Portada de antigua versión de Revista Libre Pensamiento

lunes, 2 de febrero de 2015

EL LIBRO DE BENITA


EL LIBRO DE BENITA 
Winston Orrillo

INTRODUCCIÓN

¿Un libro para una gata? En efecto, lo es. Pero, ésta, como otras, de repente, amable lector, le parece que no es lo que aparenta.

En fin, un animalito que, junto a usted, discurre en medio de sus vicisitudes, y por si fuera poco, le lee el pensamiento, o usted, asimismo, trata de leérselo a ella.

No discutamos. Ella es. Y usted trata de dilucidar su esencia: ¿quién ha dicho que los gatos no tienen esencia?

Vivir es convivir. Y “Benita” vive o convive en mi hogar y por eso le debo este homenaje.

No sé -es cierto- si está a su altura. Pero, por lo menos, lo intenta.

Ella es, por otra parte, nieta de “León”, protagonista de mi Poemas para un gato: a él lo asesinó un… pero el azar me llevó a encontrar a esta minina, que resultó hija de una hija de aquél. Y, de algún modo, no sé cómo, en realidad, vino a mí, y aquí está: con el encanto de su abuelo, pero con una dirección distinta. Porque yo afirmo que, racionales o irracionales, el sexo es fundamental. Y “Benita” tiene los encantos feéricos de su abuelo, pero ese algo más que caracteriza a las hembras.

Pero, en fin, usted, amable lector, es quien, en definitiva, juzgará si he sido capaz de aprehender lo inaprensible, que vive en esta gatita tan sui generis.

Winston Orrillo

La Calera, Lima, febrero de 2011
-000-

INTERROGACIONES

Benita me interroga 

con sus ojos

que singlan

mi sangre y la perturban:

“¿Para cuándo

mi libro?”, parece

que dijera (mejor

dicho: lo dice)

en tarde y

noche y alba

cuando me tintinean

sus ojos verde claros

y su mirada ubicua

y su sedeño

gesto

al pasarme

la lengua

como para que aquel

recuerdo

no se vaya

al olvido:

Ella quiere

su libro

para vivir conmigo

al lado de otros

que –parece, ella 

lo dice- ya

leyera

hace tiempo.
-000-

LEE JUNTITO

Lee juntito

a mí

la gata niña.

Es decir

me transcribe

su acertijo:

asperja

sus luceros

y enmudece.

-000-

ME PIDE SIN PEDIRME

Me pide sin pedirme

que no me olvide 

de ella.

Sus ojos me lo encargan 

y el dédalo de suaves

parpadeos que lanza

cuando se siente

ausente.

O tal vez, como ahora,

cuando vuelvo

de darme

una vuelta

en la nada

ella trepa

a mi mesa

- la ocupa de inmediato-

y duerme con un ojo

mientras dice, callada,

con el otro, el respiro

y un aire en los bigotes:

¡que no debo olvidarla!

que exige sus poemas

(cataratas de versos)

en nombre de esa vida

que me da matutina

febricitante y siempre

en vigilia de todo

lo que sabe me acosa.

Presencia rutilante 

de mi gata, blindaje,

tachonado de mimos, 

de miau miaus

bienvenidos.

-000-

ADHERIDA

Adherida a

mí, como este

jueves,

la micha

me incrusta 

al sinsentido

donde debo

medrar

sin arredrarme.

-000-

SEÑORITA

Señorita,

buen día:

saludo

a la minina

que solo mira

y basta.

Ya sé las directivas

que leo 

en los mecheros

de sus ojos

de jade.

Ya sé el parte

de guerra

que anuncia

la victoria.

¡Otro día ganamos

pimpantes

la batalla!

La vida es esa

alfombra

voladora

y el mago

tornó

de vacaciones

que pasó

en el Empíreo

del sueño

de la amada.
-000-

GATA INTERPLANETARIA

Aferrada

a la luna

te observo,

imperturbable.

Solo tus ojos

parlan

ese idioma

encriptado

que sin embargo

dice 

mucho 

más que el cardumen

de verbos defectivos

que escucho

cacarean

los señores truhanes

travestidos tribunos.

Gata de otro planeta,

remíteme el sonoro

abracadabra 

amado

o el sésamo

que se abre:

¡y que pase la vida!

