusas. Desde una perspectiva sociológica, para una federalización es necesaria la presencia de comunidades, partes de la sociedad, que, probablemente, no pueden coexistir pacíficamente. Es algo que Siria nunca ha vivido en su historia, y es el criterio principal.

© SPUTNIK/ ILYA PITALEV

No creo que Siria esté lista para una federalización, ya que no hay factores naturales para que esto sea posible. Por supuesto, al fin y al cabo, nosotros como Gobierno estaremos de acuerdo con todo lo que acepte el pueblo.

El asunto de la federalización está relacionado con la Constitución, y la Constitución requiere el consentimiento del pueblo entero, sin embargo se entiende que es necesario algún tipo de cambio en términos de la federalización kurda. En su mayoría, los kurdos quieren vivir en una Siria unida, con un poder centralizado políticamente, no un poder federal. No tenemos que confundir a los kurdos que aspiran al régimen federal con todos los kurdos. Probablemente hay personas no kurdas, y son pocas en la escala general, que también la aspiran —la federalización—, pero el pueblo de Siria no ha planteado tal propuesta. Tampoco creo que, si se somete a votación una proposición semejante, vaya a ser aprobada por el pueblo sirio.

— Sin embargo, se habla de una nueva Constitución. ¿Puede usted confirmar que el proyecto de la nueva constitución estará listo para agosto? Esa fecha fue fijada por John Kerry tras las negociaciones en el Kremlin. Al mismo tiempo, Rusia no ha declarado su posición al respecto. Es la postura propia de Kerry, anunciada en Moscú.

El borrador de la Constitución será elaborado, quizá, dentro de unas semanas. Los expertos están presentes, ya existen propuestas que pueden ser ensambladas juntas. La mayor parte del tiempo se gasta en la discusión. Siguen pendientes varias cuestiones, y, de hecho, entre ellos no se encuentra el plazo de formular el texto de la constitución, sino la cuestión consiste en qué proceso político permitirá comenzar a debatir la Constitución.

© REUTERS/ DENIS BALIBOUSE

Nosotros, como Gobierno, nos podemos dedicar a la elaboración del texto constitucional y ofrecerlo al pueblo, pero, hablando de las fuerzas políticas, ¿qué son esas fuerzas políticas? No lo sabemos. Hacemos esa pregunta a De Mistura —enviado especial de la ONU—, y tampoco lo sabe. Ni siquiera los estadounidenses lo saben, ni Occidente.

Y algunos Estados, sobre todo Arabia Saudí, pretenden reducir la totalidad de la otra parte a la oposición en Riad, donde hay terroristas. De modo que es necesario que la oposición se presente como una sola fuerza, pero por ahora no es así. Cuando lo sepamos, vamos a hablar con ellos de la Constitución. En cuanto a agosto, es un plazo razonable y suficiente.

Se habla de la necesidad de elecciones presidenciales anticipadas en Siria. ¿Está usted listo para participar en estas elecciones?

— Por supuesto que eso no se planteaba como parte del proceso político actual. Se propone celebrar elecciones parlamentarias después de —adoptar la nueva— constitución. Aquellas elecciones revelarán cómo se disponen las fuerzas en la arena política. Luego será formado un nuevo Gobierno de acuerdo con la representación de las fuerzas políticas en el nuevo parlamento. En lo que se refiere a las elecciones presidenciales, es totalmente otro tema. Todo depende de la postura del pueblo sirio, de si el pueblo tendrá la voluntad de celebrar elecciones presidenciales anticipadas. Si esa voluntad existe, para mí no hay problema. Es completamente natural responder a la voluntad del pueblo y no de algunas fuerzas opositoras.

© SPUTNIK/ ALEXEI DRUZHININ

Esta cuestión concierne a todo ciudadano sirio porque todo ciudadano sirio elige a su presidente. Sin embargo, en un principio no tengo ningún problema con ello, ya que el presidente no puede trabajar en ausencia del respaldo de la nación. Y si el presidente goza del respaldo de su pueblo, entonces tiene que estar siempre listo para dar un paso así. Quiero decir que en un principio no tenemos problemas con eso. En todo caso, para emprender un paso como ese, se requiere la opinión pública de Siria, no la del Gobierno o la del presidente.