-000-

ENTRE TODAS

Entre todas las gatas

seráficas del orbe

me tocaste,

indeleble.

Te vi primero

solo, velloncito

de luces,

pasmo y nardo

y querencia,

pequeñita y

tan dúctil,

tan frágil,

niña mía.

Como el verso

nonato e inaudible

creciste. Y así

te dabas vueltas,

dejándome perplejo:

cada día es un

juego distinto

tal pelota.

Noctívaga no fuiste:

un sueño, sí,

y a veces;

y en tanto el

mundo avieso

-fundente duerme vela-

medraba inverecundo

¡y emboscaba a los cantos!

Pero fuimos, Benita, entrambos

un amparo, casi 

una barricada

que nos mantiene

enhiestos: un

búnker de poemas

con el que conjuramos

la carcoma del orbe.

-000-

BENITA PARPADEA

Benita parpadea. Ha

logrado acostarse

aquí, en mi territorio:

en mi mesa de escriba.

Allí, en ese costado,

ella ¿duerme?

Vigila, despliega

su exorcismo

contra los maleficios.

Ella asume tareas

de vigilancia mía: lo sé,

precisamente, cuando

digo: Benita

¡no subas a mi lado!

¡Vete a tus escondrijos!

Ella solo maúlla

muy leve

dulcemente

y me lame los dedos

aquellos con que escribo

su historia desvelada

con sueños y algaradas

allende la comarca

del amor

que ella ocupa.

-000-

ERES TAN HERMOSA

Eres tan hermosa

como mi gata.

Recuérdalo, amor mío.

Tu belleza felina

me araña las arterias,

me maúlla en la noche

recién inaugurada.

Tu belleza aldehído

silente e inconsútil.

-000-

LOS OJOS

Los ojos

de mi gata

sus mensajes

ignito.

-000-

EN EL FONDO

En el fondo

sus iris

que me llegan

al fondo.

-000-

EN TU CUERPO

En tu cuerpo

tan breve,

Benita,

cómo puedes

albergar

todo un himno

total a la alegría

de vivir

a tu lado.

-000-

ADÓNDE

¿Adónde 

te diriges,

amada flama

mía?

¡Qué noche

deletreas

para volverla

día?

-000-

EURITMIA

Euritmia

de tu paso

que acicala

a la vida.

-000-

HE FONDEADO

He fondeado

en tus ojos,

indemne

fiera

mía.

-000-

SOLO EL SOL

Solo el sol

de tus córneas,

amada tersa

micha, en la esquina

del cuello

de este martes

de mayo.

-000-

MI GATA

Mi gata se pasea

alrededor

del céfiro

que me tiene

aherrojado.

Me sigue

ella suasoria

a través de

mis varias

vidas evanescentes.

-000-

RONRONEA

Ronronea 

Benita:

no deja de 

atisbarme

de conducir

la ruta

de este canto 

que -sabe- la

dibuja impalpable

como su lengua

ubicua

que escribe

en mi muñeca

un mensaje

hiperbóreo.

-000-

TENGO MIS DUDAS

Tengo mis dudas

que seas solo gata:

la forma de mirarme

el modo en el que

trepas en mí

cuando yaciente

yo leo

en mi poltrona

o sueño todavía

en tus vidas

antiguas.

El diálogo del rayo

de tus pupilas

dice que tú vienes

-¡albricias!- no

por azar ni olvido.

Lo sé, 

Benita mía,

y no quiero

escribirlo

porque la estalactita

nos guarde


el secreto.

-000-

HUELE QUE HUELE

Huele que huele

huele, ágil,

minina

empecinada

en husmear la

la llegada

de la salud

que nívea

me trae

su maullido.

-000-

ME HACE MAL

Me hace mal

pergeñarlo

pero debo

y prosigo

con el comunicado

de tu misión conmigo:

balsámica y

bruñida

ígnea

michina mía.

-000-

CARACOLEAS

Caracoleas,

flecha,

te siento

polifónica:

tu maullar

me invita

a vivir

todavía.

-000-

NADA DICES

Nada dices,

Benita.

Solo miras

y miras

(y así 

lo dices

todo).

-000-

ME ORGANIZAS

Me organizas

el día

en torno

a tus remilgos,

a tu suave

ternura.

A tus constelaciones

de azules

lengüetazos.

-000-

Y ASÍ DUERMES

Y así duermes:

transitas,

descalza,

por el sueño

remota y tan cercana

que resbalas del canto

hacia este día jueves

de enero

2011.

-000-

NO DEJAS

No dejas 

que la muerte

desmadeje

su estela.

Y la alejas

(me guardas

con tus áureas

caricias).

-000-

BENITA ME OLISQUEA

Benita me olisquea…

Algo sabe 

que adviene:

ella lo sabe

todo,

pero no siempre

puedo

descifrar

sus arcanos.

-000-

AUN MIENTRAS

Aun mientras,

sí, recorre

el corredor

del sueño,

me envía

sus presagios.

Yo soy el que

encallado

en la cresta

de un día

no puedo

elucidarlos.

-000-

EL DESMONTE

El desmonte

desde el

que tu mirada,

Benita,

ha solfeado

y convoca

completo

a mi avatar 

maltrecho.

-000-

BENITA, POR EJEMPLO

Benita, por ejemplo,

se acurruca 

a mi lado

(hoy lunes

de febrero,

hacia la medianoche).

Se trepa sin pedirme

permiso para

nada 

y me estira

la pata

como que

me acaricia:

ya pasó fuertemente

su lengua por

mis brazos

y después de mirarme

retrocede y avanza:

se pone a defenderme

de sombras que 

-ella sabe-

me cercan

a menudo.

-000-

ELLA ES

Ella es mi gran albergue

mi defensa secreta

del baldón,

de la injuria.

del paso del futuro

malestar 

que corroe

la vida

sin sosiego.

-000-

BENITA RECOSTADA

Benita recostada

al lado de papeles

y versos inconclusos:

ella es un verso

trunco

que me apremia

y convoca

para que lo concluya.

-000-

AH, GATA, SABIA Y NOBLE

Ah, gata, sabia y noble,

querube encapsulado

en tu cuerpo tan raudo.

Ahora miras y

miras y tornas

mientras buscas

aquello

que se esfuma

por ignoto

y poluto.

Pero estás

pensativa:

algo quieres

confiarme

que yo ignaro

no aprehendo.

-000-

OH, BENITA

Oh, Benita,

pues lo digo:

este lunes

cabe enero

quedo yo 

claro endeudado 

con tu sabio

aviso ayuno

que no puedo

por ahora

horadarlo 

poco a poco.

-000-

OH, DIOS

Oh, Dios,

que me mandaste

a esta gata

por ángel

de la guarda

o vigilia 

de mis vicisitudes.

Siempre

ágil

al acecho

para que no

me agreda

la daga

imponderable

que al final

-lo sabemos-

ganará 

la partida.

Lo afirmo

en este viernes

de febrero

en que canto

su hazaña

centinela.

-000-

ENCARNADA

Encarnada

en Benita,

eres tú

quien custodia

mi tránsito

azaroso

por las ruinas

del alba.

Eres tú

bajo el ojo

de mi gata

quien mira

mis pasos

astillados

(y prolijos

no obstante).

(4-2-11)

-000-

¿SABES

¿Sabes 

que yo te escribo?

Me lo dice

tu oreja

que tiembla

levemente.

Y el concierto

que anega

tus bigotes

y borda

la tarde

en este

sábado

de febrero

y arpegios.

-000-

AGAZAPADA

Agazapada,

ubicua,

Benita

es que saluda

-longilínea

y campante-

tenaz

al nuevo día.

-000-

POR QUÉ 

¿Por qué 

cuando abandono

la silla o

la poltrona

tú trepas

de inmediato

como si persiguieras

el hervor

de mi cuerpo

la sombra

que se adhiere

a la materia usada

por nuestras

despedidas?

Y duermes

y te estiras

te acomodas

ufana

y emprendes

travesías

del sueño

oh, michina,

sirena,

saltimbanqui,

sílfide

renovada

sobre

una simple

silla.

(15-2-11)

-000-

QUÉ FELIZ

¡Qué feliz 

te sospecho

cuando adviertes

que canto

para ti

y así

cumplo

la promesa

arrumada

entre los alacranes

de los días

inanes!