Para nosotros en Siria, el mejor camino son las elecciones presidenciales directas (y no a través del parlamento), para que sean lo más libres de las influencias de grupos políticos diferentes y para que dependan únicamente de las percepciones del pueblo en su totalidad. Desde mi punto de vista, es la mejor de las alternativas. En cuanto a la participación de los sirios, cuanto más amplia sea la participación de los sirios —con la votación de cualquiera que tenga pasaporte o tarjeta de identidad de Siria— más fuerte será el impacto de los comicios que confirmarían la legitimidad del Estado, del presidente y de la Constitución que rige el proceso.

Me refiero a cualquier sirio que resida dentro o fuera del territorio del país. Pero, desde luego, el proceso electoral fuera de Siria es una cuestión de procedimiento, que no se discute como un principio político. Cada ciudadano sirio en cualquier lugar del mundo tiene el derecho a elegir. Sin embargo, aún no hemos discutido el tema de cómo van a celebrarse esas elecciones, porque el tema de las elecciones presidenciales como tal no se ha planteado. Ese tema está vinculado con los procedimientos que deben permitirnos llegar a las urnas y que están bajo control del Estado sirio.

¿Cómo usted evalúa el proceso de la reconciliación en Siria? Tiene muchos aliados. Tal vez haya grupos con los que no está dispuesto a discutir el futuro de Siria bajo ninguna circunstancia, ¿qué grupos son estos? Quiero también preguntarle sobre las fuerzas internacionales para mantener la paz. ¿Está dispuesto a aceptar las fuerzas internacionales pacificadoras de la ONU para reforzar aún más la reconciliación?
— La tregua es relativamente exitosa. Mejor de lo que muchos esperaban. Hubo expectativas de que la tregua fracasaría. Podemos decir que el éxito del armisticio se puede calificar con un "notable" o incluso con un poco más que "notable".

© SPUTNIK/ EDUARD PESOV

Como saben, se llevaron a cabo unas negociaciones entre Rusia y EEUU para definir qué grupos son terroristas, pero no se llegó a un acuerdo pleno en esta materia. Sin embargo, en cuanto a nosotros y la parte rusa, no hemos cambiado la evaluación de las organizaciones terroristas. Pero hay una propuesta para resolver esta situación que consiste en considerar que toda organización que acepte la tregua y el diálogo con Rusia o el Estado sirio abandonó el terrorismo y se dedicó a la actividad política. Esta es nuestra tendencia, por eso creo que una tarea más importante que clasificar a los grupos terroristas ahora, es acelerar la reconciliación, establecer lazos con los combatientes que quieran deponer las armas o luchar contra el terrorismo junto con el Estado sirio y los amigos que lo apoyan, ante todo, Rusia e Irán.

Nuestra postura como Estado es la siguiente: estamos dispuestos a aceptar a cualquier combatiente que quiera deponer las armas para hacer que la situación vuelva a la normalidad y evitar que continúe el derramamiento de sangre en Siria.

Y en cuanto a las fuerzas pacificadoras de la ONU. ¿Está dispuesto a aceptarlas para fortalecer la tregua?

No es posible porque estas fuerzas suelen actuar conforme a acuerdos internacionales. Estos convenios se deben aprobar por los Estados. Pero ¿de qué Estados se trata? En este caso, no hay ningún otro Estado. Solo está el Estado sirio como una de las partes. La otra parte no es un Estado, son grupos terroristas. ¿Acaso puede la ONU firmar un convenio con grupos terroristas? Esto carece de toda lógica.

Incluso si quisieran hacerlo, ¿de qué fuerzas se trataría? Se desconoce y no se comprende. Se trata de grupos que aparecen y desaparecen, se unen y se desintegran. La situación no está clara. Al mismo tiempo, desde el punto de vista militar, debe haber dos ejércitos a los dos lados de la frontera. Debe existir un convenio que determine claramente sus posiciones geográficas. Nada de esto existe. Si aceptamos y hacemos entrar a estas fuerzas ¿cómo operarán? Por eso digo que es imposible.

 ¿Cómo evalúa el éxito militar que logró Rusia y sus Fuerzas Aeroespaciales en la guerra contra el terrorismo en Siria?

Me gusta decir que los hechos están “a la vista”. Quizás yo esté hablando de un gran éxito, quizás llegue otra persona que diga que el éxito no es grande. La conversación varía dependiendo de la posición de unas u otras personas.

© EAST NEWS/ POLARIS IMAGES/FREDERIC LAFARGUE

Hagamos una comparación sencilla. ¿Cuál era la situación antes del inicio de la operación de la aviación rusa en Siria cuando la coalición occidental creada hace más de un año y medio actuaba "en el terreno"? El terrorismo amplió su presencia propagándose por la mayor parte del territorio de Siria e Irak. ¿Cuál es la situación seis meses después del comienzo de la operación rusa en Siria? Las fuerzas de los terroristas empezaron a retroceder, sobre todo de Daesh.

Así que la propia realidad demuestra que los rusos, en nuestra opinión, lograron grandes éxitos sobre todo en el ámbito militar, en el campo de combate, infligiendo una derrota considerable al terrorismo. No obstante, en cualquier caso la lucha antiterrorista no ha terminado, esta lucha continúa.


— Volviendo al tema de las bases militares rusas en Siria. Staffan de Mistura incluyó en su plan, presentado sobre la base de las conversaciones de Ginebra, una cláusula específica que habla de la necesidad de ausencia del contingente extranjero en el territorio de Siria. En este contexto, ¿cree que Siria necesita la base aérea Hmeymim de forma regular?

— En primer lugar, invitar un contingente extranjero al territorio de cualquier país es un derecho soberano de todo Estado. Es un derecho soberano que existe en muchos Estados del mundo. Por eso nadie puede restringirlo, excepto en los casos previstos por la constitución que diga que este Estado no puede invitar las fuerzas de un contingente extranjero a su territorio. Hoy en día no tenemos una constitución así, y no creo que la opinión pública siria quiera que el apoyo ruso cese ahora o en el futuro y en consecuencia se retire el contingente ruso.

© SPUTNIK/ DMITRY VINOGRADOV

En segundo lugar, en el contexto actual, seguimos en el epicentro de un combate que no ha terminado aún. La respuesta tiene que referirse a la base aérea Hmeymim. El número del contingente militar desplegado allí debe ser proporcionado y corresponder a los objetivos que cumple ese contingente, así como al nivel de la propagación del terrorismo en Siria. El terrorismo sigue fuerte. Es cierto que junto con las fuerzas rusas logramos éxitos en la reducción de la escala del terrorismo. Sin embargo, sigue fuerte: sigue habiendo voluntarios que llegan desde el extranjero, Turquía sigue respaldando el terrorismo, así como Arabia Saudí y otros Estados.

Por eso el número de los efectivos del contingente destinado allí (en la base) no puede ser menor del necesario para luchar contra el terrorismo. Después de que derrotemos al terrorismo por completo, el discurso será diferente. Creo que el Estado ruso por su propia iniciativa reducirá la parte del contingente que no necesite. Entonces el discurso será diferente.

— Sin embargo, hemos reducido el número de nuestras fuerzas. Y al mismo tiempo, muchos tienen preocupaciones en relación con la presencia del sistema de defensa aérea S-400 en la base Hmeymim. ¿Qué opina usted? ¿Cuánto tiempo permanecerá este sistema allí? ¿Hay algún límite de tiempo? ¿Usted pidió a Rusia que instalara este sistema de defensa?

— Creo que las partes que se preocupan por la presencia rusa, se preocupan porque la presencia rusa lucha contra el terrorismo. Si el presidente Putin decidiera enviar sus fuerzas para ayudar a los terroristas le aplaudirían. Es el problema con los países occidentales.

Hay otra cosa: no quieren que Rusia esté presente a nivel internacional en el aspecto político, ni militar, ni económico. Lo que hace el Estado ruso le permite situarse en el lugar de una potencia de altísimo nivel y no secundaria, como les gustaría a los estadounidenses. Cualquier acción de este tipo preocupará a Occidente en su totalidad. Es esta la causa de su preocupación.

En cuanto a la presencia de las fuerzas rusas en Siria, como ya he dicho, está relacionada con la lucha antiterrorista y la situación geopolítica en el mundo. Nosotros como un país pequeño y como otros muchos países pequeños, nos sentimos en paz y seguridad cuando existe un equilibrio internacional. Y cuando parte de este equilibrio internacional se manifiesta con una operación militar o bases militares, lo celebramos porque nos beneficia en un sentido político. Es un tema muy importante para nosotros, así como para muchos países del mundo.

— ¿Entonces no se trata de plazos temporales para la transferencia del S-400 al Ejército de Siria?

— No, en estos momentos no se habla de eso. La solución de este tipo de cuestiones no está relacionada de ninguna manera con la presencia rusa en Latakia, este tipo de asuntos se podría abordar solo en el marco de contratos entre nosotros y el Ejército ruso, contratos de compraventa.