-000-

TENDIDA A MI COSTADO

Tendida a mi costado

yo siento que el tendido

es quien esto

transcribe

y navega

en aquellos

balandros

verde claros

que hornean

en tu rostro

de esfinge

adamantina.

(12-2-11)

-000-

BENITA ME DESPIERTA

Benita me despierta

¿o yo despierto a ella?

Y luego su costumbre

de lamerme 

el tobillo

y rascar

el costado

de la cama

dormida.

Es su rito

continuo

su karma

renovado

(mientras

ella bosteza

y me sigue

lamiendo).

16-2-11


POEMAS DE GATA CON ENFERMO A CUESTAS

I

Ella me sabe

enfermo:

sus ojos 

me interrogan.

su pata delantera

dulcemente

recorre

la fiebre

que se abrocha

a mis padecimientos

Insiste

con la garra

como

si pretendiera

rasguñar

un vendaje

asaz inexistente.

Sus orejas 

que crujen

indican

cuán atenta

acecha

a las bacterias:

y por ello 

al ocaso

la vi

sobresaltada:

afilaba

sus uñas

como 

las cimitarras

de los 

tan procelosos

samuráis

disuasorios.

Mueve ahora

su cuello

de nívea 

transparencia:

hacia el piso

es que lanza

el candil

de sus ojos

por si descubre

huellas

aún no

codificadas.

Atenta,

en fin, lo dice:

parece estar

dispuesta

a enfrentarse

con todo

para saberme 

indemne. 

II

Nos miramos

fulgúreos:

se interrogan 

sus iris

ante mis movimientos:

¿Y ese frasco 

de luto

que me llevo

a los labios?

-Lo huele: ¡No

lo aprueba!

¿Y aquello

que echa

gases

y me calma

el espasmo?

-Lo mismo: ¡A

la distancia!

Da vueltas 

gemebunda

ante mis empapadas

camisetas

brumosas.

Olisquea 

interroga

con sus fanales

ascuas

de amor

febricitante.

Desde

que fui ordenado

a no salir

al aire o

al sol (que

da lo mismo) 

ella plantó

su imagen

atigrada 

y sedeña

como drástica

huraña

imperiosa

guardiana

de la salud

que urgente

debe recomponerse

-lo dijo el terapeuta-

en este cautiverio

a prueba

de bacterias

y demás

ultravirus. 

-000-

BENITA PENSATIVA

¿En qué piensa,

Benita, el sábado

en la noche?

Mira que mira

y mira

mis ojos

que la miran.

Y vuelve

sus pupilas

y atraviesa

la estancia

nocturna

en La Calera.

Dobla

el cuello,

se para,

se atusa

los bigotes.

Saca filo

a sus garras

y leve

parpadea

detrás

de algún

espectro

que solo

ella

exorciza.

-000-

BENITA POR LOS AIRES

Benita por los aires

del fin

de esta

semana:

y endereza

la oreja

de félida

atigrada

y bigotes

tan ágil.

Se tiende

sobre el céfiro

que le ofrece

una alfombra:

cendales

la arrebujan

por el viento

del piso

donde aguardo

la muerte

y sus moscones

ebrios.

Benita equilibrista

en la brisa

ligera.

Ella es

mi parapeto

mi armadura

morronga

contra estos

avatares.

-000-

ASEO DE BENITA

Es más limpia

que el alba.

La micha 

minuciosa

procede

a lengüetearse:

higiene

en la vigilia

para que no 

anochezca.

-000-

OFERTORIO

Me entregas

tu amor

como el Amor:

sin requisitos.

-000-

ELEGÍA ANTICIPADA A MI GATA

¿Por qué te

tienes que morir,

minina mía?

¿Por qué no

escucho siempre

tu suave ronronear

como el de

ahora,

alígero y

veloz,

lucero

mío.

Mi gata

es un poema

de aquellos 

que se dicen

solamente

en silencio.

Le gustan

las caricias

y el leve

verso

escucha.

Y duerme

a pierna suelta

mientras ve

que le escribo.

Y ahora

sueña 

en un cielo

de gatos

bien amados

donde no haya

legañas

que turben

los celajes

(y ella mora

a mi vera,

ufana

micha mía).

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