— ¿Podría decirnos la suma de los contratos según los que Rusia suministra armas a Siria, y qué tipo de armas son? ¿Qué nuevos contratos se han firmado?

— En las condiciones actuales nos centramos en el armamento que necesitamos directamente para luchar contra los terroristas. Se trata, ante todo, de armas ligeras y medianas. Por eso en la situación actual y para el tipo de guerra que libramos, no vemos en la necesidad de centrarnos en armas estratégicas. En cuanto a los volúmenes de los contratos en términos de dinero, tradicionalmente, no desvelamos las cifras de estos contratos. Es un asunto de los Ejércitos de Rusia y de Siria.

— Pasemos a un tema más pacífico. ¿Cómo se realiza la preparación para las elecciones del 13 de abril? ¿Está satisfecho con lo que está pasando ahora?

— Es grato ver que tras cinco años de guerra e intentos de destruir el Estado sirio, golpear la educación que se basa en la Constitución, a pesar de todo eso, somos capaces de llevar a cabo procedimientos constitucionales. Todo eso reafirma la existencia del Estado y del país en general, a pesar de la presencia del terrorismo. Por otro lado, me alegra especialmente la participación sin precedentes en términos porcentuales en las elecciones parlamentarias en Siria, un gran número de candidatos que supera varias veces el de los comicios anteriores. La causa, en mi opinión, consiste en la lealtad de los sirios a la Constitución y su deseo de reforzar la legitimidad del Estado y de su Constitución. Es un apoyo popular muy fuerte. Por eso en cuanto al primero y al segundo factor, puedo decir que sí, estoy contento.

Usted vino a Moscú el pasado otoño para tratar varios temas. ¿A qué acuerdos llegó con el presidente Putin? ¿Se firmaron algunos documentos? ¿Cuáles fueron las cláusulas acordadas por escrito? ¿O continúan las consultas sobre la base de una relación especial entre ustedes, que les permite no fijarlo en papel?

— Esta visita se desarrolló en condiciones especiales. Llegué menos de dos semanas después de que Rusia empezara a apoyar a las tropas sirias. Por supuesto, esta cuestión estaba en la agenda de la visita. El tema principal era la visión conjunta, del presidente Putin y mía, de la próxima etapa en la lucha antiterrorista y de trabajo político. Centramos la atención principalmente en estos temas. No hubo acuerdos sino un proceso de consultas y del diálogo.

Nos centramos en dos puntos: primero en la operación militar que empezó en aquel momento y como consecuencia en la necesidad de golpear al terrorismo y en segundo lugar, en cómo podríamos usar la operación militar para apoyar el proceso político. Las preguntas del presidente Putin estaban relacionadas con los mismos temas que me acaba de preguntar. Pues, nuestra visión del proceso político que debía comenzar en aquel entonces en Ginebra u otro lugar. No se abordaron otros temas durante la visita.

— Señor presidente, le agradezco esa conversación sincera. ¿Tal vez haya algo que no le haya preguntado, o quizás, quiera añadir algo?

— En primer lugar, les agradezco que hayan venido a Siria precisamente en este momento. Quiero decir que a través de su importante medio de comunicación puedo trasferir las palabras de agradecimiento de cada ciudadano de Siria a cada ciudadano ruso por el apoyo que Rusia brindó a Siria en esta crisis ya sea un apoyo político, moral, humanitario o, como últimamente, militar. El respaldo de todos los ciudadanos rusos se convirtió en la base sobre la que el presidente Putin tomó esta decisión —la de comenzar una operación en Siria—.

© SPUTNIK/ MIKHAIL VOSKRESENSKIY


Y hoy, a pesar de unas condiciones complicadas, nosotros sentimos alegría por la recuperación de Palmira que es un patrimonio común de toda la humanidad. Creemos que además del Ejército sirio que estaba totalmente dispuesto a la recuperación, Rusia jugó un papel fundamental, así como Irán y otras fuerzas que combaten hombro con hombro junto con Siria.

Reiteramos a través de ustedes nuestros agradecimientos a cada ciudadano de Rusia. Estamos diciendo que lo que logramos en 60 años —de relaciones, se ha reforzado, fortalecido más. Confiamos en que Rusia juegue un rol mayor a nivel internacional y no solo en Siria, en la lucha antiterrorista y a la hora de recuperar el equilibrio político internacional.

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